19 de diciembre de 2019

TROPEL 2 del 19.12.2019.

A 18 años de la pueblada del 19 y 20 de diciembre de 2001: El pueblo en la calle se levantó contra el neoliberalismo como ahora en Chile y Colombia
Resumen Latinoamericano, 18 diciembre 2019
Ante el hartazgo generalizado de la sociedad frente a un modelo conservador y excluyente, la pérdida de puestos de trabajo, una «revolución productiva» que terminó en casi 2 millones de desocupados -la más alta y sostenida de la historia-, el aparatoproductivo desmantelado, el entramado de corrupción, la certeza del negociado impune, la política de desconstrucción de toda noción de comunidad…, el triunfo en las urnas que derrotó al menemismo alentó ciertas esperanzas ante la posibilidad de terminar con la ignominia; poner fin al dolor.

Sin embargo, lo que se aproximaba fue una etapa oscura y compleja que llevó al Pueblo hasta las puertas del infierno.

Durante la campaña electoral, la Alianza difundió un programa de centroizquierda. Sin embargo, terminó aplicando el esquema de política macro-económica del Gobierno de Menem.

La consigna predominante se centró en sostener la convertibilidad, medida bien vista por gran parte de la sociedad y de la dirigencia política. Veamos el desarrollo de los hechos:

Antes de asumir su mandato como Ministro de Economía, José Luis Machinea, a su regreso de Washington, donde se reunió con el FMI, anunció una serie de medidas. Entre las cuales se recategorizaban hacia arriba los distintos tramos del impuesto a las ganancias y se reducían progresivamente las deducciones y se aplicaba por única vez un gravamen a los ingresos superiores a los $ 10.000 mensuales.

El costo del ajuste recaía así sobre los sectores medios, mientras que la máxima alícuota del impuesto a las ganancias se mantenía constante y la renta financiera permanecía exenta de gravámenes.

A pocos días de la asunción presidencial una movilización de trabajadores estatales correntinos fue brutalmente reprimida en el puente General Belgrano, que une Corrientes con Chaco, con el saldo de 2 muertos y 28 heridos por armas de fuego.

En febrero de 2000 el Gobierno propuso la Reforma Laboral y se promulgó la ley en mayo de ese año en medio del escándalo de corrupción conocido como «Ley Banelco»: Surgen denuncias que dan cuenta de que varios senadores habrían sido sobornados para votar de manera positiva; circulaban versiones de que el dinero habría salido de la SIDE que presidia el banquero Fernando de Santibañes, amigo del presidente Fernando de la Rúa. El Ministro de Trabajo era Alberto Flamarique y Rodolfo Terragno el Jefe de Gabinete.

La nueva Ley que desató una crisis incluía:
• la eliminación de la cláusula de ultra actividad;
• la descentralización de las negociaciones laborales;
• la creación de servicios de mediación y arbitraje;
• la autorización para cambiar acuerdos de trabajo en casos donde la estabilidad económica de la firma estuviera en riesgo;
• la extensión del período de prueba;
• la nacionalización del registro de trabajadores;
• la modificación del sistema de tributación de microempresas para extender las a cuentapropistas de bajos ingresos.

Los pretendidos efectos positivos de la ley nunca se vieron.

El Presidente reorganiza el gabinete, acepta las renuncias de Terragno y designa a Patricia Bullrich como Ministra de Trabajo y a Flamarique, acusado de sobornar senadores, como Secretario General de la Presidencia.

Ante los cambios en el gabinete, en el contexto de los sobornos, Chacho Álvarez se expresó así: «Estoy convencido de que estamos en una crisis terminal en la forma de hacer política, del vínculo entre la política y la gente». El presidente de la Rúa en el discurso por cadena nacional afirmó: «aquí no hay crisis».




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Un día después de estos cambios, el 6 de octubre, el Vicepresidente Álvarez renunció. Se precipita una crisis financiera que preanunció la cesación de pagos de la deuda, se disparó el riesgo país y la posibilidad de default estuvo muy cerca.

Dentro de la Alianza se produjo un quiebre y ésta perdió peso político, fundamentalmente dentro del Congreso.

Los trabajadores frente a la crisis
La mayor parte de los reclamos de los trabajadores se realizaron a través de modalidades organizativas por fuera de las estructuras sindicales tradicionales, la pérdida de representatividad de los trabajadores se debió a varias causas:

• El desprestigio de los dirigentes nacionales de los sindicatos más grandes por su vinculación y adhesión a la política menemista.

