Paro general: cuáles serán las actividades del lunes
marcha contra FFAA en seguridad interna
Las diversas CTA (de los Trabajadores con Hugo Yasky a la cabeza, Autónoma encabezada por Pablo Micheli y Autónoma de Ricardo Peidro) y los partidos de izquierda convocaron a un paro de 36 horas con movilización desde el lunes a las 12, previo al paro nacional del martes anunciado por la Confederación General del Trabajo, y al que adhieren las otras centrales obreras.
Las actividades de mañana incluyen un acto central en Plaza de Mayo a las tres de la tarde, donde confluirán todas las organizaciones, más el Sindicato de Camioneros. Antes de eso están convocados diversos piquetes y cortes desde la mañana.
La CTA Autónoma encabezada por Ricardo Peidro junto a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie, el Frente Darío Santillán y la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD) Aníbal Verón, entre otras, anunciaron un acto con corte en Puente Pueyrredón a las 12, para luego marchar a Plaza de Mayo.
Por su parte, otros sindicatos y organizaciones realizarán cortes en en Panamericana y Henry Ford, Pacheco; en el Hospital Posadas; y en la Autopista Buenos Aires – La Plata desde la mañana. Ese sector realizará, junto a algunos partidos de izquierda, un acto en el Obelisco después del mediodía. Luego, marcharán a Plaza de Mayo para sumarse al acto central.
“El lunes 24 a partir de las 12:00, las dos CTA vamos a iniciar nuestra adhesión a esta medida de fuerza con asambleas y un cese de actividades para concurrir a la marcha que se realiza en Plaza de Mayo a partir de las 15:00”, manifestó Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, en una conferencia de prensa brindada junto a dirigentes sindicales de esa central y de la CTA Autónoma conducida por Pablo Micheli.
Precisamente, Micheli sostuvo que “las familias argentinas no tienen cómo pagar los impuestos ni su alimentación”.
Dos días de marchas y paros en contra de la política económica
La CGT convocó para el martes a una huelga de 24 horas, sin movilización. Muchos sindicatos adelantaron el cese de tareas al lunes desde mediodía para ir a Plaza de Mayo.
El jueves, el Consejo Directivo de la CGT formalizó la convocatoria al paro de 24 horas para el próximo martes que había sido anunciado en el plenario de secretarios generales del pasado 29 de agosto. Será sin movilización ni acciones de ningún tipo, tal como lo estableció el triunvirato que conduce la central.
Se descuenta que el país, por segunda vez en lo que va del año, quedará inmovilizado por al menos 24 horas. Es que la grave situación social que se ha creado a partir de la disparada del dólar y la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y los cierres de empresas y despidos, así como los pronósticos ciertos de que el cuadro irá empeorando y el plan de ajuste contenido en el proyecto de ley de Presupuesto que ha sido presentado al Congreso, auguran una adhesión masiva a la medida. La decisión de gremios estratégicos como los sindicatos del transporte, que en su totalidad ya confirmaron su adhesión, terminará de consagrar la paralización absoluta de las actividades.
A la medida adherirán los más de 200 sindicatos confederados en la CGT, incluyendo los agrupados en el Movimiento de Acción Sindical Argentina que reúne a los trabajadores telefónicos, la Unión Ferroviaria y los peones de taxis, entre otros. Además participarán los sindicatos enrolados en las CTA que sumarán otras 12 horas a la medida. Se trata de los docentes de todos los niveles, los empleados públicos, los Metrodelegados y uno de los gremios aeronáuticos.
En rigor, no existe organización sindical de la Argentina que haya manifestado no participar de la huelga. El reclamo formal de la central es un cambio de orientación en la política económica del gobierno. Sin embargo, en la síntesis del proyecto de ley del Presupuesto 2019, el Ejecutivo explicita que “los shocks de 2018 (…) no nos apartarán del rumbo elegido”. Pese a esa contradicción, no se ha formulado un rumbo de continuidad.
El carácter activo de la medida estará dado el martes por los piquetes que el sindicalismo combativo y la CTA-Autónoma de Ricardo Peidró realizarán, cada uno por su cuenta, en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires y en diversos puntos del país. Además, el día antes llegará a la Plaza de Mayo una movilización como parte del paro de 36 horas que estableció la CTA de los Trabajadores conducida por Hugo Yasky, a la que adhirieron los movimiento sociales y los sindicatos de la CGT enrolados en el nuevo Frente Sindical para el Modelo Nacional. El agrupamiento que se lanzó el jueves pasado en un acto en el microestadio de Ferro está integrado por los sindicatos de la Corriente Federal de los Trabajadores, como la Asociación Bancaria de Sergio Palazzo, la Federación Gráfica de Héctor Amichetti y otros de peso como el Camionero liderado por Pablo Moyano, el SMATA de Ricardo Pignanelli y varias seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica que marcharán ese día pero sin cese de tareas. La CTA Autónoma liderada por Ricardo Peidró y Hugo “Cachorro” Godoy no marchará a la Plaza de Mayo, pero anunció un acto propio a las 12 en Puente Pueyrredón.
El acto oficial comenzará a las 15:30. En el escenario se montará un palco para unos 30 dirigentes sindicales y de los movimientos sociales. En un costado se instalará un sector con sillas reservadas para representantes de organismos de Derechos Humanos, diputados y partidos políticos. La consigna que presidirá el acto será la de “unidad de los trabajadores contra el ajuste”, que también exhibirá la bandera de arrastre que encabezará las columnas de la marcha. Los discursos estarán a cargo de Hugo Yasky, Pablo Micheli y un referente del Frente Sindical aún no definido pero que, según pudo saber este diario, podría ser Pablo Moyano. Un destacado referente de la Corriente Federal explicó a Tiempo que “no ponemos como condición hablar para adherir. Seguramente ellos adhieran a nuestra convocatoria del 20 de octubre a marchar a Luján y a la movilización contra el Presupuesto. El compromiso con ellos va más allá de la coyuntura. Se está trabajando en una unidad que permita superar estas circunstancias”.
