AUDITORÍA
Los números de Lifschitz
El exgobernador consideró que el informe de la AGN confirma el déficit aceptado por el Frente Progresista
El exgobernador Miguel Lifschitz salió ayer a responder al actual gobierno provincial sobre las conclusiones del informe de la auditoría de corte de la Auditoría General de la Nación (AGN). "Según el informe, el déficit de 2019 cerró tal cual habían afirmado desde el Frente Progresista, muy por debajo de lo que anunciaba Perotti desde agosto, y los compromisos con proveedores se ubican en $4.500 millones. “Ratifica las cifras que dijimos una y otra vez”, afirmó el ex gobernador Miguel Lifschitz, a través de sus redes sociales. “Es hora de que el gobierno asuma la realidad y ponga de vuelta en marcha a Santa Fe”, sostuvo el actual presidente de la Cámara de Diputados, quien dijo que “el informe señala con claridad datos que hemos presentado en muchas oportunidades”. “Ratifica las cifras que dijimos una y otra vez y que marcan la posición de una de las provincias en mejor situación económica y con menos deuda del país”, añadió en referencia al trabajo publicado por el organismo que asiste técnicamente al Congreso de la Nación Argentina en el control del estado de las cuentas del sector público.
“El déficit no era de 20 mil millones, como dijeron en varias oportunidades, el gobernador (Omar) Perotti o el ministro (de Economía, Walter) Agosto, sino de 8.199 millones. La deuda con proveedores no pasaba de los 4.500 millones, y en la caja había más de 4.500 millones al momento del traspaso de gestión”, detalló. Siempre en relación al trabajo de la AGN, Lifschitz completó la evaluación: “El informe de la AGN describe la situación de una gestión responsable y transparente que dejó una provincia en marcha, con fuerte inversión pública en un país que atravesaba una grave crisis económica, con estancamiento, inflación y caída del empleo”.
El informe elaborado por la AGN confirma que el déficit presupuestario de la provincia al 11 de diciembre era de $8.199 millones (2,6% del gasto total ejecutado en 2019), tal como había anticipado la gestión anterior. Lifschitz aseguró que "ninguna" de las cifras del déficit difundidas por Perotti y Agosto "era cierta".
Lifschitz aseguró que "en cuanto a la deuda exigible con proveedores y contratistas del Estado, la AGN confirmó que era de $4.400 millones (1,5% del presupuesto 2019 de Santa Fe), más baja que en 2007 si se la relaciona con el presupuesto anual de ese año. Desde el FPCyS, siempre se afirmó que la deuda neta exigible era inferior a $5.000 millones". Y señaló: "En aquella presentación realizada en enero en la Casa Gris, el gobierno de Perotti habló de $27.000 millones de deuda flotante, incluyendo el monto total de salarios y jubilaciones, como así también la coparticipación a favor de los municipios y comunas".
Para Lifschitz, "un dato muy importante a tener en cuenta es que no sólo la AGN confirma el bajo nivel de deuda de Santa Fe, que la posiciona muy lejos de la realidad que presentan otras provincias como Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza o la propia Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sino que además, Santa Fe tiene muchos recursos por cobrar de parte del gobierno nacional: más de $ 100.000 millones por los fallos de la Corte Suprema, más de $ 5.000 millones por el pago pendiente de ANSES (que la ley de Presupuesto nacional obligaba a realizar durante 2019) y la compensación por las medidas tributarias inconstitucionales de parte del gobierno nacional en agosto 2019, que significaron una gran pérdida para la provincia, a escasos meses de cerrar el año. Y vale aclarar, sobre este último punto, que el gobernador firmó en diciembre (pocos días después de asumir) un acuerdo mediante el cual se comprometió a no reclamar dichos fondos durante todo el presente año".
El exgobernador considera que "Santa Fe no sólo goza de una buena salud de sus finanzas actualmente, sino que además tiene por cobrar mucho más de lo que debe, una situación completamente excepcional para cualquier provincia de la Argentina".
07 de junio de 2020
Pedido de informes al gobierno por 300 despidos en la construcción
En el club de la obra pública se quitan peso
Diputados señalan críticos la continuidad de Obring y Pecam como históricas contratistas del Estado, y el fuerte recorte de personal que hicieron
Por Luis Bastús
Obring es una de las mayores contratistas del estado provincial
La Legislatura puso la mira sobre dos empresas denunciadas por el gremio de la construcción, Uocra, de haber despedido 300 trabajadores antes de la cuarentena con el argumento de que la falta de pago de las certificaciones de obra pública por parte del gobierno provincial. Y en ese detalle radica lo estridente de la denuncia y del pedido de informes parlamentario a la Casa Gris: es que las dos constructoras son recurrentes ganadoras de licitaciones de obra pública adjudicada por el gobierno provincial desde hace varios años; y continúan con ese status. Pero le endilgan responsabilidad en los despidos de trabajadores porque dejó de pagarles. Se trata de Pecam SA y de Obring SA, dos jugadoras de elite en el negocio de la obra pública local.
En la sesión del jueves, Diputados aprobó un pedido de informes impulsado por Carlos Del Frade (Ciudad Futura - FSyP) orientado a que la administración de Omar Perotti "informe sobre los despidos de los trabajadores de las empresas Obring y Pecam en las obras que venían llevando adelante en el departamento Rosario, denunciado por la Unión Obrera de la Construcción", dice el texto.
Los despidos se acumularon desde finales de 2019 y durante el primer trimestre 2020, según ratificó a Rosario/12 Carlos Vergara, titular de la seccional local de Uocra. El dirigente gremial aclaró, no obstante, que estas cesantías no ocurrieron dentro de la cuarentena general, algo prohibido por el decreto nacional 329/20. Pero antes sí, corroboró, hubo 300 obreros de la construcción que fueron desafectados de las dos contratistas del Estado. El argumento patronal apunta al default del Santa Fe con sus prestadores, tal como denunció el gobierno de Omar Perotti desde su hora 0. Esta deuda impaga que paralizó la obra pública desde diciembre suma 6100 millones de pesos, y ahora encontró un principio de acuerdo (ver aparte).
