25 de julio de 2013

BRASIL.

EN SU PRIMERA MISA EN BRASIL, EL PAPA FRANCISCO LLAMO A DESPEGARSE DE LOS “FALSOS IDOLOS” Y “VIVIR CON ALEGRIA”
Contra “el dinero, el poder, el éxito y el placer”
En el inicio oficial de la Jornada Mundial de la Juventud, el pontífice marcó tres puntos centrales como el mensaje que deseaba transmitir a la juventud: mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría.
Por Fernando Cibeira

Desde Río de Janeiro
El Papa oficia misa en la Basílica de Nuestra Señora de Aparecida, en el estado de San Pablo, en su tercer día en Brasil.
Imagen: AFP
El papa Francisco dio ayer una primera misa en Brasil con su sello en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida. En contacto directo con la multitud que se congregó para saludarlo pese a la lluvia y el sorprendente frío ofreció un mensaje dirigido a la juventud: “Vivir con alegría” pero despegarse de los “ídolos pasajeros” entre los que enumeró “el dinero, el poder, el éxito y el placer” que buscan ocupar el lugar de Dios. Hoy, los jóvenes llenarán Copacabana, donde tienen planeado combinar los momentos de oración con algunos números musicales.

El Papa volvió al ruedo después del descanso del martes en lo que se consideró el inicio oficial de la Jornada Mundial de la Juventud, el evento que lo trajo a Brasil y que culminará el domingo. Nuestra Señora de Aparecida es una virgen negra de terracota, patrona de Brasil. Francisco recordó en la misa la historia de su origen. En 1717, tres pescadores regresaban sin pesca en el río Paraíba hasta que en sus redes apareció una estatua de la Virgen María, primero el cuerpo y después la cabeza. Luego recogieron abundante pesca y reconstruyeron y limpiaron la imagen, que se convirtió en motivo de peregrinaje. En 1955, comenzó la construcción en esta localidad del interior de San Pablo de una nueva Basílica de enormes dimensiones, considerada la mayor de Brasil: ayer siguieron desde allí 15 mil personas la misa –aunque aseguran que tiene capacidad para hasta 40 mil personas–, más los 200 mil que se calculaban afuera.


En este lugar, en 2007, el entonces cardenal Bergoglio participó de una reunión de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) en la que terminó redactando un potente documento que incluía lo que hoy se consideran los fundamentos de su filosofía papal, con críticas al estado de la Iglesia y una mirada realista sobre América latina, con hincapié en la situación de los más pobres. Con aquel antecedente en mente, aseguran que Francisco insistió en realizar ayer una misa allí, no prevista en el programa original del viaje. Además, sus antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, habían estado allí.


El ingreso, crucifijo en mano, desató el fervor de los participantes, muchos de ellos religiosos, que por momentos parecía que desbordarían el discreto vallado. Incluso, durante la misa, se podía ver a muchos sacerdotes sacar sus teléfonos y camaritas debajo de la sotana para llevarse aunque sea una imagen cercana de Francisco. El cardenal Raymundo Damasceno lo recibió explicando que al visitar Aparecida, era como si el Papa estuviera visitando todo Brasil. La ceremonia incluyó un coro y una orquesta para las canciones.


Francisco marcó tres puntos centrales como el mensaje que deseaba transmitir a la juventud: mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría. “El cristiano es alegre, nunca es triste. No puede ser pesimista. No tiene el aspecto de quien parece estar de luto perpetuo”, explicó, en lenguaje sencillo y en portuñol. La visita del Papa a la nueva edición de la Jornada Mundial de la Juventud tiene como uno de sus objetivos darle una inyección energética al catolicismo, en declive desde hace tiempo. Se sigue considerando a Brasil el país con mayor cantidad de católicos del mundo –123 millones dicen– pero su número merma en favor de las congregaciones evangélicas, cada vez más extendidas, sobre todo en los sectores más humildes.

Francisco se retiró abrazado a la imagen de la Señora de Aparecida que le obsequiaron, de 40 centímetros de altura y cuatro kilos de peso. Salió al balcón de la Basílica a dar su bendición a quienes siguieron la ceremonia desde afuera. “No hablo portugués”, se disculpó allí por primera vez en el viaje, y dijo que haría la bendición en castellano. “Le pido a la Virgen que bendiga a sus hijos, que bendiga a sus padres, que bendiga a todo el país”, dijo. Había banderas argentinas y de otros país latinoamericanos entre la gente pero, por supuesto, eran muchísimo más las brasileñas. “Ahora me voy a dar cuenta si me entienden. Les hago una pregunta: ¿una madre olvida a sus hijos?”, siguió. “Nooo”, tronó la respuesta. “Ella no se olvida de nosotros, nos quiere y nos cuida”, dijo, con la Virgen en sus manos. Anticipó su intención de volver en 2017, cuando se cumplan los 300 años de la aparición ante los pescadores.

