18 de agosto de 2020

TROPEL 1 del 18.08.2020.

Residentes y concurrentes de hospitales de CABA: “el colapso de los hospitales está en desarrollo”

La Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA presentó el segundo informe del estado del sistema de salud pública de la Ciudad de Buenos Aires en pandemia. “Los y las residentes estamos a cargo de las guardias, tal como lo venimos planteando hace tiempo. El 78% está a cargo de las salas de guardia y un 47% a cargo de las guardias de UTI. Estas guardias en su mayoría son trabajo no pago: 85% en sala y 56% en UTI. Se puede concluir que estamos expuestos a una sobrecarga laboral ya que solo se incorporó personal en un 61% en sala y en un 50% en UTI y la demanda se incrementó exponencialmente”, detalla el informe. Y agrega: “el Gobierno contabiliza 450 camas de UTI, frente a las 274 que pudimos contabilizar lo trabajadores de la salud. Se estima que el GCBA contabiliza como camas de UTIs aquellas que no tienen ni el equipamiento, ni el personal para ser consideradas como tales. Actualmente más del 40% de los efectores cuenta con el 100% de camas ocupadas, principalmente los hospitales agudos. De las camas COVID en salas de internación, el 87% están ocupadas. Sin protocolos efectivos, ni equipos de protección en cantidad y/o calidad necesaria, laboralmente precarizades, agotades, sin licencias teniendo más del doble de trabajo, y con los salarios congelados enfrentamos el peor momento de la pandemia”. Por ANRed.

El informe analiza la situación del sistema de salud público de la Ciudad de Buenos Aires en los meses de julio y agosto, recolectando datos a través de una encuesta de tipo Google Forms a profesionales de la salud de los hospitales Zubizarreta, Ferrer, Piñero, Santojanni, Argerich, Penna, Durand, Ramos Mejía, Elizalde, Pirovano, Quinquela Martin, Tobar García, Alvear, Udaondo, Tornú, CSM 3 Ameghino, Gutiérrez y Marie Curie. Las preguntas se organizaron en base a los siguientes ejes: rol de la residencia en la cobertura de guardia; el cobro/no cobro de las mismas; incorporación de profesionales ante el aumento de camas y de carga laboral; la incorporación de protocolos nuevos y medidas para mejorar el cuidado de les trabajadores de salud y usuaries, y mejoras encuanto a espacios de trabajo y cohortización de equipos de trabajo.
Con respecto a las condiciones laborales diarias que deben soportar, en contexto de pandemia, el informe de los y las residentes y concurrentes de las instituciones de salud de CABA concluye: “los y las residentes estamos a cargo de las guardias, tal como lo venimos planteando hace tiempo. El 78% está a cargo de las salas de guardia y un 47% a cargo de las guardias de UTI. Estas guardias en su mayoría son trabajo no pago: 85% en sala y 56% en UTI. Se puede concluir que estamos expuestos a una sobrecarga laboral ya que solo se incorporó personal en un 61% en sala y en un 50% en UTI y la demanda se incrementó exponencialmente. Aun así, un gran número de compañeres concurrentes, profesionales en capacitación, continúan trabajando sin percibir salario, y sin ser contratades para estas funciones”, sostiene la Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA.
En la misma línea, sobre las capacitaaciones y protocolos por la pandemia, el relevamiento arroja que los y las profesionales de la salud están expuestos, “ya que no han habido protocolos nuevos, lo que se visualiza en un 68% de las respuestas, ni capacitaciones (78%) en el último mes. Dichas capacitaciones podrían haber servido para mejorar medidas de cuidado del personal y denuestres pacientes. Solo el 22% contestó afirmativamente a la pregunta de si hubo mejoras en sus espacios de trabajo y con respecto a la cohortización“.
Finalmente, alertan sobre que el sistema de salud público porteño está trabajando al límite en medio de la pandemia: “hemos podido recolectar los datos acerca del número real de camas de terapia intensiva disponibles para pacientes con COVID-19 en estado de gravedad del total de los efectores públicos, así como también un estado de situación de la mayoría de los 34 efectores. El Gobierno contabiliza 450 camas de UTI, frente a las 274 que pudimos contabilizar les trabajadores de la salud. Se estima que el GCBA contabiliza como camas de UTIs aquellas que no tienen ni el equipamiento ni el personal para ser consideradas como tales”. Asimismo, los y las concurrentes y residentes, detallan: “a la fecha de cierre de este informe, el GCBA informa que existen 291 casos graves internados en el sistema público de salud (Fuente: MinSal CABA), concluyendo que 17 pacientes, por lo menos, se encuentran internados en salas no UTIs, aunque requieren cuidado intensivo”.
Ante esta situación, desde la asamblea de trabajadores y trabajadores de la salud advierten: “el colapso de los hospitales está en desarrolloActualmente más del 40% de los efectores cuenta con el 100% de camas ocupadas, principalmente los hospitales agudosDe las camas COVID en salas de internación, el 87% están ocupadas, acorde a lo que se ha relevado”.
En cuanto al sector privado, el relevamiento sostiene: ” los datos del sector privado de la salud, de mayor capacidad que el público, no se conocen con exactitud. Según lo informado por las autoridades de estas entidades, también se encuentra al borde del colapso. La fragmentación del sistema de salud y el interés privado de los empresarios, impiden contar con la información y los recursos ecesarios para atender a la población de manera igualitaria. Esta situación, que venimos denunciando hace meses, nos encuentra a les trabajadores dela salud al límite. Sin protocolos efectivos, ni equipos de protección en cantidad y/o calidad necesaria, laboralmente precarizades, agotades, sin licencias teniendo más del doble de trabajo, y con los salarios congelados enfrentamos el peor momento de la pandemia. En este contexto, ascienden los contagios en el personal de salud quienes nos encontramos trabajando en la primera línea”.En las conclusiones del informe, agregan: “les 1381 trabajadores de Salud contagiades colocan a nuestro país y nuestra Ciudad entre los países con mayor incidencia de contagios entre trabajadores de la salud. La negativa a otorgar licencias a los grupos de riesgo ha provocado la muerte de Julio Gutiérrez y José Aguirre, entre otres. Esto se repite en la provincia y el resto del país. Si no se cuida a les trabajadores de la salud, la atención de la población empeorará sustancialmente”, remarcan.

