7 de septiembre de 2017

DESAPARICIÓN FORZADA DE SANTIAGO MALDONADO.

Dirigentes de distintos espacios pidieron por Maldonado y criticaron al Gobierno por defender a Gendarmería 
Distintos dirigentes de la oposición pidieron ayer por la aparición con vida de Santiago Maldonado, a la vez que apuntaron contra la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, por "defender" a la Gendarmería.
Mientras el secretario general de Libres del Sur Jorge Ceballos dijo que "tenemos una ministra que tomó parte por la Gendarmería" en el caso por la desaparición forzada del joven, el concejal de Unidad Ciudadana en Dolores Ignacio Barraza agregó que el Ejecutivo "no tomó con la debida responsabilidad que amerita esto". 
El gobierno lo está tomando con una liviandad absoluta y lo grave es que es una persona desaparecida en democracia
"Tenemos una ministra que tomó parte por la Gendarmería y Macri habla de ser prudente y no la apartó en la investigación, algo fundamental", dijo Ceballos al participar del programa Demasiado Humo, a la vez que comparó el tratamiento de este hecho con el caso del reconocido fiscal: "Para mí tiene una gravedad institucional tremenda y se están moviendo igual que en el caso Nisman".
Por su parte, señaló que "esto trasciende a la política partidaria de cualquier sociedad" y que "en Argentina vivimos una historia reciente donde hubo más de 30 mil desaparecidos y le ha costado mucho a la democracia".
Más adelante, aseguró que "el gobierno lo está tomando con una liviandad absoluta y lo grave es que es una persona desaparecida en democracia". "No se ha tomado con la debida responsabilidad que amerita esto", concluyó. 
Fuente:InfoCielo



ENTREVISTAS 
Taty Almeida: "Este gobierno quiere borrar la memoria" 
La integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora cuestionó el rumbo económico del país y apuntó al Gobierno por la desaparición de Maldonado. "No tienen vergüenza", acusó. "Si el Gobierno viene a la marcha contra el 2x1 que no sea sólo para la foto"
Gino Viglianco 
06 DE SEPTIEMBRE 2017
La integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, señaló al gobierno por la desaparición de Santiago Maldonado, acusó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich de proteger a la Gendarmería y advirtió que el rumbo económico que tomó la Argentina llevará al país al fracaso. "Ellos saben qué pasó con él. Que digan la verdad", exigió.
- Usted fue a Chubut por Santiago Maldonado. ¿Qué pudieron averiguar de la causa?
Queríamos estar ahí para ver al juez, a la fiscal y al abogado defensor. Pero no pudimos hablar con el juez, ni con la secretaria porque de casualidad no estaban. El único alivio fue que esa semana habían cambiado la carátula de la causa a desaparición forzada. En este caso se aplica esa carátula porque el Estado intervino en la desaparición.
- Los periodistas vinculados al oficialismo mencionan siempre el caso de Jorge Julio López ¿Son similares?