Almorzó en Aparecida con obispos y sacerdotes. El mal tiempo obligó a modificar los planes de traslado. En principio, Francisco haría directo en helicóptero los 250 kilómetros entre Río de Janeiro y Aparecida, pero por la lluvia debió ir en un avión del gobierno de Brasil hasta el aeropuerto de San José dos Campos y desde ahí sí los 80 kilómetros restantes en helicóptero militar. Lo mismo a la vuelta. El Papa confirmó su firme intención de convertirse en una pesadilla para cualquier esquema de seguridad, sobre todo para los atribulados funcionarios brasileños que todavía no saben cómo explicar los desastres del día de la llegada, que incluyeron un amontonamiento de gente alrededor del auto de Francisco y un insólito embotellamiento papal cuando se trasladaba en su jeep. Ayer, el Papa volvió a hacer de las suyas cuando en medio del trayecto en el papamóvil quiso bajar a saludar a unos religiosos y besar un bebé que le alcanzaron. Y antes de subir al helicóptero, se conmovió con las personas que lo habían estado esperando bajo la lluvia para verlo unos segundos detrás de un alambrado y se acercó a saludarlos caminando por encima del césped embarrado.


Hoy, con una multitud de jóvenes enfervorizados esperándolo en la emblemática avenida Atlántica, en Copacabana, las posibilidades que se le abren son infinitas.



VISITA DEL PAPA A ADICTOS AL PACO Y AL ALCOHOL EN UN HOSPITAL
La despenalización no es divina
Mientras se discute en la región, como forma de eliminar un mercado ilegal que favorece las mafias y el narcotráfico, el Papa señaló que la despenalización “no podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química”.
Por Fernando Cibeira

Desde Río de Janeiro
Los religiosos prepararon el hospital San Francisco de Asís.
Bajo una lluvia que se volvía más torrencial con el correr de los minutos, el papa Francisco descartó que la despenalización del consumo de drogas, tal como se debate en varios países de América latina incluyendo Argentina, sea una solución. “Es necesario afrontar los problemas de raíz”, contrapuso, al hablar en el cierre de una recorrida por el Hospital San Francisco de Asís, ubicado al pie de los morros Borel, Casa Branca y Formiga, en Río de Janeiro, donde se atiende a adictos a drogas duras y a alcohólicos, su última actividad de ayer.

Hacía horas que las personas esperaban mientras los milímetros de agua caída se acumulaban impiadosamente. Francisco tuvo que cambiar el papamóvil para evitar más desbarajustes en la cuestión de la seguridad. Adentro, lo recibieron los sacerdotes y las monjas que se encargan de los pacientes. Francisco saludó a muchos, también se acercó a la gente y comenzó el acto, al aire libre pero providencialmente bajo techo. Con todo, algunos obispos brasileños, sentados en sillas de plástico, debieron cubrir sus sotanas con un nailon. Esas capitas de nailon que se venden por la calle fueron grandes protagonistas de la jornada. Francisco se sentó en un sillón de madera al que le habían colocado una cruz con la leyenda “Francisco eres Pedro”. Justo detrás se veía una estatua de San Francisco de Asís con una paloma en la mano, no del todo lograda.


Un joven contó su historia de adicción. Lo perdió todo, hizo mal a quienes lo rodeaban, rechazó la ayuda de quienes se la ofrecían. “Volví a ser amado y a amar a las personas gracias a esta institución que, gracias a Dios, me ayudó a recuperar el respeto de todos los que están al lado mío. Estas personas me sacaron de las tinieblas”, contó. Al terminar se abrazó con Francisco e intercambiaron obsequios.


El punto fuerte del discurso del Papa fue el rechazo a la despenalización del consumo de algunas drogas como la marihuana –no del crack, justamente, como la de los ex adictos del hospital que visitó ayer—, medida que varios países discuten como forma de eliminar un mercado ilegal que favorece las mafias y el narcotráfico. Uno de ellos es Uruguay, impulsado por su presidente José Mujica. Pero son varios los dirigentes del continente que consideran el fracaso de la estrategia de la ilegalidad planteada por Estados Unidos, dado el crecimiento en las últimas décadas de los carteles del narcotráfico.


Según Francisco, la despenalización “no podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química”. “Es preciso afrontar los problemas que están en la base de su uso promoviendo una mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a los necesitados y dando esperanza en el futuro”, consideró, en cambio. También apuntó a “la plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad”. “Mercaderes de la muerte”, definió a los narcotraficantes.


