11 de diciembre de 2014

CÓRDOBA-LA PERLA: UN REPRESOR REVELÓ FOSAS MASIVAS DE DESAPARECIDOS DURANTE LA DICTADURA.

EN LA MEGACAUSA LA PERLA, ERNESTO BARREIRO SEÑALO SUPUESTOS SITIOS DONDE SE ENTERRO A DESAPARECIDOS
La lista y los lugares que marcó el represor
El ex carapintada Barreiro dio a conocer 25 nombres de víctimas que habrían sido sepultadas en los hornos de La Ochoa, la estancia de Luciano Menéndez, donde ya se habían hallado restos humanos. La fiscalía pidió cautela hasta que se corroboren sus dichos.
Por Marta Platía

Desde Córdoba
El Equipo Argentino de Antropologìa Forense (EAAF) ya estaba trabajando en uno de los lugares señalados por el represor.
Se lo veía venir, pero nadie esperaba que fuese antes de que su jefe, Luciano Benjamín Menéndez, de 87 años, muriera: el represor Ernesto “el Nabo” Barreiro pareció romper ayer el pacto de silencio que sellaron los sicarios del terrorismo de Estado durante la última dictadura. Fue durante la audiencia 196 del megajuicio La Perla-Campo de la Ribera, y eligió nada menos que el Día de los Derechos Humanos para abrir la boca. No fue casual. Nada en él lo es. A través de su abogado defensor, pidió que fuese sin periodistas ni público en la sala.

Sediento de un protagonismo que ha exhibido cada vez que pudo ampliar su declaración –de hecho, son cuasi clases de historia teñidas por su propia visión–, el ex carapintada dio ayer una lista de 25 nombres de desaparecidos supuestamente sepultados en y detrás de los hornos de La Ochoa, la estancia de Menéndez dentro de los predios del campo de concentración de La Perla, donde el último 21 de octubre los antropólogos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) encontraron restos óseos humanos que, se presume, habrían sido inhumados allí.

Barreiro dijo encabezar una “comisión” de imputados de la que también son parte los represores Luis “Cogote de Violín” Manzanelli, José Hugo “Quequeque” Herrera y Héctor “Palito” Romero. Un grupo de torturadores que decidió –en el pabellón MD2 de la prisión de Bouwer, donde están recluidos 50 de los 51 acusados en este juicio– “colaborar en la investigación de la causa, para paliar el dolor de las familias de las víctimas”.

Según detalló el fiscal Facundo Trotta a Página/12, “Barreiro dijo que hay veinte (desaparecidos) en el horno de La Ochoa –donde se descubrieron los restos óseos–; cuatro más en un horno cercano a La Ochoa, y una víctima más, ‘de nombre importante’, enterrada cerca de Villa Ciudad de América (al sur de esta capital, cerca de Alta Gracia).

Se trata de unos 25 nombres entre los 400 desaparecidos que implica esta causa. Debemos ser cautelosos, ya que no podremos saber si esto que revelan es verdad o no, hasta tanto se hagan los hallazgos correspondientes y las pruebas de ADN”. Luego de la declaración de Barreiro, los jueces dispusieron la realización de una “inspección ocular” en los lugares señalados por el represor.

A la salida de la audiencia a puertas cerradas –pedido por nota por el defensor de los imputados, Osvaldo Viola–, el presidente del Tribunal Oral Federal Nº 1, Jaime Díaz Gavier, evaluó: “Esto es altamente significativo. Creo que es un cambio de actitud, ya que es la primera vez en que, en los juicios de este país, los imputados han expresado su voluntad de colaborar”. Según el juez, no lo “sorprendió” lo sucedido, ya que lo leyó como “una consecuencia muy interesante de lo que este tribunal ha hecho desde 2008: que se tome conciencia de que es una necesidad histórica y social de la sociedad argentina y de los familiares de las víctimas cerrar esta etapa, y el único modo de hacerlo es decir dónde están los cuerpos de las personas desaparecidas”. Díaz Gavier siguió: “Me parece que es el comienzo de una actitud distinta. Que en este juicio y otros que se hacen en el país, los imputados tomen conciencia de que hay que cerrar ese período trágico de nuestra historia y no hay mejor manera de que se cierre que decirles a los familiares de las víctimas dónde están los restos de sus seres queridos”.

