12 de junio de 2013

COLOMBIA.

MARTES, 11 DE JUNIO DE 2013 
Colombia: POT y plusvalías urbanas 
Por Aurelio Suárez Montoya (MOIR) 
Si el POT de Bogotá, presentado por la administración, sobrevive al debate legal acerca de si es o no una modificación sustancial del vigente, se abordaría entonces la discusión en torno a la propuesta urbana que tiene.

Ésta consiste en concentrar las principales actividades de la ciudad, con énfasis en la construcción de vivienda —desde suntuosa hasta de interés prioritario—, en el denominado centro ampliado, limitado, de sur a norte, por la Avenida Primero de Mayo a la calle 100 y, de oriente a occidente, por la Avenida de los Cerros a la Cali. 

Consecuente con dicha concentración, todas las zonas se declaran multiusos, lo que implica que las anteriores utilizaciones del suelo, exclusivo residencial, comercial o industrial, entre otras, desaparecen y que en la nueva “mezcla” competirán entre sí por su existencia y prevalencia en cada manzana. 

Bogotá creció con base en un patrón de expansión, perjudicial económica, social y ambientalmente, obedeciendo en un 50% a procesos informales, incluidos “urbanizadores piratas”. Por ende, es positivo, aunque exista una alta densidad de 186 habitantes/ha, buscar una ciudad compacta, y máxime a instancias del desarrollo sostenible y la equidad. 

La Secretaría Distrital de Planeación estima que, aumentando el índice de edificabilidad en el centro ampliado (número de pisos para construcción en altura), el mercado mantendría la ecuación de rentabilidad de los constructores, conservando inalterados los precios, y se cumplirían los objetivos presupuestados. 

Contrario a dicha hipótesis, es sabido que la ciudad se construye alrededor de plusvalías y que en una urbe las decisiones gubernamentales enriquecen a unos y menoscaban a otros, no son neutras. Favorecer proyectos restringidos en un determinado límite valoriza el área circunscrita en detrimento de las excluidas. Por consiguiente, los enunciados de política urbana, cualquiera que ella sea, deben acompañarse de otras alternativas, que bajen la presión sobre las áreas jerarquizadas, lo que impele, como en esta caso, a no excluir del todo la expansión y a implementar suficientes mecanismos de intervención estatales que efectivamente contrarresten las tendencias especulativas sobre el suelo explotable. 

Buen ejemplo de la maximización de utilidades privadas en áreas privilegiadas, bajo el esquema multiusos en el POT, es el proyecto CAN, “obsesión” del presidente Santos, consentida —inexplicablemente— por el alcalde Petro, y ubicado en un nuevo eje central, al norte de la calle 26, rodeado de parques y humedales, terrenos públicos y barrios de clase media. 

Este proyecto incorpora 82 hectáreas, que incluyen predios de la Universidad Nacional y de la ESAP, así como 28 de la estructura ecológica principal, gestionadas por una alianza público-privada que, aprovechando la plusvalía creada por la calle 26 (¡no importa “el carrusel”!), y con base en el criterio multiusos, generará ganancia extraordinaria a grupos constructores —como el Aval— asentados en ese sector, poniendo “lo público” en pro de lo privado. 

Así, en el CAN, además del traslado de riqueza social a negocios particulares, los habitantes de las áreas impactadas saldrían desplazados y los patrimonios ecológicos serían destruidos. Allí, y en otras operaciones similares de oportunidad de inversión, el POT alumbrará criaturas distintas a las anunciadas. Un contrasentido.
Fuente:Argenpress


11.06.2013
Colombia
Las FARC abrieron un segundo punto de diálogo pidiendo aplazar las elecciones
En las negociaciones por el proceso de paz, la organización pidió convocar a una Asamblea Constituyente, planteo que el presidente Juan Manuel Santos rechazó rotundamente y que el Senado consideró "inconstitucional".

La guerrilla propuso que se aplacen un año, y sin reelección presidencial, los comicios previstos para 2014 con el objetivo de "anteponer el interés colectivo de la paz a cualquier otra circunstancia que enrarezca el fin que nos ha convocado en La Habana".

"Un acto constituyente permite aplazar las elecciones. Proponemos un año de aplazamiento sin reelección presidencial", plantearon las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana, donde hoy se abrió el décimo ciclo de las conversaciones de paz entre el Gobierno y la guerrilla.

