Hechos que muestran complicidad con la dictadura
El Ministerio Público sostiene que el diario “participó en todas las etapas de la masacre”. Entre las pruebas presentadas contra Vicente Massot, sobresalen los crímenes de los delegados gremiales Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola.
Por Diego Martínez
El director de La Nueva Provincia, Vicente Massot, a quien los fiscales pidieron detener.Imagen: Rafael Yohai
“La Nueva Provincia participó en todas etapas de la masacre”, destacó el Ministerio Público al imputar a los directivos del diario de Bahía Blanca. El detalle de operaciones psicológicas al servicio del plan criminal de las Fuerzas Armadas comienza a fines de 1975. La última etapa de la masacre, el negacionismo, continúa hasta hoy. De la enumeración de hechos y pruebas presentados por la Unidad Fiscal sobresalen dos crímenes en particular: los de Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, los delegados gremiales que desde principios de los ’70 organizaron a los trabajadores y que osaron enfrentar a la patronal, cuyas caras visibles eran Diana Julio de Massot y sus hijos. Los fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani acusan a Vicente Massot, actual director, de partícipe como “coautor por reparto de roles en el homicidio de los obreros gráficos Heinrich y Loyola, instigándolo, determinándolo, prestando aportes indispensables para su concreción material y encubriendo a sus autores inmediatos”.El escrito de 137 fojas de la Unidad Fiscal es la primera sistematización por parte de un estamento estatal del rol de LNP antes, durante y después del terrorismo de Estado. “LNP actuaba en todo el espectro de la vida social y política, manipulando a su antojo la opinión pública con la clara conciencia de lo que estaba ocurriendo y la firme intención de llevarlo a cabo. Tenían más claro que las propias Fuerzas Armadas que la ficción de una ‘guerra’ era la única coartada que podía justificar sus crímenes”, explican. “La sola lectura de los editoriales permite ver con claridad (y hoy en perspectiva) el esfuerzo permanente por instalar la ficción de una ‘guerra’ permanente”, destacan. Cuatro meses antes del golpe, LNP aconsejaba “declarar la existencia de un estado de guerra” para “descubrir lo más pronto a nuestros adversarios”. El consejo surgía de La guerra moderna, del coronel francés Roger Trinquier, el mismo que teorizaba sobre la tortura como arma moralmente neutra luego de aplicarla en Argelia. “Esa ficción era fundamental para el plan criminal, necesitaban esa legitimación discursiva para perpetrar el exterminio; sin esa legitimación eran –son– vulgares criminales”, destacan los fiscales.
La acusación repasa el rol de cuatro personas, de los cuales dos murieron: la directora y su hijo Federico. Los otros, cuya situación procesal está en manos del juez Santiago Martínez, son el actual dueño y director, Vicente Massot, y quien fuera secretario de redacción en los ’70, Mario Gabrielli, el “corresponsal naval” que solía aparecer en fotos departiendo con Emilio Massera y que en pleno terrorismo de Estado viajaba por el mundo en la fragata Libertad. El documento incluye un detalle minucioso de editoriales y notas, pero también datos históricos y testimonios para entender el rol de los Massot: las reuniones de la directora con el vicealmirante Luis María Mendía; las de Federico con el capitán Adolfo Scilingo, que se asombraba cuando tildaban a los militares de “cagones” por no animarse a fusilar; las visitas de Vicente al director de la ESMA, Rubén Chamorro; las visitas de despedida por la dirección del diario del general Adel Vilas, que en 1987 definió a LNP como un “valioso auxiliar de la conducción” militar, o de los jefes de Prefectura que ordenaron “ralear” de “un MEDIO DE DIFUSION FUNDAMENTAL”, con mayúsculas, a los delegados que luego secuestraron y fusilaron.
Los primeros casos en que se imputa participación “efectuando aportes esenciales” en secuestros, torturas y homicidios son los de Daniel Bombara, María Salto y Laura Manzo a fines de 1975. LNP difundió el “operativo de simulación”, según el cual Bombara murió al arrojarse de un patrullero y su cadáver fue robado por “subversivos”, y omitió todo dato sobre las torturas que provocaron su muerte y que padecían las mujeres, por entonces desaparecidas. Cuando los torturadores les dieron los nombres apuntaron que familiares de las “sediciosas” las estaban buscando. “Tal era el alcance del aparato de inteligencia al cual se encontraba integrado el órgano periodístico” en enero de 1976, recuerdan los fiscales.