Tanto Díaz Gavier como Trotta resaltaron que Barreiro repitió varias veces que los represores que hablaron lo hicieron “en términos de una voluntad animada por un espíritu de caridad y tratar de paliar el dolor de los familiares”; aunque teniendo en cuenta su trayectoria de torturadores y desaparecedores –ya atestiguaron más de 430 personas desde que comenzó este juicio, el 4 de diciembre de 2012– no se descarta que vayan a pedir algo a cambio. En ese sentido, el juez afirmó que “no hubo pedido de conmutación de penas, ni podría haberlo. Pero, sí, la ley prevé la reducción de penas para personas acusadas de un delito si contribuyen al esclarecimiento de los hechos juzgados. Llegado el momento, se valorará si las pruebas aportadas son tales y tienen entidad”.

Uno de los defensores de oficio de los imputados, Carlos Casas Nóblega, opinó que “esta bisagra en el juicio ocurrió porque los propios imputados se conmueven y tienen sensibilidad por lo que escuchan. Ellos tienen la facultad de conmoverse. Esto es un trabajo que estuvieron haciendo ellos mismos”. En diálogo con Radio Universidad, el abogado hasta leyó la lista con los nombres de (18 de) los 25 desaparecidos que entregó Barreiro; una infidencia que puso a varias familias en estado de zozobra. Una angustia que desde el tribunal no se quería ocasionar, y por lo cual se había pedido reserva hasta constatar lo dicho por los imputados y no dar falsas expectativas a los familiares.

Llegado el final de la audiencia, un testigo contó una escena que, hasta ayer, nadie podía imaginar: “Menéndez lo abrazó a Barreiro por más de medio minuto y hasta se los vio emocionados”. Un gesto que sorprendió, ya que se sabe de la puja que existía entre ellos. El ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército se ha negado siempre a dar ningún tipo de dato y ha impulsado el cumplimiento del pacto de sangre y silencio; en tanto que el Nabo Barreiro, en su verborragia, ha manifestado, en entrevistas concedidas al periodista español Vicente Romero, que él era partidario de hablar .

La pregunta del millón ayer en tribunales era qué se proponen Barreiro y sus otros tres cómplices al hacer este tipo de revelaciones en esta instancia del juicio.
Silvia Di Toffino, la titular de HIJOS Córdoba, le dijo a este diario: “Lo nuevo es que se entregó un listado, que se visitó con ellos los hornos donde está trabajando el EAAF, pero no dieron datos nuevos. Creemos que ellos usaron este día, 10 de diciembre, para no aportar nada más y generar este movimiento. Estamos convencidos de que no se rompió ningún pacto de silencio. Son nombres de personas que han sido secuestradas por ellos”.

–¿Piensan que tal vez se trata de abrir el paraguas antes de que se encuentren esos nombres en los hornos en los que trabajan los antropólogos?
–A eso no lo evaluamos, pero creemos que el tiro de ellos hoy fue generar una tensión, una gran incertidumbre en los familiares. Nosotros creemos que es una nueva jugada de un personaje como éste, que fue jefe de torturadores e interrogadores, y cuando Menéndez lo abrazó, no creemos que se trate del rompimiento de un pacto de sangre.
Por su parte, el querellante Claudio Orosz afirmó que “hay que ser muy cautos, ya que Barreiro puede mentir en la declaración indagatoria, por lo que hay que esperar hasta que se confirmen sus dichos”.
El fiscal Trotta, al final de la jornada, resaltó que si bien “hubo quiebre en el pacto de silencio, de la inspección ocular no surgió nada nuevo, salvo un par de lugares más que se agregaron durante la recorrida y van a ser investigados”.
Sean ciertos o no los nombres y datos que entregó Barreiro, lo concreto es que ayer acaparó la escena, lo cual era, de hecho, su objetivo. Un funcionario judicial presente en la sala detalló a este diario que, apenas tomó la palabra ante el tribunal, sonrió satisfecho y dijo: “Ahora yo voy a ocupar el centro”.









