El aislamiento lo cumple más del 90 por ciento
Los próximos pasos de Alberto Fernández: cuarentena, ayuda alimentaria, medidas contra la crisis Cumplimiento de la cuarentena. Posible extensión, fechas en danza. Las proyecciones sobre la pandemia. Qué piensa y que hará el presidente. Conformidad con el acatamiento. “No salgas de tu barrio”. Ayuda alimentaria, datos y cifras. Violencias que preocupan. Inversión social para paliar la crisis económica. Objetivos incompatibles y la necesidad de decidir.
Por Mario Wainfeld
Imagen: Sandra Cartasso
El presidente Alberto Fernández está conforme con el cumplimiento del aislamiento social. En la mañana del sábado, mientras caminaba por los jardines de Olivos, le comentó a este cronista por celular que lo calculaba en el orden del 94 por ciento. Hoy domingo celebrará una teleconferencia con el comité de expertos para analizar qué hacer respecto de esa cuarentena.
- La percepción dominante en el Gobierno, que anticipó el ministro de Salud Ginés González García, es que sería prudente prorrogar la cuarentena, tal vez hasta el 6 de abril o hasta el 13.
- La Casa Rosada maneja desde hace semanas tres escenarios respecto de la propagación del coronavirus: uno optimista, otro medianamente optimista, otro pesimista. Por los datos disponibles hasta ahora (en una situación cambiante y novedosa), Argentina transita entre el optimista y el medianamente optimista. Las cifras sobre eventuales números de infectados y víctimas fatales son aleatorias, delicadas. La sensatez aconseja no difundirlas con ligereza.
- Los principales focos de atención y acción estatal son los conurbanos. El bonaerense, el más importante. También los de Rosario, Córdoba y San Miguel de Tucumán.
- Fernández asegura que el aislamiento debe seguir criterios diferentes en los barrios más humildes y las villas (“barrios” en adelante, en esta nota) comparado con quienes viven en zonas de clase media. Asume que es necesario promover una “cuarentena de barrio”. Porque es imposible confinar a la gente dentro de sus casas, que no disponen de comodidades mínimas. “Si usted, yo y cuatro intelectuales más nos quedamos encerrados en un cuarto pequeño, terminamos a las piñas muy rápido”, imagina AF.
La consigna, entonces, deja de ser “no salgas de tu casa”. Les encarecemos, afirma Fernández, “no salgas de tu barrio”.
Se procura, interpreta y alarga este cronista, que hay que evitar (dentro del limitado margen disponible) el hacinamiento. Y, además, que personas de otras clases sociales (hasta hoy las principales transmisoras del virus) contagien a los más desprotegidos.
- AF delegó en el diputado Máximo Kirchner la interlocución con los intendentes del Conurbano bonaerense.
- El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, describe tres herramientas esenciales para la población de bajos o nulos ingresos. Primero el sostén económico, al que en esta semana se agregó el Ingreso Familiar Extraordinario (IFE), un pago único de 10 mil pesos. Segundo, la asistencia alimentaria que se refuerza y reforma semana tras semana. Tercero, que exista el menor movimiento posible de los pobladores dentro de los barrios. La inversión social respectiva crece cotidianamente, se derivaron fondos a intendentes para que impulsen obras dentro de los barrios.
- El confinamiento acentúa problemas preexistentes. La violencia de género entre los más graves. A instancias de funcionarias nacionales y provinciales, el Presidente pide que se publicite la existencia de la línea 144 y la necesidad de comunicarse con ella.
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Cuarentena y después: El acatamiento a la cuarentena es vastísimo, observan las autoridades de los territorios. El 94 por ciento estimado por AF no es un cálculo estricto pero tampoco un delirio voluntarista.
“La cuarentena para el coronavirus se extiende 14 días. El aislamiento social dispuesto hasta el 31 de marzo sería de 12”, hace cuentas el Presidente. Prorrogarlas a catorce o quince sería inteligente, medita… se llegaría al próximo fin de semana. En paralelo, el Gobierno desea reanudar la actividad económica de pequeños comerciantes y profesionales que atienden en consultorios chicos. Para que no se queden sin ingresos, a condición de que no crezcan mucho el tráfico o la presencia de peatones en las calles. Compatibilizar dichos objetivos es peliagudo. Quizá sea inocuo rehabilitar actividades porque se vienen los feriados no movibles de Semana Santa. Como adelantó PáginaI12 el domingo pasado, lo más factible es que la cuarentena general se prolongue hasta después, el lunes 13 de abril.
Fernández, de cualquier modo, retiene el anuncio oficial. Quizá se conozca este domingo, luego de la reunión con epidemiólogos e infectólogos.
Si la cuarentena tiene consenso social, se añade un motivo para prolongarla. Las encuestas, la mirada impresionista sobre la opinión pública, indican que así es. La presencia de fuerzas de seguridad no explica el cumplimiento cuyo principal sostén es la cultura ciudadana, el cuidado de madres a sus hijes, el temor al contagio que atraviesa todas las clases sociales. Procederes violentos de uniformados contra gente común, una costumbre repetida, encienden una señal de alarma. Empoderarlos discursivamente, teme este cronista, es por demás riesgoso.
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Ayuda alimentaria: Fernández le encomendó a Máximo Kirchner el diálogo con los intendentes del Conurbano, se manifiesta satisfecho de su desempeño. La crisis afiató al equipo oficial, lo empujó a organizarse, articular, formar. Le infundió mística. Dictaminar sobre la calidad de las políticas es prematuro aún para aquellos que compartimos su sesgo y su rumbo.
Arroyo cumple un rol central en la coyuntura. Sociólogo de buena formación académica tiene largo millaje como funcionario. El ministro computa que antes de la emergencia sanitaria se proveía alimentos a ocho millones de habitantes, de los cuales 3,5 son menores de edad. La retracción económica acrecienta la concurrencia. El alza del porcentaje se pondera en un 20 por ciento. La explicación es sencilla: van a los comedores comunitarios o merenderos laburantes que viven de changas y que no lo hacían nunca o acudían de vez en cuando. Sin la entrada diaria, la necesidad los fuerza.
En comedores escolares y comunitarios lo más común era la vianda, que la gente llama “táper”. Se cocina en el momento, se entrega a las familias. O bien se les sirve a los alumnos o comensales. En los primeros días de cuarentena docente subsistió la modalidad de las viandas. Mamás (de modo preponderante) las retiraron de las escuelas. Personal docente en la primera línea de la protección social, como en otras épocas desdichadas.
Se va pasando a un esquema de bolsones que contienen alimentos secos: entre otros fideos, arroz, polenta, aceite, azúcar, entre otros. La intención es que alcancen para una familia alrededor de quince días. La entrega regular transmite tranquilidad. La cantidad ahorra movimiento cotidiano.
