19 de septiembre de 2016

10 AÑOS SIN JULIO LÓPEZ.

Argentina clama por el paradero de un testigo clave contra la dictadura 
19-09-2016 
Manifestantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos marcharon hoy en diferentes ciudades argentinas para reclamar que se esclarezca la desaparición de Jorge Julio López, testigo en un juicio por crímenes cometidos durante la última dictadura militar (1976-1983) y de cuyo paradero nada se conoce desde hace una década.

En la capital argentina, una movilización partió desde el Parlamento hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, en tanto que otra marcha se realizó en La Plata, a 50 kilómetros al sur de Buenos Aires, adonde López fue visto por última vez el 18 de septiembre de 2006.

Días antes, López, un albañil de de 77 años que había sido víctima de la acción de la última dictadura militar argentina, que lo torturó y tuvo detenido ilegalmente en 1976, declaró en un tribunal y acusó a varios represores de ser culpables de diferentes delitos de lesa humanidad. Uno de los señalados fue el ex jefe de policía Miguel Etchecolatz, condenado luego en varios procesos judiciales.

Aquel testimonio resultó clave para llegar a la primera sentencia en la Argentina luego de quedar sin efecto, dos años antes, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que habían interrumpido los procesos judiciales iniciados en 1985. López tenía previsto concurrir a los tribunales de La Plata para escuchar el veredicto, pero un día antes fue desaparecido

El diario "La Nación" publicó hoy que la causa que investiga la desaparición de López pasó por las manos de cuatro jueces pero tuvo "poco movimiento" como para esclarecer el caso. "Etchecolatz sabe dónde está", fue la consigna que hoy expresó la Comisión provincial por la Memoria (CPM) en un homenaje a López. En 2014, mientras esperaba escuchar una nueva condena en su contra, Etchecolatz tenía en sus manos un papel en el que se leyó el nombre de López.

El hecho, retratado por un fotógrafo, fue considerado una provocación. Para la familia del testigo, Etchecolatz, por lo menos, conoce el paradero de López. La abogada querellante, Guadalupe Godoy, aseguró en declaraciones al diario "Página/12" que "la línea más importante (de investigación) sigue siendo la de los agentes penitenciarios" que custodiaban en prisión a Etchecolatz y que tenían contacto con militares "preocupados por el enjuiciamiento que estaban sufriendo".
Fuente:ae



Lunes 19.09.2016 
A 10 años El hijo de Jorge López acusó a ex represores por la desaparición de su padre 
Dijo que tuvieron "miedo a quedar presos ante las evidencias" que el albañil reveló en el juicio que se tramitaba en La Plata.
El hijo mayor del desaparecido Jorge López culpó a "ex represores" por el caso de su padre, que tuvieron "miedo a quedar presos ante las evidencias" que el albañil reveló en el juicio en que se pedía reclusión perpetua para el ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense de la última dictadura militar, Miguel Etchecolatz.

Rubén López, luego de las marchas de ayer en La Plata y Plaza de Mayo al cumplirse diez años del hecho, dijo no obstante carecer de "pruebas científicas, escritas y concretas para encarcelar, enjuiciar o si quiera acusar" a alguien ante los tribunales. El hijo del albañil desaparecido, además, volvió a cargar contra la Justicia al considerar que "la investigación" sobre el episodio "es lamentable".

Argumentó que, recientemente, "la fiscalía" salió "a decir por los medios" de comunicación "que está pidiendo a las compañías telefónicas de celulares que no borren los registros telefónicos del 18 de septiembre de 2006", cuando fue visto por última vez el testigo. "Hoy, a diez años (de la desaparición de mi padre), uno puede evaluar que lo que nosotros, como familia, pensábamos en un principio que le había sucedido, algo físico o psicológico (por su elevada edad), no tiene nada que ver con eso", enfatizó Rubén López en diálogo con radio Continental.

Y amplió: "Seguramente, el entorno de Etchecolatz o aquellas personas que mi viejo identificó en el juicio... Mi viejo, junto a montón de testigos, identificó a un montón de (ex) represores". "Esos fueron juzgados a lo largo del tiempo por el (complejo de centros clandestinos de detención) Circuito Camps en 2014, o sea que estuvieron todos esos años dando vueltas, caminando entre nosotros, hasta que empezaron estos juicios después de la caída de las leyes de impunidad", añadió.

