22 de julio de 2020

TROPEL 5 del 22.07.2020.

22 de julio de 2020
Los profesionales de la salud advierten por la ocupación de camas 
Coronavirus: denuncian que el sistema sanitario "no está preparado" en la ciudad 
La Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires asegura que los números que difunde el gobierno porteño "no se condicen con la realidad".
Protesta frente al Hospital Rivadavia. 
“Es un tema que nos preocupa”, señaló el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en referencia a la disponibilidad de camas de terapia intensiva en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Durante la conferencia de prensa tras el comienzo de la nueva etapa de la cuarentena en la Ciudad, el Jefe de Gobierno aseguró que tienen previsto incorporar “entre 45 y 50” camas al sistema hospitalario, que este martes alcanzó una ocupación del 72%. Sin embargo, la Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires asegura que “el sistema de salud de la Ciudad no está preparado” y que “los números no se condicen con la realidad del Hospital".
La Asamblea, que ya había realizado un primer relevamiento hace dos meses , volvió a consultar a los trabajadores de los 20 hospitales de la Ciudad que atienden pacientes con coronavirus, esta vez para relevar la cantidad de camas disponibles en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI). “Según pudimos saber no hay 400 sino 275. No es lo mismo la cantidad de respiradores que la de camas en UTI. Para abordar a un paciente grave no se necesita solamente un respirador, sino también monitores de control, bombas de infusión continua y el personal capacitado para la atención”, señaló a este diario Rocío Rodríguez, referente de la Asamblea, y advirtió que “los números no coinciden con las realidades de los centros de salud”. En el centro de salud donde ella trabaja, uno de los que reciben pacientes con coronavirus, hay 23 respiradores, sin embargo, cuentan con sólo 6 camas de terapia intensiva.
Por su parte, en el Hospital Ramos Mejía actualmente cuentan con “19 camas de terapia intensiva, de las cuales 16 están ocupadas”, señaló a Página/12, este martes, Claudio Gómez, enfermero del Hospital. “La normalidad a la que quieren volver los sectores de la oligarquía de la Ciudad es una normalidad en que el sistema de salud se destruye y abandona, como hizo el Gobierno porteño en los últimos cuatro años”, advirtió Gómez y agregó que “la flexibilización de la cuarentena nos va a traer problemas porque ya estamos al borde del colapso”.
Según información del Ministerio de Salud porteño, hasta este martes al mediodía se encontraban ocupadas 290 de las 400 camas de terapia intensiva destinadas a pacientes con coronavirus, es decir, un 72% de ocupación en los Hospitales del sector público, de los cuales hay cuatro –el Hospital Argerich, Fernández, Muñiz, y Santojanni- que son “de primera derivación”, por la complejidad de los pacientes. En cuanto a los centros de aislamiento, entre pacientes leves y casos sospechosos, hay 3.140 personas alojadas en 50 hoteles y en el Centro de Resguardo Costa Salguero.
“Hay una rotación constante entre los hoteles de aislamiento y el Hospital, porque ya no se espera el tiempo que se esperaba antes para dar las altas”, señaló Mayra Coatz, referente de la Asamblea y trabajadora en el Hospital Argerich. El problema del cambio de protocolo, según explicó la profesional, es que “no se tiene en cuenta la condición de aislamiento del paciente cuando se le da el alta”. En este sentido, Rodríguez afirmó que, en muchas ocasiones “los pacientes llegan tarde y se van precozmente”, y explicó que “la flexibilización de la internación hace que los pacientes empeoren porque no es lo mismo estar en un hotel de aislamiento que en una cama de Hospital donde tenés un monitoreo continuo”.
En el Hospital Argerich, parte del “anillo rojo” del sistema hospitalario de la Ciudad, hay aproximadamente 40 camas de terapia intensiva. “El problema es que se cuentan las camas de las salas de shock room y de las guardias, pero una cama con respirador no es lo mismo que un espacio en UTI”, aclaró Rodríguez.

Reclamos en el Hospital Rivadavia

Este martes, los trabajadores del Hospital Rivadavia, otro de los centros de salud que recibe pacientes con coronavirus, realizaron un acto en reclamo por las condiciones del centro de salud, la calidad de los insumos de protección personal y la falta de personal para la atención de los pacientes. Además, la comunidad del Hospital recordó a José Aguirre, el enfermero que murió hace un mes , tras contagiarse de coronavirus. “Hace años que las salas de internación se transforman en depósitos y oficinas. Si hay menos camas tienen que contratar menos personal”, explicó Liliana Roman, instrumentadora quirúrgica del Hospital y delegada de ATE, y advirtió que “las condiciones siguen siendo las mismas y las consecuencias también”.
Esta semana las autoridades del Hospital Rivadavia inauguraron 10 camas en el pabellón Cobo, que se había cerrado en 2004 por obras de remodelación. “Recién en 2018 empezaron con algunas obras, pero todavía la mitad del edificio está abandonado”, relató Roman, y agregó que “el sector no tiene oxígeno central ni aire comprimido, dos elementos necesarios para los respiradores”. Si bien estas nuevas camas son para pacientes que egresan de las UTI, “todavía necesitan un gran apoyo médico porque el virus deja secuelas pulmonares, además de que esos pacientes siguen teniendo una alta carga viral”, señaló la especialista y explicó que “vamos a trabajar con tubos de oxígeno, que no tienen un flujo continuo y además escasean en el mercado por la alta demanda que los centros de salud están teniendo”. En cuanto a las camas de terapia intensiva -que sí cuentan con oxígeno central- el Hospital tiene 7 en total. En este sentido Roman advirtió que "en la guerra se usa de todo, pero no tendríamos que estar como en guerra porque tuvimos 3 meses para prepararnos"
Informe: Lorena Bermejo