Desde las 13, las columnas se concentrarán en distintos puntos. En Avenida de Mayo y 9 de Julio lo harán los sindicatos de las CTA que ingresarán por el centro de la plaza. Por avenida Belgrano y Diagonal Sur ingresarán los gremios de la CGT agrupados en el Frente Sindical y el triunvirato de movimientos sociales compuesto por la CTEP, CCC y Barrios de Pie.
Los sindicatos del Plenario del Sindicalismo Combativo y liderados por el Sindicato Único del Neumático (SUTNA) de Alejandro Crespo, la seccional Haedo de la Unión Ferroviaria de Rubén “Pollo” Sobrero, la AGD-UBA de Ileana Celotto y los médicos bonaerenses de la CICOP, definieron participar del paro de 36 horas y de la movilización a Plaza de Mayo pero a través de una columna independiente que partirá desde el Obelisco e ingresará por Diagonal Norte. La delimitación de este sector parte de considerar que el espacio convocante busca desplazar al gobierno recién en las elecciones de 2019. Por eso reclaman “un plan de lucha hasta derrotarlos”, y organizarán un acto propio al finalizar el oficial, además de los piquetes el martes desde las 7 de la mañana.
Sin dudas serán dos jornadas que pondrán sobre la mesa la bronca y voluntad de lucha contra el ajuste del gobierno y el FMI que anida en el interior de la clase obrera. La continuidad y efectividad de las mismas dependerá del desborde que puedan sufrir las conducciones que ya han dado muestras de sus vacilaciones y de su tendencia a la conciliación con el gobierno. «
Sergio Palazzo, sobre las medidas de fuerza del lunes y martes
“Van a tener un alto acatamiento”

Imagen: Sandra Cartasso
A un día del paro de las CTA y a dos de la medida de fuerza convocada por la CGT, el titular de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, advirtió que la convocatoria contra las políticas del gobierno de Mauricio Macri “van a tener alto acatamiento”.
“Esperamos que el Gobierno entienda que hay que corregir la política económica, sino tendremos que intensificar el plan de acción”, resaltó respecto a la reacción que tendrán los dirigentes si no se escuchan sus reclamos. Los bancarios se plegaron a la movilización del lunes a partir de las 13, aunque sin cese de tareas, y acompañarán el paro nacional del martes.
El titular de La Bancaria pidió que se reabran todas las paritarias, teniendo en cuenta que “la inflación va a estar cerca del 50 por ciento o por arriba. No hay valores de referencia para la paritaria del año que viene. Lo que hay que hacer es actualizar los salarios automáticamente por inflación”, puntualizó en diálogo con el programa Toma y Daca, de Radio Cooperativa.
Para Palazzo, el Gobierno tiene que “recapacitar” tanto en el rumbo económico como en sus políticas sociales. “El Gobierno cede ante el campo y el sector financiero, con los sectores poderosos. Ante los trabajadores se pone duro”, evaluó el dirigente. El dirigente destacó además que el oficialismo “perdió toda credibilidad” al referirse a los pronósticos inflacionarios anunciados por el equipo económico para el próximo año. “No se les puede creer que el año que viene va a bajar” la inflación señaló. Y puntualizó: “El 23 por ciento del Presupuesto (2019) no es creíble”.
Por el paro nacional
Aerolíneas, sin vuelos el martes

A raíz del paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), al que se sumaron los gremios aeronáuticos, Aerolíneas Argentinas anunció la reprogramación de todos sus vuelos del martes.
“Para evitar mayores complicaciones”, la línea de bandera informó que adelantará los vuelos estipulados para este lunes entre las 20 y la medianoche, “de manera tal que se pueda garantizar el servicio a los pasajeros” que tengan previsto viajar en esa franja horaria.
La decisión, que altera el cronograma de una cantidad considerable de vuelos, ofrece a los pasajeros la posibilidad de devolver los tickets a través del mismo medio por el que realizaron la compra. Y les otorga a quienes deseen reprogramar sus viajes un plazo máximo de una semana, a contar desde el martes, para hacerlo. Sin embargo, la empresa aclara que la selección de los vuelos estará limitada por la disponibilidad de plazas.
Así, Aerolíneas se sumó a Latam, Andes y Avianca, que desde el viernes pasado ya ofrecían cambiar la fecha de vuelo o la devolución del dinero a causa de la medida de fuerza.
En la semana del paro, el sindicalismo peronista afianza su rol “ordenador” en el PJ
Los sectores más combativos de la CGT pretenden un lugar central en el frente opositor. El debate sobre las ventajas y riesgos de acordar una única fórmula o ir a una gran PASO.
