Stella Calloni
jueves, 08 sep 2016
Miles de personas marcharon el pasado 2 de septiembre en apoyo de la ex presidenta Cristina Kirchner y en repudio del presidente Mauricio Macri. Foto Ap Buenos Aires.
Un grupo de periodistas, abogados, empresarios y políticos aliados al gobierno del presidente argentino, el derechista Mauricio Macri, pidieron la destitución del juez federal Rafael Rafecas, mediante una carta pagada que publicaron los diarios oficialistas Clarín, La Nación y La Prensa, lo que causó un masivo rechazo desde varios sectores del país.
En un hecho inédito, periodistas como Marcelo Longobardi, Alfredo Leuco y otros que conformaron el grupo que atacó en forma permanente al gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto a abogados y empresarios como Luis Etchevehere de la Sociedad Rural, Gustavo Grobopatel (Los Grobo) Eduardo Elsztain, de Inversiones y representaciones S.A, así como Elisa Carrió, Horacio Jaunarena, y otros firmaron el reclamo.
De acuerdo a sus argumentos es necesario remover a Rafecas para “despejar el camino que conduce a la investigación de los gravísimos hechos denunciados que costaran la vida del fiscal Alberto Nisman”, tratando de que se reinstale la denuncia que éste había presentado en enero de 2015 sobre el presunto encubrimiento de la ex presidenta del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido el 18 de julio de 1994, supuestamente para ayudar a Irán.
“Es un deber cívico reclamar la destitución, acorde con los procedimientos vigentes, del juez federal Daniel Rafecas por manifiesta inconducta en el ejercicio de la magistratura”, dicen los que no aceptan que Rafecas rechazara abrir esa investigación, por faltas de pruebas y graves falencias en la denuncia, lo que fue confirmado por la Cámara Federal.
Ante esta acción, que unida a otras similares contra varios jueces tan respetados como Rafecas, organismos de derechos humanos, políticos de distintos partidos, juristas, periodistas, científicos, artistas y docentes rechazaron esta carta y ratificaron la confianza de millones de argentinos en el magistrado que en medio de presiones escandalosas desestimó la denuncia de Alberto Nisman contra Fernández de Kirchner.
Este juez además tuvo un papel muy importante en causas por derechos humanos y declaró delito de lesa humanidad la apropiación de Papel Prensa, en 1976 durante la pasada dictadura (1976-1983).
“Esto va contra todos los jueces independientes que no han sido cooptados por los servicios de inteligencia, o por los poderes fácticos”, dijo el periodista Gustavo Silvestre, en un programa de C5N, recordando que es “la primera vez en 30 años que se da un hecho semejante”.
“Es inédito que se pida en una solicitada la destitución de un juez probo, respetado en el mundo. Fue el único juez que se animó a comprobar investigar los sobornos en el Congreso de la Nación en 2001, llevó a juicio a militares de la pasada dictadura.
Cometió el pecado de actuar de acuerdo a la justicia y el derecho, con una denuncia a la que grandes juristas calificaron como un mamarracho jurídico” dijo Silvestre, quien añadió que “ si se reabriera esta causa sería un escándalo jurídico, colocaría a la Argentina en creciente inseguridad jurídica”.
Referentes de distintos ámbitos expresaron su repudio a quienes reclamaron la destitución del magistrado. “No podemos menos que rechazar de plano este grosero pedido. Denunciamos persecución contra un juez independiente”.
El ex ministro de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, reconoció que el gobierno se encuentra en una campaña para presionar a los poderes Legislativo y Judicial y dijo que existe “revanchismo” y que “estamos resucitando el 55, sin los fierros (las armas) de los militares”, que habían derrocado al ex presidente Juan Domingo Perón.
No es el único caso, estos mismos sectores han presionado a otros jueces como Sebastián Casanello y a todos los que investigan la corrupción del gobierno actual como es el involucramiento del presidente Macri en las cuentas offshore como revelaron los Papeles de Panamá, en abril pasado.
La jueza federal de San Martín, Martina Forns, quien frenó el tarifazo de la luz en la provincia de Buenos Aires, lo que significaba un amparo a nivel nacional, fue agredida en el fallo de la Corte Suprema y advirtió que los ministros ejercieron “violencia” en su contra en la sentencia y que es víctima de una “caza de brujas”.
Fue amenazada recientemente, le colocaron una granada del ejército cerca de la puerta de su casa y acaba de denunciar que su esposo, el abogado Gabriel Macaggi, que trabajaba desde hace 26 años en la Inspección General de Justicia, fue despedido de inmediato cuando ella dispuso el amparo contra el aumento de tarifas.