Siempre está presente Jorge Julio López, pero su causa es totalmente diferente al caso Maldonado. Julio López es un detenido desaparecido en un gobierno constitucional, pero el gobierno de Néstor Kirchner nada tuvo que ver con su desaparición. No fue desde el Estado. En el caso Maldonado, está probado que el Estado es responsable.
- ¿Cómo analiza el gobierno de Macri en materia de derechos humanos?
Es lamentable que además que en Argentina haya presos políticos como Milagro Sala, tengamos que pedir aparición con vida, con vida lo llevaron, con vida lo queremos, castigo a los culpables como pedíamos por nuestros hijos. Desde que está Macri en el poder se violan todos los días -por una cosa u otra- los derechos humanos. Quieren borrar la memoria, una de las patas de nuestra lucha por la Memoria, Verdad y Justicia. Pero no lo van a lograr.
- ¿Cómo fue la reunión que mantuvo con Bullrich y Garavano por la desaparición de Maldonado?
Lamentable. Fue una verdadera ofensa. Fuimos los representantes de los 13 organismos de derechos humanos. Bullrich estaba totalmente cerrada. De la Gendarmería decía que no habían hecho nada. Negó todo lo que está filmado, demostrado. Santiago estuvo el 1 de agosto en la represión y se lo llevó la Gendarmería. Nosotros le propusimos a Bullrich que separe a los Gendarmes que puedan estar incriminados, pero se negó.
- ¿Qué debe hacer el Gobierno?
Yo no sé qué pacto habrá entre la ministra Bullrich y la Gendarmería. No entendemos. Está demostrado. Deben dejar de hacer esas declaraciones con patrañas como las de Marcos Peña. Deben investigar, ellos saben qué pasó con él. Que digan la verdad y que la Justicia se saque la venda para actuar.
- ¿Le pidió una entrevista a Macri?
Como con todos los presidentes democráticos, los organismos de derechos humanos le pedimos una entrevista a Macri. Pero nos dijo que no tenía tiempo en su agenda, pero el presidente de Francia –Hollande- pidió ver a las Abuelas y las Madres en su visita a la Argentina, inmediatamente tuvo tiempo. Esa vez también fue lamentable, porque a este gobierno no le importa nada. Ningunean con que si son 20 mil o son 30 mil. Lo que nunca te dicen es fue un genocidio. A ellos no les importa que los juicios a los represores avancen. Lo único que quieren es destruir el país y eso se nota.
- ¿Si estuviera con Macri que le diría?
No tengo ninguna intención de estar con él. Pero si lo estuviera, le diría que haga un cambio para bien y no este cambio nefasto que ha hecho.
- ¿Qué cambios trajo el Gobierno?
Violación a los derechos humanos, la desocupación, la falta de libertad de prensa, la represión en las marchas, la persecución política. Han echado a trabajadores del Estado, han cerrado fábricas. Es muy serio lo que está pasando.
- ¿Qué sintió cuando la Corte Suprema emitió el fallo que computaba la pena de los represores con el beneficio del 2x1?
Sentí lo que hicimos en la Plaza de Mayo, que fue apoteósico. Miles de miles de personas fueron ese día a repudiar el fallo sin ningún tipo de partidismo. Pero lamentablemente mientras miles de personas levantaban emocionadas un pañuelo, en Mendoza Macri levantaba un pañuelo blanco para bailar. Otra ofensa, otra más. Fuente:ElDestape