• La pérdida de afiliados por el altísimo nivel de desocupación y el achicamiento del aparato productivo que los dejaba fuera de la órbita sindical.

• El crecimiento del trabajo no registrado (en negro) que no aportaba al sindicato ni al sistema de seguridad social.

• El avance de una nueva herramienta sindical, la CTA, que además de estar integrada por distintos sindicatos ya existentes, impulsaba la afiliación directa de jubilados, desocupados o trabajadores sin afiliación.




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La Marcha por el Trabajo había comenzado el 26 de julio de 2000, día del aniversario de la muerte de Eva Perón, desde Rosario, una de las ciudades más castigadas por la desocupación que llegaba al 15,4 % de trabajadores desempleados. Realizó escalas en Villa Constitución y San Nicolás, centros fabriles que habían sido convertidos en capitales de agencias de remises tras los continuos ajustes de las acerías Somisa y Acíndar.

La Marcha tuvo como objetivo impulsar la recolección de firmas que avalaran la iniciativa popular por la creación de un Seguro de Empleo y Formación.

Los 319 caminantes de la CTA que recorrieron más de 300 km a pie durante 15 días, recolectaron más de 400.000 firmas apoyando la propuesta que consistió: 380 pesos para Jefas y Jefes de familias desocupados y un salario familiar de 60 pesos por cada hijo, para todos los trabajadores.

La militancia y el compromiso de todos los Movimientos Sociales, docentes, trabajadores del Estado permitieron que culminara en un acto de características masivas frente al Congreso de la Nación.

La irrupción en el conurbano de los piquetes hizo visible que la profundidad de la crisis no afectaba solamente al interior del país.

En La Matanza se llevó a cabo la primera Asamblea Nacional Piquetera con presencia de organizaciones de ese distrito y del interior del país, que aprobó un plan de lucha con cortes de ruta progresivos para oponerse a la política de ajuste. Una semana después realizaron un corte que abarcó 50 rutas del país.




19 y 20 de diciembre 2001



Muchos trabajadores se organizaron de manera horizontal y democrática, generalmente bajo la forma de cooperativas.

Otro fenómeno inédito apareció en las calles de la Ciudad de Buenos Aires y en el Conurbano, donde miles de personas, conocidas como «cartoneros», dependían para subsistir de la selección de residuos domiciliarios que trasladaban en pesados carros, logrando un importante nivel de organización. Y el llamado Tren Blanco (por el color de sus vagones) estaba destinado exclusivamente a transportar, cada noche, desde la Estación de José León Suárez hasta la terminal de Retiro, a cientos de carros con sus dueños, hombres y mujeres, muchas veces acompañadas con sus niños.

El 10 de noviembre se anunció un blindaje financiero. Consistía en una ayuda por 39.700 millones de dólares, a cambio de la aplicación de una Reforma del sistema jubilatorio que eliminaba el régimen estatal de reparto y la prestación básica universal:

• Aumento de la edad jubilatoria.
• Reducción del gasto para aumentar el equilibrio fiscal.
• Eliminación de los impuestos considerados distorsivos.
• Desregulación de las obras sociales.

Para el otorgamiento del blindaje el Gobierno Nacional logró la firma del Pacto Fiscal con 23 provincias -menos la de Santa Cruz cuyo Gobernador era Néstor Kirchner- en noviembre del 2000. Este pacto establecía los pisos de la Coparticipación y congelaba el gasto público hasta el año 2005. Finalmente se aprobó por ley en diciembre del 2000.


Ante el fracaso del plan económico, José Luis Machinea renunció en los primeros días de marzo de 2001 y fue reemplazado en el Ministerio de Economía por Ricardo López Murphy, quien llega con propuestas de más achicamiento del Estado:

• Un recorte de 2500 millones de los cuales 1100 afectarían al Presupuesto Educativo;
• La eliminación de 550 millones del Incentivo Docente;
• Reducción de 360 millones a las universidades;
• Reducción de 200 millones más a infraestructura;
• Se proponía el despido de 100000 empleados públicos.