22 de julio de 2020
"No me apego a la rigidez de los manuales" 
El diálogo privado de Alberto Fernández con 15 empresas norteamericanas 
Antes del streaming público con el Consejo de las Américas, Fernández conversó con los representantes de firmas estadounidenses. Se definió como "un prágmático" en la gestión.
Por Fernando Cibeira
Alberto Fernández planteó oportunidades de inversión a los empresarios. 
En una teleconferencia privada, previa a la que hizo pública vía streaming, quince representantes de empresas estadounidenses que forman parte del Consejo de las Américas felicitaron al presidente Alberto Fernández por su manejo de la pandemia y aseguraron que mantendrán sus inversiones en el país. Por otro lado, hubo algunas consultas respecto al control de cambios y sobre las políticas que se pondrán en marcha para atraer al capital privado. "La solución de la deuda es muy importante, necesitamos una Argentina pujante", insistió el Presidente en ese diálogo, en el que se definió como un "pragmático" en cuestiones de gestión. "Frente a un dilema hay varias posibilidades de resolverlo, no me apego a la rigidez de los manuales", les aseguró.
El diálogo reservado de una media hora fue inmediatamente antes del que luego se transmitió en vivo que, por esa razón, comenzó más tarde. La coordinación también corrió por cuenta de Susan Seagal, la CEO del Council, quien recordó que Fernández ya había participado de este tipo de encuentros antes de ser presidente, y presentó al ministro de Economía, Martín Guzmán. En la mesa también estaba el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz. Uno de los contectados era el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, organizador del evento. Nunca en estos diálogos, más si son virtuales, se dan chisporroteos. Se acostumbra al intercambio de gentilezas y a alguna consulta.
Por ejemplo, titular la división Latinoamérica de la petrolera Chevron, Clay Neff, indicó que continuarán desarrollando sus inversiones en Vaca Muerta y que mantendrían el acuerdo con el gobierno argentino y con YPF para potenciar el sector. El representante de General Motors, Carlos Zarlenga, comentó que sostendrán las inversiones en el país, que habían reanudado la producción en su planta de Rosario y que parte de esa producción se exportaba a Brasil. El del laboratorio Pfizer, Om Arora, expresó su satisfacción por poder realizar las pruebas de su vacuna contra la Covid-19 en el país que comenzarán en agosto. Arora fue uno de los que elogió la estrategia del Gobierno para enfrentar la pandemia.
El CEO de la minera Finning International, Scott Thompson, y el de la energética Amos Global Energy Goup, Ali Moshiri, fueron dos de los que plantearon sus reparos por el control de cambios y consultaron sobre la estrategia que desarrollaría el Gobierno para atraer inversiones. "Quisiéramos poder invertir más, pero con las medidas de cambio se complica", le aseguró Thompson. Moshiri calificó a la Argentina como un país con "gran potencial", pero que le gustaría conocer sus planes. También había encargados para Latinoamérica de las informáticas Google y Amazon, dos de las empresas más cotizadas del mundo, que ratificaron su apuesta por invertir en el país. La de Google, Adriana Nordeña, preguntó sobre los planes para expandir la transformación digital, especialmente en las pymes.
Hubo conceptos de Fernández muy parecidos a los que expresaría luego en el streaming público, que siguieron alrededor de 100 mil espectadores. En el diálogo con los empresarios detalló lo sucedido durante el gobierno de Mauricio Macri, en el que "no sólo no se resolvieron los problemas estructurales de la Argentina, sino que todos los indicadores empeoraron: inflación, endeudamiento, hubo un deterioro abrupto en todos los ámbitos acompañado de más pobreza". Por eso, comentó, no era posible por el momento liberar el mercado de cambios dada la escasez de reservas, pero era algo que más adelante se buscaría revertir.
Ningún empresario tocó específicamente la cuestión de la renegociación de la deuda aunque fue un tema que sobrevoló las intervenciones. "La solución de la deuda es muy importante", insistió Fernández. Y les habló de las oportunidades de inversiones que se abrirán, en las que mencionó Vaca Muerta y reiteró el concepto de la "vaca viva" para hablar del campo y de las chances que se abrían ahora en la post pandemia, con un mundo que demandará alimentos. "La cosecha de este año es récord. Tenemos la oportunidad de desarrollar la agricultura alimentaria, hay que generar industria a partir de lo que cosechamos. El campo es un socio central para el desarrollo, la idea es que nos sentemos a diseñar un modelo posible para no parar de producir", definió el Presidente. 
Susan Seagal le hizo una pregunta acerca de cómo imaginaba la economía de la post pandemia. "Nos da la oportunidad de resolver problemas estructurales, estamos trabajando en buscar una manera de generar una asociación entre el Estado y el capital privado", definió Fernández, quien en esta presentación virtual ante el establishment financiero buscó mostrarse como un pragmático. "Necesitamos de la actividad privada, tenemos que generar mejores condiciones, para que inviertan, den trabajo, produzcan, ganen plata y paguen impuestos", les dijo.