La vida de Maldonado y los dos informes de Ernesto Sábato 

FABIÁN BOSOER 
07 SEP 2017
La Argentina secreta contiene historias maravillosas, que nos sorprenden por sus prodigios y talentos, pequeñas hazañas y gestos nobles e historias abominables que nos golpean una y otra vez recordándonos que allí subyace, a veces latente e invisible, a veces explícito y manifiesto, aquello que no terminamos de resolver, que escondemos en los subsuelos, que postergamos o no queremos ver como sociedad. Y que vuelve a perturbarnos o lastimarnos, recurrentemente.
La desaparición de Santiago Maldonado, hace un mes, nos coloca una vez más de cara a esa Argentina subterránea, nebulosa y aciaga. Ese agujero negro en el que nada se esclarece. Ese pozo ciego que deglute vidas. Esa zona oscura en la que se perpetran crímenes o se pergeñan actos criminales que quedan impunes.
Es la Argentina que retrata Ernesto Sábato en su “Informe sobre ciegos”, publicado originalmente como un apéndice de la novela “Sobre héroes y tumbas”, en 1961.
Allí se cuenta la existencia de un supuesto antiguo complot, regido desde la Santa Sede de los Ciegos, desde la cual, según el personaje principal, Fernando Vidal Olmos, obsesivo y canalla autor del informe, se tejen los siniestros hilos que gobiernan el sentido del mundo y de los hombres. El descenso a su particular Hades de este héroe negro, este Sigfrido de las tinieblas, remite a las grandes tragedias de la antigua Grecia y encierra pasajes escalofriantes situados en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Todo el Informe es una gran metáfora de otra cosa, acaso más profunda y misteriosa, anidada en nuestros temores subterráneos enraizados en nuestra historia nacional. Y remite también a la facilidad con la que prenden las teorías conspirativas para explicar lo inexplicable.
Pero hubo otro Informe Sábato, en este caso verídico, no literario, que torció el rumbo de la historia de la lucha contra la impunidad en la Argentina. Fue el “Nunca Más”, de la Conadep, que presidió el escritor, elaborado y publicado en 1984 a instancias del presidente Raúl Alfonsín, cuando la democracia recuperada daba sus primeros pasos.
Allí se recogieron los testimonios que permitieron esclarecer y sancionar la desaparición forzada de miles de argentinos durante la última dictadura. Luego, la democracia tuvo también su historia de crímenes e impunidades –el atentado contra la AMIA, en 1994 fue el caso más emblemático– y, en los últimos años, dos casos –la desaparición de Julio López y la muerte del fiscal Alberto Nisman– que remiten a esa dimensión siniestra de la criminalidad con fines políticos para amedrentar a la sociedad. Con ese trasfondo es que tanto inquieta y moviliza hoy la desaparición de Santiago Maldonado, el artesano de 28 años que residía en El Bolsón y cuyo rostro recorre el país y el mundo.
Sus últimos rastros se perdieron a orillas del río Chubut, luego de la intervención de Gendarmería en la Ruta 40, frente a una protesta de grupos mapuches que ocupan tierras en el departamento de Cushamen de esa provincia, y en la que Santiago Maldonado
–supuestamente– habría participado. El allanamiento para establecer si efectivamente llegó a cruzar el río fue suspendido por la oposición de la comunidad mapuche. Así surge de una presentación que hizo la fiscal federal de Esquel, Silvina Ávila, a cargo de la investigación. El informe judicial certifica que el joven desaparecido fue visto por última vez el 1º de agosto.
Hay dos expedientes abiertos, uno referido al hábeas corpus y el caratulado como “desaparición forzada”. En ninguno de ellos hay hasta ahora pruebas que relacionen directamente a la Gendarmería con la desaparición de Maldonado. Sin embargo, se mantiene la hipótesis de que se trató de una desaparición forzada, lo que implicaría la privación de libertad de Maldonado a manos de integrantes de las fuerzas de seguridad. Si bien no menciona ninguna prueba contra la Gendarmería, aún restan conocerse los resultados de los peritajes de teléfonos y computadoras.
Además de la fiscal y el juez federal de Esquel Guido Otranto, trabajan en la investigación la Procuraduría de Violencia Institucional, la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico y la unidad fiscal especializada en ciberdelincuencia. Manifestaron su preocupación organismos internacionales y un equipo especial, formado por agentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), podría sumarse a la investigación. Por supuesto, el Ministerio de Seguridad de la Nación tiene la responsabilidad principal del esclarecimiento del hecho. Y cada día que pasa sin noticias aumenta la presunción de que a Santiago “se lo tragó la tierra”, quedó atrapado en “el lado oscuro” de la Argentina subterránea. Otra víctima de un país filicida, que no cuida debidamente a sus hijos.
La democracia contiene siempre una batalla entre la ley y la ilegalidad, entre la transparencia y el secreto, entre los poderes legítimos y las redes de complicidades mafiosas enquistadas dentro y fuera de las instituciones y organismos que deben resguardar y representar el interés colectivo. Que se haga la luz, y prevalezca la Justicia, para saber qué pasó con Santiago Maldonado –y que aparezca con vida, por supuesto– es un mandato de la sociedad y una obligación del Estado. Que prevalezca el “Nunca Más” al “Informe sobre ciegos”. Más allá de las especulaciones políticas o manipulaciones maliciosas o perversas.

Cada día sin noticias aumenta la presunción de que Santiago quedó atrapado en “el lado oscuro” de la Argentina subterránea. Otra víctima del país filicida, que no cuida a sus hijos. 
Fuente:RioNegro


El alto precio de no entender el “Nunca Más” 

