29 de noviembre de 2013

NEUQUÉN: : declararon sobrevivientes y familiares de desaparecidos del operativo Cutral Co-“Querían hacer de nosotros un trapo de piso”.

Jueves 28 nov, 2013
EscuelitaIII: declararon sobrevivientes y familiares de desaparecidos del operativo Cutral Co
Por la mañana declararon Francisco Tomasevich y Sergio Méndez Saavedra. Relataron las torturas físicas y psicológicas recibidas en La Escuelita y otros lugares de detención. Por la tarde declaró Juana Aranda de Pincheira.
Este jueves por la mañana se retomaron las audiencias programas en el marco del juicio denominado “Escuelita III” en el Salón de AMUC. En primer lugar declaró Francisco Tomasevich, de 66 años y luego Sergio Méndez Saavedra de 77 años, ambos estuvieron detenidos en el centro clandestino “La Escuelita”, que  funcionó en el predio del Batallón de Ingenieros 181. Por la tarde declaró Juana Aranda de Pincheira.
Para este jueves se esperaba la declaración de otra de las víctimas, Guillermo Almarza, que no pudo asistir debido a que su médico le recomendó reposo.
En la sala se encontraba el imputado Jorge Di Pasquale, ex jefe de Inteligencia del Destacamento 182.

“Querían hacer de nosotros un trapo de piso”

Francisco Tomasevich. Foto 8300web (Cecilia Maletti)
Francisco Tomasevich. Foto 8300web (Cecilia Maletti)
Durante su declaración, Francisco Tomasevich relató nuevamente los hechos que acontecieron desde el 15 de junio de 1976, en Cutral Co, cuando tres personas se presentaron en su casa y se lo llevaron en un jeep a la comisaría. Allí lo recibieron con golpes y luego lo vendaron. Lo golpearon tanto que fue sacado en andas. “No tuve tiempo de preguntar ni que pasaba”, relató, “me hicieron picana, me golpearon, me preguntaban nombres pero no tenía ni tiempo de contestar”.

Recordó que lo subieron a un camión con varias personas y lo trasladaron a Neuquén. “Esa mañana fuimos al Comando ubicado en Avenida Argentina”, señaló Tomasevich, “ví por una mirilla que estábamos frente a casas de militares”.

Tomasevich estuvo detenido en la Unidad de Detención Nº 9 y luego trasladado a Rawson, donde reconoció a mucha gente “que era de la zona, como Nano Balbo, el Turco Jure y Carlos Kristensen entre otros”. También a Sergio Méndez Saavedra, Guillermo Almarza Arancibia, Pedro Maidana. Recién en el ´79 logró salir del país rumbo a Suecia donde reside actualmente.

Las torturas físicas y psicológicas fueron una constante durante toda su detención, “querían hacer de nosotros un trapo de piso”, relató.

Al ser indagado sobre la identidad de quienes lo detuvieron, Tomasevich recordó haber identificado gente con uniforme policial, pero también civiles, vestidos de saco. “Supongo que serían una fuerza especial de Buenos Aires”, concluyó.

Además recordó que los familiares de los detenidos “se entrevistaban con Reinhold y Farias para pedirles la libertad”. Oscar Lorenzo Reinhold fue el jefe de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada y Luis Alberto Farías Barrera, jefe de Personal del Comando de la Sexta Brigada.

“Eramos todos trabajadores, no sé qué buscaban”, relató Tomasevich, “pensar que el Ejército formó esa clase de personas, yo no lo puedo entender”.

“La Policía y la Triple A hicieron estragos en Cutral Co”
Sergio Méndez Saavedra. Foto archivo 8300web (Jorge Ariza)
Sergio Méndez Saavedra. Foto archivo 8300web (Jorge Ariza)
Luego fue el turno de Sergio Méndez Saavedra, quien antes de comenzar con su declaración se explayó sobre su disconformidad por el trato que el abogado Ponce de León tuvo con él en instancias anteriores. “Me maltrato y me siguen maltratando”, señaló, “yo no tendría que estar aquí hoy, tengo 77 años, pero decidí venir”. Además, Almarza se quejó de que la Policía Federal y Provincial “hayan quedado afuera” (del juicio) y subrayó que “La Policía Provincial, Federal y la Triple A hicieron estragos en Cutral Co”.

Saavedra relató una vez más los hechos acontecidos en junio de 1976 cuando fue secuestrado y llevado a la comisaría de Cutral Co. “Llegaron en un auto y me subieron junto a Carlos Chavez (hoy desaparecido), me llevaron a la comisaría donde estaba Maidana y otros más, ese fue el primer lugar de tortura en presencia de Mendoza, que hoy lo están cuidando”.

