LIBERARON A LOS DETENIDOS ANTEAYER POR EL ATENTADO CONTRA BONFATTI
Un mar de fondo color azul policial
El caso del ataque a la casa del gobernador sigue con dos involucrados en prisión.
El abogado de uno de los involucrados en el ataque a la casa del gobernador afirmó que el hecho "fue orquestado desde adentro" de la fuerza de seguridad. Para el jefe de las TOE, hay uniformados implicados en complicidad con narcos.
De las cuatro personas que las Tropas de Operaciones Especiales detuvieron el martes, dentro de la causa por el atentado a la casa del gobernador Antonio, ayer quedaba una sola encarcelada, pero no por una imputación directa con el caso: se trata de un suboficial de policía que trabaja en el Comando Radioeléctrico. Uno de los abogados defensores intervinientes hizo pública su impresión de que los 14 balazos disparados aquel 11 de octubre fue una escena urdida desde adentro de la propia fuerza de seguridad, en el marco de una disputa interna. La hipótesis de los investigadores sintoniza en parte con esa conclusión y ubica a algunos uniformados como cómplices en una organización en pugna por dominar negocios ilegales en la zona norte.
Ayer, luego de que se disiparan los efectos de los siete allanamientos realizados por las TOE en la víspera, el defensor de Sandoval, Marcos Cella, develó sus conjeturas acerca del telón de fondo de este caso y afirmó sin vueltas: "No cabe duda que fue un atentado orquestado desde adentro de la policía".
La hipótesis del jefe de las TOE, Adrián Forni, también incluye uniformados pero en complicidad con una organización narco. "La línea más firme de la investigación es la que vincula a gente del mundo del narcotráfico, que quiere dominar una jurisdicción, con la colaboración de algunos policías que pujan para que esos negocios existan", dijo el comisario.
El abogado Cella, en tanto, aseguró por LT8 que "no hay ningún tipo de prueba objetiva y clara que permita afirmar a esta altura del proceso" que su defendido "pueda tener algo que ver con el ataque a la casa del gobernador". Cella fue más allá y aseveró que "desde el principio de la causa, la cuestión de la pata policial está y es cierta. No me cabe duda de que fue un atentado orquestado desde adentro de la policía". En su punto de vista, "la causa completa es un compendio de hipótesis disparatadas y ridículas que nada tienen que ver con la realidad". Y observó que en los informes policiales que alimentan el expediente "se han tomado un montón de nombres de distintos personajes conocidos de la ciudad, que incluso algunos ni se conocen entre sí, y se los ha vinculado". El penalista cuestionó el trabajo de los investigadores y le apuntó a "la existencia de pruebas indiciarias que no son cierta y que generó la policía". En diálogo con Rosario/12 recordó haberle advertido a la jueza Pérez Vara que "si aparece enseguida un arma y se la presenta como la usada en el atentado, ese será el indicio más claro de que la policía está atrás de esto, y dos días después pasó lo de la comisaría 10". Con esto se refirió a la denuncia anónima que motivó el 25 de octubre un allanamiento a la seccional de Alberdi y que terminó en el hallazgo de una pistola adentro de un auto secuestrado. El peritaje sobre ese arma indicó que nada tenía que ver con el tiroteo contra la casa del mandatario.
Cella reveló un confuso episodio que pasó en setiembre, cuando policías detuvieron a una abogada cuando transitaba en un Ford Mondeo cerca de la casa de Bonfatti. "Dijeron que en ese auto también estaba Ema Pimpi (Sandoval), lo cual es una mentira absoluta, y entiendo que eso se hizo sólo para complicar a mi cliente con indicios que apuntalen esa teoría falsa". Por último, subrayó que "a la familia Sandoval no se le secuestró en absoluto ningún tipo de vaina, de arma, pistola o ametralladora que esté vinculada con la causa. El Ema Pimpi está negando desde el principio su participación en el hecho. Y a él le están negando sus derechos, porque está en Coronda, donde fue amenazado y sufrió golpes".
Uno solo. El policía detenido el martes y que ayer continuaba recluido en la sede de las TOE es el suboficial Luis Alberto G., quien ayer se abstuvo de declarar al comparecer en el juzgado de instrucción n 5, a cargo de María Luisa Pérez Vara. El peritaje realizado sobre la pistola 9 milímetros que las TOE le secuestraron en su domicilio indicó que no fue el arma utilizada en la balacera contra la vivienda familiar de Bonfatti, tras cotejar su cañón con las vainas servidas que quedaron diseminadas sobre calle Darragueira. Pero como esa pistola no era la asignada oficialmente al policía y su numeración de serie estaba limada, el hombre quedó imputado del delito de tenencia ilegítima de arma de guerra y encubrimiento agravado por tratarse de un funcionario público. El encubrimiento alude al hecho de tener esa pistola que puede haber sido robada o empleada para cometer un delito, pero no al atentado contra el titular del Ejecutivo provincial.
El suboficial volvió a su encierro, y su abogado, Horacio Corbacho, presentó al juzgado el pedido de excarcelación, algo que daba por seguro que se produciría hoy. Por lo tanto, la causa quedaría con los dos detenidos del principio: el policía pasado a disponibilidad Pablo Espíndola, que revistaba en la comisaría 10 y a quien se lo detuvo con una Colt 11.25 que, según los peritajes, fue una de las armas empleadas en la balacera.
Corbacho desestimó la acusación que partió desde el seno de la investigación y que ubicaba a su cliente en la venta ilegal de armas y municiones a delincuentes.