7 de Septiembre de 2017
Por SERGIO R. PALACIOS (*)
En diciembre de 1983 se restableció la plena vigencia de los derechos humanos. Pero desde 2003 muchos decidieron realizar una transacción creando un relato para contar una historia que nunca fue. Un matrimonio que jamás tuvo relación con el tema había que convertirlos en héroes y ejemplos de esa lucha. Así los derechos humanos pasaron a ser los derechos de un grupo sectario.
El relato indigno debía borrar las verdades del pasado y construir una mentira para la nueva generación que no había sido testigo de la violencia setentista, la dictadura y la violación sistemática de los derechos humanos. El discurso de Néstor Kirchner en la ESMA el 24-3-04 fue un acto de construcción de esa idea: “Las cosas hay que llamarlas por su nombre (...) Vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”, dijo el ex presidente que era parte del gobierno que en los 90 indultó a todos los condenados en juicios históricos reconocidos como inéditos por la doctrina internacional.
Allí un soldado sin batallas robaba la historia a quienes desde el 83 se jugaron el pellejo juzgando a todos los jefes militares entre 1976 y 1983 por violaciones a los derechos humanos y a los jefes guerrilleros que habían tenido como actividad principal matar gente.
Hoy comenzamos a pagar aquella acción donde la política soborno a la historia trágica de nuestro país. La compro, ya que no fue por convicción. Jorge Julio López y César Milani eran astillas que debían sacarse y ser arrojadas al pozo del olvido.
Al primero nunca los buscaron desapareciéndolo asi doblemente y ahora desde su púlpito Hebe intenta llenar de barro su memoria.
A Milani lo convirtieron en un constructor del nuevo ejército del pueblo, silenciando a las Madres de Plaza de Mayo y testigos que en juicio lo señalaron, desde el “Nunca Más” de los ochenta, como participe de secuestros y desapariciones.
Frente a la inacción y olvido de Jorge Julio López muchos se callaron, mientras que otros se sentaron junto al hoy encarcelado militar. Así, pagaron el precio de encasillar organismos de derechos humanos a favor de un grupo que conducía el Estado.
Es la República la que podrá encontrar respuestas. Fue la República la que trajo pacificación y Justicia en 1983
Ahora, la mezquindad abusa de un joven que desde hace un mes se encuentra desaparecido. La angustiante situación por Santiago Maldonado es convertida en una oportunidad que no pueden desaprovechar: Reconstituir la idea del “enemigo”, ahora en un gobierno elegido por el pueblo de otro signo que el que decidieron adoptar. Un manual perfecto de Carl Schmitt.
El 24-3-17 en la Plaza de Mayo la violencia armada de los 70 fue reivindicada en el discurso. En la marcha a la histórica Plaza de Mayo y las bombas molotov arrojadas a gendarmes en el sur vimos las acciones violentas del pasado.
Este macabro juego de construir una idea sectaria en materia de derechos humanos para ensalzar a quienes nada tuvieron que ver en su historia y olvidar o manchar a quienes se jugaron durante la dictadura (Raúl Alfonsín, entre otros) y la naciente democracia del 83, le puede salir muy caro a nuestra sociedad que en su inmensa mayoría quiere vivir en paz.
Hay que recuperar la idea del “Nunca Más”, a la violación de los derechos humanos y a la violencia política toda.
Se perdieron más de diez años en la tarea de enseñanza que se debió cumplir a favor de la paz y contra la violencia. Tarea desechada para construir un ideario mezquino y sectario.
Donde está Santiago Maldonado es una pregunta que todos debemos hacer y exigir en respuesta al sistema institucional. Por eso es importante tener jueces y fiscales no militantes, independientes, valientes y capaces.
Es la República la que podrá encontrar respuestas. Fue la República la que trajo pacificación y justicia en 1983. El desafío una vez más deberá ser luchar por la vida y por la paz. Poner el cuerpo y la inteligencia al servicio de erradicar la violencia política y sostener a las instituciones de la República para encontrar verdad y justicia para Santiago Maldonado.
Por eso a todos los que deformaron la historia y hoy quieren arrastrarnos a naturalizar la violencia, volvemos a decirles “Nunca Más”.
(*) Abogado, prof. de Economía Política en la UNLP y en la UDE. 
Fuente:ElDia