Héctor Mendoza fue jefe de la comisaría durante el operativo Cutral Co, “él era el espectador, miraba mientras nos torturaban y nos golpeaban”.

Atado de manos y pies fue trasladado a la Unidad de Detención Nº 9, donde reconoció a muchos de los detenidos, “Chavez, Pincheira y Jure” eran algunos. “Muchos han muerto y no pueden venir a hablar como yo”, manifestó.

Luego de un mes fue liberado, pero permaneció bajo vigilancia. “Me seguía un auto todos los días, nadie me daba trabajo y yo tenía seis hijos que mantener”. Relató que luego de un tiempo “aparecieron tres compañeros, un matrimonio junto con un cubano a ofrecerme ayuda”. A los pocos días esas personas fueron detenidas. Se trataba de  Raúl y Graciela Metz, ambos detenidos en diciembre del 76 y desaparecidos.

En el mismo mes, Saavedra fue secuestrado nuevamente y llevado a la Escuelita por segunda vez.  “No vi a nadie, pero escuchaba todas las torturas, estuve vendado todo el tiempo”, recordó, “escuché que torturaban al matrimonio, ella estaba embarazada y la ponían desnuda a lavar platos mientras la insultaban”.

Durante 20 días lo torturaron, golpearon, pisaron y encadenaron. Le torturaron con “picana en el cuerpo, en la garganta y en los testículos”. Hoy sufre de afonía  y sordera.
Luego de un mes lo sacaron en un auto y lo hicieron arrodillar en un descampado de Plottier. “Yo esperaba el sonido de la bala”, relató. Pero lo abandonaron en el lugar y pudo llegar hasta la casa de su padre siguiendo las vías del tren.

“Nunca use un arma, solamente era un trabajador, estaba en la UOCRA pero no fui delegado, nunca me quise involucrar en la burocracia sindical”, señaló Saavedra durante su testimonio.

Recordó también que durante la primera detención, los agentes se identificaban como “de la Federal y la Triple A”. Y que de la U9 lo llevaban para al Comando ubicado “donde estaba Casa Tía, que ahora es Carrefour, ese era el lugar de tortura”.

“Acá tendría que haber civiles sentados”, remarcó Saavedra, “hubo gente que entregó a los que le molestaban”.

“Si hoy hago esta presencia es para honrar a Miguel Angel”
La última testigo de la jornada fue Juana Aranda de Pincheira, esposa de Miguel Angel, detenido durante el operativo, y que aún continúa desaparecido.

Juana manifestó que no quería volver a repetir toda su declaración, prestada oportunamente en la causa “Escuelita II”, y se limitó a contar los tramos fundamentales. Aclaró: “si hoy hago esta presencia es para honrar a Miguel Angel y a todos los desaparecidos”. Y valoró que estuviese Di Pasquale en el salón. “Al menos uno que da la cara”, afirmó. “Lo que yo relaté ya está claro, es un dolor que no voy a superar más”, agregó.

Explicó que su esposo fue secuestrado de su domicilio en Cutral Co el 14 de junio de 1976 por un grupo de militares armados con ametralladoras. Miguel Angel estaba con su hijo, Juan Manuel. Se lo llevaron a la Unidad 9 de Neuquén -donde Juana pudo verlo en dos oportunidades- y luego al penal de Rawson. En la cárcel chubutense pudo visitarlo del 10 al 16 de octubre. Después fue informada de que se le había otorgado la libertad, el 4 de noviembre de 1976, junto a tres compañeros: José Delineo Méndez, Javier Seminario y Orlando Cancio. Ninguno de ellos regresó.

Precisó que el mayor Luis Alberto Farías Barrera, imputado en este juicio, fue quien estaba al tanto del trámite al igual que Oscar Lorenzo Reinhold, por entonces jefe de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada, condenado en los dos debates anteriores por delitos de lesa humanidad.

De acuerdo al relato de sus captores, Miguel Angel había sido liberado en noviembre en Bahía Blanca y se le había dado 200 pesos para que retornara a Neuquén. Juana afirmó que le mostraron un papel en el que decía que estaba libre de culpa y cargo, el cual había sido firmado por su marido. Ella sostuvo que no reconoció su letra. La humillación llegó al extremo de decirle que si no volvía “era porque se había ido con otra mujer”.

La testigo señaló que Farías le decía que Miguel Angel era “un pobre perejil” y que en realidad buscaban a Oscar Hodola, compañero de trabajo de la víctima en la empresa YPF, actualmente desparecido.
Fuente:8300Web

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