En algunos puntos, el Papa elevaba la voz y generaba los aplausos de la gente. Por ejemplo, cuando propuso “abrazar” como curación para los adictos. “Precisamos todos aprender a abrazar a aquel que tiene necesidad como hizo San Francisco. Aprender a abrazar cuando hay que expresar solidaridad, afecto y amor”, consideró. Aunque aceptó que eso solo no era suficiente. “Extendamos la mano al que está en dificultad, al que cayó en la oscuridad de la dependencia. Le vamos a decir ‘vos podés’, es posible si lo querés”. Y cerró: “No dejen que les roben la esperanza”.



TODAVIA NO SE SABE DONDE SE HARA
Reunión con argentinos
Por Fernando Cibeira


Este mediodía se produciría el encuentro entre el papa Francisco y los jóvenes argentinos que viajaron a Río de Janeiro para participar de la Jornada Mundial de la Juventud. Desde la organización aseguraban que el encuentro –organizado a pedido del propio Francisco– efectivamente se produciría, aunque hasta anoche evitaban dar precisiones en cuanto a la hora y lugar, quizá para evitar desbordes.

Dos días atrás, el propio portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, anunció el encuentro para hoy, jueves 25, a las 12.30 en la Catedral de Río de Janeiro. “El deseo del Papa de ver a los argentinos fue aceptado sin problemas”, dijo, a propósito de la organización de la visita. “No es una pequeña cosa hacer ese cambio porque no estaba previsto”, definió entonces. La cuestión es que se calcula que viajaron a Río unos 40 mil jóvenes argentinos, cantidad que excedería con creces la capacidad de la Catedral carioca.


El martes se barajó como posibilidad una plaza y el alcalde de Río de Janeiro ya había dado su consentimiento pero ayer pareció descartado y se volvía a hablar de la Catedral. Una incógnita era cómo se podría organizar el encuentro de manera que –aunque masivo– fuera sólo para argentinos. El interrogante se despejará este mediodía, luego de que el Papa realice la visita prevista a la favela Vargina, en Manguinhos.

En tanto, presente en Río de Janeiro al frente de una delegación de unos treinta obispos argentinos, ayer, el titular de la Conferencia Episcopal, José María Arancedo, consideró la Jornada Mundial de la Juventud un acontecimiento “no sólo para la Iglesia sino para el mundo entero”. “Todo el mundo necesita una juventud que se movilice en torno de los valores del Evangelio, que son la misericordia, la reconciliación

Admiten fallas de seguridad

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, admitió hoy que hubo un “fallo del poder público” en el esquema de seguridad armado para proteger el papa Francisco luego de su llegada a la ciudad brasileña, el lunes, para comandar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). En esa oportunidad, el automóvil no blindado que transportaba al pontífice agarró una ruta equivocada en el trayecto del aeropuerto a la Catedral Metropolitana, quedó “atrapado” en un embotellamiento y fue rodeado por miles de fieles que luchaban con los pocos agentes de seguridad para tocar a Francisco.

“La responsabilidad es nuestra. No vamos a echarla sobre otros. Nosotros realizamos un trabajo conjunto. Gracias a Dios, no pasó nada, pero sí hubo una falla nuestra, del poder público. No conviene acusar a nadie. Vamos a impedir que ello vuelva a ocurrir”, dijo el alcalde.


La primera reacción de la Alcaldía, fue la de repartir responsabilidades incluso con el Vaticano. En una nota conjunta con el gobierno federal brasileño, afirmó que la retención del automóvil “derivó de una serie de factores”.


Franciscanas

- Merchandising. Pese a la insistente prédica de Francisco en contra del consumismo, la Jornada Mundial de la Juventud tiene bastante desarrollada la parte de merchandising, que seguramente le deparará unos buenos ingresos. Las remeras –las más comunes tienen el logo del encuentro, pero hay otras más osadas con Francisco “a lo Warhol” en imágenes repetidas en colores– se ubican en una amplia escala de precios hasta los 50 reales. También hay juegos de pin –se puede elegir el paquete con la banderita del país del cliente– como opción más económica o los rosarios de 15 o 20 reales. Todo con la denominación de “merchandising oficial”, con puestos distribuidos a lo largo de la avenida Atlántica, en Copacabana. Obviamente, se pueden elegir las opciones truchas de los vendedores de los alrededores, con precios más convenientes.