Macaggi denunció que el “gobierno disciplina a los jueces que libran fallos que no le convienen”, mientras que diversos sectores, incluyendo sindicales, salieron a defender a Forns y responsabilizan al Ejecutivo de su seguridad.
Marchas
Este jueves hubo un paro de médicos en toda la provincia de Buenos Aires y en esta capital se produjeron cien cortes encabezados por la organización social Barrios de Pie, que instaló "ollas populares" en cada lugar, contra las medidas gubernamentales y la extensión de la pobreza y el hambre.
En Rosario esta noche se registró una marcha multitudinaria pidiendo seguridad y justicia, pero también contra el desempleo ha escalado a más de 12 por ciento. La Confederación General del Trabajo Unificada recibió por primera vez a organizaciones sociales, y advirtió que el gobierno sigue sin respuestas y que esto lleva a una lucha donde estarán todos los sectores en las calles.
Fuente:LaJornada
Políticos y juristas rechazaron el ataque a Rafecas y calificaron su pedido de remoción como "una persecución"
Reaccionaron ante el documento firmado por personalidades del ámbito económico y político que pidieron su destitución. Lanzan una campaña de apoyo
8 de septiembre de 2016
Dirigentes políticos de diferentes partidos y juristas se manifestaron este jueves contra el documento publicado en los principales medios donde personalidades de la política, empresarios, artistas y periodistas advirtieron que es "un deber cívico reclamar la destitución" del juez Daniel Rafecas "por manifiesta inconducta" ante la denuncia que había presentado el fiscal Alberto Nisman antes de aparecer muerto de un disparo en la cabeza.
Si bien los principales respaldos surgieron desde el kirchnerismo, hasta desde el PRO hubo voces que tomaron distancia del planteo. El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, afirmó: "Mi forma de actuar me hubiera dicho: 'si te parece que hizo mal, hacé un pedido de juicio político como se hizo con (Norberto) Oyarbide y listo'. Tenemos que garantizar que las instituciones funcionen". "La destitución de los jueces se pide en el Consejo de la Magistratura" y no por los diarios, afirmó el senador que responde al presidente Mauricio Macri.
En tanto, Eugenio Zaffaroni, Aníbal Ibarra, Agustín Rossi, Gabriela Cerruti, Gustavo Vera y periodistas como Reynaldo Sietecase, entre otros, cuestionaron el ataque al magistrado y varios adhirieron a una petición que impulsó el ex director ejecutivo de la DAIA Jorge Elbaum en el sitio Change.org, que ya reunió más de 1500 adhesiones.
"La persecución al juez Daniel Rafecas está motorizada por el diputado Waldo Wolff, ex vice-presidente de la DAIA, responsable de ensuciar la conducta proba de un juez de la nación. Los ciudadanos que buscamos una justicia independiente de los intereses corporativos y ajenos a las presiones geopolíticas, repudiamos la ofensiva desatada contra funcionarios que no claudican, y permanecen fieles a la verdad y a los intereses de la Nación", reza la petición.
Reynaldo Sietecase señaló que lo ocurrido con Rafecas es "un lobby feroz" y reclamó que cualquier cuestionamiento se canalice por el Consejo de la Magistratura, a cargo de los procesos de remoción de los magistrados. Los que firman el documento "operan como un lobby explícito y feroz (la RAE define lobby como el anglicismo que define a un grupo de presión). Los organizadores de la nota se sienten ofendidos por los dos fallos. Para ellos la ex presidenta ordenó el asesinato de Nisman. No aportan ningún elemento nuevo. Sólo están convencidos", afirmó.
Agustín Rossi, ex ministro de Defensa de Cristina Kirchner, advirtió que se trató de "un insólito pedido de destitución" lo que plantearon los firmantes del documento contra Rafecas y recordó que se trata del mismo magistrado que firmó una resolución "declarando de lesa humanidad la causa Papel Prensa".
Otro periodista que también hizo oír su voz fue Gustavo Sylvestre: "Bochornosa y peligrosa solicitada contra el juez Rafecas y camaristas de parte del poder económico, mediático, judicial y político. Repudio".
Por su parte, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, calificó a la solicitada como "vergonzosa". Lo hizo durante la habitual ronda de los jueves. Allí, la dirigente afirmó que los firmantes del texto "quieren sacar a Rafecas para culpar a Cristina (Kirchner)" por la muerte de Nisman.