Ante las exigencias de los organismos multilaterales de crédito, el Gobierno de la Alianza impulsó el ordenamiento del sector público. Dentro de esa lógica, el Ministro de Educación de la Nación, Juan Llach, planteó El Pacto Federal Educativo II.

Durante el mes de junio del año 2000 se desarrollaron la Jornadas Regionales sobre la «Repercusión de la Reforma Educativa y las políticas neoliberales en la crisis interna de la escuela» durante las que se analizó el borrador del Pacto Federal.

El Consejo de Secretarios Generales de CTERA rechazó unánimemente el Pacto y declaró en estado de alerta y movilización a toda la docencia argentina.


En la Provincia de Buenos Aires, SUTEBA realizó diferentes acciones para denunciar las consecuencias de la firma del Pacto como mesas de difusión, distritales, radios abiertas, clases públicas, actividades con padres, con distintas organizaciones comunitarias, sociales y gremiales en el marco de la CTA.

El eje central del SUTEBA durante el año 2000 fue el de la estabilidad laboral para más de 40000 compañeros cuyo logro se materializó con la Ley de Titularización Automática. No sólo significó una reparación histórica sino el reaseguro de miles de fuentes de trabajo ante anunciados ceses.

Ante la contundencia de estas acciones acompañadas por una fuerte movilización popular y la reacción social, el Ministro de Educación (Llach) renunció a su cargo.

Vuelve como Ministro de Economía el padre de la criatura, Domingo Felipe Cavallo con los superpoderes que le fueron otorgados por el Congreso, anunciando un recorte significativo al gasto público.

El megacanje fue una operación que David Mulford, ex subsecretario de Asuntos internacionales del Tesoro Estadounidense y vicepresidente del Banco Credit Suisse First Boston, uno de los bancos más beneficiados durante la década del 90 por las renegociaciones de la deuda, elaboró con Domingo Cavallo.

Se canjearon 46 tipos de bonos por 5, cuyos vencimientos se establecieron para 2001 y 2005 y para 2008, 2015 y 2031.

Cuando en agosto de 2001 la Nación Argentina anunció una primera emisión de bonos LECOP (Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales ) se mencionó como destino la cancelación de la mayor parte de la Coparticipación Federal Impositiva adeudada.

Sin embargo, distintos gobiernos provinciales iniciaron una emisión alternativa de bonos «sustitutos de moneda». En noviembre de 2001 circulaban 11 bonos diferentes.

En algunas provincias los bonos se cambiaban por el 50% de su valor y no eran aceptados en todos los comercios.

En Buenos Aires, el gobernador Ruckauf, en coincidencia con vencimientos de la deuda provincial, postergó el pago de salarios, del Incentivo Docente, de las partidas para comedores y transportes escolares y de las retenciones sindicales.

El 21 de julio de 2001 la Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó la ley 12.727, que declaraba el estado de emergencia económica, administrativa y financiera del Estado provincial.

Con la ley de Déficit cero, que se aprobó en julio en el Congreso Nacional, pensaban alcanzar a fin de año el equilibrio fiscal. El FMI en un nuevo acuerdo amplió el stand-by de 2001 por el cual se comprometió a desembolsar 6.300 millones de dólares y preveía futuros giros de 1.240 millones de dólares a fines del 2001, 6930 millones de dólares en 2002 y 973 millones en 2003.

Los depósitos se fugaban de los bancos, el FMI proveía los dólares para que esa fuga se hiciera en el marco de la convertibilidad, asegurando a los acreedores poder continuar con el negocio financiero en un país con la peor crisis de su historia.

Las metas con el FMI no pudieron ser cumplidas y frente a la corrida bancaria, a comienzos de diciembre 2001 el Gobierno establece el «corralito bancario».

El corralito financiero fue, tras el megacanje y la ley del Déficit cero, otro intento desesperado para salvar la convertibilidad: se implantó para frenar la corrida bancaria y la salida de capitales que estaba vaciando las reservas del Banco Central.

El corralito fue la solución de un deudor desahuciado, que hace cualquier cosa con tal de durar un poco más. La recesión ya tenía tres años, la fuga de capitales fue de 19.000 millones de dólares en 2001, la pérdida de reservas del Banco Central de 12.000 millones y se había cerrado toda fuente de crédito externo.