En la práctica ahora se combinan viandas y bolsones. Se aspira a repartir un millón de bolsones en el Gran Buenos Aires (GBA) muy pronto. Y una cifra algo superior en el total de otros conglomerados: Rosario, Santa Fe y San Miguel de Tucumán.
En las últimas entregas se añadieron artículos de limpieza. Y se va viendo de sumar comida fresca, aporte imprescindible aunque difícil de implementar. La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) tendrá un rol central de la provisión de productos. Acumula experiencia de años.
La plata derivada a los municipios para incentivar actividad local, pequeñas obras públicas, refacciones en escuelas, “cordón cuneta” mitigarían la pérdida de trabajo, sin anularla.
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La violencia de siempre, potenciada: La violencia intrafamiliar o grupal escala. La ministra de la Mujer bonaerense, Estela Díaz, transmite números tremendos al gobernador Axel Kicillof y a la Casa Rosada, en particular a la Secretaria Legal y Administrativa, Vilma Ibarra. Las llamadas a la línea 144 subieron un 60 por ciento en dos semanas, otro tanto las denuncias a fiscalías. Obviamente es mucho más difícil pedir auxilio durante el confinamiento, es imaginable que haya más casos.
La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, ratifica ese cuadro, de complicada resolución. El desafío es encontrar respuestas, agrega este cronista, sin caer en tentaciones autoritarias o derivar en cuerpos uniformados tareas ajenas a sus competencias y, acaso, a su vocación.
Las derivaciones psíquico sociales del aislamiento agobian al Presidente. Su colega italiano, Giuseppe Conte, le contó que en Italia escalaron la violencia familiar, los homicidios y los suicidios.
Un abordaje sanitario social de la cuarentena agrega elementos para acortarla. La síntesis corre por cuenta de las autoridades, llegar a una salida óptima es imposible.
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Codicia y fake news: La peste azuza la codicia empresaria, la remarcación de artículos de primera necesidad, desabastecimientos estratégicos. El Presidente despotrica contra dichas conductas. El Gobierno fijó precios máximos atento a la trepada de la inflación en marzo. Recién comienzan a implementarse.
En medio de la catástrofe, Techint despide a 1450 trabajadores, una provocación evidente antes que una medida para custodiar su inconmensurable capital. La solidaridad te la debo, el poder fáctico da pelea.
Las fake news divulgadas en redes consiguen infundir pánico, incitar a conductas compulsivas, antisociales. Las hay torpes pero abundan de excelente factura, pongámosle técnica y actoral. Las voces son persuasivas, se hace creíble que habla una médica del Instituto Malbrán y pinta un horizonte de terror. Mejor no desarrollar teorías conspirativas sin disponer de pruebas. La maldad humana es polifacética, psicópatas hubo siempre. También sobreviven en la crisis intereses creados, pobladores de los sótanos de la democracia u otras escorias profesionales y organizadas.
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Decidir en la incertidumbre: Alberto Fernández atiende su celular más que todos los presidentes que lo antecedieron sumados. Practica road show en medios, también concede conversaciones informales como la que se resume acá a numerosos periodistas. Le obsesiona comunicar, escuchar, ver lo que pasa. En esta semana atendió a los curas villeros y a los de la Opción por los Pobres (OPP). De estos recibió el consejo de que el aislamiento no sea en el hogar sino barrial, de fumigar sistemáticamente campos, por ejemplo en Santiago del Estero.
AF ganó legitimación como líder decisionista. Le cabe resolver cruzando factores contradictorios. Los expertos en salud promueven extender la cuarentena. El parate acentúa la recesión y la falta de trabajo. Cada día que pasa se acentúan patologías psíquicas, angustias colectivas, violencia entre personas, episodios y acechanzas de violencia institucional.
No existe modo de compatibilizar esos factores. La ecuación de la toma de decisiones tiene un factor impredecible en buena medida: la propagación del virus. Puede ser “n” casos o víctimas fatales, “10 n”, “100 n”. No es lo mismo existencialmente ni en distribución entre clases o territorial. Si se masifica y extiende habrá más infectados y enfermos entre los humildes. Si se expande geográficamente llegará al GBA, situado a escasos kilómetros de la Ciudad Autónoma.
Con tono calmo, sabedor de que no dispone de una solución segura o perdurable o mucho menos win-win el Presidente está al timón. La decisión es volcar dinero contra cualquier ortodoxia económica, garantizar alimentos, contribuir a la paz social poniendo dinero en el bolsillo de la gente . “Si hay que tirar plata desde aviones con buen resultado, lo hacemos”, exageró un alto funcionario conversando con compañeros de gestión.
De momento, imposible aumentar los impuestos, salvo en un borde muy fino.
En horas se conocerá qué pasa con la cuarentena. En la semana próxima surgirán los primeros resultados acerca del impacto de la comenzada el 20 de marzo.
Hasta ahora, el Estado da respuestas, el Gobierno se muestra activo, trabajando 24x24, transmitiendo sensatez y calma. Las organizaciones sociales y religiosas cooperan. La sociedad civil se conduce con templanza y dosis altas de cuidado recíproco. Para hacer el conteo de infractores versus cumplidores tiene que entenderse que hay 45 millones de habitantes. Los violadores de reglas o leyes son un porcentaje mínimo.
El CEO de Techint Paolo Rocca --uno de los empresarios más ricos, cultos y poderosos de la Argentina-- se ubicó en la vanguardia de la repudiable minoría.
29 de marzo de 2020
Tres personas enfermas cuentan sus experiencias
Cómo viven los infectados por coronavirus: el aislamiento total y el temor de los demás
En diálogo con PáginaI12, tres personas afectadas por el Covid-19 cuentan cómo transitan la enfermedad, los cambios en su vida y las reacciones de la gente.
Por Patricia Chaina
"Les puede pasar a todos, y hay que cuidarse para poder salir", dice Toledo.
Alejandra Muller, directora del Hospital de Helvecia
"Nos tienen miedo"
Alejandra Muller es médica y dirige el Hospital de Helvecia, una localidad con menos de 8 mil habitantes ubicada 90 kilómetros al norte de Santa Fe capital, donde la semana pasada se reportaron cinco casos sospechosos de coronavirus. Alejandra fue uno de ellos. Y hace siete días está aislada en su casa de Campo del Medio, separada de su familia, en un cuarto. Desde que decidió hacerse el hisopado y encerrarse preventivamente. El resultado fue positivo, aunque sus síntomas “eran más leves que un resfrío” cuenta en la entrevista telefónica con PáginaI12.