Consumado el golpe, LNP no se limitó a publicar los partes militares para ocultar el genocidio. El 27 de mayo de 1976 publicaron fotos tomadas en cautiverio de dirigentes que habían estado secuestrados en la base de Puerto Belgrano a quienes se trasladaba a la cárcel. En septiembre, cuando el Ejército asesinó a Cristina Coussement luego de meses en La Escuelita, agregó al comunicado datos de un documento de inteligencia producido durante la primera etapa de cautiverio de la mujer en Mar del Plata. En noviembre, tras el asesinato de Daniel Hidalgo y Olga Souto Castillo, en el edificio donde vivían, LNP publicó que “el imprevisto ataque de los subversivos impidió desalojar los departamentos vecinos”. “El ataque fue previsto y fue de las fuerzas militares hacia las víctimas civiles”, corrige la Unidad Fiscal. El aval a la falacia oficial fue más allá: “periodistas invitados por autoridades militares pudieron comprobar que el ingresar al departamento las fuerzas legales estalló una bomba cazabobos”. De haber existido la visita, los periodistas eran de LNP y sus “comprobaciones” no resisten el menor análisis, explican los fiscales.
En el caso de los gráficos, los fiscales repasan la “persecución” que sufrían, la inteligencia sobre ambos, el lockout en agosto de 1975 y la suspensión entonces de doscientos trabajadores. “LNP se encuentra en guerra”, anunció el diario en agosto. El 1º de septiembre se presentaron como víctimas de “la infiltración más radicalizada”, el 8 denunciaron a “los ‘soviets’ enquistados entre delegados” y el 28 la directora encomendó a Vicente “todo trato con el personal”, según acta rubricado por escribano. Los nombres que no publicaban en editoriales aparecen en las actas del Ministerio de Trabajo, donde “subsumían el conflicto sindical en el escenario de la lucha contra la subversión” e individualizaban a Heinrich y Loyola como “líderes del movimiento disociador”.
El final es conocido: el 22 de marzo, en su informe sobre “guerrilla sindical”, Prefectura ubicó a los delegados a la cabeza de una lista de “personal a ser raleado”. “A esta altura de la requisitoria, podemos afirmar sin titubeos que los directivos de LNP proporcionaron los nombres y toda la información para que los dos obreros gráficos fueran ultimados”, sostienen los fiscales. “El destino final de Heinrich y Loyola conllevó un mensaje de terror para dentro del frente gremial y, en lo externo, para la población en general.” La participación de los Massot en “la decisión conjunta de ultimar es consecuencia necesaria del carácter de la vinculación de la empresa con las máximas autoridades militares”. “La empresa, en su relación obrero-patronal, resuelve extirpar lo que consideraba ‘elementos disociadores’ y disciplinar al conjunto de sus empleados”, destacan. La cobertura fue breve: veinte líneas bajo el título “Son investigados dos homicidios”. En julio se cumplirán 37 años de los crímenes. Los lectores de La Nueva Provincia todavía esperan los resultados de la investigación.
Fuente:Pagina12
10.05.2013
También solicitan se detenga a un ex secretario de redacción
Bahía: Fiscales piden al juez que ordene la detención del propietario de La Nueva Provincia
Vicente Gonzalo Massot, actual propietario y director de La Nueva Provincia
Bahía Blanca.- La Unidad Fiscal del Ministerio Público, a cargo de los doctores José Nebbia y Miguel Palazzani, solicitó el jueves 2 de mayo al juez federal Santiago Martínez que detenga, indague y prohíba la salida del país al empresario Vicente Gonzalo Massot, propietario y director del matutino La Nueva Provincia de Bahía Blanca, así como la de un ex secretario de redacción, Mario Gabrielli. Se los acusa de haber formado parte del plan criminal que posibilitó el genocidio de la última dictadura cívico militar, lo que representa un gran paso adelante en cuanto al juzgamiento de los miembros de la sociedad civil y de las empresas comerciales e industriales que actuaron en connivencia con el poder militar.
También solicitan se detenga a un ex secretario de redacción
Bahía: Fiscales piden al juez que ordene la detención del propietario de La Nueva Provincia
Vicente Gonzalo Massot, actual propietario y director de La Nueva Provincia
Bahía Blanca.- La Unidad Fiscal del Ministerio Público, a cargo de los doctores José Nebbia y Miguel Palazzani, solicitó el jueves 2 de mayo al juez federal Santiago Martínez que detenga, indague y prohíba la salida del país al empresario Vicente Gonzalo Massot, propietario y director del matutino La Nueva Provincia de Bahía Blanca, así como la de un ex secretario de redacción, Mario Gabrielli. Se los acusa de haber formado parte del plan criminal que posibilitó el genocidio de la última dictadura cívico militar, lo que representa un gran paso adelante en cuanto al juzgamiento de los miembros de la sociedad civil y de las empresas comerciales e industriales que actuaron en connivencia con el poder militar.