El descontento popular crecía, los ahorristas con cuentas en los bancos no podían retirar sus ahorros. Como consecuencia, los sectores afectados por las medidas salieron a la calle a protestar, haciendo ruido con cacerolas. Mientras tanto Cavallo viajaba a EEUU en busca de más ayuda, a cambio de más recortes salariales -del 13 al 21%- según trascendidos de aquel momento.







Mientras sonaban las cacerolas, los sectores a los que el plan de convertibilidad había condenado a la extrema pobreza irrumpieron en las calles del conurbano bonaerense y en algunas ciudades del interior como Rosario, Mendoza y Entre Ríos; saquearon supermercados y comercios de los barrios. El 18 de diciembre De la Rúa pronunció un discurso en el que llamaba a la unidad nacional y el 19 se llevaron acabo movilizaciones en varias provincias.

En el contexto de la crisis Nacional el 19 de diciembre, la CTA se movilizó a la Ciudad de La Plata y a pesar de la fuerte represión a los trabajadores estatales, se impidió el tratamiento en la Legislatura de la Ley Ómnibus que planteaba más ajuste.

El Presidente de la Rúa anunció por cadena nacional que había decretado el Estado de Sitio por 30 días en todo el país. Ese discurso jugó como detonante de un estallido y en el anochecer del 19, luego de escuchar al Presidente una multitud, fundamentalmente de los barrios de Capital, llenó la Plaza de Mayo con el cántico contundente «que se vayan todos,
que no quede ni uno solo» consigna que se generalizó y daba cuenta de la crisis de representación política que se vivía. Hubo represión.

También las Madres de la Plaza fueron brutalmente golpeadas por la policía
montada.

Cavallo presentó la renuncia a su cargo en el Ministerio de Economía. Desde la mañana del 20 de diciembre el pueblo siguió concentrándose en la Plaza de Mayo y en otras ciudades del país. Los compañeros de la CTA se concentraron frente al Congreso de la Nación exigiendo derogación del Estado de Sitio y repudiando la represión.







En Rosario fue asesinado el militante Claudio «Pocho» Lepratti, de 35 años, auxiliar de cocina de una escuela en el barrio Ludueña, a la que llegaba en bicicleta. Subido al techo de la escuela le gritaba a la policía: «dejen de tirar que aquí solo hay pibes comiendo». Como respuesta recibió un escopetazo de un policía llamado Esteban Velásquez. Desde su muerte se convirtió en símbolo de la resistencia de los barrios más vulnerables y las bicicletas pintadas en las paredes nos recuerdan que ¡Pocho vive!.

Al atardecer renunció el presidente de la Rúa y la imagen del helicóptero en el que se retiró de la Casa Rosada simbolizó la inviabilidad de aquel proyecto político económico y el final anticipado de otro gobierno de la democracia. El saldo de la represión de esos dos días fue de 39 víctimas y centenares de heridos y detenidos.