La semana que empieza encontrará al peronismo dándole cauce al malestar social. El conglomerado político, sindical y social que se expresa, con matices, en la doctrina de Juan Perón arrancará la primavera con un nuevo paro nacional. Será la cuarta medida de este tipo desde que gobierna Mauricio Macri. El cese de actividades, dispuesto por la CGT para el martes 25, estará precedido por otro paro de 12 horas más movilización el lunes 24. El polo combativo cegetista, junto a las dos CTA, será el organizador de esa expresión en la calle. El protagonismo de los sindicatos agrupados en torno al liderazgo de Hugo Moyano viene en alza. De hecho, el jueves pasado, en el microestadio de Ferro se lanzó el Frente Sindical para el Modelo Nacional. El documento que se difundió en Caballito refleja que el sindicalismo peronista, en el caso de que en 2019 el espacio nac-pop vuelva al gobierno, no quiere ser relegado de la toma de decisiones. “No aceptamos que el movimiento de trabajadores quede excluido, en el nombre de la ‘política’, a la hora de las grandes decisiones nacionales. Siempre que esto ocurrió, más tarde o más temprano, el pueblo fue derrotado. Nuestros afanes no son partidistas. Antes que las listas, nos importa preservar los intereses del pueblo trabajador y de la nación”, dice el anteúltimo párrafo del documento del Frente Sindical para el Modelo Nacional, cuyo título coincide con la consigna que se utilizó en una de las concentraciones más grandes de este año: “la Patria está en peligro”. En el llamado pan-peronismo, una creación de los analistas para referirse al universo justicialista, con sus contradictorias vertientes ideológicas, se escucha cada vez más que el sindicalismo tendrá un rol importante en la configuración del frente electoral. “Nosotros queremos ser ordenadores”, es la frase que suele utilizar Omar Plaini (canillitas), cercano a Moyano. Es una forma de reconocer que el sector combativo del gremialismo se imagina con un protagonismo importante en el armado de lo que –ya se descuenta– se terminará llamando Frente Patriótico. “Nosotros no estamos trabajando por candidaturas ni listas. Lo que estamos haciendo es construir para ganarle al gobierno el año que viene”, subrayó Plaini en diálogo con Tiempo. “Pero el Frente Sindical para el Modelo Nacional no es exclusivamente gremial. Es también una herramienta política”, agregó. El Frente Patriótico en gestación cuenta con algunos dirigentes de alto conocimiento público y potencialidad electoral. Es muy probable que los candidatos a presidente y vice, tanto como el postulante a la gobernación bonaerense y el primer candidato a diputado nacional por la PBA, salgan de una lista bastante acotada de nombres. En esa nómina figuran la senadora Cristina Fernández, el diputado Felipe Solá, el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá, su par sanjuanino Sergio Uñac, el jefe de la bancada de Unidad Ciudadana en Diputados, Agustín Rossi, la intendenta de La Matanza Verónica Magario, el exlegislador Sergio Massa, el diputado Axel Kicillof, el jefe comunal de Resistencia, Jorge Capitanich, el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, el diputado Máximo Kirchner. En el sector mayoritario del peronismo consideran que el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, y el senador Miguel Pichetto no participarán de la estrategia del Frente Patriótico. Los ven más cercanos al gobierno, en un eje que podría sumar otro polo en el cordobesismo del gobernador Juan Schiaretti, que ahora no deberá consensuar, ni lidiar con el contrapeso de su antecesor y amigo, fallecido recientemente, José Manuel de la Sota. En cuanto al método para la conformación de fórmulas y candidaturas en el espacio nac-pop persiste una duda. A pesar de las reiteradas invocaciones a la utilización de una gran PASO para definir el binomio presidencial, junto a la aplicación del sistema de reparto proporcional D’Hont y sin piso electoral, la resolución se mantiene bajo cierta incertidumbre. “El peronismo tiene que intentar acordar una fórmula única y si eso no es posible competir. Si no hay un acuerdo en una fórmula común hasta Cristina va a tener que competir, aunque no sé quién se animaría a enfrentarla”, aseguró en diálogo con Tiempo el quilmeño Aníbal Fernández, recientemente amigado con CFK. Ayer, en declaraciones radiales, Fernández le envió un guiño a la precandidatura de Solá: “Felipe es un buen candidato a la presidencia. Me llevo mal desde siempre, pero es un buen candidato”. Consultado por este diario, el ex jefe de Gabinete profundizó: “Yo voy a acompañar al que le dé mejor. Si hay lista única, a la lista única, y si va Cristina, a ella”. Dedicado en los últimos tiempos al ejercicio del Derecho, Fernández vaticinó que no cree posible que Cristina sea detenida. “Estoy convencido de que no va a caer presa. Ahora, qué quilombo se va a armar si eso sucede”, deslizó. «
“Metieron 250 gendarmes adentro del hospital, lo que se vive es de terror”
Crónica de un mediodía de abrazo al Posadas, donde además de los despidos y el vaciamiento de la salud pública, los trabajadores denuncian la militarización del centro de salud.
Los aplausos empiezan puntuales. A las 11:45, como ya se hizo costumbre cada miércoles desde la epidemia de despidos, el mástil del Hospital Posadas es el centro del “abrazo simbólico” a la salud pública, esa forma de repudio y de resistencia de médicos y pacientes. El reclamo es cronometrado (se termina a las 12) porque muchos usan su hora de almuerzo para marchar en ronda, sostener un cartel y denunciar, además del vaciamiento, la persecución.
“El hospital está tomado por las fuerzas de seguridad. Desde que asumió Macri tenemos a la Gendarmería, a la Policía Federal, seguridad privada y servicios de inteligencia de civil controlando todo lo que hacés”, se queja Karina Almirón, la especialista en Inmunohistoquímica que tiene el récord de haber sido despedida tres veces.
“La primera vez –explica– fue de palabra. Me dijeron que no pertenecía más al hospital desde hacía 15 días, es decir, me despidieron con retroactividad. Me reincorporaron y me volvieron a despedir, esta vez con un telegrama. Como tenía fueros gremiales, la Justicia me instaló de nuevo en el hospital, pero los directivos apelaron y me revocaron la cautelar. Así que estoy sin trabajo nuevamente”.
El kiosco La Dignidad, improvisado con un par de mesas en el hall central del Posadas, es el lugar de encuentro de despedidos que, como Karina, siguen luchando por la reincorporación, y de los profesionales y trabajadores que aún prestan servicio y buscan cómo expresar su apoyo.
“Esta gestión (en referencia al director ejecutivo Pablo Bertoldi Hepburn y al director de Recursos Humanos Juan Ignacio Leonardi) instaló 250 gendarmes adentro del hospital para monitorearnos. Lo que se vive es de terror, por eso algunos compañeros no bajan a las asambleas. Están aterrorizados. Compañero que nos dice ‘hola’, compañero que no trabaja más en el hospital”, cuenta Rosa Morales, una empleada de Servicios Generales con 17 años de antigüedad, cesanteada en abril. “Soy parte de los 70 trabajadores que mandaron a esperar la jubilación a casa”, dice.
La Dignidad se organizó como respuesta de los enfermeros del turno noche a la reducción de sus salarios, en algunos casos a menos de la mitad, como castigo por no aceptar la imposición de trabajar 12 horas corridas. Pese a que hubo varios intentos de desalojarlos, resistieron y hasta sumaron a trabajadores despedidos en la atención del “mostrador”. “Tenemos precios ultraeconómicos –promociona Rosa–. Un café, sin leche, te sale 20 pesos y un sándwich, de primera calidad, 35. Todo lo recaudado se reparte entre los compañeros”.
A un costado del kiosco se instaló lo que parece un viejo libro de actas para que los pacientes firmen en apoyo a la lucha de los trabajadores del hospital. A veces pasa que la fila para mostrar solidaridad es más larga que la de los que quieren comprar en el kiosco.