ERNESTO “EL NABO” BARREIRO, JEFE DE LOS REPRESORES DE LA PERLA
Todo un experto en torturas
En las audiencias suele mostrarse displicente y sarcástico. Dice que fue “entrenado para matar” y en los centros clandestinos se ufanaba de usar un “método criollo” para atormentar a sus víctimas. Participó del alzamiento carapintada en 1987.
Por Marta Platía

A los 67 años, Barreiro es con Vergez y Menéndez uno de los principales acusados del juicio.Imagen: Télam
Histriónico, ególatra, capaz de reírse casi a carcajadas ante el desmayo de una testigo (tal el caso de una de las tres hermanas Gabaldá-Mogilner, que se descompuso y no pudo declarar), Ernesto “El Nabo” Barreiro, de 67 años, ayer le robó el protagonismo al propio jefe de los represores, Luciano Benjamín Menéndez.

De actitud displicente y sarcástica, este hombre de pelo rubio y ojos claros de los que se ufana ante los fotógrafos (“¿no soy el más lindo?”, le espeta cada vez que puede a una periodista que cubre las audiencias), contempla el juicio como si no tuviera nada que ver. Mientras se escarba las uñas en sesión continuada, escucha a los testigos y da indicaciones a su abogado defensor, Osvaldo Viola, quien parece cuasi cooptado por el encanto de su cliente.

Atildado, siempre elegante y con tono cínico en las oportunidades en que se le da la palabra, Barreiro ha dejado en claro que es “un peronista (de derecha) de la primera hora”, y que ha sido “entrenado para matar, como los militares de todo el mundo”. En sus alocuciones dentro de la sala, casi siempre se vale de pantallas tipo Power Point, punteros para señalar mapas y estrategias de combate, y hasta intenta dar clases de historia.

Su talón de Aquiles, hasta ahora, ha sido el nombre de una de sus prisioneras, Graciela Doldan. En una de sus declaraciones, y para “defenderse” de lo que atestiguaron sobrevivientes de La Perla, acerca de que él le había prometido a la joven matarla sin vendaje en los ojos y hacerlo él mismo, llegó a admitir “los sentimientos” que profesaba hacia ella.

Graciela era militante y había sido compañera de Sabino Navarro, uno de los fundadores de Montoneros; y al Nabo hasta le temblaron los labios cuando recordó que, tumbado en la colchoneta de la cautiva, “solíamos tener largas charlas sobre peronismo”. Rojo como un tomate, y con la voz en un hilo, afirmó que “seguro que en otras circunstancias habríamos tenido una relación, ya que ella era sumamente inteligente”. De allí que la suficiencia de su sonrisa se desintegra apenas algún testigo recuerda que Doldan, cuando se la llevaban al muere, le dejó un mensaje: “Me van a matar y el Gringo no vino. Díganle que es un cagón”.

En los campos de exterminio se vanagloriaba de no usar la Doctrina Francesa de Roger Trinquier para combatir las guerrillas, sino un “método criollo” de tortura. Uno que él mismo habría generado y que, según explicó una vez a un “muerto vivo”, como les decían a los prisioneros en los campos de concentración, comenzaba con mantener tabicadas a las personas para que no supieran dónde ni con quiénes estaban. Uno de los sobrevivientes de La Perla, Piero Di Monte, dio cuenta de esa preocupación del Nabo, y afirmó ante el tribunal: “Barreiro nos podría dar cátedra de tortura. Es todo un experto en eso”.