Desde el juzgado
Albertina Carón, secretaria del juzgado de Rafecas, sostuvo en diálogo con Radio Rivadavia que detrás de la solicitada "hay un trasfondo de operaciones y gente muy oscura". "Lo que molesta es el juez que investiga, que trabaja y hace las cosas en serio", afirmó Carón, quien contó que trabaja junto al magistrado desde 2004. "Puedo dar fe de su tecnicismo, calidad humana y trabajo. Es un juez que trabaja de verdad", dijo, y añadió que "esto molesta, no le conviene a nadie, no es funcional a ningún poder de turno y prueba de eso es que Rafecas sufre esta embestida".
La funcionaria judicial recordó la intervención del juez en la megacausa por el Primer Cuerpo de Ejército, el allanamiento al ex vicepresidente Amado Boudou y la elevación a juicio de la causa contra el ex presidente De la Rúa, lo que la llevó a afirmar que "Rafecas es un juez molesto".
Fuente:InfoBae
El lobby feroz
por Reynaldo Sietecase
8 de septiembre de 2016
La presión a jueces y fiscales no es una novedad. En Argentina políticos (el poder fugaz) y grandes empresarios (el poder permanente) se dedican a tratar de influir en las decisiones del Poder Judicial desde siempre. En algunos casos de manera sutil y en otros de manera brutal. En las últimas décadas lo hizo Carlos Menem que llegó a colonizar la Corte Suprema; lo hizo el kirchnerismo que adecentó el máximo tribunal y hasta emitió un histórico decreto de autolimitación pero operó muy fuerte sobre los jueces federales que podían investigarlo. Lo hace la actual gestión a través de distintos operadores. En eso nada cambió. De lo que no hay muchos antecedentes es de una presión tan explícita y pública contra la independencia judicial como la expresada este jueves en forma de solicitada (aunque no es seguro que la página publicada en los diarios de mayor circulación del país le haya costado algún dinero a los 315 firmantes de la misma).
La nota ordena en su título: “El juez Rafecas debe ser removido”. La mayoría de las personas que colocaron sus nombres al pie están vinculados al gobierno. Hay legisladores y funcionarios de Cambiemos. Hay militantes y simpatizantes. Varios empresarios, el presidente de la Sociedad Rural y el llamado Rey de la Soja, entre ellos. Familiares de víctimas del atentado a la AMIA. También algunos escritores y, lo que más sorprende, cuatro o cinco periodistas. La explicación es sencilla: no les gustó que el juez federal Daniel Rafecas archivara la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nissman contra la ex presidenta Cristina Kirchner; no les gustó que la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones confirmara esta decisión. Y como no les gustaron estas decisiones proponen remover al juez.
No se presentan ante el Consejo de la Magistratura y hacen una denuncia, lo expresan públicamente. Operan como un lobby explícito y feroz (la RAE define lobby como el anglicismo que define a un grupo de presión). Los organizadores de la nota se sienten ofendidos por los dos fallos. Para ellos la ex presidenta ordenó el asesinato de Nissman. No aportan ningún elemento nuevo. Sólo están convencidos. La solicitada envenena cualquier investigación que pueda hacer el organismo que tiene que evaluar la conducta de los jueces. Quién podrá juzgar como independiente cualquier decisión del Consejo después de este ultimátum. Hace un par de años fue el kirchnerismo el que pedía la destitución de Rafecas por haber decidido el allanamiento de la empresa Ciccone. El juez los había irritado y muchos de los firmantes salieron a defenderlo. Ahora no les gusta un fallo y le piden la cabeza. El planteo no es ilegal, es antirrepublicano. Tiene el sello nacional: el juez que falla de acuerdo a mis intereses es independiente el que falla en contra, un corrupto. En Argentina hay dos instancias para revisar una sentencia. Existe un órgano para evaluar la conducta de los magistrados. Parece que la presión en las sombras no es suficiente. Ahora es pública. Da vergüenza ajena. La misma que provocaría una solicitada pidiendo la remoción del juez Claudio Bonadío por haber procesado a Cristina Kirchner.
Fuente:Periodismo.com
“BUSCAN DISCIPLINAR A TODA LA JUSTICIA”
Por Alejandra Dandan
Referentes judiciales, políticos, de derechos humanos, intelectuales, artísticos y sociales rechazaron el ataque realizado por el establishment político, económico y mediático contra el juez Daniel Rafecas. Destacaron que si se acepta semejante presión “quedará gravemente afectado el Estado de Derecho”.
UN MASIVO RESPALDO PARA EL MAGISTRADO
Una ola de apoyo al juez Rafecas
Luego de que se publicara una solicitada pidiendo su destitución, desde distintos sectores sociales, culturales y políticos prepararon un contra-texto como respuesta.
