15 de septiembre de 2017

OPERATIVO INDEPENDENCIA: ESPERANDO LA SENTENCIA.

15 de septiembre de 2017
Pablo Camuña, fiscal de la megacausa por el Operativo Independencia
“Esperamos que haya justicia” 
Hoy termina en Tucumán el juicio que involucra a 17 imputados. Pablo Camuña, que encabezó la acusación del Ministerio Público Fiscal, cuenta cómo se reconstruyó el primer capítulo del plan sistemático de persecución y exterminio de la población.
Por Ramiro Rearte
“Reconstruimos el aparato criminal de lo particular a lo general”, dice el fiscal Pablo Camuña. 
Desde Tucumán 
Termina hoy uno de los procesos judiciales más largos que tuvo Tucumán en su historia reciente. Se conocerá la sentencia de la megacausa Operativo Independencia. Pablo Camuña es el fiscal a cargo de la acusación de los represores). Antes de la sentencia, recibió a PáginaI12 en su despacho del segundo piso del Tribunal Oral Federal de Tucumán. “El ejército se instaló en Tucumán de la misma manera que se ocupa una nación extranjera”, explicó sobre las características de la represión que se llevó a cabo en la provincia en 1975.  
El fiscal Camuña trabaja junto con Agustín Chit y Julia Vitar. Recibió a PáginaI12 en su despacho. En su escritorio había un termo y un mate. El fiscal confesó que no toma, lo tiene para invitar. Camuña contó cómo fue el proceso para pedir penas disímiles para los acusados, que van desde la prisión perpetua (para diez imputados) hasta tres años. También cómo contribuyó el relato de las víctimas y de los familiares para poder reconstruir el Tucumán de febrero de 1975, donde se comenzarían a utilizar los centros clandestinos de detención como lugares de tormentos y desaparición forzada de personas.     
–¿Cómo resume el proceso de las audiencias?
–Es un trabajo que cierra casi una década. Al margen del volumen inédito, por cantidad de víctimas y testigos, lo más significativo es que se pudo conocer en profundidad lo que pasó antes del golpe de Estado de 1976 en Tucumán. Es un caso único en la Argentina, donde hubo una ocupación militar dentro del propio país, porque el ejército se instaló en el sur tucumano de la misma manera en que se ocupa una nación extranjera: censos, control territorial, intervención absoluta de la sociabilidad de cada uno de los pueblos, bases y centros clandestinos diseminados por todo Tucumán. Todo esto surgió del debate. Se pudieron reconstruir las líneas centrales del primer capítulo masivo del plan sistemático de persecución y exterminio de la población y el primer caso de terrorismo de estado de nuestra historia. Sumando uno a uno los 271 hechos conocimos el sistema: allanamientos ilegales, secuestros, centros clandestinos, torturas, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, puestas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Reconstruimos este aparato criminal de lo particular a lo general, que confirma la hipótesis central del Operativo Independencia: que fue el preludio del golpe de estado, que fue un escenario montado para posicionar a las Fuerzas Armadas como actor político central y que fue en sí mismo a primera experiencia de un estado clandestino en nuestro país. 
–No fue casual que se haya elegido a Tucumán como lugar para llevar adelante ese plan
–Claramente no. Las querellas lo marcaron, y también nosotros. Había una situación social muy conflictiva en Tucumán desde 1966, con el cierre de once ingenios azucareros por Onganía. Hubo testimonios de historiadores y antropólogos que hablan de que ya desde ese año comienza a gestarse el “Operativo Independencia”, por lo menos a dotarse de ideología. No por casualidad durante ese período las Fuerzas Armadas empiezan a entrenarse para la llamada “guerra contrarrevolucionaria”. La provincia, con el movimiento sindical nucleado en la Federación Obrera Tucumana de la Industria del Azúcar (Fotia) y su movimiento universitario en torno a la UNT, era percibida como un “hervidero de subversivos”. La intervención implicada abordó criminalmente toda esta conflictividad social y no sólo la guerrilla rural, como se pretendió decir con la excusa de la “guerra”.
–Los abogados de los represores sostienen que se trataba de un período democrático y que no deberían ser condenados. ¿Es así?
–Durante un período democrático es totalmente posible que se cometan delitos de lesa humanidad. Basta con pensar en Colombia, que tiene una de las democracias más estables del continente y sin embargo entre 1980 y 2012 se cometieron masacres, decenas de miles de ejecuciones y desapariciones forzadas y hubo desplazamiento forzado de 5 millones de personas. El sistema político donde ocurren este tipos de hechos no les quita sus características esenciales como ataque generalizado y sistemático contra la población civil. La tortura en un centro clandestino, operado por agentes del estado, a una mujer de 15 años embarazada de cinco meses, no tiene una justificación posible, se enfrenta a toda legalidad; cuando se secuestra a alguien de una casa familiar en medio de la noche o se tortura, quien lo hace no se dice “puedo hacer esto porque hay una orden de la Presidenta de aniquilar a la subversión”, eso no existe. Pero además, cuando oficiales entrenados organizan y ponen en operación un centro clandestino de detención, saben perfectamente para qué lo hacen y no hay justificación para este tipo de acciones, ni error posible en cuanto a su total ilegalidad.
–Cuando pidieron las penas ¿estudiaron caso por caso?
–Sí. Técnicamente, hicimos un estudio de toda la prueba y sobre algunos acusados decidimos levantar la acusación cuando no se había probado del todo la existencia del hecho o su responsabilidad. Llegamos al final con la certeza de que la respuesta estatal frente a los 17 acusados es aplicarles una pena y esa pena es distinta dependiendo del aporte que hizo cada uno en el aparato criminal total.   
–¿Qué espera para el próximo viernes?
–Una sentencia que haga justicia, sancione a los acusados y a la vez repare en alguna medida el enorme daño individual, familiar y social que sigue vigente; también que sea valiente y disipe aquel mito de que el “Operativo Independencia” fue una guerra o fue una actuación legal. Es lo que pidieron las víctimas y sus familiares, cada uno con su distinta voz y su distinta historia personal, porque nunca el dolor los ha alejado de esta búsqueda tan democrática que es la justicia. Pese a todas las tardanzas, las decepciones y los vacíos con los que asistimos a este juicio. Es el pedido que recogimos y también el que esperamos 
Fuente:Pagina12 .