Ernesto “El Nabo” Barreiro es uno de los pocos imputados del megajuicio por La Perla que todavía no tienen condena. Fue extraditado de los Estados Unidos en 2007, cuando las autoridades argentinas reclamaron su deportación y los agentes de migraciones norteamericanos lo encontraron en The Plains, un pueblo a 80 kilómetros al oeste de Washington, en el que se había asentado desde 2004 junto a su mujer. Allí tenía un negocio de artesanías en cuero y vendía vinos. Conocido en los campos de concentración de la dictadura como el Gringo o el Nabo, junto a Héctor Pedro Vergez y el propio Luciano Benjamín Menéndez, es uno de los principales acusados de este juicio.

En 1987, Barreiro integró el grupo de carapintadas que se sublevó en la Semana Santa contra el gobierno del presidente Raúl Alfonsín. Con la sanción de las leyes de obediencia debida y punto final, disfrutó de años de impunidad.

En La Perla, el Campo de la Ribera y en el Batallón 141 fue jefe de interrogadores, pero según los testimonios no se privó de secuestrar, torturar, violar, matar y desaparecer a cientos de personas. Junto con Vergez y Menéndez fue uno de los creadores del Comando Libertadores de América (CLA), la versión cordobesa de la Triple A.
Hace un año, ante el periodista español Vicente Romero que lo entrevistó en Bouwer, la cárcel de máxima seguridad donde está alojado, Barreiro ya dio señales de querer hablar.

De acuerdo con la desgrabación de ese diálogo, el represor dijo: “Yo soy de los que más le insiste a él (por Menéndez) para que por favor hable, cada vez que he tenido oportunidad de decírselo se lo he dicho, cuando estamos ahí en lo poco que podemos conversar durante el juicio se lo he digo (...) No creo que ganemos nada con tapar el sol con la mano, pero tampoco me pidas a mí, que era un oscuro teniente primero, que me haga cargo de decir un montón de cosas que no me corresponden decir por ahora, por ahora, porque también estoy evaluando la conducta de mis superiores (...) Tenés que tener presente que mi cadena de mandos en el año 2013 está destrozada porque se han muerto todos, si se muere Menéndez, si se llega a morir Menéndez...”.


Por lo que ayer se vio, no pudo esperar la muerte de su jefe para asumir el liderazgo. Su pulsión megalómana, sus evidentes ganas de aparecer en los libros de historia, más los años de cárcel parecen haberle ganado la partida al marcial mandato de subordinación.









MIGUEL CEBALLOS, QUERELLANTE EN LOS JUICIOS
“Están reconociendo los asesinatos”
Por Marta Platía


“Yo creo que sea lo que sea lo que surja de esto, es muy bueno. Ellos están buscando algo, alguna estrategia tienen. No subestimo para nada a (Ernesto) Barreiro y obviamente que cuenta con un arreglo con (Luciano Benjamín) Menéndez. Lo que yo veo es que buscan tal vez una reducción de pena a partir del hecho de que, como imputado, podés pedir una reducción de pena porque colaborás para descubrir la verdad de los hechos”, dijo Miguel Ceballos, querellante en los juicios por delitos de lesa humanidad.

Miguel es hijo de Miguel Angel Ceballos, asesinado el 11 de octubre de 1976 en un simulacro de fuga. Su padre fue de los 31 presos políticos fusilados en la UP1, por los cuales Videla y Menéndez fueron condenados en 2010.

“Creo que ellos ven que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), a través de una fuente de información buena, está buscando y está descubriendo, y ellos saben que es una cuestión de tiempo y van a tratar de sacar algún provecho –agregó Ceballos–. Es decir: antes de que quede todo revelado, salen a dar nombres para sacar provecho. No creo que sea una cuestión de arrepentimiento ni nada, sino una cuestión de estrategia. Eso, claramente. Creo que es una cuestión de Inteligencia.”