Desde la noche del miércoles el juez federal Daniel Rafecas comenzó a recibir decenas de mensajes, textos y muestras de solidaridad de distintos sectores, espacios que salieron en resuelto apoyo de uno de los jueces caracterizado por “no responder a las pretensiones del poder”, como señaló Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Los abrazos fueron una respuesta inmediata a la solicitada conocida esa noche y aparecida en las ediciones de ayer de Clarín y La Nación que pedía sin vueltas su remoción por desestimar la denuncia del fiscal Alberto Nisman.
A modo de contra-solicitada, ayer terminó gestándose un enorme movimiento de apoyo canalizado en un documento con firmas de integrantes de organismos de derechos humanos, abogados, magistrados, docentes, periodistas, científicos, académicos y referentes de distintos campos culturales y sociales.
El texto denuncia la “persecución contra un juez independiente a través de esta inusitada práctica, cuya intención, a no dudar, es disciplinar a todos los operadores judiciales, que de tolerarse, afectará gravemente al Estado de Derecho y a las instituciones de la República”.
Anoche, las más de mil firmas reunían a Taty Almeida y Vera Jarach de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Eugenio Zaffaroni, integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; Horacio Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales; Dora Barrancos, directora del Conicet; Juan Méndez, relator de la ONU, Diego Tatián, decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.A integrantes del campo intelectual como Horacio González y juristas como Julio Maier, el economista Eduardo Basualdo. Firmaron integrantes del mundo del arte como Darío Grandinetti, Cecilia Roth, Fernán Mirás, Cristina Vanegas, Adriana Varela, Albertina Carri, Susana Hornos, Kevin Johansen. Jueces e integrantes del Poder Judicial como Adrián Grünberg, Miguel Angel Osorio, Alejandro Alagia, Marcelo Ferreira, Carlos Rozanski, Felix Crous, Roberto Falcone, María Laura Garrigós de Rébori, Victor Abramovich, Luis Niño. Lo mismo el periodista y matemático Adrián Paenza. El mundo de la academia y del campo de la memoria y los derechos humanos como Elizabeth Jelín, Sofía Tiscornia, Daniel Feierstein, Pilar Calveiro, Osvaldo Bayer. El mundo de la política como Héctor Recalde, Felipe Solá y Alberto Fernández.
Carta Abierta. Organismos de derechos humanos. Memoria Abierta, el directorio de organismos de derechos humanos de la ex ESMA e innumerables sobrevivientes, familiares y testigos de los centros clandestinos de concentración de la última dictadura argentina. Firmas de las centrales gremiales. Y una declaración del colectivo nucleado en el Manifiesto argentino con las firmas entre muchos otros de Mempo Giardinelli, Noé Jitrik, Tununa Mercado y Alejandro Mosquera.
La solicitada que despertó este enorme reacción en cadena salió publicada en los diarios de ayer con la firma de sectores del poder judicial, empresarios encabezados por la Sociedad Rural, periodistas que trabajan en medios oficiales y en el grupo Clarín y políticos alineados al PRO. Tal como publicó el periodista Raúl Kollmann en la edición de ayer de este diario, la publicación parece un mecanismo de presión no sólo destinado a Rafecas. El juez cerró la denuncia que presentó Nisman por inexistencia de delito. La decisión fue confirmada por la sala I de la Cámara Federal. Pero los integrantes de esa sala, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, convocaron para el jueves próximo una audiencia donde deben resolver un pedido de la DAIA para que se reabra la denuncia. Los organismos, organizaciones y cientos de hombres y mujeres que salieron a apoyar al magistrado recuerdan ese subtexto. Para fundamentar “tamaña solicitud” como el pedido de remoción –señalan– “se basan en un fallo del magistrado que fuera ulteriormente confirmado por la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal”. El documento agrega que “no podemos menos que rechazar de plano este grosero pedido de destitución contra el doctor Daniel Rafecas, por su intervención en aquel caso; intervención estricta, fundada, lógica y normativamente”. Luego de describir el pedido de remoción como una “persecución” y a Rafecas como un juez independiente, resaltan su compromiso con el trabajo con las garantías del Estado de derecho. “Reconocemos que la actuación de Daniel Rafecas ha sido con especial apego a las leyes y al igual que en la labor docente, ha demostrado un profundo compromiso con la defensa de los Derechos Humanos y las libertades democráticas”.