- Néstor Iván. Según escribió la enviada del diario Crónica, Alicia Barrios, quien conoce a Jorge Bergoglio desde hace tiempo, el Papa la consultó a propósito del nacimiento del primer nieto de la presidenta Cristina Kirchner. “¿Cómo se llama?”, le preguntó a la periodista sobre Néstor Iván, el hijo que el 15 de julio pasado tuvieron Máximo Kirchner y Rocío García. Es muy probable que Cristina Kirchner y el Papa mantengan un contacto el domingo, cuando la Presidenta viaje para participar de la misa de cierre en el Campus Fidei, en Guaratiba, a la que Dilma Rousseff invitó a todos los mandatarios latinoamericanos.


- Pecados. Todavía no fue muy desarrollada la idea que deslizó el papa Francisco de perdonar los pecados vía Twitter, una herramienta a la que parece ir tomándole el gusto. En principio, por estos días, se instalaron en el parque de la Quinta de la Boa Vista unos modernos confesionarios de forma triangular donde se especifica en qué idioma atiende el sacerdote allí instalado para que los jóvenes puedan ir haciendo fila de acuerdo a su nacionalidad. Incluso, habrá cinco jóvenes que mañana serán confesados allí por el Papa en persona.


- Silbidos. Ayer no se conocieron protestas antigubernamentales ni contra la visita del Papa, pero el descontento que persiste entre los brasileños se manifestó con silbidos ante el desfile de autos oficiales que llegaron ayer a Aparecida para participar de la misa del papa Francisco. Es que entre las decenas de miles de personas que siguieron las alternativas de la ceremonia desde afuera de la basílica, hubo activistas del Movimiento de los Sin Techo que anunciaron su intención de “protestar pacíficamente” dado que, argumentaron, sus reclamos se emparientan con el mensaje que busca difundir el Papa a favor de los más postergados.


- Bioética. Como sucede en las cumbres y eventos internacionales, junto a la acreditación para la Jornada Mundial de la Juventud se entrega un kit que incluye un bolsito, birome y alguna documentación. En este paquete aparece un librito titulado Claves de la bioética, elaborado por la Comisión de Pastoral Familiar de Brasil, donde se desarrollan argumentos en contra del aborto, del diagnóstico prenatal, la reproducción asistida, la investigación con embriones, la eutanasia, la donación de órganos y hasta de “la teoría de género”, que parecerían ir en sentido contrario a la actualización ideológica que desde muchos sectores le reclaman a la Iglesia Católica. “Permanezcamos en la realidad: nacemos niño o niña. La procreación necesita un padre y una madre para desarrollarse”, sostiene en este último apartado, donde también niega la posibilidad de que los homosexuales adopten un hijo. “Tener un hijo no es un derecho. El niño no es un bien de consumo que llegue al mundo por las necesidades o deseos de sus padres”, define.

Fuente:Pagina12

Según el Ministro de Trabajo uruguayo hacer mención a las protestas populares en Brasil era promover la "desestabilización" y de ello acusó a los dirigentes sindicales.
Lula Da Silva expresa apoyo a protestas sociales en Brasil
Por: Agencia Venezolana de Noticias (AVN) | Viernes, 19/07/2013

Credito: AVN
El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva manifestó su apoyo a las protestas de los movimientos sociales registradas en su país y destacó que estas manifestaciones son la expresión de la gente que demanda más conquistas en el país suramericano.

"Que vivan las protestas, así se arreglan las cosas; es preciso mejorar la salud y muchas cosas más”, resaltó el ex mandatario en un seminario denominado Brasil en el mundo, una nueva política exterior, celebrado la víspera en la universidad Federal ABC en Sao Pablo, reseñó Prensa Latina.

Lula explicó que, a diferencia de Europa, donde los ciudadanos se movilizan para no perder servicios básicos, en Brasil las manifestaciones se dan para pedir más salud, educación y más inversión en sectores sociales.

Durante su declaración, Lula se mostró contrario solo a la posición de los jóvenes de rechazar la política y los partidos.

"La peor cosa que puede ocurrir en el mundo es que la gente rechace la política; no existe alguna experiencia en el mundo en que la negación de la política tenga un mejor resultado", enfatizó.

Asimismo, expresó que las movilizaciones son el reflejo de éxitos sociales, económicos y políticos.

"Es completamente natural que los jóvenes, especialmente los que obtienen cosas que sus padres nunca tuvieron, deseen más, sobre todo instituciones públicas más limpias y más transparentes", dijo.

El ex mandatario, quien gobernó entre 2003 y 2010, se une de esta manera a la presidenta, Dilma Rousseff, quien ha expresado su respaldo a las movilizaciones en su país y se ha comprometido a profundizar los cambios sociales que demanda la población.

Además, respaldó la propuesta de plebiscito hecha por Rousseff, quien ha pedido que se convoque una consulta popular para que la gente opine sobre temas importantes de la reforma política, que se pondría en marcha en 2104. 
Envío:Amarelle

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