“El EAAF ha dejado de buscar una aguja en un pajar y ya ha encontrado algo. Y ellos quieren sacar beneficios. Si no lo pueden parar, les quieren sacar ventajas a los hechos –siguió–. Más allá de que sea cierto o no lo que dijo Barreiro, en los nombres que dio se encierra el reconocimiento del hecho: el asesinato y ocultamiento a los fines de evadir las responsabilidades que pudiesen surgir. Esto no pasó nunca en ninguno de los juicios.”
Fuente:Pagina12







Jueves, 11 de diciembre de 2014 
Un represor reveló fosas masivas de desaparecidos de la dictadura en Córdoba
El ex mayor del Ejército Ernesto "Nabo" Barreiro apuntó ante el Tribunal que lo juzga tres lugares donde estarían enterrados desaparecidos del centro clandestino La Perla.

“Nabo” Barreiro. Fue el detonante de la sublevación carapintada de 1987.
El ex mayor del Ejército Ernesto Nabo Barreiro señaló ayer presuntas fosas masivas de desaparecidos en la última dictadura cívico-militar, dentro del predio del Tercer Cuerpo de Ejército y en la Villa Ciudad América, y mencionó los nombres de 25 víctimas que estarían allí. Los jueces del Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba recibieron la declaración del acusado en el megajuicio por crímenes en el centro clandestino La Perla, y ahora dispusieron la realización de una inspección ocular en la zona.

El represor Ernesto Barreiro señaló ayer ante el Tribunal tres lugares donde —aseguró— se hicieron sepulturas clandestinas. A través de un escrito dijo que habría unas 20 víctimas en el primer horno descubierto en el predio del III Cuerpo de Ejército, otras cuatro víctimas en el horno de la estancia La Ochoa del mismo sector, y una víctima en un tercer horno en Villa Ciudad de América, junto al lago Los Molinos.

Aunque Barreiro hizo público los lugares y listas de víctimas "sin asumir responsabilidades personales sobre estos hechos", su confesión constituye la primera que realiza un ex represor de peso desde la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

"Es un hecho de muchísima significación, porque nunca ha ocurrido que imputados en esta causa expresen su voluntad de colaborar esclareciendo estos hechos, lo cual implicaría una posición muy distinta de la que históricamente han mantenido hasta ahora", destacó el presidente del Tribunal, Jaime Díaz Gavier. El magistrado subrayó que el imputado se expresó "voluntariamente", aunque aclaró que "sin asumir responsabilidades personales sobre estos hechos".

A partir de la confesión de Barreiro, que fue sin público ni prensa a pedido del imputado, los integrantes del Tribunal se acercarán hasta los lugares precisados junto a las partes y al Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) para realizar una inspección ocular.

"Ya fue convocado el Eaaf para que puedan determinar si efectivamente en esos lugares se encuentran restos humanos", explicó Díaz Gavier, aunque aún no se confirmó la fecha en que se realizará la incursión a los predios.

El abogado defensor de Barreiro dijo a Radio Nacional Córdoba que, además, brindó alrededor de 25 nombres de víctimas.

Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de la Nación e integrante de la agrupación Hijos-Córdoba, Martín Fresneda, afirmó que los hornos que utilizados para incinerar cuerpos "confirmaron lo que las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo venían diciendo hace tiempo: en Córdoba, (el comandante del Tercer Cuerpo de Ejército) Luciano Benjamín Menéndez tenía su propio Auschwitz".

La chispa de Semana Santa. Barreiro, alias "El Nabo", "Gringo" y "Rubio", se desempeñó como jefe de interrogadores del centro clandestino de detención La Perla, que dependía del III Cuerpo de Ejército, y está acusado de delitos de lesa humanidad tales como secuestros, torturas y homicidios.

Además, en la Semana Santa de 1987 Barreiro dio pie al levantamiento de los militares "carapintadas" contra el gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín, negándose a comparecer en la Justicia y atrincherándose en dependencias del III Cuerpo, lo que finalmente desembocó en la ley de impunidad conocida como de Obediencia Debida.

Luego de zafar de la Justicia, Barreiro continuó con su carrera en el Ejército y en 1989 participó de la campaña electoral del entonces candidato presidencial Carlos Menem. En 2004, con la derogación de las leyes de impunidad durante el gobierno de Néstor Kirchner, el represor fue requerido por la Justicia pero ya se había fugado a los Estados Unidos. 

