Seguirán entre rejas
Año 7. Edición número 329. Domingo 7 de septiembre de 2014
Por Daniel Cecchini y Alberto Elizalde Leal
investigacioncnu@gmail.com
Año 7. Edición número 329. Domingo 7 de septiembre de 2014
Por Daniel Cecchini y Alberto Elizalde Leal
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Juez Manuel Humberto Blanco.
Las resoluciones del juez y de los camaristas cayeron como baldes de agua helada entre los acólitos y protectores de Pomares dentro del Justicialismo platense, quienes ya celebraban la vuelta de Pipi a las calles. Al Indio, en cambio, le quedan muy pocos amigos.
Las causas. Con el fallecimiento del juez Blanco se abre una serie de interrogantes sobre el desarrollo futuro de todas las causas por delitos de lesa humanidad radicadas en los juzgados federales platenses, entre ellas, las relacionadas con el accionar de la CNU. Sucede que Blanco, además de ejercer la titularidad del Juzgado Nº1, donde se instruyen muchas de ellas, también subrogaba el Juzgado Federal en lo Penal Nº3 desde la renuncia del juez Arnaldo Hugo Corazza en febrero del año pasado. La mayoría de los procesos por los crímenes de la CNU se instruyen en este último juzgado.
La muerte impidió al juez Blanco concretar la elevación a juicio, después de largas demoras, de la llamada Causa Nº 9 que abarca varios secuestros y asesinatos cometidos por la patota de la CNU entre febrero y abril de 1976.
Esta causa –la primera sobre la CNU platense que iba a ser elevada a juicio– incluye el secuestro y posterior asesinato de Carlos Antonio Domínguez, presidente del Partido Justicialista de La Plata y dirigente gremial de los trabajadores del hipódromo de esa ciudad, cometido el 12 de febrero de 1976; el secuestro y asesinato de los militantes montoneros Graciela Martini y Néstor Hugo Di Notto, crimen perpetrado la madrugada del 4 de abril de 1976 y del que sobrevivieron milagrosamente otros dos integrantes de la tendencia revolucionaria del peronismo; y el secuestro y asesinato de Leonardo Miceli, integrante de la comisión interna de una empresa que prestaba servicios tercerizados en Propulsora Siderúrgica, cometido la noche del 19 al 20 de abril de 1976. Esa misma noche también fueron secuestrados y asesinados Carlos Satich, compañero de Miceli en la misma empresa, y el militante gremial peronista Horacio Urrera, crímenes que llamativamente no están incluidos en el mismo proceso judicial.
Ahora, los dos juzgados federales en lo penal de La Plata quedarán provisoriamente a cargo del titular del Juzgado Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Federal Nº2, Adolfo Gabino Ziulu. Consultadas por la investigación de Miradas al Sur, varias de las querellas señalaron que no quieren prejuzgar los efectos de este nombramiento, pero manifestaron su preocupación debido a que la instrucción de las causas por crímenes de lesa humanidad quedarán momentáneamente en manos de un juez no especializado en el fuero penal.
Fuente:MiradasalSur
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