La intención de Del Frade con el pedido de informe es hacerle asumir al gobierno -aunque le eche la culpa al antecesor- su responsabilidad de fondo en la pérdida de 300 fuentes de trabajo con el caso Obring y Pecam. Pero también, poner de relieve la implacable continuidad de ambas compañías como ejecutoras de obra pública en Santa Fe. "Eso es lo que llama la atención. En los cuatro años de Miguel Lifschitz como gobernador, y en lo que va de Perotti, presenté una vez por año este mismo pedido de informe acerca del club de las 20 principales contratistas. Nunca me contestaron ni un solo pedido. Este es el contexto y es preocupante", inquirió Del Frade.
Pecam SA fue creada a fines de los 60 por Ricardo Griot, su titular y uno de los vicepresidentes de la Cámara Argentina de la Construcción. Su éxito como oferente de licitaciones en Santa Fe la llevó a construir más de un centenar de obras públicas en el rubro educación, salud, vivienda, estructura penitenciaria, etc.
Obring SA es una rama del Grupo RGJ, de la familia Gagliardo, creada también a fines de los 60, y radicada en Rosario desde 1974. Este grupo tuvo reciente notoriedad hace poco porque otra de sus patas -Gagliardo Agrícolo Ganadera SA- pidió la quiebra de la aceitera Vicentin y precipitó el concurso preventivo de acreedores más grande de la historia santafesina.
Del Frade cuestionó "relaciones políticas y comerciales que por alguna razón hacen que siempre los mismos ganen las licitaciones. Quiero saber si eso obedece a que son los mejores, efectivamente, o por el lobby que ejercen y que el gobierno les permite ejercer. Hay un secreto informativo en torno a esto y es muy raro. Debería investigarse", escudriñó.
El planteo aprobado por Diputados requiere información sobre cantidad y motivos de despidos en las dos empresas, y la relación contractual de ambas con el gobierno provincial. Pretende el detalle de la cantidad de obras ejecutadas por estas en los últimos diez años, y la "nómina de las veinte principales empresas que fueron y son contratistas del estado provincial en los últimos diez años".
El mensaje fue acompañado en las firmas por diputados de casi todos los bloques en la comisión de Asuntos Laborales: Fabián Palo Oliver, María Laura Corgnali, Lionella Cattalini, Ariel Bermúdez, Sergio Basile, Lucila De Ponti, Silvana Di Stefano, y Betina Florito. Del Frade no se hace ilusión de que le respondan, pero sigue preguntando lo mismo una vez por año. Y esta vez la Cámara volvió a acompañarle la pregunta.
07 de junio de 2020
Supermercados La Gallega, también en la mira
Con todo aprecio
Diputados dio curso en la misma sesión del jueves a un pedido de informes elevado al Ejecutivo provincial acerca de una denuncia proferida por delegados de la cadena de supermercados La Gallega y recogida por Asociación Empleados de Comercio. El planteo parlamentario exige datos sobre las condiciones de higiene y salubridad que tienen los y las trabajadoras de La Gallega, si el Ministerio de Trabajo ha realizado inspecciones allí en los meses de marzo y abril, cuál ha sido el resultado, y si actualmente se cumplen en todas sus sucursales con las mínimas condiciones de seguridad y profilaxis".
El pedido de informes, presentado por Carlos Del Frade, también salió con despacho de la comisión de Asuntos Laborales. "Hay delegados y delegadas de distintas sucursales deLa Gallega que nos contaron que carecían de guantes, barbijos y alcohol en gel, además de soportar condiciones hostiles de trabajo en lo cotidiano", señaló el legislado
07 de junio de 2020
Experiencia innovadora en el Superior de Comercio
Aprender a crear con tecnología
La asignatura informática de la escuela de la UNR trabaja con los principios construccionistas de Seymour Papert
Por Gonzalo J. García
La experiencia se desarrolló el año pasado, en las aulas
La programación ha tomado, en los últimos años, una preponderancia tanto en el mundo académico como laboral. Cada vez con más frecuencia se suelen traer a colación conocimientos de esta disciplina y mucho se ha hablado de la importancia de que los jóvenes puedan adquirirlos. Una experiencia educativa innovadora, desarrollada por el docente Ricardo Salvador en la asignatura Informática de la Escuela Superior de Comercio de la Universidad Nacional de Rosario, busca poner en contacto a los estudiantes con el conocimiento a través de la práctica bajo los principios construccionistas de Seymour Papert. Para realizar esta iniciativa, Salvador contó con la cooperación de Natalia Mojelat, del Instituto Rosario de Investigaciones en Ciencias de la Educación (IRICE) y con Guillermo Rodríguez, de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR.
La idea surgió a partir de que Salvador se metió de lleno en el mundo del software libre, cuando cursaba el Seminario final de la Maestría de Informática Aplicada a la Educación en la Universidad de La Plata en 2008. “Así llegué a un entorno de desarrollo realizado específicamente para educación que se llama Squeak-Etoys, una herramienta que permite programar de una manera más amena y amigable. Tiene la facilidad para reproducir música, hacer dibujos, mover figuras, etc.”
La herramienta evita tener que conocer tan a fondo el lenguaje de programación e invita a sus usuarios a poder utilizarla con una simpleza más marcada. Desarrollado por Alan Kay y Seymour Papert está dedicada para avanzar y apoyar el aprendizaje construccionista. Es totalmente de código abierto y sus autores la pensaron como un vehículo educativo.
Gracias a su sencillez, el usuario puede modificar elementos del programa y rediseñarlos, lo que abre el apetito por el conocimiento y las ganas de poder resolver distintas dificultades. “Es muy importante cómo se reacciona a su uso, porque uno pone mucho en la construcción de ese objeto y cuando no funciona o el resultado no es el esperado, despierta las ganas de saber el porqué y solucionarlo. Ahí está lo que Papert llamaba prueba de realidad”, destacó Salvador.
Fomentar la creatividad
La experiencia se desarrolló el año pasado, cuando la concurrencia de los estudiantes a las aulas no estaba radicalmente afectada por las medidas sanitarias actuales. Se conformaron dos grupos de quince alumnos de 3° año con el objetivo de abordar los conceptos de software y programa, entre otros. Tuvo cuatro momentos diferentes: primero se le pidió a los alumnos que redacten qué les gustaría modificar de un videojuego si pudieran hacerlo, luego se le indicó cómo ejecutar y jugar a un juego especialmente creado para la experiencia y después se les explicó cómo acceder y modificar los componentes del mismo, desde el aspecto gráfico hasta el código.