Descartables
El martes pasado, el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, habló en el programa Lanata sin filtro, por Radio Mitre, sobre el conflicto en el Hospital Posadas, y argumentó respecto de la ola de despidos. “Se les envió (en referencia a la última tanda de médicos despedidos) preavisos por irregularidades muy importantes que aparecían en el sistema. Si un profesional tenía que estar ocho horas, a veces estaba dos o menos”. El mismo día, el ahora exministro degradado insistió en el diario Clarín: “Se desató un conflicto porque desde marzo hay un registro biométrico de ingreso del personal, como en todas las dependencias públicas. Con este registro electrónico empezaron a quedar al desnudo las irregularidades. Y se encontraron casos flagrantes como, por ejemplo, empleados que no trabajaban ni el 20 por ciento. Eso está mal”.
La reacción no se hizo esperar. Hasta el renunciante jefe de Cirugía Cardiovascular Infantil y fervoroso defensor de la nueva gestión, Christian Kreutzer, le contestó a Rubinstein a través de su cuenta de Twitter. “De manera totalmente inconsulta y sin aviso se ha despedido a los dos coordinadores de Recuperación Cardiovascular y a una médica de guardia. Se los acusa de no cumplir asistencia, lo cual no es cierto de ningún modo. Lo mismo ha pasado en otros servicios del hospital”, fue uno de los descargos. También le recomendó al secretario que “la próxima vez que vaya a opinar de mi servicio se informe mejor”.
“Tengo 46 años. Entré al Posadas cuando tenía 25. Le dediqué toda mi carrera a la salud pública, lo hice con todo el amor del mundo. Me echaron y me hicieron sentir que era descartable. Igual lo considero mi casa y estoy viendo cómo la están desmantelando. Pero lo que más me molesta es que tengo que salir a aclarar que yo no era ninguna ñoqui”, dice la neumonóloga y especialista en tuberculosis Yanina Asquineyer.
En 2009, Yanina se hizo cargo del programa de tuberculosis de adultos VIH negativos. De los 12 neumonólogos que había en el Posadas al momento de echarla, ella era la que más pacientes atendía: a razón de 150 por mes. Para lograrlo creó un programa –del que el Hospital Posadas todavía se ufana en su página oficial– para combatir el estigma de la enfermedad y la alta tasa de abandono que tiene el tratamiento.
“Son pacientes –cuenta– con una problemática social compleja, porque la tuberculosis genera muchas dudas y, por ende, discriminación. Para combatir eso, el primer viernes del mes dábamos charlas abiertas para pacientes, amigos y familiares. Además, yo les daba los turnos junto a la medicación exacta, para que tuvieran que volver ese mismo día a buscar más. Si no venían, los llamaba por teléfono para convencerlos de que no abandonaran el tratamiento, y si seguían negándose, mandábamos a buscarlos. Esto no existía antes de que yo me hiciera cargo”.
En 2016, hubo un pico de casos de tuberculosis que coincidió con una falta de medicamentos. Muchos pacientes que se atendían en otros hospitales terminaban en el Posadas porque era el único lugar que entregaba la medicación. “Tejimos redes para conseguirlos, aunque fuera por izquierda”, recuerda Yanina. Aunque ella no lo cuente por pudor o modestia, varios colegas resaltaron que la doctora viajó varias veces a La Plata o Moreno con su auto a buscar remedios necesarios para el tratamiento de los pacientes, cuando faltaban en el hospital.
“Lo que dijo Rubinstein –concluye– es una mentira flagrante. El telegrama de despido dice que me echan por adecuación de la dotación óptima, no por faltar. Mandé una nota por mesa de entradas pidiendo explicaciones pero todavía no me contestaron. No me importa. Sigo orgullosa del trabajo que hice”. «
Postales del peor pasado
La militarización del Hospital Posadas es un tema sensible que desentierra el pasado más feroz. El 28 de marzo de 1976, el general Bignone dispuso la intervención de la institución con tanques, helicópteros y personal militar fuertemente armado con la excusa de que era un hospital donde se atendía clandestinamente a “subversivos” heridos. Entre julio de ese año y enero de 1977, el grupo de tareas conocido como “Swat”, coordinado por el subcomisario de la Policía Federal Ricardo Nicastro, llevó a cabo una nueva etapa de represión dentro del hospital, aun más violenta. El Posadas tiene nueve trabajadores detenidos-desaparecidos.
La producción de las Pymes Industriales cayó 6,4% en agosto
Los datos surgen de la Encuesta Mensual Industrial de CAME entre 300 industrias Pymes del país.
La producción de la industria Pyme cayó un 6,4% en agosto con respecto al mismo mes del año pasado, y un tercio de las firmas califican su situación actual como “mala o crítica”, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Los datos surgen de la Encuesta Mensual Industrial de CAME entre 300 industrias Pymes del país. El Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) registró un valor de 81 puntos en agosto.
Los 11 sectores relevados cayeron en la comparación anual. Las bajas más acentuadas se dieron en “Productos de metal, maquinaria y equipo” (-10,4%), “Calzado y marroquinería” (-8,8%), “Productos textiles y prendas de vestir” (-8,3%), “Material de Transporte” (-7,5%), “Productos de caucho y plástico” (-6,4%), “Fabricación de productos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas” (-6,2%), “Productos de Madera y Muebles” (-6,1%), “Productos químicos” (-6,0%) y “Minerales no metálicos”(-5,6%).
El crecimiento interanual alcanzó este mes a 31,4% de las industrias (en julio había progresado sólo el 26,1% de las fábricas).
A su vez, la porción de empresas en baja se redujo a 55,1% (desde 58,1% en julio) y otro 13% se mantuvo sin cambios. De todos modos, “siguen siendo pocas las que crecen y muchas las que caen”, indicó CAME.
El rubro donde más proporción de industrias prosperaron en la comparación anual fue “Alimentos y bebidas”, ya que el 44% de las fábricas tuvieron alzas.
En cambio, donde menos empresas en crecimiento se registraron, fue en “Calzado y marroquinería”: sólo 11% de las firmas consultadas declararon aumentos en su tasa de producción anual.
“En agosto nuevamente bajó la porción de industrias con rentabilidad, debido al ascenso de los costos mayoristas, las dificultades para trasladar esas subas a precios, y el incremento en los costos financieros”, indicó CAME.