22 de julio de 2020
El ministro de Economía graficó las consecuencias de cerrar un acuerdo en los términos de los bonistas 
Cristina Kirchner compartió una explicación de Guzmán sobre la deuda: "Clarito como el agua"
CFK mostró su apoyo al ministro Guzmán en Twitter.  

Imagen: AFP
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner compartió un video en sus redes sociales, que contiene declaraciones del ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre la negociación de la deuda con los acreedores privados. "Clarito como el agua", acotó CFK en Twitter.
En el video, el titular del Palacio de Hacienda afirma que "nosotros no nos queremos pelear con nadie" y que "venimos a resolver un problema que la economía argentina ya tenía". Guzmán recordó que "Argentina en el año 2016 volvió a acceder al mercado de crédito internacional y empezó a endeudarse a tasas del 7 por ciento anual en dólares, cuando el mundo pagaba tasas cercas a cero", y que "para poder pagar eso el país tendría que haber crecido mucho".


En el video, que muestra sus declaraciones en una entrevista en TN, Guzmán afirma que "los acreedores sabían que estaban tomando un riesgo" y no dudó en afirmar que "no hay deudor irresponsable sin acreedores irresponsables". Añadió que "lo que nosotros les estamos pidiendo no es que pierdan siquiera, es que ganen menos", al tiempo que graficó las consecuencias de cerrar un acuerdo en los términos de los bonistas: "Aceptar lo que ellos piden significa más desempleo, más angustia para la gente, tener, por ejemplo, que ajustar jubilaciones, y eso es algo que nosotros no vamos a hacer".

En el cierre, Guzmán dice: "Lo que queremos es no comprometernos a algo que no vayamos a poder cumplir, no comprometernos con pagos que le impidan a Argentina efectuar todas las políticas públicas que necesita para poder recuperarse. Eso es lo qe un acuerdo sostenible quiere decir. Un compromiso que podamos cumplir. Eso es lo que estamos buscando". 





22 de julio de 2020
Los actuales dueños deberían ceder el control.
Los acreedores, convertirse en socios Vicentin: Perotti juega su carta con respaldo de Alberto
El gobernador santafesino intenta poner en marcha un fideicomiso bajo control provincial que maneje la empresa hasta que se forme una nueva sociedad mixta, sin los actuales dueños. Este martes lo conversó con el Presidente.
Por Raúl Dellatorre
Omar Perotti, en teleconferencia con Alberto Fernández. Urgencias por encontrar una salida para Vicentin. 