Radicado en el estado de Virginia con su esposa, que había puesto un comercio de productos argentinos, finalmente fue detenido y deportado a Argentina para ser enjuiciado.

El juicio en curso en Córdoba reúne 27 causas, lleva poco más de dos años —empezó el 4 de diciembre de 2012— y hasta ahora los jueces escucharon las declaraciones de 428 testigos, entre los que se encuentran sobrevivientes y familiares de víctimas.

Durante estos dos años de juicio cuatro imputados fallecieron y tres fueron apartados del proceso por su estado de salud, por lo que actualmente son 50 los acusados que se encuentran sometidos a proceso, señaló mediante un comunicado la Justicia Federal.
Entre los acusados se encuentra el ex general de división Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del III Cuerpo de Ejército que ya purga varias condenas a cadena perpetua.
Fuente:LaCapital






CÓRDOBA
Un represor dijo dónde están los cuerpos de 25 desaparecidos en el CCD "La Perla"
Ernesto Barreiro señaló tres posibles lugares de enterramiento de personas secuestradas durante la dictadura.

10 Dic 2014
NVESTIGACIÓN. El Equipo Argentino de Antropología Forense es el encargado de la excavación en busca de restos de desaparecidos. FOTO EAAF



CÓRDOBA.- El represor Ernesto Barreiro señaló hoy tres posibles lugares de enterramientos clandestinos de personas desaparecidas durante la dictadura y aportó nombres de esas víctimas.

Dos de los lugares señalados están en el predio del Tercer Cuerpo de Ejército donde funcionó el excentro clandestino de detención de La Perla. Otro, donde sólo habría sido enterrada una persona, en cercanías de Villas Ciudad de América.

Barreiro, publicó el diario "La Voz del Interior", aportó un escrito y luego habló en la audiencia Nº197 de hoy del megajuicio por los delitos de lesa humanidad por hechos cometidos en La Perla y en Campo La Ribera durante la dictadura.

El abogado de Barreiro, Osvaldo Viola, dijo a Radio Nacional Córdoba que el militar retirado señaló que cerca de La Perla, en los hornos de la Ochoa donde ya se hallaron restos de personas, aún sin identificar, habrían sido enterradas unas 20 personas, de las que aportó los nombres.

Además apuntó otro lugar cercano, supuestamente otro horno, donde habría otras cuatro personas desaparecidas enterradas. Finalmente, dio el nombre de otra persona cuyos restos estarían cerca de la ruta 5, camino al dique Los Molinos, a la altura de Villas Ciudad América, en el departamento de San María.
Fuente:LaGaceta





Un represor precisó lugares donde se enterraron desaparecidos
Ernesto Barreiro, uno de los acusados en el juicio por más de 500 delitos de lesa humanidad que se desarrolla en Córdoba, declaró este miércoles que en La Perla y Ciudad de las Américas, a 70 km de la capital, se enterraron a desaparecidos. El Tribunal ordenó una inspección ocular en la zona para corroborar sus dichos.
Miércoles 10 de Diciembre de 2014



Barreiro habló en la audiencia de este miércoles, en la que reveló que en la zona de los hornos de La Ochoa, donde ya se hallaron restos de personas, en cercanías de La Perla y en la localidad de Villa Ciudad de América, distante unos 68 kilómetros de la ciudad de Córdoba, se realizaron enterramientos de víctimas de la represión.

A partir de los datos aportados, el Tribunal Oral Federal 1 dispuso esta mañana la realización de una inspección ocular en la zona de los hornos para corroborarlo.

Quién es Ernesto Guillermo Barreiro

Sus apodos fueron “Nabo”, “Gringo”, “Hernández”, y “Rubio”. Fue Oficial del Ejército especializado en inteligencia, parte del Comando Libertadores de América y de la patota que actuó en La Perla y La Ribera y otros centros clandestinos dependientes del Ejército.

Llegó a Córdoba a fines de 1975 con el grado de Teniente 1º para revistar en el Destacamento de Inteligencia 141 donde estuvo hasta fines de 1979 cuando ya tenía el cargo de Capitán.