Precisó que “sólo 29,8% de las fábricas consultadas finalizaron el mes con ganancias”, contra el 38,3% de julio.
“Las altas tasas de interés, los altos niveles de endeudamiento, sumado a la dilatación en los plazos para cobrar la mercadería, son todos factores que repercutieron la rentabilidad del industrial”, advirtió la entidad.
Hacia adelante, las expectativas son todavía muy inciertas: sólo el 19,7% de las empresas aseguran que la producción seguirá aumentando en los próximos meses, mientras que otro 10,7% no sabe qué sucederá y un 33,5% cree que se mantendrá en los niveles actuales. El 36,1% estima que puede seguir en declive.
Plan de lucha y paro general activo, No al prespuesto del FMI
PLAN DE LUCHA Y PARO GENERAL ACTIVO
NO AL PRESUPUESTO DEL FMI
Lunes 24 de septiembre
10 hs Acto Puente Pueyrredón
15 hs Acto Plaza de Mayo
10 hs Acto Puente Pueyrredón
15 hs Acto Plaza de Mayo
Ante la grave crisis económica y social que atraviesa el país, los Movimientos Sociales llevamos adelante durante setiembre un plan de lucha bajo el lema “Fuera el FMI. Basta de Hambre”, por lo que anunciamos movilizaciones y retomar las calles el próximo Lunes 24 y el Martes 25 de septiembre
Las organizaciones abajo firmantes estaremos el lunes 24 en las inmediaciones de la Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki desde las 10 de la mañana, junto a ATE Nacional y las organizaciones CTEP, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa, para marchar al Puente Pueyrredón donde se realizará el acto de los Movimientos Populares. Luego, confluiremos en el acto unitario junto a las centrales sindicales a las 15 en Plaza de Mayo.
El Gobierno profundiza el ajuste bajo las directivas de los organismos internacionales, las trasnacionales, la Sociedad rural argentina y los formadores de precio y cada vez somos más las millones de personas que no podemos llegar a fin de mes, con salarios de miseria, tarifazos, despidos y un desplome brutal de nuestro poder adquisitivo que sufrimos día a día las mayorías populares. Por eso decimos, más impuestos a los ricos, más derechos para los de abajo. ¡Basta de saquear a nuestro pueblo!
En ese marco, el Gobierno Nacional, junto con la complicidad de los gobernadores de las provincias, quiere votar un presupuesto acorde a los pedidos del FMI y no de las necesidades del pueblo, recortando todo ingreso monetario a las políticas públicas y de esta forma instalar más ajuste, inflación, despidos y aumento de la desocupación.
Por eso, seguimos en las calles para reclamar aumento y ampliación de todos los programas de empleo y el tratamiento urgente de las 5 leyes que impulsa el sector: Emergencia Alimentaria, Infraestructura Social, Agricultura Familiar, Integración Urbana y Emergencia en Adicciones.
Realizaremos un paro general activo en todo el país, el martes 25, para que el gobierno escuche las legítimas y justas demandas populares.
ABAJO EL PRESUPUESTO DEL FMI
EL AJUSTE LO PARAMOS EN LAS CALLES
NO AL PLAN DE HAMBRE Y MISERIA DEL FMI
EL AJUSTE LO PARAMOS EN LAS CALLES
NO AL PLAN DE HAMBRE Y MISERIA DEL FMI
Contactos:
Marianela Navarro (vocera FOL) 1555847642
Dina Sánchez (vocera del Frente Popular Darío Santillán) 1140891074
Mónica Ledesma (vocera del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional) 1166857708
Gladys Gonzales (vocera de Izquierda Latinoamericana Socialista) 2215593764
Soledad Torres (vocera del MTR por la democracia directa MULCS) 1163713439
Constanza Trumper (vocera de la Corriente Surcos) 2215729042
Analia Sosa (vocera de FOB) 1138584907
Juan Pablo Nocelli (vocero del MTD Aníbal Verón) 1151343073
Ezequiel Gamarra (vocero del MRP) 1163039613
Tomás Santorsola (vocero del FAR) 1122954307
Dina Sánchez (vocera del Frente Popular Darío Santillán) 1140891074
Mónica Ledesma (vocera del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional) 1166857708
Gladys Gonzales (vocera de Izquierda Latinoamericana Socialista) 2215593764
Soledad Torres (vocera del MTR por la democracia directa MULCS) 1163713439
Constanza Trumper (vocera de la Corriente Surcos) 2215729042
Analia Sosa (vocera de FOB) 1138584907
Juan Pablo Nocelli (vocero del MTD Aníbal Verón) 1151343073
Ezequiel Gamarra (vocero del MRP) 1163039613
Tomás Santorsola (vocero del FAR) 1122954307
Frente de Organizaciones en Lucha- FOL
MTD Aníbal Verón
MRP
Frente Arde Rojo
MTR por la democracia directa
Cooperativa de Producción Agroecológica -COPA
Cooperativa el triángulo
FUP
Frente Popular Darío Santillán
Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional
Izquierda Latinoamericana Socialista
Corriente Popular Juana Azurduy
Corriente Surcos
MTR por la Democracia Directa en el MULCS
Agrupación Barrial Víctor Choque
Movimiento 8 de Abril
Federación de Organizaciones de Base
MTD Aníbal Verón
MRP
Frente Arde Rojo
MTR por la democracia directa
Cooperativa de Producción Agroecológica -COPA
Cooperativa el triángulo
FUP
Frente Popular Darío Santillán
Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional
Izquierda Latinoamericana Socialista
Corriente Popular Juana Azurduy
Corriente Surcos
MTR por la Democracia Directa en el MULCS
Agrupación Barrial Víctor Choque
Movimiento 8 de Abril
Federación de Organizaciones de Base
Resumen Latinoamericano/ 23 de septiembre 2018
Por Plan Fénix
El texto completo de los economistas de la UBA de la Cátedra Abierta Plan Fénix en el que advierten del riesgo de aplicar la dolarización o una nueva convertibilidad. Describen las experiencias de este tipo en Ecuador, El Salvador y Panamá. Indican que ese camino conduce en forma irreversible a la pérdida de soberanía, consolida un modelo dependiente con altos niveles de pobreza y una distribución inequitativa de los ingresos. Concluyen que ingresar a la dolarización, como al cementerio, sería fácil; lo imposible sería salir.