“Vivimos en una zona rural. Campo del Medio queda entre Cayasta y Helvecia, a seis kilómetros de cada una”, detalla. Por su práctica médica en el Hospital SAMCO, ni bien detectó síntomas se puso en aislamiento. Al darle positivo también su familia entró en aislamiento, su esposo Pablo y sus hijos de 13, 10 y 5 años.
-- ¿Cómo es su situación cotidiana, en la convivencia familiar?
-- Estoy en cuarentena desde que empecé a sospechar que podía tener el virus. Y es totalmente distinto al aislamiento social. Porque en el aislamiento social, uno de toda la familia puede salir, a hacer los mandados, conseguir la mercadería. Pero ahora mi esposo y mis hijos también están en cuarentena porque quizá ellos pueden ser portadores, así que está bastante difícil la convivencia, no entre nosotros, sino con la sociedad, porque nos tienen miedo.
-- ¿De qué manera se manifiesta ese miedo? ¿Son hostiles?
-- Se persigue a nuestros amigos por temor a que hayan estado conmigo, porque la que dio positivo soy yo. Se los censura o no los dejan trabajar por el hecho de conocerme. No están enfermos, están bien. Uno de mis hijos tuvo tos, decidimos hisoparlo y dio negativo. Así que yo sigo en aislamiento. Estoy de un lado, y ellos del otro lado, de la puerta de la habitación.
-- ¿Cómo es la rutina referida a los cuidados cotidianos?
-- Es bastante complejo. Ventilo a la mañana. Tengo mis elementos de higiene. Rocío lavandina con agua en las paredes. Las cortinas las rocío con alcohol. Los pisos los limpio todas las mañanas con lavandina. Es difícil. Mi ropa la embolso. Se lavan junto con las sábanas, todos los días, con agua caliente y detergente habitual. Después con una solución con lavandina. Las colgamos al sol. Y todos los utensilios los lavamos con lavandina.
-- ¿Cómo se relaciona con su familia?
-- A mis hijos los veo por la ventana. Me muestran sus tareas. Y gracias a Dios tengo un espacio amplio y yo me puedo manejar sola. No quiero imaginar lo que debe ser vivir en un departamento y tener un paciente positivo para Covid, porque debe ser redifícil el aislamiento. Yo tengo espacios verdes, los chicos pueden correr y no molestan a nadie porque los vecinos están lejos.
-- ¿Cómo cree que lo contrajo la enfermedad? Se dice que fue por contacto con un niño que habría sido el paciente uno en Helvecia...
-- El foco epidemiológico se sospecha que viene de ahí. Yo no puedo asegurarlo porque las medidas de bioseguridad estuvieron siempre que entré en contacto con él. El virus evidentemente estaba circulando porque no encontramos nexo epidemiológico del primer caso positivo. Y ese caso no entró en contacto con extranjeros ni viajó a zonas con riesgo. Es un paciente común, vive en el pueblo. Por eso sostengo que el virus nos entró por la puerta trasera.
-- ¿Cuál cree que pueda haber sido esa puerta?
-- A la zona vienen muchos turistas, sobre todo de Europa, practican caza y pesca. Evidentemente, el virus entró antes de que empecemos a buscarlo. Por eso el aislamiento es fundamental, para controlarlo. Porque yo estoy bien y hoy si me descompenso tengo una cama en un hospital o una clínica. Pero si nos enfermamos todos juntos sería un desastre. Imagínate tener que hacer selección de los pacientes a tratar porque no damos abasto…
-- ¿Ya había organizado al hospital para tratar la emergencia?
-- Hace dos semanas. Separamos un sector con hules transparentes. Preparamos medicamentos, camas, insumos. Lo que teníamos, porque no había stock. Por primera vez teníamos dinero y no el material. Y con mi positivo tuvieron que abrir el lugar como estaba, todo el personal se tuvo que proteger. Vinieron del Ministerio de Salud de Santa Fe a ayudarnos. El personal más grande tiene experiencia en epidemias, hay que escucharlos. Las ideas surgieron de ellos.
-- ¿Qué antecedentes se conocen?
-- Al momento solo el nene. Yo, por ejemplo, no hice fiebre. Llegué a 37,5, tuve ardor en el pecho y una faringitis, si no hubiera estado atenta ni prestaba atención porque todos los años en esta época hacemos estos cuadros. Y cada uno que llegó del exterior se guardó en cuarentena, y ninguno tuvo síntomas.
-- ¿Cree entonces que en la zona ya circula el virus?
-- Por lo que vemos, creo que contacto con el virus vamos a tener todos. Hoy me tocó a mí. Pudo ser en mi trabajo, en el cajero, por un billete, no lo vamos a saber. Por eso da miedo, no se sabe a qué nos enfrentamos, y sólo se cuentan los muertos. Entiendo que da temor. Pero hay que respetar las medidas. Mañana seremos un número más y nos estaremos riendo de esto, yo confío.
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Nelson Martínez, el caso 13
"Estoy totalmente encerrado"
Nelson Martinez es encargado de un edificio en Recoleta. De viaje por Italia, con su novia, contrajo el virus. Hoy está aislado en su casa, luego de una semana en el Hospital Muñiz. Claudia, su novia, también dio positivo y guarda aislamiento en su casa luego de diez días en una clínica privada. Mientras Nelson, un lector empedernido, se dedica a mantener activo el blog con el que su caso se hizo conocido: CoronavirusCaso13enArgentina.com
“Salimos el 11 febrero y volvimos el 5 de marzo --cuenta Nelson a PáginaI12--, y allá, cuando nos dimos cuenta, ya se había expandido, el gobierno había suspendido las clases y daban por televisión y por radio las normas: mantener distancia, no tocarse la cara con las manos, usar alcohol en gel. Pero la gente no hacía caso, estaban en los bares toda la noche, juntos, fumando, apretados.”
-- ¿Qué recorrido que hicieron en el viaje?
-- El norte de Italia y Eslovenia, porque mi abuela era eslovena. Fui a su pueblo en tren. Al bajar de la estación camino 300 metros y le digo a Claudia: ‘Apenas doblamos esta la casa de la abuela, lo vi en Google’. Así fue. Hermoso, un sueño cumplido.
-- ¿Cómo actuaron cuando llegaron a Ezeiza?
-- Llegue asintomático y todavía no había normativa de aislamiento. Sin síntomas uno podía seguir su vida normal, pero preferimos aislarnos de la familia. El jueves descansamos. El viernes hicimos lo básico, bancos, esas cosas. Pero tratando con toda la gente desde lejos: ‘Recién llegue de Italia’, les decía. Y gracias a Dios ¡nadie se contagió! Estamos contentos por eso.