Imagen: NA
Durante más de una hora, Alberto Fernández y Omar Perotti analizaron la situación de la empresa Vicentin en el marco del concurso de acreedores y evaluaron las posibilidades de concreción de la propuesta formulada por el gobernador santafesino la semana pasada, para encauzar la salida de la crisis de la mano de un fideicomiso que se conformaría de común acuerdo con los directivos de la empresa concursada. Aunque la conducción de Vicentin todavía no prestó su acuerdo.
La propuesta del gobierno provincial tuvo buena acogida entre empresarios agrícolas fuertes de Santa Fe que forman parte de la masa de acreedores del concurso judicial. También le devolvió aire a los capitales privados que "sobrevolaban la empresa antes de que el gobierno nacional decidiera tomar cartas en el asunto", según lo reflejan medios especializados de la provincia. 
“El interés del Presidente es conocer cada uno de los detalles del proceso que se lleva adelante en el marco del concurso de Vicentin, cuyo objetivo central, y que destacó en reiteradas oportunidades durante la reunión, es el salvataje de la empresa”, informó brevemente el gobernador sobre el encuentro a través de un comunicado de su oficina de prensa. 
El acuerdo que Perotti intenta plasmar con el clan Vicentín consiste, en lo esencial, en la conformación de un fideicomiso al cual el grupo empresario le cede sus acciones, y la Provincia, como fiduciario, las recibe y nombra un administrador a cargo de la gestión de la empresa. Además de poner en marcha el establecimiento industrial --hoy sólo opera en manos de terceros, en una suerte de alquiler de las instalaciones--, el administrador o fiduciario debería alcanzar algún acuerdo con los acreedores que permita obtener su respaldo a todo el proceso. En este punto es en el que se abren los mayores interrogantes.  
Un alternativa posible, que explicó el periodista Mariano Galíndez esta semana en nota del portal Puntobiz, sería la siguiente: "La conducción del proceso queda en manos de Provincia y Nación, mientras que el Directorio de Vicentin quedaría relegado durante la vigencia del fideicomiso (...). En caso de que se alcancen los acuerdos, que incluyen también las condiciones de salida de las familias dueñas, recién ahí las acciones cambiarían de titularidad hacia los nuevos dueños, disolviéndose el fideicomiso". 
De esto es de lo que ayer conversaron Perotti y Alberto Fernández, ambos rodeados por sus asesores en este tema. El presidente de la Nación reclama una alternativa que le garantice la salida de todos los directivos ligados al manejo de la empresa en un proceso plagado de irregularidades, posibles delitos económicos y financieros, y hasta sospechado de vaciamiento. El gobernador de Santa Fe sabe, también, que importa, y mucho, en manos de quién quedará el control de la empresa al final de proceso. Y apuesta a que el control mayoritario quede en manos de capitales nacionales, con una integración diversa. Una salida que se intenta hacer en el marco del proceso judicial, lo cual también requiere el acuerdo del juez Lorenzini. Ayer, Perotti le habría asegurado a Alberto Fernández que ese respaldo ya lo tiene. 
El encuentro se realizó a través de videoconferencia, en la cual Perotti estuvo acompañado por su secretario de justicia, Gabriel Somaglia, y María Victoria Stratta, titular de la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia. Son los dos funcionarios que participaron, el miércoles pasado, del encuentro con directivos de Vicentin, encabezados por Alberto Macua y Máximo Padoan, convocado por el juez comercial Fabian Lorenzini.
El otro mensaje que dejó Perotti al finalizar la reunión, también por vía del comunicado de prensa, fue que Alberto le había dado el respaldo a continuar con la gestión que está realizando para darle una salida al affaire Vicentin. "Seguiremos adelante con la estrategia que llevamos en común Nación y Provincia, y las reuniones con los acreedores", relata el escrito oficial.
 El punto en discusión con los acreedores es, en qué medida, están dispuestos a capitalizar sus acreencias. Es decir, renunciar al cobro de las mismas y convertirse en socios de la nueva empresa beneficiaria del fideicomiso (que recibe las acciones ahora, gestiona la empresa y luego entrega el control a la nueva sociedad que se forme, si el proceso llega a completarse exitosamente). 
Según el periodista Mariano Galíndez (mencionado más arriba), hay dos aspectos que inciden en la eventual decisión de los acreedores privados. El primero es que no quieren a los actuales directivos (los Vicentin) dentro de la empresa en la que ellos participen. "Condición sine qua non, ya que la confianza está rota", define. El otro punto clave es qué papel está dispuesto a jugar el Estado en la futura empresa mixta. 
Gabriel Delgado, el designado interventor que no llegó a ejercer, sigue siendo el hombre de mayor confianza de Alberto Fernández en el tema, en carácter de asesor. Su idea era una nueva empresa bajo control de YPF Agro. La sostuvo incluso cuando la alternativa de expropiación dejó de ser una motivación para el Presidente. No está claro si YPF Agro forma parte de los planes de Perotti. Tampoco se sabe si el grado de participación estatal es un tema resuelto. Pero sin dar mayores pistas ni precisiones, quienes rondan cerca de la mesa de decisiones anticipan que, antes de fin de mes, habrá anuncios.



22 de julio de 2020
Las definiciones del juez en el expediente 
Negociado de los peajes: "Los beneficiarios son Mauricio Macri y su familia" 
En la causa por las irregularidades en las concesiones de los peajes durante el gobierno de Macri, el juez Rodolfo Canicoba Corral considera acreditado que "existió un acuerdo de naturaleza clandestina" entre empresarios y funcionarios para favorecer a las empresas, en una de las cuales era accionista el Grupo Socma.
Por Sofía Caram
Mauricio Macri, cuando le tomó juramento a Javier Iguacel, procesado en la causa por su participación como director de Vialidad Nacional. 