El suboficial Luis G. había sido incriminado por una comunicación telefónica con un agente de la seccional 10 que le habría dicho saber quién había ordenado el ataque. Este policía también había sido detenido el martes, pero antenoche recuperó la libertad, luego de que el peritaje sobre su pistola oficial resultara negativo en relación a la causa. Ni siquiera llegó a ser interrogado por el contenido de aquella comunicación y la jueza firmó su excarcelación. Lo mismo ocurrió con un joven de 20 años, a quien las TOE señalaban como uno de los pistoleros que consumaron el atentado, pero que el peritaje sobre su pistola contradijo.
La cuarta persona arrestada, y excarcelada de inmediato, fue una mujer de 45 años, madre de Emanuel Sandoval, quien sí está preso en el marco de esta investigación, igual que el policía Espíndola.
Fuente:Rosario12
Atentado a Bonfatti: Se afianza la hipótesis narcopolicial
La delgada línea blanca
18/12/2013
El jefe de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), Adrián Forni, dijo este miércoles que a partir de los últimos avances en el caso del atentado contra el gobernador Antonio Bonfatti, “la línea más firme de investigación es la que vincula a gente del mundo del narcotráfico con la participación de algunos policías que pujan para que esos negocios existan”.
Inicialmente, el Gobierno provincial, si bien no la descartó, minimizó la posibilidad de que miembros de la fuerza policial estuvieran ligados al hecho. En su momento, el titular de la cartera de Seguridad, Raúl Lamberto, asoció los indicios que apuntaban hacia ese lado (el arma hallada en la comisaría 10 y el anónimo a la jueza que conduce la causa) a una pista falsa inducida en el marco de una interna de la fuerza. Es decir, una jugada sucia entre pares que nada tienen que ver con el incidente, o para –textualmente– “embarrar la cancha”, lo cual sí supone algún grado de injerencia policial en el caso y es lo que a partir de las afirmaciones del jefe de la TOE se refuerza.
“La línea más firme de la investigación es la que vincula a gente del mundo del narcotráfico, que quiere dominar una jurisdicción, con la colaboración o participación de algunos policías que pujan para que esos negocios existan”, afirmó Forni este miércoles, en declaraciones a LT8.
Forni, quien encabezó los allanamientos realizados este martes y que dieron como resultado la detención de cuatro personas como supuestos organizadores y autores del ataque a la casa del gobernador, sostuvo que tales procedimientos tienen origen en “la línea de la investigación que se abrió a partir del arma de fuego que apareció dentro de un auto secuestrado en la seccional 10”.
“Ese arma representó una situación atípica”, dijo el oficial, quien explicó que “en un primer momento, llamadas anónimas daban cuenta de la presencia del arma dentro de un vehículo secuestrado en la comisaría.
Era una pistola 11.25, pero las pericias que se practicaron dieron resultados negativos. Sin embargo, a partir de eso se logro el secuestro de un montón de elementos importantes para la causa judicial, y en el análisis de esos elementos llegamos a la detención de esas personas”.
“La discordia se produce cuando en la dependencia policial, con el jefe y el personal honesto, tratan de ejercer un control de la jurisdicción y hubo gente que se vio muy dañada. Entonces tratan de ejercer acciones para lograr la expulsión de este personal policial. Esto no se da solo con el atentado al gobernador.
Hubo amenazas previas, incendios de algunas casas”, agregó el funcionario policial.
“El atentado al gobernador fue algo muy atípico. Fue gente con pasamontañas, que no se podían identificar.
Se utilizaron dos calibres distintos de armas. No utilizaron caminos donde estaban las cámaras de la municipalidad, no se activaron teléfonos. Hubo gente que pensó que el gobernador no tenía cámaras de seguridad, no tenía vigilancia. Es decir, hicieron tareas de inteligencia”, detalló Forni.
El comandante de la TOE aclaró que “hasta que no aparezcan los autores materiales e intelectuales y las armas, el caso no está esclarecido. Lo que puedo asegurar es que comienzan a achicarse las líneas del por qué ocurrió esto”.
“Cuando se comete este tipo de delito, no tiene que ver con robos o secuestros, estamos hablando de mensajes. El atentado al gobernador fue un mensaje. La colocación del arma en la seccional 10 también nos dio un mensaje: que lamentablemente tenía que haber policías implicados en estas organizaciones criminales, porque un civil no podía poner un arma ahí adentro. Ahí comenzamos a sospechar que había policías en estas organizaciones”, señaló por último.
Otro negativo
Poco después y por el mismo medio, la titular de la Secretaría de Delitos Complejos, Ana Viglione, habló sobre los resultados de las pericias que se realizaron a las armas halladas en los siete allanamientos.
La funcionaria aclaró primero que “todas las armas que se han encontrado y responden al calibre que ha sido utilizado para el atentado han ido sistemáticamente a los peritos correspondientes”.
“Las pericias sobre la 9 milímetros secuestrada a un policía ayer (por este martes) reveló que no se usó en el atentado a Bonfatti”, afirmó luego.
No obstante, aseguró que “seguimos trabajando con la investigación vinculada al narcotráfico y algún tipo de connivencia policial”.
“Hay indicios de la actividad ilegal de este empleado policial que era un agente de la comisaría 10ª”, concluyó en referencia al agente en cuyo poder se encontraba el arma secuestrada.
Fuente:RedaccionRosario

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