En una declaración leída ante los medios por el número dos de las FARC y jefe de su delegación de paz, Iván Márquez, la guerrilla reclamó abrir un debate sobre la "urgencia y conveniencia de aplazar el calendario electoral por un año".

"La fórmula para lograr lo que se propone está en la Constitución y al alcance de todos (...). Se encuentra en el artículo 376 de la Carta (Magna), y es la Constituyente", argumentó la guerrilla,  citada por EFE y DPA.

En respuesta, el presidente Santos, que se encuentra de visita por Israel y Palestina, aseguró que la posibilidad de atrasar las elecciones "nunca pasará por su cabeza".

"No hay la más mínima posibilidad que eso se pueda dar", afirmó Santos, asegurando que, según la Constitución, el calendario inicia el próximo año y se cumplirá.

"No hay la más mínima posibilidad que eso se pueda dar"
Juan Manuel Santos

"Nosotros lo vamos a cumplir y, sobre todo, no hay la más mínima probabilidad de que yo siquiera piense esa propuesta donde se prolongan los períodos (electorales), eso está totalmente descartado", finalizó el mandatario y pidió que la guerrilla se ajuste a la agenda, según publica hoy en su página Radio Caracol.

Asimismo, el presidente del Senado colombiano, Roy Barreras, advirtió a las FARC que "aplazar el calendario electoral es absolutamente inconstitucional y no tiene ninguna posibilidad de hacerse".

Desde el gobierno también se pronunció el jefe de los negociadores en el diálogo, Humberto de la Calle, quien destacó la necesidad de concentrarse en la agenda pactada a fin de que el proceso de paz tenga éxito.

"No debemos distraernos en propuestas que poco contribuyen a la claridad como ocurre con la supuesta prolongación del periodo de los elegidos. Eso no va, una Constituyente no va", aseveró.

Los equipos negociadores retornaron hoy a la mesa de La Habana, sede permanente del proceso de paz colombiano, tras haber llegado el pasado 26 de mayo a un acuerdo sobre la cuestión agraria, el primer punto de la "hoja de ruta" de las conversaciones.

Ahora, las partes comenzaron el debate sobre la participación política de la guerrilla una vez que se alcance un acuerdo de paz definitivo.

A través de un comunicado, ambas delegaciones aseguraron que esta semana trabajarán por separado para “agilizar el trabajo de la mesa de conversaciones”, tal como hicieron en el primer punto ya que permite a cada parte "concentrarse en el estudio de temas específicos que serán retomados en la discusión de la Mesa la siguiente semana".

Entre otros documentos, estudiarán los que provienen del Foro de participación ciudadana que se llevó a cabo en Bogotá organizado por la ONU y la Universidad Nacional.

De la Calle recordó que en todos los procesos de paz, es un elemento común la transformación en un movimiento político legal de los antiguos alzados en armas.

En este caso se trata de debatir "cómo abrir un camino para que las FARC se transformen en un movimiento político y se inserten en la democracia con el pleno ejercicio de sus derechos, pero también de sus deberes", dijo De la Calle.

Además, destacó que existe un "creciente apoyo de los colombianos a este proceso" de paz y "para incrementarlo tenemos que producir resultados". Y agregó que "es la sociedad la que lo exige. No se trata de un capricho del gobierno ni de un deseo de presionar a nuestra contraparte".

Con esa frase, el ex vicepresidente colombiano pareció responder a la "preocupación" expresada por las FARC por "el molesto chasquido del látigo del tiempo y de los ritmos en manos del gobierno que está fastidiando el diálogo y la construcción del acuerdo".

Por otro lado, la reanudación de los diálogos de paz se ha producido en medio de la controversia entre Colombia y Venezuela por la reunión que mantuvo Santos con el opositor venezolano Henrique Capriles y que la guerrilla consideró una "provocación".

Hoy, sin embargo, no hubo desde las partes ninguna mención a esas tensiones aunque De la Calle resaltó el "importante papel" que cumplen los países garantes del proceso de diálogo (Cuba y Noruega) y los acompañantes (Venezuela y Chile) en "propiciar un clima de confianza entre las partes". 
Fuente:Telam

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