-- ¿Cuándo comenzó a sentir síntomas?
-- El viernes a la noche, tuve un poco de fiebre, dolor de cabeza, un poco de tos. Me levanté con mas tos, subió la fiebre y me dolían los dientes. Llame al SAME y me dicen: ‘Abrimos un protocolo para tu caso, con tu obra social’. Me llevaron al Muñiz y quede internado. Pensaba que estaba en buenas manos y los dejaba hacer. Tuve el alta institucional a la semana. No fue traumático.
-- ¿Cómo fue el proceso de protección en el hospital y en su casa?
-- Aislados cien por ciento. Cada vez que alguien se acercaba se ponía ropa descartable. Ahora en casa, totalmente encerrado. Comida me trajeron cantidad, mi hijo y su mamá, ellos abrieron y cerraron las puertas del consorcio para que no toque nada, por los vecinos. Ahora los vecinos me mandan cosas. En el patio me dejan medialunas. Y los cuidados de siempre, con más higiene. La ropa que traje, a lavarla enseguida. Y todos los días me llaman del Gobierno de la Ciudad para monitorear, por si necesito algo, un psicólogo. Yo estoy bien, no me angustia estar acá.
-- ¿Qué rutina sigue en su casa?
-- Me levanto, hago el cuarto, me cambio, no ando en piyama. Tengo tiempo para leer, para hablar por teléfono, hablo con amigos, con mi novia, limpio la casa, limpio sobre lo limpio, cocino. Retapicé unas sillas. Trato de estar despierto de día y dormir de noche, no ir de la cama al living, no perder los horarios de vida normal.
-- ¿Cómo sigue su novia el proceso de la enfermedad?
-- Sigue con tos, dicen que es normal. Ella vive conmigo pero como estamos en distintas etapas de la enfermedad nos dijeron que estuviéramos separados. Con el mismo sistema, si necesita algo llama y alguien le lleva, lo deja en el ascensor, porque vive en un séptimo piso y ella lo saca de ahí. Cero contacto. Para cuidarnos y cuidar a los otros, en la medida que todos nos cuidemos esto va a pasar. Es responsabilidad de todos.
-- ¿Por qué decidió contar en un blog su experiencia?
-- Lo empecé a escribir cuando quede internado. Soy muy lector, soy loco de los libros, antes de terminar uno ya me compré otro, y me encanta regalar libros. Estando internado me dicen: ‘Hacé un blog’. Como yo no manejo redes sociales, me hicieron el blog donde escribo lo que me pasa, así nació. Y de golpe tenia visitas y mas visitas.
-- ¿Cómo toma las indicaciones ahora que ya se siente mejor?
-- Con seriedad y responsabilidad. ¡No es que no pasa nada! Yo la saqué barata porque no tengo otras enfermedades. Soy sano, no fumo, no bebo, tengo un peso acorde a mi altura. Y pienso que Dios está al lado mío. Eso ayuda. Ser positivo. Yo tengo fe y dije, bueno, estoy en las mejores manos, tengo resto para tolerar la enfermedad, así que voy a salir de esta. Siempre veo el vaso medio lleno, si no te haces mal a vos mismo.
-- ¿Esto ha transformado su manera de ver el mundo?
-- Me ha enriquecido. La gente del Muñiz es un ejemplo. Todo el personal, desde el que limpia hasta el director, tienen mi mayor agradecimiento, por el amor que tienen para dar. Si no lo vivís, no te das cuenta. Y agradezco las medidas, demasiado hizo el Gobierno al ver que esto tomaba otro matiz. Nadie sabe cómo manejar esto, no podemos pretender que sigan un manual, no hay manual. Esto es nuevo. El mundo va a cambiar, pero las crisis traen prosperidad y podemos tratar de cambiar nuestra mentalidad.
-- ¿Cuál fue el último libro que leyó?
-- Notre Dame, de Ken Follet. Y Pedro Paramo, de Juan Rulfo. Pero prefiero el realismo mágico de García Márquez. Cien años de soledad lo leí ocho veces. O El amor en los tiempos del cólera. Nunca voy a ver esa película porque prefiero que mi cabeza vuele con un libro ¡Eso no tiene comparación!
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Marcelo Toledo, artista conceptual
"Nunca pensé que el mundo se iba a parar"
Marcelo Toledo es un artista argentino consagrado a nivel mundial, desde que pasó de la joyería al arte conceptual. Tiene una galería en San Telmo donde recibe a galeristas internacionales y realiza demostraciones de propuestas que se replican por el mundo. Hace veinte días, a poco de volver a de Nueva York, se autoaisló preventivamente. Poco después daba positivo para Covid-19.
“El mundo se detuvo, no se puede creer, pero está ocurriendo”, se asombra en la entrevista con PáginaI12. Toledo, quien trabaja con determinación por visibilizar la violencia de género, vive con su pareja en un departamento con terraza. “Con muchas plantas y una gran pecera”, cuenta. Y revaloriza las sensaciones desde que volvió a su casa después de la internación. Detalles como “regar las plantas o tirarme el agua en los pies” hoy lo deslumbran. La vida cambió, dice. “Es lo que nos toca vivir, no hay opciones, pero hay distintas maneras de afrontarlo”, reflexiona.
-- ¿Cómo se vive el proceso de la enfermedad?
-- Es fuerte de por sí, y ni te digo si estás dentro del círculo de la enfermedad. Hasta que no te pasa, mirás la tele y ves pura psicosis y estadísticas. Pero cuando dicen ‘hoy se confirmaron 33 nuevos casos’ y sabes que uno de esos casos, sos vos, todo cambia. Es un virus sin corona éste, porque a cualquiera le puede tocar, no es por clase social, estatus, profesión. Si un mensaje deja, es que les puede pasar a todos, y hay que cuidarse para poder salir.
-- ¿Cuál cree que es el aspecto más complicado de la enfermedad?
-- Lo que va a causar en lo económico, porque es mundial. Si te morís, no importa si quedaste pobre o rico. Pero lo económico va a ser determinante. Y además, lo exponencial del contagio. Uno no sabe la cantidad de gente que puede contagiar, cuando ya lo tiene.
-- ¿Cómo fue su caso, se dio cuenta rápidamente de lo que le pasaba?
-- No. Llegue de NY el lunes 9, fui a trabajar y a entrenar. Estaba mal y lo atribuí a las pocas horas de sueño y al cambio de clima. Ese día atendí a dos galeristas del extranjero. Llegó un carpintero a traerme un mueble. Estaban mi mamá y mis asistentes. Usé tarjetas de crédito, di la mano cuando los despedí. Es un derrotero que uno no piensa. Me sentía mal y pensé que era gripe.