“Al juego en cuestión se lo llamó flappy-supe ya que era similar al Flappy Bird, un entretenimiento muy popular que tiene como protagonista a un pajarito que debe ir superando obstáculos. Les dije a los estudiantes que lo jueguen, que se fijen qué le cambiarían y después les mostré cómo modificar el código. Ahí les plantee algunos desafíos para que se pongan a interactuar con el programa”.
Salvador les propuso que investiguen ellos mismos en el programa para poder cambiar algunos componentes, como por ejemplo que vaya más rápido o logre saltar más lejos. “Les planteé desafíos muy simples para que por sí solos puedan observar el funcionamiento. No eran tareas complejas como crear un juego de la nada, sino poder modificar diversas cuestiones a partir de una plantilla ya armada”, recordó.
Luego, les solicitó que indaguen el significado de los conceptos de instrucción, variable, secuencia, condicional y repetición para que pudieran identificarlos en la actividad que acababan de realizar. “Los resultados fueron interesantes porque relacionaron mucho lo que hicieron con los distintos términos. Fue una experiencia alentadora de mutuo aprendizaje”.
Salvador marcó que al enseñar esto se vuelve a la concepción de la tecnología como extensión del usuario en cuanto a sus facultades de comunicación y expresión. “Noté que los y las estudiantes se esmeraban mucho por rediseñar el personaje principal, y ponían mucha impronta personal en el tiempo que le dedicaban. Claramente se notaba su singularidad en el proceso”.
"Se trata de correr al alumno del lugar de mero consumo de tecnología hacia una posición en que se vea como posible creador o productor de la misma”.
La experiencia llevada a cabo en el Superior de Comercio remarca que muchas veces no sólo alcanza con los contenidos teóricos para comprender la complejidad de un tema, sino que poder llevar esos conceptos a la práctica suma para que el estudiante se haga de los mismos. “Hacer, practicar, intentarlo varias veces. Estas son algunas de las claves, es decir, se aprende haciendo. Hay que entender que cada uno va a tener su experiencia particular y que no se va a poder seguir al pie de la letra un plan sistemático e igual para todos. La práctica hace la diferencia y es la mejor manera de aprender: no es simplemente estudiar de memoria y repetir, sino verdaderamente que el conocimiento sea una herramienta para la vida”.
En conclusión, intervenir un programa o proyecto, enseñar los elementos básicos de su interfaz y del código, y proponer que los alumnos realicen cambios para alcanzar desafíos y luego profundizar en conceptos propios de programación, dio resultados alentadores como estrategia didáctica. “Con este tipo de experiencia también se trata de correr al alumno del lugar de mero consumo de tecnología hacia una posición en que se vea como posible creador o productor de la misma”.
El desafío de motivar
El docente comenzó hace unos siete años a traer este tipo de experiencias a clase y con el tiempo les fue dando más impronta. Desde 2017, las documenta en un exhaustivo trabajo de revisión con la idea de poder mejorar el proceso de aprendizaje y agregarle todos los años un elemento nuevo. “Muchas veces los docentes estamos limitados por los tiempos escolares pero todos los años intento pulir más el proceso para que sea provechoso para los alumnos. Me parece un medio interactivo y de expresión donde se puede aprender mucho de una manera no tan tradicional”.
A su vez, Salvador desmitifica la idea de que la programación está cercada solamente para las grandes mentes de la industria que suelen habitar Silicon Valley. “Con los años, la idea de que la programación era un universo lejano se ha ido desarmando. Con el desarrollo web de los últimos tiempos el proceso se ha ido naturalizando y muchos aprenden gracias a programas de código abierto y las prácticas constantes. Poner estos contenidos al alcance de la escuela secundaria suma una forma más de expresión y a los estudiantes les brinda un horizonte de conocimientos que le puede ser muy útil para despertar vocaciones”.
Teniendo en cuenta la contingencia actual y como ha afectado a la cotidianeidad escolar, el docente sostiene que uno de los grandes desafíos es generar la motivación del estudiante. “Las plataformas virtuales funcionan mejor con adultos que están motivados por su propia elección de la propuesta formativa que cursan. En cambio, la educación secundaria es obligatoria y no una elección de cada adolescente, por lo que el interrogante pasa por cómo motivar hacia un aprendizaje que ahora es más autónomo. Es un desafío porque ya no podemos conducir, coordinar o facilitar una actividad de la misma manera que si tuviéramos uno o varios encuentros presenciales por semana, por ende hay que refuncionalizar la manera de enseñar”.
Histórica caída interanual del 28,5% de la producción industrial en Santa Fe
La peste arrasó la economía
La producción industrial en Santa Fe registró en abril una histórica caída de 28,5% interanual, según informó la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), con rubros como el automotriz y la siderurgia con actividad nula durante el mes. El complejo metalúrgico sufrió una caída del 52,2% con respecto a 2019. Sólo la industria cárnica tuvo números positivos, con una producción 8,8% superior en relación al mismo mes del año anterior y una expansión del volumen de las exportaciones argentinas de carne bovina en los primeros cuatro meses de 241 mil toneladas, que representan una expansión de 17% frente al mismo período de 2019. Tras varios meses de retrocesos, el consumo aparente de carne por persona tuvo una mejora de 7% interanual, y se ubicó en 53 kilos.
"El resultado muestra el impacto pleno del cumplimiento de las normas de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio en la industria santafesina. Varios e importantes sectores no registraron actividad productiva y muchos otros enfrentaron fuertes bajas", dicen desde Fisfe sobre el resultado del relevamiento. Al cierre del primer cuatrimestre del año, la industria manufacturera en Santa Fe muestra un retroceso de 12,9% frente a igual período del año pasado. Mientras esperan una "lenta recuperación de la actividad fabril a partir de la paulatina habilitación de más actividades y la puesta en marcha de plantas industriales en un contexto de severas restricciones", destacaron que el 83% de las ramas de actividad industrial con desarrollo en Santa Fe registraron menor nivel de producción en relación al mismo mes del año anterior. En autopartes, la caída fue del 87,5%; en prendas de vestir, del 78,2%. Del otro lado, como excepciones, hubo un leve crecimiento en molienda de cereales, del 0,4%, un 5% en productos lácteos y 8,8% en carne vacuna.