Al testigo principal se le perdieron los binoculares 

 07 SEP 2017 
Matías Santana, el integrante de la comunidad mapuche que declaró ante la justicia de Esquel, dijo ayer que se trata de una “desaparición forzada” de persona la de Santiago Maldonado y aseguró que “está pasando lo mismo que en la dictadura” militar.
El joven, que el martes declaró haber visto “con binoculares” que a Maldonado “se lo llevó la Gendarmería”, afirmó que “el día 17 (de agosto) cuando ingresaron las fuerzas federales para realizar rastrillajes, a un integrante de la comunidad, a un compañero, se le pierden los binoculares”.
En declaraciones realizadas a las radio El Mundo y Belgrano, Santana sostuvo que el º1 de agosto hubo “una gran manifestación cortando la ruta, pidiendo la liberación de Facundo, y la fuerza de seguridad desaloja la ruta, ingresa en el territorio, y después de unos minutos de cacería y de corrida logra dar con el compañero Santiago, llevárselo y hasta el día de hoy mantenerlo en desaparición forzada” . “Pasaron 35 días. ¿Qué pasaba con los desaparecidos de la dictadura? Está pasando lo mismo, la represión está siendo constante hacia los movimientos sociales”, dijo.
Santana reiteró que el día del desalojo de la protesta mapuche en la ruta 40 de Chubut “con binoculares alcanzo a ver a tres gendarmes que están golpeando a un bulto con mi campera celeste”. “Llega una camioneta, hacen una pantalla y cuatro gendarmes descienden del Unimog alrededor del mismo bulto que yo había visto. Y lo introducen en la camioneta, la que sale rápidamente rumbo a Esquel”, dijo.
Consultado sobre a qué distancia vio a Maldonado, Santana respondió: “A 300, 400 metros, la camioneta estaba llena, entre ocho y diez gendarmes”. 
Fuente:RioNegro


06 de septiembre de 2017 

El Gobierno cambia su posición ante la desaparición de Maldonado 
Recalculando 
A 37 días de la desaparición del joven, Mauricio Macri puso el tema en su agenda. Lo hizo forzado por las circunstancias tras recibir una encuesta que refleja que el reclamo por la aparición de Santiago se instaló con fuerza en la sociedad. “La hipótesis más fuerte apunta a Gendarmería”, dijo esta mañana el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj.
Por primera vez desde la desaparición de Santiago Maldonado, el Gobierno cambió su relato sobre el caso: luego de defender durante 37 días a la Gendarmería, a la que se acusa de haberse llevado al joven, pasó a admitir hoy que “la hipótesis más fuerte apunta” a la presunta participación de esa fuerza de seguridad en el hecho. Así lo afirmó el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avru. El funcionario también dejó entrever una de las razones por las cuales el oficialismo comenzó a modificar su posición: dijo que la desaparición del artesano durante la represión a los mapuches "ya tiene impacto internacional" y que las organizaciones de derechos humanos, como la CIDH, “están mirando esta situación y reclamando” explicaciones al respecto. A la repercusión en el exterior se suma que Mauricio Macri recibió encuestas que registran que el reclamo por la aparición de Maldonado se instaló con fuerza en la sociedad.
El cambio de rumbo evidenciado por Avruj surgió luego de una reunión que los funcionarios de los ministerios de Justicia y de Seguridad mantuvieron con el presidente Mauricio Macri, a horas de que un estudio de ADN echara por tierra la versión de que Maldonado había sido herido o muerto durante un ataque a un puesto de vigilancia la estancia El Maiten. El otro revés que hizo recalcular el relato oficial fue la aparición de nuevos testigos que aseguraron haber visto que gendarmes “golpearon” a Maldonado y lo “subieron a una camioneta” tras la represión del 1 de agosto en el Lof en resistencia de Cushamen, Chubut.
“Sabemos que la hipótesis más fuerte apunta a la Gendarmería, y se tiene que verificar si realmente (esa fuerza) es responsable o no”, aseveró el funcionario durante una entrevista por radio Mitre, antes de viajar a Esquel para reunirse con el juez Guido Otranto. El funcionario va a esa ciudad por orden de Macri para “colaborar con él” y enterarse de más detalles de la investigación, que hasta hoy estuvo bajo secreto de sumario. Su viaje es también parte del cambio de actitud del Gobierno.
El impacto social por la desaparición forzada del joven que apoyó los reclamos de la comunidad mapuche por territorios y la liberación del dirigente Facundo Jones Huala comenzó a presionar al equipo de Cambiemos. No fue por la masiva manifestación del viernes a Plaza de Mayo sino porque, según trascendió, en las últimas horas llegaron a Casa de Gobierno una encuesta y un trabajo de focus group que revelaron que más del 60 por ciento de la población está al tanto del caso, y que al menos la mitad le atribuye la responsabilidad al Gobierno.