-- ¿Cuándo comenzó a percibir los síntomas como propios de Covid?
-- Me molestaba el roce de la ropa en el cuerpo, de las sábanas. Me dolía el cuerpo y me autoaislé. Por los picos de temperatura llamé para activar el protocolo, estaba asustado. Llegaron del SAME y cuando los vi, era como de ciencia ficción, con barbijos, antiparras, cofias. Me dijeron: ‘Hola, Marcelo, no te preocupes, estate tranquilo, no pasa nada’. Me dieron guantes y no podía ponérmelos de los nervios.
-- ¿Cómo se entera que tiene Covid?
-- Estaba en la Clínica del Sol esperando los análisis y no se sabía todavía. Podía ser influenza, dengue, vieron algo en los pulmones. Fue la primera internación de mi vida y la primera vez que un medicamento me quemaba en las venas. Cuando me dicen ‘dio positivo para coronavirus’, ya estaba bien, pero fue un impacto tremendo.
-- ¿Qué fue lo primero que pensó en ese momento?
-- En mi madre, porque había estado en contacto con ella. Ella estaba con mi padre y cuando supo de mí, me contó: no tenía olfato y tenía dos líneas de fiebre, después empezó mi papá, se le fue el olfato. Desde el Ministerio de Salud de la Ciudad hicieron el seguimiento de toda la gente con la que había tenido contacto.
-- ¿Cómo cree que sucedió el contagio, pudo reconstruirlo?
-- Todos pudieron haber sido contagiados por mí, o pudieron haberme contagiado ellos a mí. Por eso es tan importante quedarse en casa. Mis padres viven en Escobar, yo tengo seis hermanos, somos típica familia italiana, nos juntamos todo el tiempo. Eso da una gran preocupación y por eso es que decido aislarme, al primer momento.
-- ¿Cómo transita los cuidados de la enfermedad en su casa?
-- Tengo un departamento grande y corrí los sillones a 4 metros. Con mi pareja dormimos en cuartos separados. No compartimos nada. Yo cocino y cada uno se sirve su parte. Extremamos las medidas de limpieza, desinfectamos dos o tres veces por día la mesa, la cocina. Hacía 25 años que no planchaba, ahora ¡me encuentro planchando! Y me baño, me perfumo, me afeito, busco estar bien.
-- ¿Qué reflexiones le genera esta situación?
-- Soy un privilegiado, puedo estar regando las plantas y me gusta sentir el agua mojarme los pies y sacar los yuyos de las macetas pero hay familias que son cinco personas en un monoambiente. ¿Cómo hacés para estar a distancia? En estas circunstancias, está bueno tener una mirada amorosa respecto del otro, que seguramente necesita algo. Hay amigos que necesitan ayuda. Los amigos no están solo para el asado y el vino. Yo cuento con mis amigos también.
-- ¿Cuál cree que será la marca de este tiempo?
-- Un renacer, en mi vida pensé que el mundo se iba a parar. Y el mundo está parado. Creo que tiene que ser un llamado de atención para valorar los afectos, y tratar de darle una dimensión social a lo que hacemos. Esto es una bisagra. Pienso de qué manera plasmarlo en una obra. Los artistas somos un catalizador, creamos a partir de un hecho que nos moviliza, y uno ve una obra y se sensibiliza. Porque hay una conexión con alguna fibra íntima que toca con otra.
29 de marzo de 2020
El Gobierno armó un comité de emergencia y envía recursos
La preocupación puesta en el GBA
Habrá un seguimiento del día a día en cada municipio y apuran recursos y obras. Hay dudas acerca de si será suficiente.
Por Fernando Cibeira
Los comités de emergencia se encargarán de seguir la situación día a día.
Con sus diez millones de habitantes y un largo historial de necesidades básicas insatisfechas, el Conurbano bonaerense se presenta como el territorio que más preocupaciones despierta en el Gobierno ante el inminente anuncio de la extensión de la cuarentena obligatoria. El viernes, al mismo tiempo que la gente desafiaba el aislamiento para agolparse en los cajeros para retirar los tres mil pesos extra para jubilados y AUH, hubo una reunión en el ministerio de Desarrollo Social en la que se creó un comité de emergencia social para el Conurbano que se replicará en cada uno de los municipios para llevar el pulso diario de la situación. Más allá de la débil infraestructura sanitaria que habrá que ver cómo responde a la pandemia, la certeza de funcionarios, intendentes y dirigentes de organizaciones sociales es que la situación podrá mantenerse estable en la medida que se garanticen los ingresos a las personas y el abastecimiento de alimentos, punto que en algunos lugares no viene funcionando con la fluidez que requiere la emergencia.
En el encuentro del viernes participaron el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, la ministra bonaerense Fernanda Raverta, los intendentes Fernando Gray, Gustavo Menéndez, Juan Zabaleta y Mariano Cascallares, el titular de Cáritas Carlos Tissera, referentes de organizaciones sociales como Emilio Pérsico y Juan Carlos Alderete, entre otros dirigentes sociales y religiosos. Acordaron armar un comité en cada intendencia donde estén representados todos para no perderle el ojo al día a día. Desarrollo Social anunció 10 millones de pesos para cada municipio para comprar alimentos y artículos de higiene. Habrá también desde el gobierno nacional más fondos para alimentos que se reparten en escuelas y comedores sociales. Además, pondrán cuanto antes en marcha los planes de pequeña obra pública para los que utilizarán la mano de obra local, trabajadores de "changas" que se quedaron sin ingresos por el parate. A esa batería de medidas se agregarán los 10 mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia que se percibirá a mitad de mes.
La duda es si esa cantidad de recursos -para nada menor- será suficiente para mantener la tranquilidad de los sectores más bajos, mayoritariamente enrolados en diversas estratos de la economía informal, que ya arrastraban dificultades por la falta de trabajo y el aumento de precios de los alimentos, que no frena. "La economía está parada y algunas respuestas llegan tarde. Hay comedores que dejaron de funcionar y este comité está bien, pero se formó recién para la segunda semana de cuarentena. El problema que tenemos es que esto nos agarró cuando recién nos estábamos acomodando en el gobierno. Y en la profundidad del Conurbano no tenemos Estado", comentaba un dirigente social enrolado en el oficialismo, que veía con mucha preocupación la posible evolución de la situación.
El ministro Arroyo, activo y optimista, se mostraba confiado en el poder de la red social que existe en el país conformada por municipios, escuelas, iglesias y organizaciones sociales, y en el trabajo que podrán realizar desde los flamantes comités locales. "Los comités van a permitir descentralizar las acciones y tener en tiempo real un cuadro de situación, un escenario. Ya estamos haciendo un seguimiento muy fuerte por municipio para lograr el mayor aislamiento posible", aseguró.