Incitación a la violencia: la «comisaria» Bullrich pidió «toneladas de piedras» contra la ley de Emergencia
Resumen Latinoamericano, 18 diciembre 2019
Bullrich pidió «toneladas de piedras» contra la ley de Emergencia“Las 14 toneladas de piedras que nos tiraron a nosotros por la reforma previsional se las tendrían que devolver una por una a ellos”, lanzó la dirigente del macrismo al recordar las protestas contra la reforma jubilatoria que fueron fuertemente reprimidas por las fuerzas a su cargo.
Bullrich ahora llama a tirar piedras. Imagen: Sandra Cartasso
La ex ministra y futura titular del PRO, Patricia Bullrich, ratificó que es fuerza política no dará quórum para tratar la ley de Solidaridad Social en Diputados y sostuvo que el gobierno de Alberto Fernández se merecería una protesta que “triplique” el grado de violencia que concitó Cambiemos cuando votó la regresiva fórmula de cálculo para el haber jubilatorio.
“Las 14 toneladas de piedras que nos tiraron a nosotros por la reforma previsional se las tendrían que devolver una por una a ellos”, dijo la dirigente en una clara incitación a la violencia, en la que aludió a la movilización de diciembre de 2017, cuando el gobierno de Mauricio Macri aprobó la cuestionada reforma jubilatoria y reprimió salvajemente a las miles de personas que se movilizaron día y noche.PUBLICIDAD
Durante una entrevista televisiva, Bullrich ratificó que “cada uno de los miembros” del macrismo en Juntos por el Cambio no dará quórum para que se debata el proyecto de ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. Con esa norma, añadió la ex ministra, desde el Gobierno “van a ‘pobremizar’, empobrecer, ‘pobremizar’, generar un emprobrecimiento general a la mayoría de los jubilados de la Argentina” (SIC).
Con ese argumento, redobló su deseo: “Que les vuelvan las 14 toneladas de piedras triplicadas”, insistió y ratificó que la oposición tampoco hará que sus diputados bajen al recinto para que puedan jurar los diputados del Frente de Todos que reemplazarán a los que fueron designados como funcionarios.
Además, para criticar la iniciativa del oficialismo, Bullrich calificó al proyecto oficial con exageraciones del tipo “pueden anular el Ejército” para “terminar siendo como Costa Rica”, y términos grandilocuentes como «falta de respeto» y “atropello” a las instituciones, que están en sintonía con sus expresiones de ayer en Twitter donde habló de “democracia clausurada” y de un supuesto cambio de “República por monarquía”.
Con el mismo tono desmedido, la ex funcionaria del gobierno que designó por decreto dos jueces de la Corte Suprema, acordó con el FMI sin pasar por el Congreso y frenó el funcionamiento del Poder Legislativo (hasta diciembre de 2019 solo hubo ocho sesiones), entre algunas cuestiones, dijo que lo que el gobierno de Alberto Fernández pretende es tener “los superpoderes más grandes de la historia argentina, los peores, los más brutales, los que destruyen totalmente”.
“Nunca vi una ley de superpoderes como esta, permite cambiar todo el Estado, todos los impuestos, las alícuotas, cambia las reglas del juego y al ahorro lo destruyen”, mezcló también la ex funcionaria del gobierno de la Alianza, que en 2001 le votó superpoderes al entonces ministro Domingo Cavallo para reformar impuestos, descentralizar organismos públicos, modificar o derogar leyes y que derivó en acuerdos como el Megacanje.

El «campo» reaccionario comienza la guerra contra el aumento de las retenciones / En el norte habrá un cese de comercialización por 48 horas y preparan medidas similares en todo el país
18 de diciembre de 2019
Productores del norte harán desde las 0 de este jueves un paro de comercialización de 48 horas en rechazo a la suba de las retenciones.
La medida fue dispuesta por la Mesa de Enlace Regional NOA NEA. La medida, que incluirá el cese de venta de granos y hacienda en pie, estará acompañada por movilizaciones al costado de las rutas y controles de carga.
La protesta fue decidida por Apronor, la Sociedad Rural de Tucumán, Federación Agraria de Tucumán, la Asociación de Productores de Legumbres del NOA, Sociedad Rural de Sachayoj, FAAS de Santiago del Estero, Sociedad Rural Argentina Distrito 11, Ccopranea, Federación Agraria Filial Charata y Productores Autoconvocados del NOA y NEA. Todas esas agrupaciones constituyeron hoy mismo la Mesa de Enlace Regional NOA NEA.
Según dijo la organización al convocar a la medida de fuerza, las retenciones son «un impuesto distorsivo, confiscatorio y anticonstitucional».
Adelantó que durante el paro se harán «asambleas y movilizaciones permanentes en rutas del NOA y NEA, en puntos neurálgicos, para concientizar que en estas regiones no podemos producir con este esquema de retenciones».
El Gobierno subió las retenciones a la soja al 30% y quiere que el Congreso avale un 33 por ciento. En tanto, incrementó los derechos del trigo y el maíz al 12% y pretende que la tasa trepe al 15 por ciento.
«Nuestros costos son diferentes a los del centro del país», dijo un producto . En el norte los fletes suelen llevarse, según el producto, hasta un 40% del valor de lo producido.
Los ruralistas rechazaron el otorgamiento de facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo y fustigaron el procesamiento a exdirigentes de la Mesa de Enlace por un corte de ruta en San Pedro durante el conflicto de 2008.
Este jueves, en tanto, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) propondrá una medida de fuerza a la Mesa de Enlace nacional, según anticipó Matías De Velazco, presidente de la entidad.

Acto en Villa Celina en apoyo a Evo Morales y de repudio al golpe
Resumen Latinoamericano, 18 diciembre 2019
Habla Pablo Pimentel, de la APDH de La Matanza


Fotos de Reinaldo Ortega:




















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