Imagen: NA
Dolarización de tarifas, condonación de multas y sanciones, un pago millonario sin justificación técnico-económica, afectación del interés general, negociaciones "espúreas", "complejo engranaje de maniobras delictivas". El combo de irrregularidades descriptas en el expediente que investiga las concesiones de los peajes (durante el gobierno de Mauricio Macri) para beneficiar a las empresas (vinculadas al Grupo Macri) no dejó ni un solo condimento afuera.
Para el juez Rodolfo Canicoba Corral está acreditado en esta instancia del proceso que "existió un acuerdo previo de naturaleza clandestina" entre funcionarios y empresarios del ámbito privado para beneficiar a Autopistas del Sol S.A. --cuya accionista era la empresa del entonces presidente Mauricio Macri-- y al Grupo Concesionario del Oeste. Es decir, que la demanda ante el CIADI contra la Argentina que había presentado Abertis --la controlante de ambas compañías-- fue una gran puesta en escena para simular una negociación y lograr que el Estado les pague 499 millones de dólares sin ninguna justificación técnica. El Estado "terminó abonando sumas millonarias, que ni a través de un informe técnico especializado como tampoco de la parte resolutiva o fundamentos del Acuerdo surgen justificadas". En palabras de Canicoba Corral, el dinero fue entregado "bajo la supuesta presión de un trámite arbitral ante el CIADI que, según pudo determinarse en esta investigación, resultaba de casi imposible acogida favorable (por no haberse dado cumplimiento al agotamiento de la instancia de jurisdicción local) y cuyos montos resultaban excesivos".
La conclusión se desprende del fallo de 161 páginas en el que el magistrado procesó al ex director de Viialidad Nacional Javier Iguacel y al exprocurador del Tesoro Bernardo Saravia Frías. El escrito afirma que los funcionarios macristas "actuaron con intención de perseguir una finalidad: beneficiar a las mencionadas empresas", lo que "a su vez generó un perjuicio económico al erario público, producto de un actuar doloso".
Según la resolución, "existió un acuerdo previo entre las partes intervinientes --públicas y privadas-- (...) que permitió el desenvolvimiento de este irregular proceso (tratativas para la renegociación del contrato) que tuvo como fin la firma de los Acuerdos de Renegociación Integral (...) los que resultaron contrario a las normativas vigentes y perjudicial para la arcas del Estado". 

"Engranaje de maniobras"

El fallo hace hincapié en varias oportunidades en que no puede soslayarse que uno de los accionistas de Ausol era, nada menos, que el entonces Presidente de la Nación. Para el juez se trató de "un complejo engranaje de maniobras (...) que a todas luces tuvo como única motivación, los intereses particulares de las empresas concesionarias intervinientes (entre las que se encontraba la firma Sideco Americana S.A. en la que el presidente Mauricio Macri y sus familia tenía acciones", afirma. Por ese motivo, concluye que "los funcionarios no obraron en defensa de las arcas del Estado" y que dichas maniobras estuvieron "destinadas a direccionar interesadamente la recontratación de las concesiones, favoreciendo a los grupos empresarios".
El escrito destaca, además, que dentro del paquete de beneficios las empresas obtuvieron la dolarización de las tarifas y "no conformes con ello, las partes acordaron condonar la deuda de las multas y sanciones aplicadas a la empresa (por incumplimiento del contrato)". 

La venta de las acciones 

Como adelantó en su momento este diario, la venta de las acciones que Socma tenía en Ausol S.A. también está en la mira de los investigadores. El fallo describe cómo los papeles subieron sideralmente su cotización con la llegada de Macri a la Rosada: las acciones venían devaluadas porque supuestamente el contrato vencía al año siguiente, sin embargo "el 10 de diciembre del 2015, la acción de Ausol había trepado a pesos catorce con cincuenta ($14,50), evidentemente ya se perfilaba la eventual renegociación del contrato, en los términos que finalmente se acordaron", es decir, la prórroga de los pliegos por diez años más, sin licitación. "Esto permitió que la empresa Sideco vendiera sus acciones en Ausol a pesos setenta y cinco con cincuenta ($75,50) cada acción". La compradora fue Natal S.A., una Pyme sin experiencia en el rubro. Según la resolución judicial, "claramente, no podemos mantener estas cuestiones ajenas al resto de las negociaciones, ya que formaron parte de las ganancias que la renegociación generó para los empresarios. Con la salvedad que en este caso los beneficiarios son Mauricio Macri y su familia, quien en ese momento desempeñaba el máximo cargo del Poder Ejecutivo de la Nación". 

Laura Alonso

La investigación también apunta al rol de la Oficina Anticorrupción a cargo de Laura Alonso, quien, con su accionar, dejó al descubierto el evidente el conflicto de intereses. Para el juez, "buscaron una solución casi burlesca que consistió en la presentación de una declaración jurada y que la firma del decreto" de renegociación del contrato de Ausol "sea firmado por la vicepresidenta, Gabriela Michetti en lugar del Presidente como ocurrió con el 607/17 de aprobación de Acuerdo de Renegociación del Acceso Oeste".

Funcionarios y empresarios


Para la Justicia, "cada uno de los imputados realizó, en el marco de las respectivas competencias funcionales que ostentaban, el aporte necesario para que la maniobra se desarrollara del modo planeado". 
En el caso de Iguacel, fue quien "acordó junto a los empresarios el inicio de trámite de Aprobación del Acuerdo". Mientras que Saravia Frías, "no solo fue quien confeccionó y rubricó los dictámenes que permitieron la Aprobación de los Acuerdos (...), refiriendo que resultaban jurídicamente viables, sino que también fue quien representó al Estado (...) ante el CIADI" y avaló el curso de ese expediente "pese a no contarse con un informe técnico integral y exhaustivo con respaldo documental que valide o justifique el millonario monto de inversión reconocida a las empresas o un test de razonabilidad económica y de conveniencia y oportunidad política de este acuerdo.