Si hay alguien que pueden llevar el pulso de la situación son los intendentes, que cada día reciben nuevos reclamos en sus despachos. Ellos reparten elogios para el trabajo de Arroyo pero, en cambio, es sabido que tienen una relación entrecortada con la gestión de Axel Kicillof en la Provincia. Aseguran no recibir ayuda de parte de la gobernación -que arrastra graves problemas presupuestarios- y miran con aprensión lo que pueda suceder con el sistema de salud en los próximos días. Más allá de las camas disponibles, en algunos municipios dicen que no hay médicos y preguntan por los famosos cubanos y nadie les da una respuesta precisa.
Otra duda pasaba por la sostenibilidad del aislamiento en los barrios carenciados, en condiciones de hacinamiento y muchas veces sin agua potable y cloacas. "Ellos no tienen Netflix y la Play para quedarse todo el día adentro", graficaba un intendente. Todos coinciden que la palabra de Alberto Fernández es muy fuerte y que la gente tiende a hacer caso a lo que el Presidentes les pide. También el trabajo de concientización que vienen haciendo los medios de comunicación. El interrogante es qué tanto podría extenderse la cuarentena y que se mantenga ese nivel de obediencia. Hay una tendencia a permitir que aislamiento sea dentro del barrio, ya no dentro de la vivienda. Pero el amontonamiento del viernes en los cajeros mostró que a veces eso es de difícil cumplimiento.
Fuente:Pagina12
Las cosas del Poder
El gobierno nacional extenderá la cuarentena y prevé una salida por etapas
En la Rosada están conformes con los resultados del aislamiento social obligatorio, pero advierten que levantarlo de golpe podría "arrojar por la borda" el esfuerzo.
(Foto: Presidencia)
Por Gimena Fuertes - @gimenafuertes
29 de Marzo de 2020
Se acerca el invierno y Argentina se prepara para atravesar una dura e inédita experiencia. Este domingo en Olivos se reunirán con el presidente –con un metro y medio de distancia– el consejo de expertos que asesora al ministro Ginés González García. Alberto Fernández toma las decisiones con un oído puesto en la comunidad científica local e internacional y otro en los informes de los ministros. El objetivo es terminar de decidir y comunicar la extensión del aislamiento físico, preventivo y obligatorio, proceso cuya salida definitiva se prevé recién para dentro de seis meses, pero que se podrá ir adelantando con levantamientos parciales de medidas restrictivas en zonas de menor circulación viral. Así, el presidente surfea entre la información epidemiológica y el comportamiento social.
El gobierno evalúa de manera positiva esta etapa de implementación, a pesar de los ajustes que hubo que hacer en términos de circulación vehicular durante la semana. Ahora está abocado a una segunda etapa de profundización, ya que llegan los meses invernales. A la vez que prevé una salida -primero parcial– costosa y lenta.
La primera línea de gobierno que está haciendo frente a la invasión del virus la lleva el presidente con su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; Ginés González García, de Salud; Eduardo de Pedro –que lleva el vínculo con los gobernadores e intendentes–; Mario Meoni, de Transporte; Sabina Frederic, de Seguridad; Felipe Solá de Cancillería –encargado de las repatriaciones y atención en las embajadas en todo el mundo–; Juan Pablo Biondi, en Comunicación; Agustín Rossi, en Defensa; y Nicolás Trotta, en Educación. El resto del Gabinete quedó relegado a la asistencia a esas carteras que tomaron centralidad.
Dos datos clave llevaron a Alberto Fernández a tomar la decisión de profundizar la cuarentena en vísperas de la temporada otoño-invierno. Uno es científico y el otro, social. La selección de Argentina –junto a otros nueve países– por parte de la OMS para dar con un tratamiento efectivo fue una señal por parte de la comunidad científica y médica internacional de que el país está encarando el camino correcto al profundizar el aislamiento físico. El segundo dato –que tranquilizó al jefe de Estado– es una encuesta que realizó la consultora Gustavo Córdoba y Asociados, que da cuenta de que más de un 90% de los 1400 casos consultados está de acuerdo con el camino elegido por Fernández de priorizar la salud por encima de la economía. “Vamos a seguir por el mismo rumbo, no hay otra manera”, confirma un funcionario con sede en Casa Rosada, pero de visita permanente en Salud.
El comité de expertos fue armado por Ginés y lo asesoran a él y a la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti. Ante alguna consulta puntual, este comité también asesora a Fernández. Está integrado por Pedro Cahn, presidente de la fundación Huesped; el titular de la Sociedad Argentina de Infectología, Omar Sued; la jefa de Terapia Intensiva del Hospital Muñiz, Eleonora Cunto; el infectólogo Eduardo López; y la embajadora de la OMS en Argentina Mirta Roses. Se sumaron en los últimos días el presidente de la Fundación Cardiológica Agentina, Jorge Tartaglione; el jefe de Infectología del Cemic, Pablo Bonvehi; y María Marta Contrini, de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica.
Se espera para esta semana un crecimiento de la circulación local –casos sobre los que ya no se puede establecer una trazabilidad, es decir, no estuvieron con viajeros ni con sus contactos estrechos–. “Cada vez hay más casos locales. Se va rumbo a eso. Es lo que se espera que pase. Es la hoja de ruta de todos los países. Argentina está implementando un modelo único que está dando resultados, pero depende mucho de la salida de la cuarentena”, explicaron fuentes oficiales a Tiempo.
La última etapa del aislamiento físico, la salida, es clave. Desde gobierno explican que, si se toma una decisión de levantamiento de las medidas de manera anticipada, el país se arriesga a acelerar la circulación del virus y se puede perder todo el esfuerzo de meses. Por eso se prevé una salida en dos etapas, primero la relajación parcial de las medidas en las zonas de baja circulación y luego –en una segunda y premeditada fase–, se evaluará el levantamiento parcial del aislamiento físico en los conglomerados más afectados, que hasta el momento son la Ciudad de Buenos Aires, el Conurbano bonaerense, Santa Fe, Córdoba, Chaco, Tierra del Fuego y Calafate, en Santa Cruz.
La comparación con el resto de los países también sirve de brújula. Mientras China tomó medidas de fondo durante el crecimiento de la curva, Europa y Estados Unidos lo hicieron ya en su pico, Argentina lo hizo antes. “La salida del aislamiento también tiene que ser un caso único, hay que hacerlo de manera inteligente y parcial. Si salimos todos juntos a la calle nos puede hacer retroceder y exponernos de manera exponencial”, argumentaron fuentes oficiales. Pero para eso falta. El pico, según afirmó el ministro de Salud este sábado en una entrevista radial, se espera para mayo. Será entonces cuando las camas dispuestas en distintos dispositivos sanitarios dejen de estar vacías.