El informe de Fisfe subraya que "en Santa Fe, el programa nacional de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, los beneficios en materia de contribuciones patronales y las líneas de crédito impulsadas desde el Banco Central, junto a otras políticas de carácter complementario de orden provincial, aportaron importantes recursos para el sostenimiento de los puestos de trabajo y la producción. De igual manera, el Ingreso Familiar de Emergencia, y otros mega programas sociales, permitieron asegurar, en un contexto inédito, ciertos niveles indispensables de demanda de bienes y servicios".
El informe de Fisfe también subrayó las severas bajas del comercio exterior argentino en abril, con un 58,3% de caída de las exportaciones de manufacturas de origen industrial. Otro dato establecido por Fisfe es que en Santa Fe, al finalizar el año 2019, el saldo total de préstamos otorgados al conjunto de actividades económicas alcanzó a 207 mil millones de pesos, representando el 8% del total del sistema financiero argentino. Las tres principales actividades económicas destinatarias de los préstamos son: personas físicas en relación de dependencia laboral (28%), industria manufacturera (25%) y cultivos agrícolas (21%).
07 de junio de 2020
Plenario de secretarios generales de Municipales
Rechazan cobrar los salarios con pagos escalonados
A través de una teleconferencia, los secretarios municipales expresaron su malestar.
El plenario de Secretarios Generales de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Santa Fe (Festram) resolvió rechazar “enérgicamente los intentos de autoridades municipales y comunales para pagar en cuotas o en forma desdobladas los salarios de trabajadores y trabajadoras”. Por tal razón se ratifica que la fecha límite para el pago de haberes es hasta el día 7 del mes subsiguiente, quedando los sindicatos facultados para iniciar medidas de fuerza y retención de tareas, manteniendo las guardias mínimas que exigen los protocolos de lucha contra la covid-19.
A través de una teleconferencia, de la que participaron representantes de 35 sindicatos adheridos a Festram, se recordó que “a la fecha no darán cumplimiento en tiempo y forma al pago de salarios correspondientes al mes de mayo las municipalidades de Coronda, Funes, San Justo, Roldán, Granadero Baigorria, Venado Tuerto, San Javier y en 22 comunas de distintos Departamentos de nuestra provincia”.
“El incumplimiento de protocolos de salud, reducciones salariales, la falta de pago del bono por actividad esencial, despidos e intentos de modificar estructuras funcionales aparece como una constante en distintas municipalidades y comunas”, se recordó.
“A estas provocaciones –señala el comunicado de prensa de los municipales- se suma la tentativa de desdoblar el pago de salarios y la incertidumbre que esta situación genera en la vida laboral y familiar de los trabajadores convocados en la emergencia, y más aún, los que por su condición de riesgo no pueden prestar servicios, todo lo cual ha puesto al gremio en estado de alerta”.
En ese marco, y la espera de poner fin a estas situaciones, el próximo miércoles está convocada la reunión de paritaria en Casa de Gobierno.
El titular de Festram, Claudio Leoni, se manifestó indignado “por la falta de responsabilidad pública y ausencia de ética y solidaridad de aquellos que buscan reducir gastos con el salario de los trabajadores, mientras pagan millones de pesos al sector financiero de las ART, que cobran sus cápitas por la totalidad de los trabajadores cuando más del 40% están obligados a respetar el Aislamiento Social y en consecuencia sin ningún tipo de obligaciones prestacionales”.
Fuente:Rosario12
Estamos en el aire
“Ahora, es cuando más ganas de hacer periodismo nos dá”
Por Ernesto Ávila
Publicada en 07/06/2020
La pandemia de coronavirus, más la crisis en la que subsumió al país el macrismo y la gestión de los Ceos, tiene a mal traer a los emprendimientos de comunicación autogestivos. Pero Daniel Fosarolli, uno de los fundadores y referentes de Radio Comunitaria Aire Libre, un medio popular con más de tres décadas de vida, no se asusta: recuerda las sucesivas crisis del país a las que pudieron sobreponerse, en especial las más profundas como las últimas de Macri, las del 2001 o las de la era del menemismo. “Las pasamos todas y acá estamos. Cuándo nos preguntan cómo hicimos para sobrevivir les decimos que no sabemos. Peró lo que sí sabemos es que son estos momentos difíciles con pandemia incluida cuando más nos gusta hacer periodismo, porque es cuando nuestra gente más nos necesita ante el bombardeo de mentiras desde los grandes medios”.
Fosarolli, también referente del Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco) e integrante de la Coalición para una Comunicación Democrática, se fastidia porque al sector de la comunicación autogestivo y popular se lo ningunea, sobre todo desde el Estado, porque no se lo trata como al resto de los medios comerciales y a veces, comenta, hasta se duda si es sustentable. “¿Cómo no vamos a ser sustentables se llevamos 31 años de existencia y pasamos por todas las crisis?”, se pregunta entre risas. Pero a la hora de reflexionar sobre el rol del periodismo se pone serio y vuelve a plantear una idea básica que en los grandes medios se falsea una y otra vez, la del periodismo objetivo o independiente. Y apela a la ética del comunicador como el último gran reservorio de la dignidad de este oficio.
—Entre tanto ruido mediático y pandemia se diluyen las reflexiones sobre el periodismo ¿Cómo lo ves hoy?
—El periodista es un comunicador que tiene supuestamente algo para decir. O tiene él mismo algo para decir o una empresa lo contrata para que diga lo que la empresa tiene para decir. O puede ser un periodista que trabaja en forma independiente en un medio comunitario, cooperativo, alternativo, en donde también esa organización tiene cosas para decir. Entonces, todo periodista, todo comunicador, responde a determinados intereses, algunos son intereses mezquinos, privados particulares, egoístas y otros son intereses colectivos. Esa es la diferencia entre trabajar para una empresa de medios o trabajar en forma colectiva en un medio cooperativo, comunitario, donde se debaten las ideas y se logra un consenso en función de emitir un mensaje que por lo general, las organizaciones sociales tienden a que sea de bien público, de bien común, para generar, para producir, para incentivar el bienestar común. Pero además, el periodista es una persona, con un punto de vista subjetivo, es decir, entonces nadie hace periodismos objetivamente sin ningún condicionamiento, es falsa esa idea de que existe un periodismo independiente,
—Y los intereses mezquinos que hacen hablar a ciertos periodistas hoy quedan al desnudo, sobre todo en momentos tan delicados como este en donde una pandemia trastocó todo…
—En momentos como este, cuando pasan cosas como ésta, es cuando a los medios populares más ganas de hacer cosas nos da para que le vaya mejor a la gente, para que la sociedad no esté peor, es cuando más necesitamos hacer comunicación, cuando más necesitamos hacer periodismo,
—¿Cuáles son las líneas de trabajo desde el periodismo popular en tiempos de pandemia?