Recientemente se ha vuelto a escuchar, en el marco de la inestabilidad financiera y cambiaria del país, la propuesta de dolarización o, como medida compensatoria, la creación de una caja de conversión. Estas ideas no son absolutamente nuevas, ya que fueron puestas en debate en anteriores campañas presidenciales. A su vez, han surgido experiencias de este tipo en países como Ecuador, El Salvador y Panamá. La Cátedra Abierta Plan Fénix se siente obligada a alertar a la ciudadanía sobre el riesgo de aplicar en el país uno u otro proyecto, dado que ello nos conduciría en forma irreversible a la pérdida de nuestra soberanía y a consolidar un modelo dependiente con altos niveles de pobreza y una distribución inequitativa de los ingresos.
La experiencia de la Convertibilidad, el antecedente más próximo, es más que aleccionadora. Más allá de su catastrófico desenlace, este régimen fue desastroso aun durante su vigencia: estabilizó los precios, pero no logró un crecimiento sostenible y estable, no indujo entrada de capitales, pese a la elevada tasa de interés que rigió, y los niveles de inversión fueron bajos; además, conllevó una sobrevaluación cambiaria, con el consiguiente déficit en cuenta corriente, que en definitiva fue lo que detonó su liquidación. Argumentos similares valen para la dolarización.
Estamos en un punto de crisis que consideramos provocado por este Gobierno y lo que nos tenemos que preguntar es cuál será el último escalón para descender dentro de los círculos del infierno. Alguna vez ya paramos en la Convertibilidad, que hoy sería como el limbo desde el cual solo quedaría descender, como en el del Dante, al círculo del Infierno de la dolarización.
A favor
Según diversas contribuciones, la dolarización conlleva ventajas y desventajas. Entre las primeras se mencionan las siguientes:
- Evita las crisis monetarias y de balanza de pagos. Sin moneda nacional no hay posibilidad de una depreciación fuerte ni de salidas súbitas de capital motivadas por el temor a una devaluación.
- Permite una integración más estrecha con las economías mundial y estadounidense gracias a que los costos de transacción son más bajos y a que se asegura la estabilidad de los precios en dólares de Estados Unidos.
- Al rechazar la posibilidad de un financiamiento inflacionario, los países tienen la oportunidad también de reforzar sus instituciones financieras y de crear condiciones favorables a la inversión, nacional y extranjera.
Estos argumentos son de fundamento dudoso, y apelan esencialmente a una suerte de magia monetarista.
En contra
Las desventajas que se señalan son las siguientes:
- El país que dolarice su economía cederá toda posibilidad de tener una política monetaria y cambiaria autónoma, comprendido el recurso al crédito del Banco Central para facilitar liquidez al sistema bancario en situaciones de dificultad.
- Ante la eventualidad de shocks externos, la economía queda en posición muy vulnerable, y expuesta a los avatares de los mercados de capitales.
- Desde el punto de vista económico, el derecho a emitir la moneda del país otorga al gobierno ingresos de señoreaje, que aparecen como utilidades del Banco Central y que se transfieren al gobierno. Ese ingreso lo pierden los países que dolaricen y lo recibirá Estados Unidos, a menos que consintiera en compartirlo.
- Los agravantes de todo este esquema no son solamente los efectos nocivos de su implementación, sino que la renuncia a la moneda nacional es prácticamente irreversible.
- Por último, la implementación de una dolarización requiere fijar un tipo de cambio de referencia para convertir la moneda nacional en dólares. Normalmente esto implica una sustancial devaluación de la moneda nacional, con su consecuente transferencia de ingresos como resultado del salto inflacionario y el congelamiento salarial. En síntesis, pierden los trabajadores, gana el sector financiero y quedan en situación más frágil los sectores productores de bienes.
Experiencias
Desde hace algunos años, se han implementado varios regímenes de tipo de cambio fijo de facto, muchos de los cuales implicaron la dolarización de sus economías. Los casos más cercanos para el análisis latinoamericano son Ecuador, Panamá y El Salvador.
La experiencia de Panamá resulta muy particular, porque ese país depende centralmente del Canal Interoceánico, lo que ha derivado en el desarrollo de zonas de libre comercio y servicios financieros diversos. Por lo tanto, su dolarización opera como apéndice de la economía de Estados Unidos y el funcionamiento de su economía desde 1904.
El caso de El Salvador también muestra algunos de los problemas de la dolarización. Su economía, desde que se implementó este sistema, pagó con bajas tasas de crecimiento y, al contrario de lo esperado, la reducción del costo de financiamiento (tasas de interés), no generó aumentos en la inversión. De este modo, con una baja demanda agregada (insuficiencia de consumo e inversión), los ingresos públicos también se vieron resentidos y por ende, la dolarización no permitió que mejoraran las cuentas fiscales. En este país aumentó el endeudamiento de los hogares (por la baja salarial) y empeoró la balanza comercial (por encarecimiento de exportaciones y abaratamiento de importaciones). El Salvador creció menos en el siglo XXI que sus vecinos de América Central (2,5 por ciento versus 4/5 por ciento en promedio anual) y no revirtió su desigualdad distributiva.
El modelo de Ecuador también ofrece lecciones importantes sobre su funcionamiento. En primer lugar, para implementar la dolarización se hizo un ajuste cambiario de 200 por ciento, lo que redujo a menos del 50 por ciento tanto los salarios como los depósitos del público. Se trató de una redistribución sumamente regresiva del ingreso que afectó a los sectores populares y ahorristas. A su vez, su “éxito” en materia de política monetaria fue muy relativo: la tasa real de interés no disminuyó significativamente y la inflación fue de 91,7 por ciento en su primer año de implementación y de 33,0 por ciento en el segundo, con los consecuentes efectos perversos sobre los asalariados.
Ecuador creció menos que países como Argentina en el período 2002–2015 y, aun bajo la administración heterodoxa de Rafael Correa, no pudo abandonar la dolarización, demostrando que el camino es prácticamente de no retorno.