Embarrar la cancha

Tras haberse negado a declarar y recusar a Canicoba Corral, Iguacel y Saravia Frías se defendieron públicamente de las imputaciones y acusaron al juez de no haberles dado acceso al expediente y de supuestas vulneraciones al derecho a la defensa. En el mismo fallo en el que los procesó, el magistrado afirmó que todo se dio bajo "las normas procesales y garantías presonales" correspondientes. La recusación será resuelta este jueves por la Sala 2 de la Cámara Federal, cuyo titular es Martín Irurzun. Mientras tanto, este viernes está citado a declarar Guillermo Dietrich y el lunes será el turno de Nicolás Dujovne.


22 de julio de 2020
El Presidente reiteró en el Consejo de las Américas su postura frente a los acreedores externos Alberto Fernández: "No podemos ofrecer más que esto y no es un capricho, es sensatez" 
Al disertar ante representantes de la comunidad financiera internacional en un encuentro virtual organizado por el Consejo de las Américas, el primer mandatario aseguró que la pandemia de coronavirus generó “un daño inmenso a la economía mundial”, y subrayó que el propósito de su gobierno es "sacar al país del default".
Imagen: NA
Alberto Fernández llevó hoy ante el Council of Americas, el influyente foro empresarial en Estados Unidos y América latina, un mensaje inequívoco de su administración: no quiere caer en default, pero no se moverá de la oferta que el ministro de Economía, Martín Guzmán, les hizo a los bonistas. En otras palabras, no aceptará los términos económicos y financieros presentados por los bonistas extranjeros, que desde su punto de vista perjudicarían a la Argentina. De hecho, el propio Guzmán ya dijo que la propuesta del Gobierno argentino es la última porque seguir negociando implicaría tocar las jubilaciones, límite muy claro para la administración del frente de Todos.
Así planteaba el Presidente la cuestión de la "última oferta" en la entrevista exclusiva que el domingo le dio a PáginaI12.
Alberto Fernández hizo su presentación en una videoconferencia organizada por Susan Segal, la coordinadora general del Council of Américas, que supo entablar siempre buenas relaciones con Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Cristina Fernández de Kirchner y Eduardo Duhalde, por citar a los presidentes de los últimos 30 años.
Al otro lado de la pantalla se contó con la presencia de más de 1000 empresarios y políticos de Estados Unidos y América Latina, que tienen fuertes expectativas por lo que dirá el Presidente.
"Confío en que los acreedores entiendan que estamos haciendo un enorme esfuerzo al hacer la oferta que hicimos y es la última que podemos hacer", afirmó Alberto Fernández al exponer ante más de 1000 empresarios y políticos de Estados Unidos y América latina, y pidió a los bonistas que "ayuden a la Argentina a salir de esta postración y empecemos a mirar el futuro, porque en el futuro hay muchas más posibilidades que en este presente para el país y para los acreedores".
El mandatario ratificó así que la oferta presentada por la Argentina a los bonistas extranjeros será la última para la negociación abierta hasta el 4 de agosto, e insistió en "el esfuerzo" que hace el país "cuando las pandemia nos sigue golpeando". "No es un capricho, es sensatez. Es no estafar a nuestros acreedores prometiéndole algo que no podemos cumplir".
Fernández relató, más adelante, una de las conversaciones que mantuvo con uno de los acreedores, en los largos meses de negociación en curso, durante la cual su interlocutor le había dicho que presentaría una propuesta que le “sirviera” al Gobierno", a lo cual el Presidente respondió que no era eso lo que necesitaba el país sino que “la Argentina, de una vez por todas, dejara de hablar de la deuda, que la deuda fuera coherente con el nivel de desarrollo que tenemos y nos comprometemos a pagarla".
El primer mandatario recordó también su anterior gestión en la administración de Néstor Kirchner, como jefe de Gabinete, y la postura de los gobiernos kirchneristas con la deuda: "Nosotros, desde 2003 a 2015, cumplimos todas las obligaciones que contrajimos, y las que no también. Siempre cumplimos, a partir de un modelo de desarrollo que nos permitió contar con los recursos necesarios (para hacerlo). Lo que intento hacer ahora es lo mismo".
El Presidente también recordó que existen recomendaciones internacionales, aprobadas por la ONU, para dirimir deudas soberanas y que "están para cumplirlas". "Están escritas y nosotros estamos respetando las normas que el consenso mundial aprobó. Si el mundo decide cambiarlas, asumiremos ese cambio, pero no podemos cambiarlas sobre la marcha", sentenció Fernández en el único tramo en el que cambió el tono cordial y diplomático de su disertación.
"Para nosotros la deuda es un fuerte condicionante, pero estamos buscando un modelo de desarrollo que no postergue a más gente. Es imposible pedirle a un país, con un 40 por ciento de pobres, un esfuerzo más. La forma de sacar a esa gente de la pobreza es a través de la inversión privada que genere producción y empleo", subrayó Fernández, quien insistió en que la pandemia permite repensar el capitalismo para alejarse de la lógica financiera.