—En principio la premisa desde donde comunicar que tienen los medios populares es cuidar la vida de la gente, que no haya gente que muera por esta enfermedad, porque para nosotros no sobra nadie. Probablemente para alguna empresa de medios, con otro tipo de intereses e inversiones en distintos lugares por ejemplo en fondos de pensiones o de salud, les debe parecer que debe sobra mucha gente mayor. Nosotros buscamos la forma de no disparar informaciones dudosas, buscar datos certeros, no inventar noticias para que respondan a determinados intereses políticos o económicos, se intenta brindar la información necesaria pero también fomentar que la gente se cuide, porque es falsa la idea que esto es economía versus salud. No es verdad que si se libera la cuarentena va a resurgir la economía y que una persona se puede quedar en casa sin nada para comer, siempre los medios nos llevan hacia el blanco o el negro. Nosotros debemos tratar de buscar, analizar y reflexionar sobre lo que está pasando y no dejarnos arrastrar por los grandes medios que nos llevan a una dicotomía entre una cosa o la otra, hay que buscar un equilibrio. Y la verdad, me compadezco de los gobiernos de turno tanto nacional provincial y municipal, en cada rincón de nuestro país tomar una determinación en esta situación debe ser tremenda.
—A la vez, la situación desde los medios autogestivos también es muy complicada.
—Venimos de un período de cuatro años de macrismo y aún en último tiempo con el nuevo gobierno en donde se nos complica mucho hacer un periodismo sustentable económicamente, los compañeros que trabajan en los medios autogestionados son trabajadores, periodistas, a los que se nos dificulta poder acceder a un ingreso mínimo para poder sostener una familia, y encima muchas veces no podemos contar obra social o con los beneficios que cuentan los periodista empleados de algún medio. La situación de los periodistas de los medios populares y comunitarios es mucho más crítica que en los grandes medios comerciales pero la gran diferencia que nosotros en estos momentos tenemos más ganas de comunicar y hacer lo posible para seguir buscando la verdad, la información que necesita la gente para que no haya desesperación. En estos momentos de crisis por la pandemia se pueden generar cosas muy perjudiciales para la gente si los medios de comunicación no hacen un tratamiento adecuado de la información. Se puede disparar una verdadera locura.
Fuente: El Eslabón
CUARENTENA SIN HAMBRE
Clubes de fútbol infantil cambiaron la pelota por una olla solidaria
El 13 de marzo pasado la pelota dejó de rodar en todas las canchitas de fútbol infantil y juvenil de la ciudad por la emergencia sanitaria, que posteriormente se transformó en cuarentena, dictada por el gobierno nacional por la pandemia de coronavirus.
A pesar del cese de la actividad deportiva, los clubes de barrio no se quedaron con los brazos cruzados y decidieron reforzar la asistencia social que las instituciones le brindan a los chicos.
Rosarioplus.com dialogó con dirigentes de tres clubes de fútbol infantil y juvenil que se no se quedaron de brazos cruzados y encararon tareas solidarias para contener a los niños en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
"Lamentablemente la actividad principal, que es el fútbol baby, es nula. Por eso, vimos la posibilidad de poder darle una mano a los vecinos a través de la olla solidaria", comentó Sebastián, directivo del club Alice.
La institución ubicada en Ayacucho al 4800 recibe todas las semanas a alrededor de cien niños del barrio, que van de categoría 2007 a 2015, que participan del torneo que organiza L.I.F.A.

todo el deporte amateur)
"Venimos cocinando lunes y jueves por la tarde noche. En principio arrancamos con 100 porciones y al día de hoy estamos superando las 150", señaló el dirigente y agregó: "Vamos cocinando con la mercadería que nos van donando. Vamos golpeando puertas, las cuales por suerte nos van dando alimentos".
En cuanto al vínculo de los profesores de las diferentes divisiones con los menores, durante el aislamiento social, preventivo y obligatoria, Sebastían manifestó: "Al principio de la cuarentena nos comunicamos a través de los grupos de whatsapp. Ahora que pueden salir un ratito, al ser la mayoría de los chicos del barrio, pasan por el club. Están felices, con unas ganas de volver a jugar al fútbol".
Además de la actividad solidaria, los directivos aprovecharon el parate para sembrar la cancha. "Hoy, por suerte, la siembra dio resultado y brotó. Está quedando lindo el campo de juego", afirmó orgulloso el integrante de la CD de Alice.
Sobre la priorización de la asistencia social de una institución que tenía como actividad principal el fútbol, Sebastián reflexionó: "La verdad que en ese aspecto nosotros no nos enfocábamos o no nos dábamos cuenta lo importante que era esa parte social; a partir de la pandemia entendimos las necesidades del barrio y acá estamos para seguir trabajando para el club y para la gente".
El el caso del club Baigorria Unidos, el fútbol siempre fue la escusa para potenciar su aspecto social. "Todo lo que hacemos es para poder sacar los chicos de la calle", señaló Leandro, uno de los fundadores de la institución de la vecina localidad.
"Nosotros formamos el club con un grupo de amigo y padres. Tenemos muchos chicos de bajos recurso", manifestó el dirigente y comentó que antes del ASPO, los chicos recibían, en cada práctica, "la merienda con bizcochuelo o torta frita que hacía la gente de la comisión directiva y algunos padres".

"A los chicos no se le cobra cuota y se les hizo el carnet de la liga Nafir y todos los fin de semana los llevamos en cole a competir con otros club. Todo los gasto lo solventados con rifas, venta de pollo y algún que otro evento", explicó Leandro.