Como uno de sus miembros se desempeñó como uno de los principales integrantes de la patota de La Perla y posteriormente en 1977 fue jefe de la Sección Política.

En 1987 lideró el alzamiento carapintada de Semana Santa siendo luego beneficiado por la Ley de Obediencia Debida. Fue dado de baja del ejército ese mismo año.

Estuvo prófugo de la justicia hasta el año 2007 cuando fue deportado de Estados Unidos y entregado a las autoridades argentinas.

Llega a su primer juicio con 65 años. Se encuentra detenido y procesado en numerosas causas por violaciones a los Derechos humanos en La Perla y La Ribera.

Se encuentra alojado en el Penal Militar de Marcos Paz Imputado por 518 delitos: 228 privaciones ilegitimas de la libertad agravadas, 211 imposiciones de tormentos agravadas, 65 homicidios calificados, 13 imposiciones de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un menor de 10 años.
Fuente:DiarioRegistrado






Jueves 11 de Diciembre de 2014
Juicio de La Perla
Represores rompen pacto de silencio, pero sin resultados
El imputado Barreiro dio datos sobre tres lugares donde habría restos de víctimas. Ayer la Justicia no logró llegar con precisión a los mismos.
Betina Marengo
| bmarengo@lmcordoba.com.ar


Las revelaciones del represor Ernesto “Nabo” Barreiro sobre sitios dentro y fuera de la Guarnición Militar Córdoba, donde supuestamente habría restos de desaparecidos de la dictadura cívico-militar, no produjeron aún ningún resultado positivo. Así lo expresaron a LA MAÑANA el presidente del Tribunal Oral Federal Nº 1 que juzga la megacausa La Perla,

Jaime Díaz Gavier, el fiscal Facundo Trotta y el abogado querellante Claudio Orosz. Ayer, el Tribunal, las partes mencionadas, y los imputados Barreiro, José Hugo “quequeque” Herrera, Héctor “Palito” Romero y Luis “el Hombre del Violín” Manzanelli, junto al defensor del primero, Osvaldo Viola, más técnicos del Equipo Antropología Forense (EAF) recorrieron por más de seis horas dos de los tres puntos que el represor marcó como plausibles de contener restos de víctimas de la dictadura.

El primero de ellos se ubica relativamente cerca de los hornos de La Ochoa, donde actualmente el EAF trabaja sobre huesos humanos de supuestas víctimas de la dictadura. Allí hay otros dos hornos, prácticamente destruidos y cubiertos de maleza, donde no se vislumbraron indicios.

El segundo lugar al que se refirió Barreiro está más alejado del edificio de La Perla. Se llega por un camino de tierra que une la Ruta 20 con La Calera. Díaz Gavier dijo que no se pudo llegar a este lugar, y no queda claro si es o no el señalado por los imputados.

El tercer lugar, al que no se llegó ayer, se ubicaría muy cerca del lago Los Molinos, en Villa Ciudad de América. Aún no hay fecha para realizar la inspección ocular de este punto.

“No se ha encontrado el lugar donde dicen los imputados que están los restos, pero la investigación continuará con el Equipo de Antropología Forense”, afirmó Díaz Gavier cuando se dirigía al segundo punto mencionado por Barreiro, y los celulares comenzaban a quedarse sin batería.

18 nombres
Aunque había expectativas por la declaración del “Nabo”, emblemático personaje de la ferocidad de La Perla, nada anunciaba que la audiencia Nº 197 (coincidente con el Día Universal de los Derechos Humanos) de la causa que juzga las violaciones a los derechos humanos en el mayor campo de concentración del interior del país, iba a significar el comienzo del fin del “pacto de silencio” de los represores.

A poco de comenzar el debate, y tras solicitar una sala sin público, Barreiro reveló los tres sitios mencionados arriba donde podrían haberse enterrado o quemado los cuerpos de víctimas de La Perla. Acto seguido, brindó al TOF1 una lista con 18 nombres de desaparecidos, cuya fecha de secuestro este diario no publicará por respeto a los familiares.