La herencia macrista

"Cuando llegamos al gobierno (el 10 de diciembre del año pasado), la Argentina estaba en terapia intensiva y con un respirador automático. Llegó la pandemia y desenchufó el respirador automático y así enfrentamos la situación que enfrentamos", describió Fernández la situación que atraviesa el país, e insistió: "La Argentina viene expresando una parálisis de la economía que en los últimos cuatro años se profundizó de un modo muy peligroso, más de 34 mil empresas cerraron. El desempleo y la pobreza se convirtieron en un problema social".
Además de la situación económica heredada, el Presidente remarcó que, desde la oposición, siempre criticó el nivel de deuda tomada por el macrismo para cubrir el déficit fiscal porque "conducía al punto en el que estamos" y preguntó: "Yo me di cuenta, muchos se dieron cuenta, ¿el mundo no se dio cuenta?".
En esa encrucijada, el mandatario sostuvo que el déficit fiscal es algo que su gobierno tomará en cuenta, pero resaltó que para salir de la "postración económica" que generó la pandemia "la Argentina tiene que hacer una gran inversión fiscal". "El objetivo no es vivir con déficit fiscal, pero no es este el momento de preguntárselo, como no se lo pregunta nadie en el mundo", advirtió ante los empresarios reunidos por el Consejo de las Américas.
A pesar de marcar esas diferencias con la gestión anterior, el mandatario subrayó la unidad alcanzada entre oficialismo y oposición frente a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus: "La pandemia nos enseñó algo que los argentinos hace muchos años no practicábamos: la unidad. Todos entendimos que estábamos enfrentando un peligro y debíamos hacerlo juntos para que no nos dañe".

"Hay que construir un sistema económico más sólido"

En ese contexto, el jefe de Estado convocó a aprovechar la lección de la pandemia y comenzar a "construir un sistema económico más solido, que incluya, que no deje a nadie afuera, que distribuye más equitativamente. No es una tarea que debe hacer solo Argentina".
"Hay que repensar la lógica financiera del capitalismo. Lo que más necesita la Argentina es inversión, producción, trabajo y desarrollo. No hay otro modo de cambiar las estructuras de un país que no sea a través del desarrollo", propuso el mandatario.
En ese contexto, el Presidente defendió ante los empresarios y los acreedores la propuesta de desarrollo económico del país, que genere a través de las exportaciones las divisas necesarias para poder hacer frente a sus obligaciones.
"La economía de la Argentina se desarrolló en torno al puerto de Buenos Aires y al centro del país, donde está el campo; pero luego hay dos periferias que no logran desarrollarse". "La Argentina sigue siendo un país con mucha riqueza que no explotó adecuadamente y que necesita de la asociación del Estado y del capital privado", afirmó Fernández.
El Presidente exhortó también a los capitales extranjeros a invertir en las "oportunidades de desarrollo" como Vaca Muerta, la minería, la agroindustria y la actividad pesquera, "con un criterio distinto del utilizado hasta ahora, favorecer la inversión en el interior del país", y abrió el abanico de oportunidades en obra pública, entre ellas la ruta bioceánica con Chile y la hidrovía del Paraná. También resaltó "el potencial humano" argentino para la industria del software.
"La globalización sigue siendo para nosotros una gran oportunidad, la Unión Europa sigue siendo una gran oportunidad si sabemos administrarla sin que se vuelva en contra de nosotros", planteó, por último el primer mandatario. 



22 de julio de 2020
La CGT junto a los empresarios de AEA 
Pospandemia: En busca de consenso para políticas de crecimiento 
Destacaron el acuerdo de una agenda que incluye políticas públicas a favor de la producción, las exportaciones, el trabajo registrado y también la reducción de la "presión tributaria". 
Por Florencia Barragan y Felipe Yapur
La crisis económica heredada por el gobierno y que la pandemia profundizó, fue la razón por la que la CGT y la conducción de la poderosa Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) se reunieron. Según los participantes, el encuentro realizado vía teleconferencia, sirvió para ir buscando "consensos o acuerdos básicos" que permitan reconstruir el aparato económico y que se conoce como la pospandemia. De acuerdo al comunicado emitido con posterioridad, ambas organizaciones consideraron como prioritario que el gobierno obtenga "un resultado positivo" por la negociación de la deuda, base imprescindible para el desarrollo de "políticas públicas destinadas a movilizar la capacidad productiva y las exportaciones de bienes y servicios".