Sobre la iniciativa de continuar con la función comunitaria de Baigorria Unidos durante la cuarentena, el dirigente dijo: "Luego que apareció esto de la pandemia, unos de los jugadores de primera división del club propone seguir haciendo cosas para los chicos y la gente que necesita. Ahí comenzamos a cocinar los días miércoles y viernes a las noche para la gente del club y lo que necesitan lo hacemos en la casa de un integrante de la comisión". "La comida la vamos haciendo con donaciones de la gente de la comisión y de personas que se entera lo que hacemos y nos trae cosas para cocinar", agregó.
Cuando las actividad futbolística vuelva a la normalidad, el club deberá buscar un nuevo predio para practicar, ya que el lugar donde desempeñaban la actividad hasta ahora, el Camping EAS Hospital Escuela Eva Peron Granadero Baigorria, incrementó exponencialmente el precio por el alquiler de las instalaciones. "Cambio la comisión directiva y la gente que está ahora, prácticamente, nos echó. Nos quieren cobrar mil pesos la hora de uso de la cancha, sabiendo que para nosotros es imposible pagar esa plata, ya que practicamos lunes, miércoles y viernes de 18 a 20n horas y jugamos los fin de semana. Es imposible juntar ese dinero", remarcó Leandro.
Entre primera división, Reserva, juveniles e infantiles, más de cien mujeres y varones participan de los torneos de la Liga N.A.F.I.R. representando al club y al finalizar la temporada obtienen un trofeo "sin pagar un peso". "El año pasado también festejamos el día del niño para los chicos del club y en toda la ciudad más de 300 chicos fueron ese día", recordó.
"Es un trabajito de hormiga lo que hacemos, cuesta pero vale la pena por los chicos", señaló el dirigente.
Por su parte, Marcelo, secretario club 27 de febrero, contó cómo se organizaron entre los compañeros de la comisión directiva, los padres y madres de los chicos y los vecinos para brindar asistencia alimentaria en medio de la cuarentena.

"Estamos dando la comida y la merienda a la gente del barrio y alrededores para colaborar un poco y que haya un plato de comida y una taza de leche", señaló el dirigente y detalló que se reparten a diario 350 raciones entre cerca de 70 familias de barrio Triángulo y Moderno.
Respecto a la obtención de la mercadería, el joven comentó que algunos productos son donados y otros se compran con dinero que recaudan entre los compañeros de la CD. "También ponemos una monedita cada uno y compramos para cocinar. Cuando no nos de más el bolsillo dejaremos de comprar los productos que son frescos, porque no tenemos ayuda económica".
"Tratamos de que los pibes no vengan a jugar, pero se hace difícil sujetarlos, no aguantamos más sin fútbol. Miramos la cancha, la pisamos, pero no damos más. Te dan unas ganas bárbara de empezar a jugar", señaló ansioso Marcelo, y concluyó: "Cuesta mucho estar sin los chicos y sin la gente acá".
Fuente:RosarioPlus
Coronavirus
Es la historia, otra vez: Rosario contiene el virus por lo que hace con lo que hizo
La ciudad registra sólo una muerte y el contagio está controlado. El plan estatal arrancó a fines de los '80. El rol de las organizaciones sociales
7 de junio de 2020
Claudio de Moya
Este “nuevo” coronavirus es eso: último hijo, impredecible, de una familia conocida. No hay manual ni experiencia en qué hurgar para contenerlo. La diferencia, quizás, haya que buscarla entonces en otra historia: la que explica dónde, por lo hecho antes, sociedad y Estado se paran en este 2020 para minimizar los daños de la pandemia y darle tiempo al diseño de una cura o una terapia. El resto es qué se hace con esa construcción colectiva previa. Rosario es un caso de referencia. Registra un solo fallecido por covid-19 al momento de escribir esto, un diplomático extranjero que se infectó fuera del país. Y muestra la famosa curva de contagios otra vez horizontal pese a la flexibilización paulatina de la cuarentena y el aumento de los testeos.
La ciudad puso como prioridad la salud pública desde los tiempos en que era intendente el entonces socialista Héctor Cavallero, cuando terminaba la década de 1980. Arrancó ahí, seis años después de recuperada la democracia y con el luego jefe comunal y gobernador santafesino Hermes Binner como secretario del área, una política pública que continúa hasta hoy. Con diferentes sesgos, empeños y varias contradicciones, pero en la misma dirección.
Pararse sobre ese activo le permitió a la actual gestión local, junto a parte del tejido social organizado y los otros niveles del Estado, enfrentar la emergencia por el virus en mejores condiciones que otros grandes centros urbanos. La inversión pública, tantas veces descalificada como gasto, demuestra una vez más lo barata que resulta si, en vez de poner el foco en la planilla Excel, los resultados se miden por el cuidado de vidas humanas.
Son seis hospitales municipales y 50 centros de salud barriales los que pudieron ser reacondicionados para la pandemia porque ya tenían infraestructura, personal, presupuesto y experiencia acumulada. A ellos se agregó el Hospital Provincial asentado en la ciudad.
El despliegue no es sólo del aparato estatal. Unas 1500 entidades sociales con arraigo, conocimiento y legitimidad en los territorios fueron contactadas para completar y mejorar las acciones. Organizaciones, parroquias, comedores comunitarios, vecinales, ex combatientes de Malvinas engrosan ese padrón de solidaridad armado entre el municipio, la provincia, la Nación y el Concejo Municipal.
La descentralización administrativa municipal en seis Centros de Distrito es otro pivote histórico sobre el que hoy se puede operar en buena parte de los casi 180 kilómetros cuadrados de la urbe.
Como otras ciudades, esa extensión contiene barrios periféricos carenciados y asentamientos precarios en los que, hasta el momento, no hubo brotes del nuevo virus. En esos territorios, que por contraposición son los que evidencias las deudas pendientes de las políticas públicas, se incluyen 112 asentamientos. La Municipalidad organizó en ellos un plan de visitas casa por casa para detectar contagios no informados y realizar los tests de diagnóstico que permitan aislar a personas infectadas y sus contactos cercanos.
La singularidad de los brotes con alto potencial de expansión en el barrio porteño 31 y en el Barrio Azul del conurbano bonaerense no se replica en Rosario. Hay diferencias: la densidad poblacional es menor y casi no hay construcciones en altura. Las condiciones de vida están, igualmente, por debajo de los mínimos estándares de dignidad. El municipio creó ahora una línea de emergencia habitacional para la coyuntura. Quedan pendientes las soluciones de fondo: el déficits de viviendas en Rosario, como puso en evidencia el último Censo Nacional, es equiparable a las viviendas deshabitadas. Otro dato de la desigualdad social es ese contraste entre quienes especulan con un techo y los que no lo tienen.