El Conurbano
Tras las reuniones con los intendentes, con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y con representantes de los cultos, el gobierno cambió de estrategia para lograr frenar la circulación del virus en las barriadas populares, donde el número de habitantes por casa es mucho mayor que en Capital o en las ciudades del interior de la Provincia.
Es por eso que está en estudio la posibilidad de generar actividades controladas y con distanciamiento para chicos y chicas en espacios públicos como clubes y centros comunitarios y evitar de esta manera que el hacinamiento genere más problemas que soluciones.
Además, este viernes se reasignaron partidas por 300 millones de pesos para la compra de alimentos frescos y elementos de higiene para distribuir desde los municipios. A todo esto, las cooperativas se reconvertirán en productoras de barbijos, frazadas, colchones y comida. “Va a ser un invierno muy distinto”, avizoraron.
Mutabilidad, factor de contagio y mortalidad, las claves para entender adónde va la pandemia
Sin vacunas ni tratamiento específico, los científicos analizan la velocidad de dispersión del Covid-19, que es más letal si no se toman medidas, y del que ya circulan distintas cepas.
(Foto: Telam)
Por Gustavo Sarmiento
29 de Marzo de 2020
R. Es la letra clave para entender la pandemia que tiene en vilo a, literalmente, todo el mundo. A falta de vacunas y tratamiento, su contención depende de manera esencial del inicio precoz de un aislamiento poblacional. Los países que lo han retrasado (Italia, España) o aquellos en los que los presidentes directamente negaron esa estrategia (EE UU, Brasil), hubo una aceleración exponencial de los contagios y se saturó tempranamente el sistema de salud, con el consiguiente aumento de los fallecidos, en general mayores de 60 años o con factores de riesgo previos. Buscar que cada persona contagiada infecte a la menor cantidad de gente posible (eso es R, el factor de contagio) es primordial.
El genoma de los virus ARN (que usan ácido ribonucleico como material genético o para replicarse) tiene una elevada tasa de mutación, pero la transmisión que deben hacer para sobrevivir no siempre es eficaz. "Matar al hospedador les juega en contra, pero es un efecto colateral. La adaptación a cada cuerpo les lleva un tiempo", destaca el virólogo Diego Flichman, investigador del Conicet en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA. A tal punto mutan que a Italia llegaron cepas diferentes a las chinas, con distinto grado de mortalidad.
Para evaluar si el virus logra una gran transmisibilidad o no, entra en juego R: un número predictivo utilizado para estimar la velocidad con la que una enfermedad puede propagarse en una población. En el comienzo de la epidemia, un infectado de sarampión puede contagiar de 16 a 18 personas; mientras que el virus H1N1 de 2009 tuvo un R entre 1,2 y 1,6. Ante la aparición de un nuevo virus, un R por encima de 1 dispara el alerta. "Estos virus, que suelen adquirir una infección de 15 días, tienden a tener R más bajo, pero poseen mayor capacidad de contagio", aclara Flichman.
La clave es que R descienda hoy y no cuando se acerca el pico. En Wuhan, donde empezó todo, se calcula que R era inicialmente 3,9. Tras las medidas de confinamiento social bajó a 0,32, disminuyendo enormemente la mortalidad.
"El problema –reflexiona Flichman– es que no podés vivir haciendo cuarentena, porque te destruye la economía. Y cuando la levantemos, posiblemente la cantidad de personas susceptibles vuelva a subir, sobre todo si otros países de la región, como Brasil o Estados Unidos, siguen con muchos casos".
El iceberg
A diferencia de la viruela, el coronavirus puede tardar varios días en generar síntomas. La media es entre 4 y 5, aunque hubo casos que tardaron hasta dos semanas en manifestarse. Los niños suelen ser asintomáticos pero sí pueden contagiar. "El as de espadas del virus es transmitirse sin darse a conocer, ser invisible al sistema”, señala Flichman.
La falta de síntomas complica la detección temprana, fundamental para aislarlos y evitar la propagación. Un equipo de investigadores de China y EE UU estudió los datos clínicos de miles de casos confirmados en Wuhan: para el 18 de febrero, había 37.400 personas infectadas sin detectar. "Nuestra estimación más conservadora es que al menos el 59% de los infectados estuvieron haciendo vida normal, sin hacerse el test y potencialmente contagiando a otros", dijo Wu Tangchun, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong.
Saber cuántos se enferman, y cuántos de ellos fallecen, es esencial para planificar recursos. Si el 25% de la población de EE UU se contagia, y el índice de letalidad es 1%, habría un millón de muertes.
Para Flichman, es imposible hacer testeos masivos durante la pandemia: "Todo es costo-beneficio, y necesitarías millones de muestras. Por eso todas las estrategias hoy tienen que apuntar a no saturar el sistema de salud, con cuarentena general, esa es la diferencia con España o Italia, donde no actuaron a tiempo".
Leda Guzzi, especialista de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), señala que "en Italia se presentó con una mortalidad que es el doble de la que se observó en China. Las causas pueden ir desde el promedio de edad mayor de la población hasta un sistema de salud saturado, algo que no ocurre por ejemplo en Alemania, con menos mortalidad, o la falta de medidas o el acatamiento a esas medidas. Claro, si el diagnóstico es escaso, la tasa de mortalidad está sobreestimada y uno está viendo sólo la punta del iceberg".
La batalla
Achatar la curva epidemiológica permitirá también que el sistema de salud pueda hacer frente a todos los contagios, sobre todo los de mayor riesgo. Esta semana, el Ministerio de Sanidad de España informó que el 67% de los fallecidos tienen más de 80 años, frente al 14,7% de China, lo que demuestra la diferencia de mortalidad en los países que implementaron más rápidamente las medidas sociales de restricción.
Evitar que el sistema de salud colapse es el objetivo máximo, según esgrimen las autoridades sanitarias argentinas, asumiendo que los casos seguirán apareciendo. Especialmente si se aceleran los test gracias a la descentralización de los laboratorios: "Lo que buscamos es atender miles de casos, y no cientos de miles. Y ganar tiempo para cuando llegue el pico (calculado para fines de abril o principios de mayo). Desde adquirir y fabricar insumos hasta reclutar gente y terminar hospitales. Como si fuera una guerra".
En esa batalla, el miércoles fue un punto de quiebre, cuando emergió con fuerza la transmisión comunitaria: de los 117 casos de ese día, casi la mitad no fueron ni importados ni por contacto estrecho.