Si bien en la reunión no hubo una presencia del Gobierno nacional, los dirigentes sindicales consultados sostuvieron que ellos hablaron su nombre porque "somos parte del gobierno de Alberto Fernández". En ese sentido destacaron que con la central patronal buscaron en todo momento generar espacios de consenso que permitan implementar políticas específicas para cada sector allí representado y emerger de la actual crisis.  
Si bien fue AEA quien dio a conocer el comunicado, desde la CGT afirmaron que comparten lo allí redactado. En ese sentido la caracterización de la situacion económica bien podría ser parte de ese consenso ya que el texto sostiene que la crisis es debido a la pandemia pero también a "muchas décadas de un mal rendimiento económico". Más allá del estilo de la descripción, afirman que mantener la producción y el empleo significará un “esfuerzo enorme”. 
Por el lado empresario se encontraba Alejandro Bulgheroni (Grupo Panamericano de Energía), Marcos Galperín (Mercado Libre) y Paolo Rocca (Techint). Se trata de las tres personas más ricas de Argentina, según publicó esta semana el ránking Forbes. Pero también estuvo el presidente de la entidad, Jaime Campos, Luis Pagani (Arcor), Héctor Magnetto (Clarín) y Luis Pérez Companc (Grupo Pérez Companc). 
También participaron Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó); Carlos Miguens (Grupo Miguens); José Cartellone (José Cartellone Construcciones Civiles); Cristiano Rattazzi (FCA Argentina); Federico Braun (La Anónima); Alberto Grimoldi (Grimoldi); Enrique Cristofani (Santander); Eduardo Elsztain (IRSA); Marcelo Argüelles (Sidus); Alberto Hojman (BGH); Jorge Aufiero (Medicus); Norberto Morita (Grupo de la Cruz del Sur); David Lacroze (Grupo Lacroze) y Jorge Ferioli (San Jorge Emprendimientos).
La representación sindical fue menor en cantidad y estuvieron todos juntos a la hora de la comunicación por Zoom. Estuvieron los cosecretarios generales de la central obrera, Carlos Acuña (estaciones de servicios) y Héctor Daer (Sanidad), que fueron acompañados por Gerardo Martínez (Uocra) y Antonio Caló (UOM). También estuvieron sindicalistas que representan a trabajadores del sector público, como Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (Obras sanitarias).
Los empresarios reivindicaron su rol dentro del tiempo que se viene y los sindicalistas consultados coinciden en que tendrán un “papel clave” para la salida de la crisis y el desarrollo de la economía porque representan el sector productivo industrial del país. Para los gremialistas este sector es imprescindible para un Estado que necesita el ingreso de dólares genuinos para continuar promoviendo políticas que mejoren la distribución del ingreso. Eso, dicen en la CGT, se expresa en la oración del comunicado acordado que reivindica la necesaria aplicación de "políticas públicas destinadas a movilizar la capacidad productiva y las exportaciones de bienes y servicios". 
Por supuesto, para los integrantes de AEA hay una “necesidad” de reducir gradualmente la presión tributaria y atender las cuentas fiscales. Los que lo reclaman integran el ránking de las personas más ricas de Argentina, según la edición local de Forbes. Fortunas, sin embargo, que fueron devaluadas durante los últimos dos años tras la pérdida de valor que sufrió el peso durante el gobierno de Mauricio Macri y que apoyó abiertamente AEA. Ese año, las primeras 50 fortunas del país acusaban 70.000 millones de dólares de patrimonio, monto que se redujo 23.560 millones de dólares.
Otro de los temas conversados fue lo que AEA definió como la “inserción inteligente” de Argentina con el mundo. Y en ese punto destacaron la aspiración a que se obtenga un “resultado positivo en las decisiones con los acreedores externos”. En el comunicado sostienen que "solo con el esfuerzo de todos podrá iniciarse un proceso de recuperación" donde se plantea la necesidad de elaborar políticas específicas "para promover el empleo registrado". Por último y después de reclamar el equilibrio de las cuentas fiscales coincidieron en señalar como necesaria la educación Técnica y formación Técnico-Profesional.
El encuentro fue considerado por los participantes de la CGT como "positivo" porque se enmarca en el proceso de preparación de un esquema de concertación multisectorial donde participará el gobierno nacional "para consensuar estrategias de recomposición del andamiaje sociolaboral y económico pospandemia". Es por eso que sostienen que "este diálogo no fue circunstancial" sino que sirve para "trazar" un camino a mediano plazo que desarrolle la economía en este período de pospandemia que, afirman, ya comenzó. Es por eso que resaltan que "más allá de la distancia o diferencias" que hay entre AEA y la CGT, pero también con el Gobierno nacional, "se pudo generar una matriz de respeto y tolerancia como impulsa el presidente Alberto Fernández". 
Lo que sí se preocuparon en aclarar los representantes gremiales es que este encuentro no es la previa del Consejo Económico y Social pero, reconocen, que "servirá para cuando el Presidente lo convoque" porque están "los actores sociales que participarán de su puesta en marcha". Por último, los gremialistas consideraron como positivo que este grupo de empresarios reconozca la importancia de la participación del Estado. Eso sí, aclaran que los estragos de la pandemia y los ejemplos de gobiernos como los de Francia y Alemania, ayudaron a esta posición de los empresarios.  
El detalle del encuentro fue que del lado empresario la única mujer fue María Luisa Macchiavello (Droguería del Sud), quien es también la única mujer en la entidad, que conforman más de un centenar de empresarios. Por el lado gremial solo hubo varones. 
Fuente:Pagina12

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