Durante las primeras horas del día, el Llamamiento Argentino Judío que preside Jorge Elbaum lanzó su propia convocatoria de firmas a través del portal Change. A las seis de la tarde, el marcador superaba las 2.700 adhesiones. “La persecución al juez Daniel Rafecas está motorizada por el diputado Waldo Wolff, ex vicepresidente de la DAIA -escribieron en el texto–, responsable de ensuciar la conducta proba de un juez de la Nación. Los ciudadanos que buscamos una justicia independiente de los intereses corporativos y ajenos a las presiones geopolíticas, repudiamos la ofensiva desatada contra funcionarios que no claudican, y permanecen fieles a la verdad y a los intereses de la Nación”.
Durante la mañana, los apoyos escalaron todo tipo de soporte. El juez recibió un mail del abogado Pablo Llonto, directo desde la sala donde se esperaba la sentencia por el juicio de lesa humanidad de San Martín. “Desde aquí toda, pero toda nuestra solidaridad, y de centenares de víctimas, familiares y organismos de derechos humanos que saben quién sos”. Estela de Carlotto le dijo a Página/12: “Creo que este abrazo a Rafecas significa un gesto de solidaridad. Hemos compartido con él espacios jurídicos donde ha actuado con toda corrección. Entendemos que es un hombre que se ajusta a derecho y que resuelve sin ningún tipo de componendas. Esto es una persecución insana, realmente detestable, que se le hace a una buena persona y buen juez porque no responde a algunas pretensiones de quienes suscriben la solicitada. Es realmente tan desagradable y tan antidemocrático. Es una infamia”.
En la sede de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Lita Boitano opinó en esa línea. “Salimos a apoyarlo porque Rafecas manejó nuestras causas y las lleva adelante, porque ha dado a conocer en otros lugares del mundo el horror de nuestros campos de tortura y exterminio. Esto nos dejó muy preocupados por las firmas de estos personajes tenebrosos. Es una cosa más de lo mucho que está pasando últimamente, pero estamos seguros que vamos a ganar esta pulseada porque se la merece”.
Julio Maier dijo que se anticipaba el contenido de la solicitada al leer las firmas. “Está el presidente de la Sociedad Rural, está Marcos Aguinis, algunos que colaboraron con el gobierno militar. Está muy clara la división del país. Personalmente nunca vi una corrupción tan grande dentro del Poder Judicial”. Recordó que Nisman es la persona a la que le han descubierto cuentas en el extranjero, viajes con modelos de vacaciones, inmuebles en otros países. “Nunca vi una cosa así. Deben existir corruptos, pero un fiscal que pide corrección de sus propios escritos a embajadas extranjeras o embajadas extranjeras que le pide sus escritos al sólo efecto de que el fiscal los formalice y los lleve ante la justicia... Sobre Rafecas, no se por qué se la agarran con él. No lo conozco en términos personales, pero me merece todo el respeto y mi cariño”.
Adrián Grünberg es titular del Tribunal Oral Federal 1, quien estuvo a cargo del Juicio Cóndor. “Conozco a Rafecas hace más de 20 años. Por sus cualidades técnicas y capacidad de trabajo es sin duda uno de los mejores jueces de Comodoro Py. También puedo dar fe de su calidad humana y hombría de bien, es un excelente académico. En 30 años de tribunales no he visto nunca un ataque tan furibundo e injusto. Espero que la Asociación de Magistrados de la que cual Rafecas es parte saque un comunicado diciendo algo sobre este ataque”.
Anoche, uno de los correos continuaba recibiendo adhesiones: yoapoyoarafecas@gmail.com
Habían recibido allí el apoyo de José María Monner Sans, abogado, hermano del Monner Sans de la solicitada.
Un ataque a la soberanía y la libertad
Un blanco elegido
Por Martín Granovsky
El carácter inédito puede significar que para los firmantes Rafecas es peor juez que, por ejemplo, Juan José Galeano, el magistrado de la causa AMIA desplazado en 2005 y bajo juicio por peculado y falso testimonio, entre otros cargos. Galeano es el mismo juez que no llegó a ningún resultado en su pesquisa por el atentado de 1994. Sin embargo, en todo momento tuvo el apoyo político de los dirigencias de la DAIA y el respaldo de la comunidad de inteligencia.
También una causa del carácter inédito puede ser la búsqueda de la novedad. Quizás la mayoría de los firmantes tienen reserva sobre Galeano, o sobre Norberto Oyarbide para hablar de otro famoso juez federal ya retirado, pero nunca pensó que Oyarbide o Galeano merecían una solicitada contundente.
El texto de la solicitada saca a la luz un tema (el acuerdo del Estado argentino con Irán) y asocia a Rafecas con dos personas: la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ex canciller Héctor Timerman.