OPERATIVO INDEPENDENCIA: ESPERANDO LA SENTENCIA

15/09/17
FOTOGRAFÍA DE ELENA NICOLAY
Desde el 5 de mayo del año pasado las audiencias de la megacausa Operativo Independencia se realizaron los jueves y viernes. Más de 16 meses después, tras 88 jornadas de debate oral y público, llega a su fin el juicio más grande del Noroeste argentino. Por la sala de audiencias pasaron más de 400 testigos y 22 testimonios fueron tomados en los domicilios. En cada una de las 8 inspecciones oculares, los testigos señalaron los lugares donde estuvieron en cautiverio y fueron torturados. La fiscalía pidió condenas que van desde los 3 años a prisión perpetua al considerar acreditados los delitos cometidos contra 266 de las 271 víctimas que llegaron a juicio. 102 de esas víctimas permanecen desaparecidas y 7 estaban embarazadas al momento de su secuestro.
De los 20 imputados con los que empezó el debate en mayo del año pasado, hoy esperan la sentencia del Tribunal Oral Federal de Tucumán (TOF) 17 miembros de las Fuerzas Armadas (Policía provincial, Gendarmería y Ejército Argentino). Durante la mañana de hoy, viernes 15 de septiembre, se espera que algunos imputados hagan uso de su defensa material y hablen sobre los hechos por los que están acusados. A las 15, según informó el secretario del TOF, se espera que los jueces den a conocer su veredicto sobre las responsabilidades de Roberto Heriberto Albornoz, Ramón César Jodar, Ricardo Oscar Sánchez, Miguel Ángel Moreno, José Luis Del Valle Figueroa,  Jorge Gerónimo Capitán, Enrique José Del Pino, Alfredo Alberto Svendsen, Néstor Rubén Castelli, Luis Armando De Cándido, Pedro Adolfo López, Jorge Omar Lazarte, José Ernesto Cuestas, Francisco Camilo Orce, José Roberto Abba, Omar Edgardo Parada y Manuel Rubén Vila en los delitos que se les endilgan.
Las últimas semanas estuvieron dedicadas a los alegatos. Los primeros en hacerlo fue la parte acusadora, comenzando por los representantes de la querella por la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Santiago del Estero, a cargo de Inés Lugones, Pedro Orieta y Rodrigo Scrocchi. Luego siguió Pablo Gargiulo como representante de la Secretaría de Derechos Humanos y otras querellas particulares. La siguiente semana continuaron los doctores Luis Santucho y Liliana Molinari, y finalmente fue el turno del Ministerio Público Fiscal integrado por Pablo Camuña, Agustín Chit y Julia Vitar. Por último, la parte defensora presentó sus alegatos empezando por los abogados particulares Julieta Jorrat y Mario Leiva de Haro y terminando con los defensores oficiales: Adolfo Bertini, Martín Galliano y Vanessa Lucero.
Los alegatos de los defensores oficiales culminaron con el pedido de absolución de los 15 imputados que representan. Además solicitaron que se declare la inconstitucionalidad de la prisión perpetua y sostuvieron que los hechos que se están juzgando en este proceso no deben considerarse delitos de lesa humanidad. “Nosotros esperábamos muchos de esos planteos”, aseguró la fiscal ad hoc Julia Vitar. “Sí hemos notado que la defensa oficial ha tenido algunas expresiones poco felices hablando de  la legitimidad o la validez que tuvo el Operativo Independencia tanto como la intervención militar de la provincia de Tucumán y justificando las acciones cometidas en el marco de lo que ellos denominaron la lucha contra la subversión, que por supuesto no avalamos y es la antítesis de nuestra postura como fiscalía”, sostuvo la representante fiscal. “Lo que esperamos es una sentencia que se ajuste a la abundante prueba tanto testimonial como documental que acreditan los 266 hechos y también la responsabilidad de los 17 imputados”, adviertió Vitar y agregó: “La expectativa es esa y que los familiares sientan que se hizo justicia”
Hoy la sentencia será esperada por cientos de personas que se congregarán desde las 14 horas en la puerta del TOF en la esquina de calles Chacabuco y Crisóstomo Álvarez. La Palta presentará una muestra fotográfica con El Diario del Juicio como invitado, donde expondrá una serie de imágenes de diferentes momentos de este juicio histórico. Al ser los únicos medios que cubrieron las audiencias de forma completa a lo largo de estos 16 meses, podrán observarse el registro tanto de la sala de audiencias como de las inspecciones oculares y las declaraciones domiciliarias.
Fuente:LaPalta

No hay comentarios: