09-11-2018
Los jueces rechazaron el pedido de revocar la prisión domiciliaria. Dijeron que lo habían autorizado a viajar a Buenos Aires en colectivo. Rechazaron también que la pretensión del represor de cumplir su arresto en Capital Federal.
El Tribunal Oral Federal de Santa Rosa rechazó este viernes al mediodía el pedido de la fiscalía del juicio de la subzona 14 II de revocar la prisión domiciliaria del exjefe de la Policía de La Pampa durante la dictadura, Luis Enrique Baraldini. Los jueces José Mario Tripputi, Marcos Aguerrido y Pablo Díaz Lacava sostuvieron que el represor contaba con autorización para viajar a Capital Federal en colecetivo con el propósito de realizar chequeos médicos.
Por otra parte, el tribunal tambien rechazó un pedido de los defensores de Baraldini, Pedro Mercado y Omar Cayre. Quería pasar a cumplir el arresto domiciliario en Capital Federal y no, como hasta ahora, en la casa de una de sus hijas, en la calle Cervantes 555, en Santa Rosa. Le dijeron que no.
Una fuente tribunalicia confirmó la resolución a El Diario este mediodía. El fiscal Leonel Gómez Barbella solicitó la semana pasada que Baraldini volviese a prisión. El reclamo se originó a partir de que no estaba ni siquiera enterado del viaje de Baraldini a Buenos Aires para realizar chequeos médicos. Un grupo de militantes del Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos había escrachado al represor el domingo 28 de octubre, por la mañana, en la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa, cuando regresó desde Capital Federal en un colectivo de línea junto a su hija.
Una víctima del terrorismo de Estado que viajó en el mismo coche dio aviso. A Baraldini le otorgaron la prisión domiciliaria porque tiene más de 70 años, pero el episodio y sus circunstancias demostraron que el régimen es bastante laxo. “Baraldini es un criminal sumamente peligroso”, fundamentaron el escrache desde el MPDH.

Los abogados defensores del represor, Pedro Mercado y Omar Cayre -yerno del exmilitar-, denunciaron en la semana a los militantes y a algunos periodistas locales por el escrache. Además, en la audiencia del juicio posterior Baraldini trató de intimidar a la fotógrafa que había tomado las fotos en la Terminal, intentando salir de la sala por donde ella estaba parada y dedicándole miradas desafiantes.
Baraldini era oficial de inteligencia del Regimiento de Toay, cuando estaba a cargo del sanguinario Ramón Camps, en los meses previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Ese día quedó a cargo de la Jefatura de Policía. Las víctimas y testigos del juicio lo ubicaron en allanamientos, interrogatorios y sesiones de torturas con sus inconfundibles botas de caña alta.
Ya en épocas democráticas, fue condenado por participar en el levantamiento de los carapintadas y luego indultado por el presidente Eduardo Duhalde en 2002. Con la reapertura de los juicios de lesa humanidad, se fugó a Bolivia, donde participó de la organización de un complot que pretendía asesinar al presidente Evo Morales.
Baraldini todavía no fue condenado por la represión ilegal en la provincia. En 2010 eludió el primer histórico juicio a los represores: se mantuvo prófugo para no sentarse en el banquillo de los acusados y rendir cuentas ante la Justicia.
En el juicio que se lleva adelante desde agosto del año pasado está acusado de secuestro y torturas de 214 víctimas, además de asociación ilícita. Antes de las fiestas de fin de año, el tribunal pronunciará una sentencia para él y los otros trece imputados. Tiene pendiente también un tercer juicio por otras víctimas y por personas que sufrieron ataques sexuales durante su cautiverio en la dictadura.
Fuente:ElDiariodelaPampa

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