Rafecas, obviamente, no fue quien promulgó la ratificación parlamentaria del acuerdo. Lo hizo la ex titular del Poder Ejecutivo.
Tampoco Rafecas impulsó el acuerdo con Irán que diseñaba un complejo mecanismo para buscar e interrogar a funcionarios o ex funcionarios iraníes en relación con el atentado a la AMIA. También ese impulso le correspondió al Poder Ejecutivo.
Sobre aquel pacto abundan las opiniones a favor y en contra. A favor decía la ex presidenta y argumentaban sus funcionarios que destrabaría un proceso judicial endiabladamente obturado. En contra sostuvieron sus críticos que la Argentina no debía negociar con Irán, que en verdad el acuerdo ocultaba un pacto espurio para que los perseguidos por Interpol nunca fuesen juzgados, que la transferencia de tecnología nuclear estaba detrás del arreglo, que campeaba la sombra diabólica de Hugo Chávez y que en el fondo el objetivo era vender más trigo.
Ninguno de los argumentos en contra fue probado jamás. Y tampoco los argumentos a favor, porque sencillamente ese pacto era inútil y absolutamente inviable. Tal como quedó confirmado en los hechos, Irán jamás avanzaría. Por eso en 2004 Néstor Kirchner rechazó un proyecto de pedir la realización de un juicio a los iraníes en un tercer país que no fuese ni la Argentina ni Irán. Le parecía, con razón, un objetivo de cumplimiento imposible. Y si era imposible, fue su análisis, ¿para qué meterse y pagar costos?
En su fallo sobre la denuncia del fiscal Alberto Nisman, Rafecas se abstuvo de opinar sobre la razonabilidad política del acuerdo. Simplemente argumentó que en la denuncia no había elementos suficientes como para abrir una investigación por supuesto encubrimiento contra Cristina Fernández de Kirchner y Héctor Timerman. Dijo, entre otras cosas, que la Argentina no había pedido en Interpol la caída de las alertas rojas con el reclamo de la detención prioritaria y que, encima, el pacto con Irán nunca había entrado en vigencia. ¿Existiría, entonces, un delito de encubrimiento mayúsculo en grado de tentativa? ¿Había en la denuncia hechos para investigar? Debate para especialistas. Entretanto, y con todo respeto por algunos respetables firmantes de la solicitada, la elección de Rafecas como el peor juez de la historia se parece mucho a la selección de Milagro Sala como el modelo de dirigente social a destruir. La diferencia es que con Milagro Sala comenzó a funcionar un mecanismo de estado de excepción y Rafecas está en la primera etapa, la del blanco elegido.
Rafecas es, además, el juez que ordenó como nadie desde el Juicio a las Juntas de 1985 la causa del Primer Cuerpo de Ejército y el investigador serio que escribió uno de los pocos ensayos en castellano sobre la solución final de los nazis. Se trata de uno de los magistrados que no formó parte de la promiscuidad entre servicios de inteligencia y operadores judiciales –los mismos que siguen hoy en actividad, de Javier Fernández a Antonio Stiuso pasando por Darío Richarte– a los que el kirchnerismo apostó equivocadamente hasta sufrir esa promiscuidad en carne propia cuando su poder menguaba. Tal vez también por ese motivo se haya convertido en un blanco: si no forma parte de alguna cadena de la felicidad no está en el mercado, y la gente que se ubica fuera del mercado desconcierta a los brokers de Tribunales.
En cuanto al proyecto de pacto con Irán, no hace falta judicializarlo de nuevo para generar daño político. A casi un año de las elecciones es tiempo de plantear algunas hipótesis para el debate. Quizás tanto el pacto como sus consecuencias hayan sido ya suficientemente dañinos para el peronismo y el kirchnerismo. Quizás el arreglo y sus derivados, como la polarizada discusión en el Congreso en 2013 y el revoleo de operaciones y contraoperaciones que de ahí en adelante enrarecieron el clima político en medio de problemas económicos, hayan contribuido entre muchos otros factores al desgaste del antiguo oficialismo y al triunfo de Mauricio Macri.