Consecuencias
El mecanismo de reducción de la volatilidad para emprender la dolarización trae aparejado: 1. la reducción de salarios nominales y 2. la reducción de impuestos al trabajo. Esto representa un tema sensible porque, en los hechos, implica una devaluación de la moneda con su evidente impacto inflacionario y la caída del salario real. Para completar el ajuste estructural, se requeriría un mecanismo de supervisión financiera (al no haber prestamista de última instancia, se “compraría” la confianza de los bancos internacionales más importantes para que regulen los encajes), una fuerte caída del gasto público para obtener superávit fiscal y una reforma laboral precarizadora, que destruya la tradición sindical argentina.
Esto supone que la inflación solo caerá después de destruir el poder de compra del salario. Las supuestas ventajas, como se vieron, resultan como mínimo dudosas (en Ecuador y El Salvador no cayeron las tasas de interés ni aumentó la inversión), pero se estaría reordenando el cuadro social del país con salarios de la India y ganancias en dólares. El sistema solo sería viable con bajos salarios y un Estado de dimensiones menores.
La solución técnica para llevar adelante la dolarización requiere, entonces, convertir la base monetaria al tipo de cambio que determinan las reservas del BCRA. Esto supone tomar por un lado todas las variables monetarias, es decir, la moneda circulante, las Lebac, los cheques, las cuentas corrientes y cajas de ahorro en pesos, los Cedin y demás instrumentos emitidos por el Banco Central lo que arrojaría un tasa de cambio que sería superior a la tasa del momento de la pre dolarización.
Una vez hecho ello, los salarios, congelados, perderían sistemáticamente poder de compra mientras los bienes importados crecerían por efectos de la devaluación. Allí, es improbable una inflación como la que tuvo Ecuador el año que dolarizó (casi 100 por ciento), pero podría moverse significativamente más rápido de lo que lo ha hecho hasta ahora. Después restaría convertir los depósitos a la denominación que tengan en dólares, asestando un golpe a los ahorristas. La ortodoxia supone que con esto regresarían fondos dolarizados no declarados o fugados, pero lo cierto es que la conducta de la burguesía argentina tiende a exteriorizar sus ganancias, no a reinvertirlas, especialmente en un cuadro de recesión como el vigente.
Cementerio
Desde determinados enfoques teóricos se sostiene que la globalización conduce a la concentración económica y a la especialización en exportaciones primarias, con la progresiva desaparición del poder de policía del Estado–Nación. La dolarización sería el broche de oro de este proceso, ya que consolidaría la integración simbólica final como apéndice periférico del capitalismo transnacional. Y además, ingresar a la dolarización, como al cementerio, sería fácil; lo imposible sería salir.
De por sí, la dolarización no resuelve nuestros problemas estructurales, como el déficit fiscal consolidado ni el déficit del sector externo (tanto de bienes como de servicios reales o financieros) ni el problema fundamental de la inversión productiva, con lo cual, tampoco aporta al crecimiento y al empleo.
La dolarización, en suma, comportaría la renuncia a cualquier proyecto de desarrollo autónomo e inclusivo, quedando la economía argentina expuesta a los vaivenes de los mercados internacionales, tanto de bienes como financieros, sin virtualmente protección alguna. Nuestra experiencia del régimen de la Convertibilidad debería ser suficiente para aleccionarnos a no adoptar esta vía.
* Cátedra Abierta Plan Fénix, Facultad de Ciencias Económicas, UBA.
La buena recepción de las Lecap (Letras Capitalizables), el último Frankenstein financiero del Gobierno, dibujó las primeras sonrisas de la semana en el quinto piso del Palacio de Hacienda. A nadie le importó que el interés haya superado el 50%. Luis “Toto” Caputo olvidó su pelea de hace un mes con Dujovne y también festejó en el Banco Central. No era para menos: los nuevos papelitos ayudaron a sacar de circulación ayer más de 100.000 millones de pesos que habían quedado flotando anteayer tras la renovación parcial de Lebacs, y que de otro modo habrían ido al dólar a cualquier precio. La caída de ayer del billete a menos de $39 hizo el resto.
La primavera de la City, sin embargo, contrasta con el frío de la economía real: el desplome del PBI, el repunte de la desocupación y el corte de la cadena de pagos que denunciaron ayer en el Hilton los industriales textiles de la Fundación ProTejer. Y se suma a advertencias como la que lanzó desde Wall Street el magnate Ray Dalio, para quien la crisis de los mercados emergentes todavía no terminó y para quien “todavía queda un tercio de camino hasta tocar fondo” para países como Argentina y Turquía.
Lo de Dalio, fundador del fondo Bridgewater y uno de los 100 hombres más ricos del mundo, tiene la contundencia de lo simple. Va contra todo lo que sostuvo Caputo desde que llegó con Macri primero a la Secretaría de Finanzas, luego al Ministerio homónimo y luego al Central. La idea, básicamente, es que no es lo mismo endeudarse en dólares que en pesos. La despliega en su último libro, “Un modelo para entender las grandes crisis de deuda”, pero se explayó sobre el tema en una entrevista con la agencia Bloomberg. “Cuando la deuda está en moneda extranjera, como pasa en estos países que tienen mucha deuda en dólares, y de repente tienen un problema tratando de pagarla, la cosa se complica porque el dólar sube. Cuando el dólar sube y el dinero que recaudan es en moneda local, no tienen suficiente plata y entran en un espiral donde tienen que imprimir más dinero y su moneda se devalúa de vuelta”, describió.
La abrupta dolarización de la deuda pública también explica la subestimación del tipo de cambio que hizo el Gobierno en su Presupuesto. Si el tipo de cambio promedio para 2019 fuera $51 como prevé el mercado en vez de $40 como dice el proyecto, las partidas para deuda pública insumirían unos 869.000 millones de pesos en vez de los 746.000 millones previstos, entre capital e intereses, para tal fin. Es decir, 123.000 millones de pesos más. Un 85% del presupuesto asignado a todas las universidades nacionales juntas.