Desde ya que las sospechas caen sobre la Gendarmería y en esa línea irá a partir de ahora el guión oficial;  es decir, a contramano de la férrea defensa que durante todos estos días hizo la máxima responsable de esa fuerza, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Avruj lo dejó claro: “Tenemos que verificar si (Gendarmería) es realmente es responsable o no, y en ese sentido vamos a trabajar como con todas las hipótesis”, dijo.
El funcionario contó que durante la reunión de ayer con el jefe de Estado no sólo se acordó su viaje a Esquel para reunirse con el juez de la causa, sino también para poner “a disposición” el Programa de Asistencia a Testigos con el que la Secretaría a su cargo da cobertura y acompañamiento a los testigos de juicios de lesa humanidad. No obstante, Avruj se cuidó de dejar claro que “este caso no es de lesa humanidad", pero remarcó que así y todo ese grupo "tiene toda la experiencia” para apoyar a quienes quieran declarar en la causa.
Lo que también forzó al Gobierno a modificar su postura sobre el caso Maldonado fue la caída de la hipótesis de que el joven había sido herido por el empleado de un puesto de vigilancia días antes de su desaparición. Durante la entrevista radial, Avruj concedió que si bien el cotejo de ADN hallado en el lugar no corresponde con la información genética del joven desaparecido “aún resta esperar los peritajes en distintos elementos” tomados en ese mismo lugar, como en “una camioneta y en otros elementos secuestrados”.
Lo que según el secretario tiene muy claro el Gobierno es que el caso “ya tiene un impacto internacional” bastante extenso. “Las instituciones de derechos humanos están mirando esta situación, se están expidiendo y están reclamando”, dijo y reconoció que su equipo  “está preocupado por dar respuestas” a los organismos dependientes de organismos internacionales. “Sabemos que siempre se puede hacer más y lo vamos a hacer; como somos auxiliares de la justicia, tenemos todo a disposición”, puntualizó.
Por otro lado, el funcionario también cuestionó a la familia Maldonado por negarse a reunirse con él, durante su estadía en la provincia de Chubut. “Agradecieron el ofrecimiento pero han decidido eso y tenemos que respetar el dolor y el enojo; es un momento muy crítico para ellos”, aseveró. 
Fuente:Pagina12



07 de septiembre de 2017 

La Justicia investiga al Poder Ejecutivo y a la Gendarmería por supuesto encubrimiento
El costo de negar la desaparición de Maldonado 
Ante una denuncia de la Liga por los Derechos del Hombre y el Instituto Sampay, el fiscal Federico Delgado resolvió investigar a funcionarios del Gobierno y la Gendarmería. Pidió que el Ejecutivo informe las medidas que tomó para encontrar al joven.
Por Irina Hauser
Delgado también requirió copia del expediente que se tramita en el juzgado federal de Esquel. 