Como ya se ha puesto en evidencia durante los juicios realizados por las causas tituladas V Cuerpo y también "Armada / Puerto Belgrano", el medio gráfico funcionó como un apéndice del aparato represivo, reproduciendo al pie de la letra las gacetillas emanadas de los distintos comandos y agregando especies de su propia cosecha, para llevar adelante el exterminio y represión fuera de la ley de la militancia social y política en la ciudad sureña. El comnpromiso de La Nueva Provincia y de sus directivos con los crímenes llegó incluso a la siembra del terror entre sus propios trabajadores, como se verifica en el caso de los obreros gráficos Heinrich y Loyola, asesinados luego de haber recibido amenazas y advertencias por parte de la propia empresa.
Para los fiscales ha quedado también en evidencia la responsabilidad que cupo en las acciones criminales a la madre del citado Vicente Gonzalo, Diana Julio de Massot, y a uno de sus hermanos, Federico Massot, ambos fallecidos. Todos formaban parte del staff directivo de La Nueva Provincia durante la dictadura.
"Mientras en el mismo edificio funcionaba un Centro Clandestino de Detención --se lee en el documento de los fiscales-- Vicente Massot visitaba en la ESMA al represor Jacinto Chamorro. Su madre, Diana Julio, hacía lo propio en la Base Naval de Puerto Belgrano con el Jefe de Operaciones Navales Luis María Mendía, a quien también recibía en su despacho. Su otro hijo, Federico, trataba de 'cagones' a los represores navales que “no se animaban a fusilar” públicamente a los secuestrados".
El requerimiento de Nebbia y Palazzani responde a un pedido expreso formulado por el TOF que integraron los jueces Jorge Ferro, José Triputti y Martín Bava, quienes al dictar sentencia en el primer juicio contra represores en Bahía Blanca
ordenaron “extraer testimonio de las constancias respecto de las publicaciones que daba cuenta el diario La Nueva Provincia de esta ciudad y remitirla al Juzgado Federal que por turno corresponda, a fin de que se investigue la posible comisión de delitos de acción pública por parte de los directivos de dicho órgano de prensa”.
El Juzgado Federal que recibió la nueva causa fue el de Santiago Martínez, juez federal que a su vez delegó la investigación en la Unidad de Nebbia y Palazzani. Los fiscales se abocaron al trabajo y encontraron elementos suficientes para formular las acusaciones ante el propio magistrado, que deberá ahora decidir.
Fuente:Telam
Comunicado de prensa - 11/5/2013
H.I.J.O.S. Capital
APOYAMOS EL PEDIDO DE DETENCIÓN DE MASSOT: LA NUEVA PROVINCIA TAMBIÉN FUE LA DICTADURA
La lucha del pueblo y la decisión política del Estado hicieron posible que Bahía Blanca viva una realidad nueva: se terminó la impunidad y los partícipes de los delitos de lesa humanidad empiezan a tener Juicio y Castigo. La Nueva Provincia fue parte del aparato civil de la última dictadura cívico-militar. El pedido de la Unidad Fiscal para que el Poder Judicial avance sobre los responsables de ese órgano de propaganda del terrorismo de Estado que todavía sigue haciendo apología de esos delitos de lesa humanidad, es un paso histórico.
Dos obreros gráficos del Sindicato de Artes Gráficos que trabajaban en el diario La Nueva Provincia fueron víctimas de delitos de lesa humanidad. Se trata de Enrique Heinrich, quien era maquinista en la rotativa y secretario del Sindicato, y Miguel Ángel Loyola, estereotipista y tesorero. Ambos fueron secuestrados, torturados y fusilados. Tres meses antes de ser asesinados, sus nombres encabezaron una lista de Prefectura sobre “personal a ser RALEADO DE UN MEDIO DE DIFUSIÓN FUNDAMENTAL” (La Nueva Provincia). El año pasado terminó el primer juicio a genocidas en Bahía Blanca con un fallo ejemplar en el que, entre otras cosas, se ordenó la investigación del Directorio de ese medio de prensa por su participación en delitos de lesa humanidad. A partir de esto, los fiscales Nebbia y Palazzani pidieron la detención e indagatoria de Vicente Massot, propietario y director, y de Mario Gabrielli, ex secretario de redacción.
“No estamos hablando de periodismo ni de simpatía por una posición política, sino de la concreción de una etapa del plan criminal, específicamente diseñada, que La Nueva Provincia ejecutó a la perfección, sin fisuras y con un compromiso mayor incluso que muchos de los condenados”, sostuvieron los fiscales en el pedido de detención. Asimismo, sostuvieron que Massot tuvo “participación criminal concreta y específica” que “se disfrazó bajo el ropaje de la actividad periodística”.
Este paso histórico para terminar con la impunidad de los Massot merece todo nuestro apoyo y nos convoca a seguir militando por el Juicio y Castigo para todos los genocidas. Esperamos que el juez federal Sergio Martínez procesada de inmediata sobre el pedido del Ministerio Público Fiscal para seguir fortaleciendo el proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia.
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio www.hijos-capital.org.ar
H.I.J.O.S.
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
17 años en Lucha
www.hijos-capital.org.ar


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