La oportunidad
El lunes, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció que los médicos neoyorquinos serían los primeros en probar suero de personas que se han recuperado del Covid–19 en aquellos que estén seriamente enfermos. La inmunización de los contagiados de este coronavirus es aún una incógnita que estudian diferentes científicos del mundo y hay gobiernos que ya contemplan la posibilidad de que los inmunizados salgan de sus domicilios para sumarse a la fuerza de trabajo.
Flichman concluye que "los virus pandémicos al año siguiente casi desaparecen, porque ya infectaron a gran parte de la población. Así pasó con el H1N1. Se les termina el nicho y luego se abre el lugar para otros cientos de virus que están esperando que llegue su oportunidad. Todo el tiempo van probando".
Las cosas del Poder
Contra el aislamiento, en nombre de la economía
El lobby financiero, respaldado en un fuerte aparato de difusión, busca torcer la política sanitaria por las menores ganancias que le genera la cuarentena.
(Foto: Telam)
Por Martín Ferreyra - martinferreyra1@gmail.com
29 de Marzo de 2020
Después de haber lanzado la cuarentena dos semanas atrás con amplio apoyo del sector privado, la semana pasada el gobierno se topó con una propuesta para revisar la estrategia de prevención sanitaria y dirigir el foco a la recuperación de la economía.
La dicotomía salud versus economía se distribuyó con inteligencia a través de las columnas más leídas de los grandes medios de comunicación y en pocas horas se convirtió en el centro de un debate que obligó al propio presidente Alberto Fernández a ratificar públicamente su decisión política.
Así, con el aislamiento social obligatorio en marcha, proliferaron informes económicos que plantearon la complejidad del escenario post pandemia para el mundo, la región y el país. El pronóstico generalizado fue negativo y la única diferencia pasó por la crisis histórica que eligió cada analista para comparar la que se prevé heredar en esta ocasión.
Los medios de comunicación acompañaron con la difusión del desastre, que acumuló víctimas velozmente y sumó a sus filas de afectados al primer ministro británico, Boris Johnson.
La posición del oficialismo y otras fuentes consultadas es que la fuerza que agitó la "falsa dicotomía" es el lobby financiero, los bancos y los acreedores externos. En menor medida señalan también a empresas multinacionales.
Del otro lado se recortan a favor de la estrategia preventiva sectores importantes de la industria en sus distintos niveles, fundamentalmente la producción alimenticia y sus asociados, como los fabricantes de insumos para la producción fabril. También aparecen en este grupo el comercio mayorista y minorista, además de los transportistas, que fueron claves para el abastecimiento a nivel nacional, y las pymes de los distintos sectores.
Pero incluso estando expresamente a favor de la orientación del gobierno en la crisis del coronavirus, estos sectores también señalaron la incertidumbre que plantea la economía en el corto plazo y aprovecharon para reclamar asistencia del Estado para cumplir con el pago de los salarios de abril.
Hormiguero
En el entorno de Balcarce 50 atribuyen la aparición de la propuesta a empresas que anticipan cuantiosas pérdidas: "Sectores financieros, especuladores profesionales que tiene el panorama complicado y patearon el hormiguero", dicen. Aunque el presidente Fernández, en la entrevista que ofreció el jueves a la TV Pública, prefirió no confirmar la prolongación de la cuarentena, la versión dice que el gobierno definirá ese camino en las próximas horas apoyado en las encuestas que le atribuyen una alta ponderación.
El juego del titular del Ejecutivo es interno pero también regional. Junto con el primer ministro inglés los más reacios a ordenar en sus países la cuarentena fueron casualmente los líderes más importantes de la región: Donald Trump, de Estados Unidos; José Manuel López Obrador, de México; y Jair Bolsonaro, de Brasil.
Fernández está cómodo con la diferencia y cerca suyo avisan que los empresarios "están locos si quieren 'La Gran Bolsonaro"'. De todos modos la creencia es que "las primeras operaciones sobre 'salud o economía' fueron diseñadas en el país" y los emisarios las hicieron rondar por varios ministerios y, previsiblemente, también por el BCRA.
Huellas
Para el ex subsecretario de Industria y Comercio Miguel Ponce, si los bancos fueron promotores de levantar la cuarentena, también existieron los reclamos de sectores pymes que apoyaron al presidente pero, a la vez, le hicieron advertencias repetidas sobre las cadenas de pago, que estarían a punto de romperse.
Ponce definió positivamente la política oficial, sobre todo comparada con la de sus pares americanos. Sin embargo, con la referencia de los sectores de la economía considerados "esenciales", proyectó que el gobierno mantendrá la cuarentena hasta el punto más alto de la curva de la pandemia y que después va a sostener "cuarentenas verticales" para liberar paulatinamente los sectores de la economía menos comprometidos.
Fuente:TiempoArgentino
Fuente:TiempoArgentino
Historias de cuarentena
Los insólitos pedidos de los repatriados a los que el Estado aisló en hoteles
La medida rige para los porteños a los que el Gobierno rescató de los países donde estaban varados y muchos lo toman como si fueran vacaciones. Desde una habitación a la que entre sol "para sintetizar vitaminas", hasta hielo para el fernet y el autógrafo de un jugador de fútbol. Los caprichos más increíbles.
El gobierno porteño decidió aislar a los residentes de la Ciudad de Buenos Aires que el Estado repatrió durante los últimos días en hoteles, para hacer la cuarentena por posible contagio de coronavirus, como una medida para evitar el colapso de los hospitales. Sin embargo, algunos de estos argentinos lo toman como si fueran vacaciones y exigen cosas insólitas.
El diario Clarín hizo un relevamiento y reveló que, por ejemplo, una mujer solicitó una habitación a la que entre mucho solo "para sintetizar vitamina". Pero no es el único pedido increíble.
Otro de los viajeros está hospedado en el mismo hotel que Sergio Romero, uno de los históricos arqueros de la Selección Nacional de fútbol. Al enterarse le pidió a los voluntarios que se desempeñan en el complejo que le consigan un autógrafo, le respondieron que no están para eso.
No faltó, así explica la publicación, el que pidió "hielo para el fernet".La solicitud, por supuesto, fue rechazada.
Cabe destacar que los hoteles que se utilizan para el aislamiento de argentinos repatriados son considerados edificios extrahopitalarios y se utilizan para no colapsar el sistema de salud porteño. No se trata de un servicio de hotelería.
Cada persona recibe visita médica y un kit de aseo y la ropa de cama necesaria. Las cuatro comidas están garantizadas, con opciones vegetariana, vegana, kosher o celíaca, si así alguien lo requiere Fuente:PoliticaArgentina .








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