Imagen: Guadalupe Lombardo
Los 35 días que el Gobierno se mantuvo empecinado en desligar a la Gendarmería de la desaparición de Santiago Maldonado, en descartar la participación del Ministerio de Seguridad en la persecución a la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen y poner en duda la presencia del joven en el territorio empiezan a traerle costos. En Comodoro Py, el fiscal Federico Delgado impulsó la apertura de una investigación para determinar si funcionarios del Poder Ejecutivo y de la Gendarmería encubrieron el hecho. Como medidas esenciales, pidió que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, informe de manera urgente todas las acciones que desplegó el Estado para encontrar a Maldonado y requirió copia del expediente que tramita en el juzgado federal de Esquel. Por lo pronto, el resultado de la interpelación del martes último al ministro de Gobierno de Chubut, Pablo Durán, dejó en evidencia a Pablo Noceti, el jefe de gabinete de la cartera que conduce Patricia Bullrich, al describir que no estuvo por la zona simplemente de paso –como sostuvo ella–, sino que diseñó el operativo contra los mapuches del 1 de agosto, en el que desapareció Santiago, y lo coordinó en una reunión el día previo con otros funcionarios. Él mismo lo había dicho en una radio local, donde agregó que fue “dispuesto por la ministro”. Además lo declararon testigos y lo dice un informe de la propia Gendarmería.  
Delgado basó su dictamen en una denuncia presentada por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y el Instituto Sampay que advertía que “las autoridades nacionales, en lugar de aportar al esclarecimiento y aparición con vida de Santiago Maldonado, han intentado deslindarse de toda responsabilidad generando una campaña de desinformación, en descalificable alianza con los medios masivos de comunicación social”. La presentación apuntaba a Mauricio Macri, Peña, Bullrich, Noceti, el ministro de Justicia, Germán Garavano, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, el director de Gendarmería Nacional, Gerardo Otero, y los comandantes de esa fuerza relacionados con los procedimientos contra la comunidad mapuche. Describía una combinación entre un “pacto de silencio” entre los gendarmes que participaron en el despliegue violento, que niegan haber apresado a Santiago, y “una ristra de expresiones de encubrimiento” proveniente de las autoridades “negando que se trate de una desaparición forzada de persona” y “generando una campaña de desinformación” con pistas falsas (como la historia del ataque al puestero Evaristo Jones el 21 de julio, cuyo cuchillo al final no tenía ADN de Santiago), magnificadas por algunos medios de comunicación. Además del encubrimiento, los denunciantes plantean los delitos de violación de deberes de funcionario público y abuso de autoridad.
El otro punto central de la denuncia advertía que el Gobierno no dio “una respuesta satisfactoria a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”, que dictó una medida cautelar para que el Estado busque a Maldonado, ni al Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas. La explicación que envió el Estado argentino a esos órganos internacionales de máxima importancia en la custodia de los derechos humanos apuntó a justificar a la Gendarmería, cuyos argumentos reprodujo, como recordó el martes en una conferencia de prensa junto con la familia de Maldonado, el director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS),  Gastón Chillier. Presentaron el operativo en el que fueron perseguidos los miembros de la comunidad que están en un territorio que Benetton se atribuye como un procedimiento legal que se hizo bajo órdenes del juez federal Guido Otranto. Sin embargo, las órdenes del juez eran del 31 de julio y pretendían que se despejara la ruta 40; todo lo que vino después de liberado el camino, o sea la cacería a los mapuches en el territorio en medio de la cual desapareció Santiago, corrió por cuenta de la Gendarmería como respuesta a piedrazos. “Fue un allanamiento ilegal”, señaló Chillier. Cuando la fiscalía de Silvina Ávila y el juzgado de Otranto pidieron la nómina de los gendarmes que llevaron adelante el operativo, la fuerza tardó diez días en responder. Primero envió siete nombres. Luego resultó que eran más de un centenar.

Así es el cambio

Si se llegara a investigar seriamente el posible encubrimiento de la desaparición, seguramente será un dato relevante el cambio de posición que tuvo el Gobierno anteayer, después de que declararon bajo juramento cuatro miembros de la comunidad mapuche, uno de los cuales describió en detalle que al joven artesano lo atraparon tres gendarmes cuando huía de la persecución y lo subieron a una camioneta. Hasta ahora los testimonios con igual contundencia habían sido ofrecidos en anonimato, por temor a represalias. Finalmente, Matías Santana aceptó declarar bajo juramento, y esto podría dar pie a otros testimonios de aquí en más.
En los primeros días, Bullrich se negó a dar explicaciones ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, pero finalmente debió acceder. En sus apariciones públicas negó una y otra vez que se trate de una desaparición forzada. “Está cada vez más claro que no es una desaparición forzada”, sostuvo mientras la investigación iba exactamente en sentido inverso, y hasta se la caratuló de ese modo. “No voy a tirar un gendarme por la ventana”, “no hay testimonios que responsabilicen a Gendarmería”, fueron otras de sus frases. Responsabilizó a los mapuches, los acusó de no colaborar y de ser violentos. También el secretario Avruj defendió a la Gendarmería la semana pasada y dijo que no había pruebas, pero ayer viajó a entrevistarse con el juez Otranto y ofrecer ayuda. Quizá el menos contundente en la defensa propia haya sido Garavano. Y Macri la respaldó a Bullrich incluso después de que la familia de Santiago pidiera su renuncia.
Ahora que el tema se convirtió en tópico internacional y que los “focus group” demuestran que la mayor parte de la sociedad está preocupada, además de la contundencia de los últimos testigos, el Gobierno empezó a cambiar la actitud y mostrarse en acción, por ejemplo ordenando un rastrillaje con Policía Federal y Prefectura.
El fiscal Delgado le pidió al juez Rodolfo Canicoba Corral que abra una causa y le ordene a Peña un informe urgente sobre todas las medidas que se adoptaron desde el Estado para hallar a Santiago. También quiere disponer de una copia del expediente a cargo de Otranto para determinar el papel que tuvieron las fuerzas de seguridad, en el caso y en la investigación, y luego avanzar sobre los funcionarios.    