El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat de Rosario, Nicolás Gianelloni, destacó el refuerzo de las políticas sociales para la emergencia por fuera de “los bulevares” montado gracias a los 32 centros de convivencia barrial que permiten tener llegada hasta los complicados márgenes de la urbanización. Hay programas para adultos mayores y para jóvenes que se apoyan, otra vez, en iniciativas en marcha antes de que la palabra sars-cov-2 fuera escrita por primera vez en un texto científico.
El plan de emergencia alimentaria para asistir a los sectores más desprotegidos, los que siempre la pasan peor en una crisis, se apoya en el ya existente Banco de Alimentos Rosario, armado público privado que incluye a la Universidad Nacional de Rosario. Gianelloni destaca que llega a cerca de 300 mil vecinas y vecinos de la ciudad con aportes estatales y donaciones privadas.
La asistencia a la población en situación de calle también se facilita por los nueve refugios con los que cuenta la ciudad. Con carencias, pero existentes. Y el cuidado de los adultos mayores, de nuevo, se apoya en la solidaridad. Voluntarios y profesionales contienen a unos 10 mil ciudadanos y ciudadanas que, por edad, están en el indeseado espacio de la “población de riesgo”. Se los asiste con trámites, asistencia psicológica o mandados para reducir su exposición a los contagios.
La enumeración es incompleta. Ayuda a mostrar el cimiento de políticas públicas que le permite a Rosario tener bajo control la emergencia sanitaria y atender, siempre con déficits, sus correlatos sociales. No sucede en un paisaje ideal. La violencia asociada a las economías ilegales, en particular a la del narcomenudeo y su lógica de disputas a fuerza de acciones letales, no se detuvo. Se asienta en telón de fondo de injusticia social. Más de 70 víctimas fatales en lo que va del año lo desnudan. El sesgo diferenciador de la trama urbana rosarina, con las torres de alta gama levantadas en los últimos años sobre la franja de ribera que baña el río Paraná, recorta la desigualdad sobre la periferia en la que la construcción de viviendas, y de ciudad, es deuda. La conectividad de todo el territorio es deficiente, con un sistema de transporte público, estatizado en un 50 por ciento, al que aún no se le encontró la vuelta y mostró su escaso margen de maniobra en esta crisis.
La importancia de la presencia estatal activa en el sistema de salud pública quedó demostrada con la pandemia. En Rosario es especial, también en la Nación. El vaso medio lleno tiene un chorro de esperanza: que esa “mano visible” que sustituye a la invisible del mercado se extienda.
Por las dudas y por el diagnóstico
Con varios días sin nuevos contagios confirmados en Rosario, la ciudad por el momento no precisa gran cantidad de instalaciones críticas para atender enfermos graves de la enfermedad, pero está preparada. La Secretaría de Salud precisó ante la consulta de este medio que el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) ya cuenta con 30 camas de terapia intensiva, cada una con su respirador mecánico. El Hospital de Niños Víctor J. Vilela tiene 10 camas de terapia y 12 respiradores disponibles. El Roque Sáenz Peña, 7 y 7. La Maternidad Martin suma 16 camas críticas y 8 respiradores. El Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario, una institución de referencia para la región terminada sobre una estructura de hormigón que se levantaba desnuda en pleno centro, en un predio que se había ganado el irónico mote de “monumento al pozo”, fue uno de los primeros centros autorizados por la Nación para realizar los testeos PCR de covid-19 cuando el Instituto Malbrán porteño decidió federalizarlos.
Fuente:ElCiudadanoyLaRegion
Quiénes están detrás de la contención del coronavirus en Rosario
Cómo es el día a día de los especialistas que trabajan en el Comando Operativo de Emergencia lograron que el Covid-19 esté controlado a tres meses del primer contagio.
Por Tomás Barrandeguy @rrandeguy tbarrandeguy@lacapital.com.ar
Mariano y María Inés son epidemiólogos y están al frente de los consultorios para casos de coronavirus en el Hospital Carrasco. Foto: Leonardo Vincenti / La Capital
Domingo 07 de Junio de 2020
Cada hisopado que se hace en Rosario tiene, detrás, cuestiones abstractas y tangibles por igual: oportunidades, procesos, personas y muchas historias. De ahí se desprenden sensaciones entre los agentes de salud que, con su trabajo, ayudan a que la ciudad vaya por su segunda racha positiva con 11 días consecutivos sin casos, luego de haber estado 20 días seguidos sin nuevos contagios (del 26 de abril al 16 de mayo). El muro de contención lo forman trabajadores que, igual que el resto, tuvieron que reconfigurar sus vidas; lo conforman personas que día a día integran una cadena para que el virus no avance en la ciudad.
“Che, nos formamos toda la vida para este momento”, le salió de adentro a Mariano Mussi, epidemiólogo del Hospital Carrasco, el primer día de la pandemia al llegar a los consultorios externos.
La posibilidad de trabajar durante una pandemia es única para algunos profesionales, aunque Mariano espera hoy, a casi tres meses del primer caso, no repetir la situación: “Si bien te da una serie de estímulos y de desafíos, hay muchas personas que pueden sufrir”.
A unas 30 cuadras, los desafíos también se dan en el área de biología molecular del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar), donde se conocen los resultados de los análisis todos los días.
“Acá tenemos que trabajar con tranquilidad porque emitimos un resultado que incide en la vida de las personas. Los dos pilares son la bioseguridad y la calidad análitica”, dice el doctor en ciencias biológicas, Sergio Lejona, jefe del área.
Los hisopados que se realizan diariamente llegan a este sector que arranca temprano, a eso de las 6, y sigue sin descanso hasta las 21. Todos los días, menos los fines de semana y feriados: ahí hacen guardias rotativas de 10 horas diarias “completas e intensas”.
“El personal tiene que estar concentrado porque acá es donde se determinan exactamente los resultados”, dice Sergio, que llegó a trabajar 50 días de corrido desde el principio de la pandemia. La sección que dirige hace diagnósticos de muchas patologías, aunque “hoy resalta el Sars-CoV-2, o Covid-19”.