El hijo del albañil desaparecido consideró que "cualquiera de esos personajes, que se pudo haber sentido atemorizado por el testimonio importante" de su padre, "por miedo a quedar preso ante las evidencias, pudo haber cometido esto". Jorge Julio López es un albañil que, a los 77 años, desapareció de su casa de la localidad platense de Los Hornos, justo cuando estaba por ir a escuchar en un juicio los pedidos de reclusión perpetua para Etchecolatz.

En ese proceso, el trabajador de la construcción integraba la querella contra el ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense de la última dictadura, quien se convirtió en el primer ex represor en ser llevado a juicio luego de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

López contó ante la Justicia cómo, el 27 de octubre de 1976, una patota encabezada por Etchecolatz lo secuestró y lo torturó por ser un militante de la unidad básica "Juan Pablo Maestre", que respondía a la organización guerrillera Montoneros.
Fuente:ElLitoral





MOVILIZACIONES Y RECLAMOS A DIEZ AñOS DE LA DESAPARICION DE JULIO LOPEZ
“Pasan los años, sigue la impunidad”
Familiares del testigo desaparecido y militantes de organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y sociales se manifestaron para reclamar justicia y recordar a López.
A diez años de la desaparición de Julio López, familiares, organizaciones de derechos humanos, estudiantiles, políticas y sociales marcharon para exigir justicia. Las movilización central se realizó en la ciudad de La Plata, frente al municipio donde en 2006 se realizó el juicio contra Miguel Etchecolatz, del que López fue un testigo clave. La convocatoria se realizó con la consigna “Pasan los años, sigue la impunidad”.

Rubén López, el hijo del albañil, participó de la marcha, en la que sostuvo que los fiscales “no cuidaron” como testigo protegido a su padre. También sostuvo que “la Justicia no investiga” la desaparición de su padre “porque son burros o porque alguien no los deja”.

Por la mañana, antes de la marcha, la familia encabezó una jornada de reflexión en la puerta de su casa, en el barrio de Los Hornos. Familiares y dirigentes sociales llevaron además una ofrenda floral al Pozo de Arana, centro clandestino donde López estuvo detenido durante la dictadura.

Luego, cerca de las 16.30, llegó el turno de la multitudinaria movilización desde Plaza Moreno hasta la gobernación bonaerense, frente a Plaza San Martín. Allí, referentes de los organismos de derechos humanos pidieron la apertura de los archivos de inteligencia.

“Eso nos permitiría ayudar a conocer no solo qué pasó, sino cómo fue orquestada la cadena de encubrimientos e impunidad todos estos años. Si esto no ocurre, la sanción de la Ley de Acceso a la Información Pública se mostrará como una gran hipocresía”, sostuvo Myriam Bregman, integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y diputada del Frente de Izquierda.

Guadalupe Godoy, abogada en la causa por la desaparición del testigo, consideró que “este es un aniversario muy complejo porque hay un contexto político muy difícil” y sostuvo que hay que “evitar los retrocesos y que se consolide la impunidad”. En este sentido, Hijos-La Plata y la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos reclamaron “juicio y castigo a los responsables del secuestro y desaparición” de López, y repudiaron la posibilidad de que Etchecolatz sea beneficiado con la prisión domiciliaria.

A la multitudinaria marcha se sumaron los gremios de la CTA y dirigentes estudiantiles: “Es fundamental estar presentes, acompañar al conjunto de las organizaciones sociales en este momento donde se expresa una concepción de los derechos humanos y sociales totalmente distinta a la que compartimos”, dijo el presidente de la Federación Universitaria de La Plata, Mateo Compagnucci.