Ordenes de arriba

Un informe de la propia Gendarmería que está incorporado a la causa revela dos datos sustanciales: que la fuerza no filmó todo el operativo de los días 31 de julio y 1 de agosto alegando falta de medios técnicos; que el día 31 hubo una reunión “de coordinación” en Bariloche con Noceti, el jefe de gabinete de Seguridad. En ese encuentro se mencionaba la presencia del ministro de gobierno de Chubut, Pablo Durán, que por esa razón fue interpelado en la Legislatura provincial. Era una reunión para planificar la ofensiva contra la comunidad mapuche y en particular la Lof de Cushamen, que estaba en la mira por sus protestas en reclamo de la libertad de Facundo Jones Huala. Frente a las preguntas de los legisladores, Durán confirmó la reunión con Noceti el día previo a la desaparición de Maldonado, en la que se planificó el operativo junto con los ministros de Seguridad y jefes policiales de Chubut y Río Negro, los jefes de escuadrones de ambas provincias, más funcionarios de la Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Durán sólo procuró defender a la policía provincial. El presidente del bloque del FpV, Javier Touriñan, le preguntó qué hacía Noceti al día siguiente “en el lugar de los hechos”. “No le puedo contestar, no soy abogado de Noceti”, fue la respuesta.  
La presencia del funcionario de Seguridad en el territorio fue señalada por dos testigos en la causa. No estaba de paso por ahí, como había dicho la ministra Bullrich. Peña seguía negando el papel de Noceti hasta ayer mismo en el Senado. Pero el funcionario había hablado por sí mismo ya en medios locales. El 2 de agosto, describió con pelos y señales a Radio Nacional de  Esquel la reunión de coordinación previa al operativo. “Hemos decidido armar un sistema de coordinación con las fuerzas federales y provinciales para detener a todos y cada uno de los miembros del RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) que produzcan delitos”, anunció.  “Van a ser detenidos y judicializados –remató–. Es un tema que fue dispuesto por la ministro.”



07 de septiembre de 2017 

“Un grupo de expertos”
Los reclamos por la demora del Estado argentino en buscar y encontrar a Santiago Maldonado, a más de un mes de su desaparición forzada, siguen acumulándose. Ayer lo expresó Amnistía Internacional, que denunció a Argentina por “la demora en dar respuestas” sobre el paradero de Maldonado y llamó al Estado a “no demorar la conformación de un grupo de expertos” que “contribuya a una investigación independiente e imparcial” sobre lo ocurrido con el joven tatuador. “Teniendo en cuenta que cada minuto que corre es clave en la búsqueda de Santiago, el Gobierno debe desplegar todas las herramientas necesarias para avanzar en una investigación urgente que dé resultados concretos”, enfatizó Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina. En ese marco, la titular del organismo mencionó que la “intervención de un grupo de expertos internacional independiente es una medida en esa dirección”. La participación de especialistas integró el petitorio que familia Maldonado entregó al Ministerio de Justicia de la Nación la semana pasada. Allí pidieron la “cooperación y la asistencia técnica” a través de la “oficina regional de la ONU” y la participación de “expertos independientes”. “La familia Maldonado necesita respuestas inmediatas”, concluyó Belski. 
Fuente:Pagina12

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