Sopa de letras
No es nada que no hayan descubierto hace décadas heterodoxos como Marcelo Diamand. Pero no deja de sorprender que ahora se lo hagan notar al Gobierno los sectores que consideraban propios incondicionalmente. Como ayer, en una reunión a puertas cerradas con agentes de bolsa en la propia sede del Central, donde Caputo debió tolerar reproches airados. “¿Y ahora cómo hacemos para recuperar a la gente que se fue de las Lebacs al dólar después de que les licuaron los ahorros? ¿Cómo recuperamos esa confianza?”, le preguntó uno de los operadores presentes. “Creen instrumentos nuevos”, le respondió, visiblemente disgustado.
Esa solución -seguir engordando la sopa de letras de instrumentos financieros, especialmente en dólares- es lo que no convence a tipos como Dalio. Y tampoco a madame Lagarde. La dolarización de la deuda en los últimos tres años, además de su incremento, es lo que explica que haya pegado un salto tan brutal por la devaluación, como debió admitirlo Dujovne en el Presupuesto: de 57% a 87% delPBI. Eso nos acerca a niveles peligrosos, que el FMI considera fuera de los cánones de lo macroprudencial.
El vocero del Fondo, Gerry Rice, enterró ayer las expectativas de que el Fondo vaya a apurar los desembolsos previstos para 2019 y 2020 salteando sus reglas, usos y costumbres. Diplomático, apenas aseguró que se hicieron “importantes esfuerzos” para “concluir pronto” las conversaciones. La nada misma. Tal como se advirtió en esta columna el 31 de agosto pasado, el directorio ejecutivo jamás aprobaría un adelanto de los giros de un programa vigente sin que transcurra el “tiempo mínimo de circulación” de dos semanas para evaluarlo.
Ahora que el Gobierno pide más plata, antes de haber completado siquiera la primera revisión, se sumó una condición, según revelaron a BAE Negocios fuentes del organismo: que haya “prior actions” (acciones previas) a la ampliación del paquete de asistencia, que muestren la necesidad de un cambio en las condiciones originales y a la vez reflejen la voluntad de cumplimiento por parte del estado miembro. ¿Cuál podría ser la primera? La aprobación del Presupuesto en el Congreso. Un brote verde: en apenas tres meses, los votos opositores pasaron a valer los 20.000 millones de dólares adicionales que Macri espera obtener del FMI.
Avaricia y miedo
Lo que prima en el staff del Fondo es el miedo. Pero no es un miedo a que los argentinos “le echemos la culpa por nuestra irresponsabilidad fiscal histórica”, como explicó piadoso Marcos Peña el martes, al clausurar, en su fluido inglés del Champagnat, un encuentro de consultores y think tanks del G-20. Es otro miedo. Miedo a haber metido la pata con el acuerdo que el directorio ejecutivo aprobó el 20 de junio. Y a que la metida de pata le cueste no solo prestigio, como el que le hicieron perder sus repetidos fracasos y buscaba recuperar de la mano de Macri, sino también fondos. Y peso específico en la discusión global.
El dedo en la llaga lo puso el consultor uruguayo Arturo Porzecanski, un veterano de Wall Street refugiado hace tiempo en la academia. En una carta al Financial Times opinó que el adelanto de 15.000 millones de dólares que hizo Lagarde fue “un desperdicio”. Y que los directivos del FMI “son simples mortales que cometen errores demasiado seguido, como el haber creído en el optimismo desmedido de los gobernantes de Argentina acerca del interés por su moneda y bonos”.
El ruido en el directorio empezó a surgir antes de esa carta, en la silla de Holanda, cuyos bancos se expusieron el año pasado más de lo que habrían querido al riesgo argentino. ¿Habrá sido por consejo de la reina Máxima, a la vez economista y amiga de la gestión Cambiemos? También expresaron malestar los directores por Francia y Alemania, que no ven con buenos ojos que Argentina pretenda tramitar la extensión del acuerdo apelando exclusivamente al apoyo de Estados Unidos, el socio mayoritario. Esas potencias estaban todas a favor de firmar el acuerdo con Argentina en junio, pero ahora no existe la misma unanimidad en torno de la idea de adelantarle los giros previstos para 2019.
¿Acaso eso quiere decir que el Fondo va a soltarle la mano a Macri? En absoluto. La pregunta que empiezan a hacerse es si ya hay la suficiente “sangre en las calles” como para que los inversores vengan a comprar activos argentinos, como dice Ray Dalio, o si el gobierno les quiere vender a los mercados otro buzón. Así como antes les decía que le quedaba mucho margen para seguir endeudándose sin riesgo de default ni de corrida, ahora promociona que lo peor de la crisis financiera ya pasó y que con la primavera soplarán nuevos vientos que terminarán por empujar la economía real. No se lo creyó ni el HSBC, cuyo CEO local, Gabriel Martino, no oculta su simpatía por Cambiemos. La casa matriz le ordenó no financiar ninguna obra pública con Participación Público-Privada (PPP) como las que le acercaron varias constructoras.
Es cierto que la devaluación hizo el ajuste pero también que falta un año duro en términos sociales y productivos. Máxime si se sigue complicando la situación en Brasil, un verdadero polvorín político a las puertas de una elección incierta. ¿Cómo afectará al real un triunfo del fascista Jair Bolsonaro en la primera vuelta? ¿Y una eventual victoria en la segunda del delfín de Lula, Fernando Haddad? Ambos inquietan al empresariado vecino.
En un país tumultuoso como Argentina, resta ver cómo se digerirá esa crisis de la economía real. Y va a empezar a verse pronto. El martes, en la cuarta huelga general que enfrentará Macri, la CGT volverá a contraer los músculos que parecían entumecidos en 2016. Ya sin ningún Moyano sentado, en el consejo directivo de Azopardo prima una cautela unánime. Ninguno de los que calientan allí una silla quiere aparecer como el responsable de haber herido de muerte a la administración Cambiemos.
A medida que se acerquen las elecciones, no obstante, los dirigentes consultados por BAE Negocios coinciden en que esa cautela empezará a despabilarse. Dependerá de cuánto deteriore la crisis las condiciones de vida de las bases sindicales. Y también, por supuesto, de que asome un candidato capaz de aglutinar a una oposición con chances. Porque al vacío nadie planea saltar. Como pasaba con los pintores en el Barroco, quizá el horror al vacío sea el último consenso que aglutina al establishment político y empresarial.
Envío:ResumenLatinoamericano




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