En la Ciudad de Buenos Aires, la marcha salió del Congreso y llegó a la Plaza de Mayo. Entre quienes la encabezaron estuvieron Mirta Baraballe (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora); Patricio del Corro (legislador porteño del FIT); Alejandrina Barry (hija de desaparecidos e integrante del Ceprodh); Carla Lacorte (víctima de gatillo fácil, Ceprodh), María del Carmen Verdú (Correpi) e integrantes de Hijos zona Oeste.
Fuente:Pagina12



DIEZ AÑOS SIN LÓPEZ
Rubén López: "Mi viejo quería contar más lo que vio que lo que vivió" 
A una década de la desaparición de Julio López, El Destape entrevistó en exclusiva al hijo del testigo clave en el juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz.
Juan Ignacio Amorín 
17 DE SEPTIEMBRE 2016 

-¿Cuáles son las sensaciones ante un nuevo aniversario de la desaparición de Julio?
-Las sensación que a mi me sucede por ser el representante de la familia es la misma que a todos: dolor, bronca, impotencia, por no saber y no entender por qué no se lo cuidó. Sobretodo por esas cosas que uno no puede canalizar de otra forma que no sea haciendo algo como lo hacemos cada año reclamando que se investigue, que se busque ante la justicia, que es la que hoy en día tendría que estar investigando, y no lo hace.

A lo largo de 10 años se plantaron pruebas falsas, se desvió la investigación y otras veces no se supo investigar por falta de aptitud y de aprendizaje. No se hicieron las cosas como correspondía. Cuando uno encierra todas esas cuestiones en un círculo se da cuenta que son muchas. Uno no sabe si no lo hacen porque no los dejan o porque no saben, eso es lo que nos sucedió durante estos diez años.

-¿El Estado hizo lo posible para evitar la desaparición? 
-No sé si el Estado hizo lo suficiente, pero la Justicia no. Cuando se lleva adelante un juicio, a la prueba se la cuida: cuando es prueba escrita, grabada...se lo protege en una caja fuerte, o en la bóveda de un banco. A mi viejo se lo tendría que haber protegido y no se lo hizo, tal es así que a partir del juicio en donde mi viejo desaparece a todos los testigos se les ofrece entrar al programa de protección a testigos, algo que no se aplicó en el caso de mi viejo. A él no se lo cuidó.

-Se dice que desde que el Estado comenzó a juzgar a los genocidas, Julio López comenzó a liberarse y a entregar su verdad: ¿cómo fue ese proceso? 
-Yo conocí al tipo que estaba estresado por declarar lo que había visto, que para poder declarar cada uno de los lugares donde él había estado detenido-secuestrado. Durante varios años, él nos usaba a nosotros para reconstruir su historia: íbamos a pasear en bicicleta y a recorrer los lugares en esa faceta de investigador para armar el rompecabezas. A partir de que el Estado hace caer las leyes de punto final, él sí empezó a militar su parte en el juicio como testigo y querellante.

Él quería contar más lo que vio que lo vivió, y para poder contar eso tuvo que recorrer un largo camino de mucha investigación personal, que a más de uno de los que investigaron la búsqueda de mi viejo no les llegarían ni a los tobillos. Durante mucho tiempo él fue escribiendo lo que le había pasado ,dónde había estado: a los apodos les puso nombres, a los nombres les puso apellido y hasta a su manera pudo hacer un identikit como para tener fresco en la memoria esa imagen para poder declarar en el juicio contra Etchecolatz, que sirvió para identificar a muchas personas a partir de su memoria y de su trabajo de militancia en la búsqueda de sus respuestas.

-¿Qué imagen fuiste construyendo vos sobre tu viejo?
-La imagen que yo construyo de mi viejo es la de un tipo sacrificado con sus compañeros de lucha, que quiso contar más lo que vio que lo que vivió, era un tipo comprometido con su lucha. Fue un tipo que sin hablar me enseñó la cultura de laburar, de mantener a tu familia y eventualmente, si te quedaba un poco de tiempo, algo para lo personal.

-¿Qué sienten los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado al abrir el diario y ver que los funcionarios del gobierno justifican las prisiones domiciliarias de los genocidas?
-Cuando el Gobierno empieza a retirar las querellas, cuando deja de reclamar realmente Memoria, Verdad y Justicia, da mucha bronca. Porque es vano todo el sacrificio que se hizo desde el año 1983 hasta ahora con muchas idas y vueltas en el tiempo. Cuando un funcionario te dice que no son los que fueron o cuando te dicen que no fue una guerra sucia o cuando te dicen que no van a apelar las prisiones domiciliaras te da un dolor importante, por eso tenemos que salir todos los organismos para evitarlo.
Fuente:elDestape

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