Fuente:Pagina12
“Un Estado es fuerte cuando es soberano y cuando permite la libre expresión de su pueblo. Y hay dos casos en los que vemos que hoy se denigran estos valores y principios: el lamentable caso del juez Daniel Rafecas y el lamentabilísimo caso de Milagro Sala.” Así, con estas palabras, cerró Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, su discurso anoche en el encuentro “Repensando Argentina, hacia una institucionalidad popular”, organizado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Umet), el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y La Linterna de las Ciencias Jurídicas y Sociales. Antes de referirse al pedido de destitución del juez federal Rafecas y al encarcelamiento de Sala, el ex juez de la Corte Suprema había afirmado que “son dos las líneas maestras que debe tener la futura Constitución: una es la de reafirmar la soberanía de nuestro Estado, nuestra autonomía, pero al mismo tiempo debemos asegurar los espacios de autonomía para la dinámica social”. Zaffaroni se preguntó si acaso “repensar la Argentina y su institucionalización mueve a las masas”. Y se respondió: “Tenemos por delante una tarea complicada, que es convencer a nuestro pueblo que no son debates de altura sino que repercuten en lo cotidiano, el salario, la salud y la educación. Es difícil porque a nuestro pueblo cada vez que le invocaron los valores de la repùblica y la democracia fue para engañarlo, por eso tiene razón en desconfiar. No se resuelve en un cubículo de juristas con libros viejos, son problemas políticos para discutir entre todos, después el jurista le pone el envase”.
Un blanco elegido
Por Martín Granovsky
OPINION
Promover, auspiciar o firmar solicitadas es parte de la política. Desentrañarlas también.
La solicitada publicada ayer en La Nación pidiendo la destitución del juez Daniel Rafecas por presunto mal desempeño no tiene precedentes.El carácter inédito puede significar que para los firmantes Rafecas es peor juez que, por ejemplo, Juan José Galeano, el magistrado de la causa AMIA desplazado en 2005 y bajo juicio por peculado y falso testimonio, entre otros cargos. Galeano es el mismo juez que no llegó a ningún resultado en su pesquisa por el atentado de 1994. Sin embargo, en todo momento tuvo el apoyo político de los dirigencias de la DAIA y el respaldo de la comunidad de inteligencia.
También una causa del carácter inédito puede ser la búsqueda de la novedad. Quizás la mayoría de los firmantes tienen reserva sobre Galeano, o sobre Norberto Oyarbide para hablar de otro famoso juez federal ya retirado, pero nunca pensó que Oyarbide o Galeano merecían una solicitada contundente.
El texto de la solicitada saca a la luz un tema (el acuerdo del Estado argentino con Irán) y asocia a Rafecas con dos personas: la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ex canciller Héctor Timerman.
Rafecas, obviamente, no fue quien promulgó la ratificación parlamentaria del acuerdo. Lo hizo la ex titular del Poder Ejecutivo.
Tampoco Rafecas impulsó el acuerdo con Irán que diseñaba un complejo mecanismo para buscar e interrogar a funcionarios o ex funcionarios iraníes en relación con el atentado a la AMIA. También ese impulso le correspondió al Poder Ejecutivo.
Sobre aquel pacto abundan las opiniones a favor y en contra. A favor decía la ex presidenta y argumentaban sus funcionarios que destrabaría un proceso judicial endiabladamente obturado. En contra sostuvieron sus críticos que la Argentina no debía negociar con Irán, que en verdad el acuerdo ocultaba un pacto espurio para que los perseguidos por Interpol nunca fuesen juzgados, que la transferencia de tecnología nuclear estaba detrás del arreglo, que campeaba la sombra diabólica de Hugo Chávez y que en el fondo el objetivo era vender más trigo.
Ninguno de los argumentos en contra fue probado jamás. Y tampoco los argumentos a favor, porque sencillamente ese pacto era inútil y absolutamente inviable. Tal como quedó confirmado en los hechos, Irán jamás avanzaría. Por eso en 2004 Néstor Kirchner rechazó un proyecto de pedir la realización de un juicio a los iraníes en un tercer país que no fuese ni la Argentina ni Irán. Le parecía, con razón, un objetivo de cumplimiento imposible. Y si era imposible, fue su análisis, ¿para qué meterse y pagar costos?
En su fallo sobre la denuncia del fiscal Alberto Nisman, Rafecas se abstuvo de opinar sobre la razonabilidad política del acuerdo. Simplemente argumentó que en la denuncia no había elementos suficientes como para abrir una investigación por supuesto encubrimiento contra Cristina Fernández de Kirchner y Héctor Timerman. Dijo, entre otras cosas, que la Argentina no había pedido en Interpol la caída de las alertas rojas con el reclamo de la detención prioritaria y que, encima, el pacto con Irán nunca había entrado en vigencia. ¿Existiría, entonces, un delito de encubrimiento mayúsculo en grado de tentativa? ¿Había en la denuncia hechos para investigar? Debate para especialistas. Entretanto, y con todo respeto por algunos respetables firmantes de la solicitada, la elección de Rafecas como el peor juez de la historia se parece mucho a la selección de Milagro Sala como el modelo de dirigente social a destruir. La diferencia es que con Milagro Sala comenzó a funcionar un mecanismo de estado de excepción y Rafecas está en la primera etapa, la del blanco elegido.