El doctor ya pasó por una pandemia en el laboratorio del Cemar. En 2009, el Ministerio de Salud provincial lo mandó al Instituto Malbrán por un día (aunque terminaron siendo cuatro jornadas) para capacitarse y traer los conocimientos sobre el diagnóstico de la gripe A (H1N1): “Fue el primer gran desafío donde generamos experiencias para saber cómo era el abordaje, a nivel diagnóstico, de estas patologías que son pandémicas”.
Siempre escuchando
Pareciera que la pandemia puso todo contrarreloj para buscar una solución inmediata, en un mundo que se acostumbró mal a la inmediatez. Y en ese mismo mundo, los agentes de salud que forman parte de la red que trabaja en la ciudad siempre tienen un poco de tiempo extra para vincularse con los pacientes.
“El poder de escuchar y contener es el camino”, afirma la epidemióloga María Inés Elliff, coordinadora junto a Mariano de los consultorios dedicados al tratamiento del coronavirus en el Carrasco, a quien le cuesta el distanciamiento con las personas que atiende: en el día a día, sabe que todo cambia cuando “a un paciente le das un abrazo, le das la mano como corresponde o le das un beso”.
Mariano dice que “el objetivo primario” de los agentes de salud “es que el paciente entienda qué es lo que le está pasando”, y María Inés, completa: “Es el mayor desafío que uno tiene en la salud pública. Todos tienen derecho a entender”.
Empatizar con los pacientes se resignificó desde que los médicos están cubiertos por camisolines, máscaras, barbijos y anteojeras. “Se explica que con la toma de la muestra no se define una gravedad, sino que es un acto de salud pública”, afirma Mariano.
En caso de que un hisopado dé positivo, la escucha se extiende a la red de seguimientos que se conformó desde el área de Epidemiología de la ciudad, quienes conocen los territorios desde hace años y, ahora, siguen los vínculos por teléfono.
Los últimos casos no se expandieron, en buena parte, por eso: el abordaje a tiempo y el seguimiento de los movimientos de la persona para cortar la línea de contagios y el saber qué pasa en el terreno.
“Recibimos los casos, evaluamos la información que tenemos, contactamos con el caso y delineamos la trazabilidad de los contactos”, detalla Patricia Mazzei, licenciada en enfermería y formada en epidemiología. Antes de la pandemia, la coordinación del registro de casos de cáncer en la ciudad ocupaba toda su agenda, y ahora le sumó el seguimiento de pacientes con Covid-19.
Reconfiguración y sensaciones
La pandemia modificó, entre otras muchas cosas, las estructuras de trabajo. Algo que también le pasó al médico emergentólogo Juan Becerra, director general de Servicios de Salud municipales en la vieja normalidad y coordinador del Comando Operativo de Emergencia en Salud (COE Salud) en la actualidad, cargo que inauguró junto con la llegada de la pandemia.
“Empezamos a nutrirnos de información a fines de febrero. Sobre todo, de otros países que venían con el coronavirus ya instalado”, cuenta sobre cómo, en el plano de la gestión, procesaron datos y reportes para contextualizarlos con la ciudad y la provincia en esta parte específica del año y, así, sacarles provecho y no perder tiempo.
A la parte técnica, Patricia también resalta la importancia de los vínculos con los pacientes, que llevan tiempo, sensibilidad y empatía: “Los casos se pudieron delimitar por el seguimiento diario y continuo, es fundamental la escucha y el acompañamiento. Esta es una enfermedad nueva y muchos se llenaron de miedo e interrogantes”.
La noción del tiempo es lo primero que se pierde entre tanto trabajo, asegura Juan. Y si bien estar ligado directamente con cuestiones que están en el centro de la escena todo el tiempo es desgastante por momentos, también revaloriza otras cuestiones, por más chiquitas que sean, que vienen bien para volver un poco a tierra.
Juan cuenta: “Hacía mucha actividad física antes de la pandemia, y con todo esto me sumé muchísimas horas de trabajo y sin poder salir. Por eso, si tengo que recorrer un hospital o ir al hipódromo (donde está el centro de aislamiento), salgo 10 minutos antes y voy en bici”.
También trata de estar con sus hijos por la noche y hacer alguna tarea con ellos, a pesar de que las jornadas del comienzo de la pandemia fueron más largas y lo encontraron, en algunas ocasiones, constatando que todo esté en orden en días y horarios inusuales. “Los primeros días fueron complejos porque llegás con un nivel de tensión muy alto. Me quedaba dormido sentado”, recuerda.
Sergio, corrido un momento de la concentración máxima que tienen él y el equipo en el laboratorio del Cemar, asegura: “La vida de todos, incluso las nuestras, cambiaron después del Covid. Somos personas y no estamos ajenos a todo lo que pasa. No ver a mi viejo, no juntarme a comer un asado; uno emocionalmente puede racionalizar esas cosas, pero íntimamente lo sentís”.
A su vez, Patricia dice que si bien el trabajo es incesante, lo importante también son los descansos, ya que el objetivo es “cuidarse para poder seguir cuidando”.
Unión y sensibilidad
En el grupo de WhatsApp que reúne al personal de la salud del Carrasco hay contención de emociones y mucho estudio: se formó, entre los agentes de salud, un grupo que analiza, internamente, cada información (o desinformación) que llega para constatar si es verdadera o no para sumar conocimientos.
“Nos sentamos a estudiar colectivamente para definir cada una de las noticias falsas que nos llegan, y si tiene fundamentos científicos o no”, cuenta Mariano. Por su parte, Patricia resalta la organización en la red de seguimientos, donde además de ella muchos tuvieron que cambiar sus tareas habituales, y la colaboración en este momento distinto a cualquier otro: “Somos equipos de trabajo que nos amalgamamos ante esto”.
Sin vueltas, Juan agrega: “Hay una lógica de trabajo que es la que me motiva y un equipo muy sensible para trabajar. Muy capaz y sensible”.
María Inés, Mariano, Juan, Sergio y Patricia son apenas una parte de un equipo que espera, como el resto, el momento adecuado para abrazar, estrechar manos y tratar de reacomodar la agenda. Mientras tanto, siguen trabajando todos los días para que Rosario siga bien posicionado y contenido ante el coronavirus.
Fuente:LaCapital













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