El “Nabo” Barreiro, señaló Viola a este diario, es el vocero de un “equipo de investigación” que desde la cárcel de Bouwer “intenta ayudar a paliar el dolor de muchos deudos e indicar algunas guías para que el tribunal pueda encontrar algunas personas”. El “equipo” está integrado por los represores mencionados arriba.

Con los datos conocidos, Díaz Gavier ordenó la partida a la Guarnición Militar de más de 10 mil hectáreas. La numerosa comitiva de decenas de vehículos cuatro por cuatro partió cerca de las 12,30 horas de ayer desde Córdoba, otra vez rumbo a La Perla. La jornada finalizó pasadas las 18.30, sin resultados.

Por “Google Earth”
Jueces y partes coinciden en destacar la importancia de esta primera “colaboración” de los imputados en la búsqueda de víctimas, algo que no sucedía desde la “confesión” del fallecido teniente coronel Bruno Laborda, en 2004. “Es importante porque empezaron a hablar, aunque con efectos procesales nulos”, subrayó el querellante Orosz.

El fiscal Trotta dijo a este diario que las declaraciones de Barreiro permiten confirmar que los huesos hallados recientemente en los hornos de La Ochoa, próximos a la Perla, “son víctimas de la causa”. Además, ratificó que los 18 nombres brindados por Barreiro corresponden a desaparecidos. “Es positivo que hayan declarado, pero aún no hay resultados plausibles”, indicó.

Si bien los declarantes quedaron al borde de la autoincriminación (por la teoría del dominio del hecho funcional, predominante en materia de derechos humanos), en ningún momento admitieron haber sido ellos quienes ejecutaron, enterraron en fosas o quemaron en los hornos a las víctimas. “Su estrategia defensiva es que ellos secuestraron y sacaron información, pero no mataron, ni participaron en fusilamientos, ni en enterramientos”, explicó Orosz.

En esa estrategia, Barreiro y su “equipo” aseguran -a través del abogado Viola- que “conocen” los lugares donde supuestamente hay restos porque “los buscaron por Google Earth”, un explorador satelital para visualizar cartografía, a partir de datos que “están en el expediente” de la megacausa.

“En los expedientes se encontrará la verdad, sólo que no saben leerlo”, remarcó Viola, y agregó que hasta ahora, ninguno de los datos conocidos sobre fosas comunes, “como los que dio José Solanille (el arriero de los campos de La Perla, que fue testigo de hechos escalofriantes protagonizados por la patota) han dado resultados”.

Para Díaz Gavier, la actitud de los represores constituye un hecho de “mucha significación, porque efectivamente nunca ha ocurrido que imputados en esta causa expresen su voluntad de colaborar esclareciendo estos hechos, lo cual implicaría toda una posición muy distinta a la que históricamente han venido manteniendo hasta ahora”.
Fuente:LaMañanaCdba.




El Imputado Barreiro aportó datos sobre enterramientos clandestinos
 La Audiencia de hoy se realizó sin público ni prensa a pedido del Imputado Barreiro que pidió declarar en esas condiciones argumentando que en su declaraciones daría datos precisos. El presidente de Tribunal hizo lugar a ese pedido. Barreiro acaba de terminar su declaración habiendo informado sobre enterramientos clandestinos y nombres de personas desaparecidas en el Ex CCD La Perla. A raíz de está declaración El tribunal oral federal señaló que irán hasta los lugares indicados junto con los imputados, y que ya fue convocado el equipo de Antropología Forense de la Argentina, para comenzar con la investigación e intentar dar con los restos de los desparecidos.

Desde el Diario del Juicio informamos que dada la importancia y sensibilidad del tema, daremos más información y emitiremos un comunicado luego de realizada y finalizada la Inspeccion Ocular en la zona de la ochoa donde se ha constituido el Tribunal y la cual se realiza sin prensa. 
Fuente:DiariodelJuicio

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