Rafecas es, además, el juez que ordenó como nadie desde el Juicio a las Juntas de 1985 la causa del Primer Cuerpo de Ejército y el investigador serio que escribió uno de los pocos ensayos en castellano sobre la solución final de los nazis. Se trata de uno de los magistrados que no formó parte de la promiscuidad entre servicios de inteligencia y operadores judiciales –los mismos que siguen hoy en actividad, de Javier Fernández a Antonio Stiuso pasando por Darío Richarte– a los que el kirchnerismo apostó equivocadamente hasta sufrir esa promiscuidad en carne propia cuando su poder menguaba. Tal vez también por ese motivo se haya convertido en un blanco: si no forma parte de alguna cadena de la felicidad no está en el mercado, y la gente que se ubica fuera del mercado desconcierta a los brokers de Tribunales.
En cuanto al proyecto de pacto con Irán, no hace falta judicializarlo de nuevo para generar daño político. A casi un año de las elecciones es tiempo de plantear algunas hipótesis para el debate. Quizás tanto el pacto como sus consecuencias hayan sido ya suficientemente dañinos para el peronismo y el kirchnerismo. Quizás el arreglo y sus derivados, como la polarizada discusión en el Congreso en 2013 y el revoleo de operaciones y contraoperaciones que de ahí en adelante enrarecieron el clima político en medio de problemas económicos, hayan contribuido entre muchos otros factores al desgaste del antiguo oficialismo y al triunfo de Mauricio Macri.
Fuente:Pagina12
Quiénes son los firmantes de la solicitada contra Rafecas
Son empresarios y periodistas ligados a investigaciones falsas, narcotráfico y lobbistas mediáticos.
Jueves 8 de Septiembre de 2016
En una solicitada publicada en el diario La Nación, una variada lista de empresarios, periodistas, escritores y funcionarios, entre otros, firman por la destitución del juez Daniel Rafecas, "por manifiesta inconducta en el servicio de la magistratura".
El texto manifiesta, entre otros puntos: "Subrayamos su actuación en relación con la denuncia del Fiscal Alberto Nisman, fechada el 14 de enero de 2015, contra la entonces Presidente de la Nación, Sra. Cristina Fernández de Kirchner, su canciller Héctor Timmerman y los intervinientes en negociaciones paralelas dirigidas a sancionar el Memorándum de entendimiento con Irán, ratificado por ley 26.843 del 27 de febrero de 2013.
Algunos de los firmantes son: Luis Dobniewsky (procesado por lavado de dinero conectado a la viuda del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, y quien renunciara a la presidencia de la AMIA en 1999); Waldo Wolff (uno de los últimos interlocutores de Nisman, quien renunciara a la viceprisidencia de la DAIA para asumir como diputado para el PRO), Ricardo Monner Sans y Ricardo Lifsic, Juan José Llach (ministro de Educación de De La Rúa entre 1999 y 2000). Entre los periodistas escritores, Roman Lejtman (cubrió inicialmente el atentado a AMIA y fue acusado de encubrimiento tanto en el episodio de AMIA como en el atentado a la Embajada de Isarael, además de desviar investigaciones brindando "pruebas falsas"), Mariela Ivaner (brinda servicios de consultoría como titular de Verbo Comunicación; lobbista de Papel Prensa y de los diarios La Nación y Clarín.
Se ocupa de ciertas tareas para la multinacional Estée Lauder Companies, perteneciente al actual presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald Lauder, entidad internacional de la que es socia la DAIA, y que recibe aportes anuales del fondo NML Eliott.) Daniel Sabsay, Santiago Kovadloff y Marcos Aguinis estamparon su nombre (convocantes fervorosos a la marcha de los paraguas del 18 de febrero y quienes junto con Nelson Castro conmemoran la memoria del ex fiscal, mensualmente).
Contra la solicitada, la organización Llamamiento Argentino Judío presidido por Jorge Elbaum prepara su contrasolitada mencionada. La organización de corte socialista se diferencia de la DAIA y la AMIA por su corte nacional, popular y progresista. Se trata de una de las tradiciones cooperativistas militantes del siglo XIX, muchos de ellos desaparecidos militantes populares. Aún no se dieron a conocer los nombres de los adherentes.
La solicitada completa:
Fuente:TiempoAr






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