No es el teletrabajo, es el capitalismo

“El teletrabajo no es en sí mismo el problema, la forma en la que lo implementan los empleadores sí lo es”, afirman, en esta nota realizada para Red Eco Alternativo, Julia Campos y Luis Campos. Los integrantes del Observatorio del Derecho Social de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) afirman que uno de los mayores peligros del teletrabajo es la pérdida de la visualización colectiva “de ese conocimiento objetivo de la clase obrera de que todos somos parte del todo y que la producción se genera por nuestro trabajo colectivo”.

Si la generalización de esta forma de organizar los procesos de trabajo redunda en fortalecimiento de la individualización de los vínculos, en la ruptura de los lazos colectivos, en la desaparición de la idea de lugar de trabajo, y ello va acompañado de un ajuste de la dotación de fuerza de trabajo según las necesidades cotidianas de los empleadores, difícilmente pueda salir de este proceso algo bueno para los trabajadores y trabajadoras.
El teletrabajo implica realizar una parte o la totalidad de las tareas laborales de manera remota, sin contar con la presencialidad de trabajadores y trabajadoras en un espacio físico provisto y acondicionado por la patronal para tal fin, es un modo particular de organizar tareas a partir de desarrollos tecnológicos específicos. En tanto tal, no es ni bueno ni malo.
Sin embargo, su utilización y generalización acarrea algunos riesgos que los trabajadores, las trabajadoras y sus organizaciones, deben tener en cuenta para definir una estrategia en relación a los peligros que observan.
En estos tiempos se ha generalizado el trabajo remoto como modo particular de continuar con algunos procesos de trabajo en épocas de “aislamiento”. En algunas actividades con mayor facilidad que en otras se ha impuesto el trabajo en domicilio como una constante. Este proceso se presenta como un ensayo a gran escala para las patronales ya que constituye una prueba masiva y con bajo costo de la efectividad y eficiencia de procesos de trabajo y tecnologías existentes.
Es cierto, no obstante, que muchas actividades ya tenían esta forma de organizar el trabajo para algunos sectores y trabajadores, incluso en muchos casos se han utilizado los avances tecnológicos para extender de hecho la jornada laboral mediante una comunicación constante “extra horario laboral” de jefes con sus subordinados. El mail primero y el WhatsApp después, han sido avances inconmensurables de la articulación de trabajo presencial con el teletrabajo y la generalización de una “jornada continua”. Desde esta perspectiva, el derecho a la desconexión, sin dejar de resultar un avance, no constituye más que la reafirmación de la importancia de garantizar una jornada limitada de trabajo.
El ensayo remite principalmente a la eficiencia y eficacia del trabajo remoto generalizado y a una evaluación de las necesidades y el desarrollo tecnológico local para sostener estos procesos en el tiempo. Asimismo, aunque con mayor dificultad, se intenta testear diferentes mecanismos de presión y vigilancia digital.
Algunos de los efectos de este proceso se observan en la regulación del teletrabajo en Argentina. Una regulación que no tiene relación con la pandemia, ya que solo entrará en vigencia 90 días después de finalizado el ASPO, pero que solo es posible por su presencia. Una regulación que avizora algunos de los aprendizajes de los empleadores sobre esta forma particular de organizar el trabajo y las posibilidades que observan sobre su generalización en los años venideros.
¿Pero de qué se trata el teletrabajo y por qué es tan importante para los sectores públicos y privados aplicarlo y generalizarlo?

El teletrabajo como proceso de invisibilización del trabajo colectivo

El modo de producción capitalista tiene una de sus bases e impulso en la división del trabajo. Esto es, la posibilidad de fragmentar un proceso productivo en diferentes partes asumidas por trabajadores individuales, generando una especialización y simplificación creciente y disminuyendo al máximo los llamados “tiempos muertos”, que para los trabajadores suelen ser “tiempos de descanso”. Este proceso solo pudo ser eficiente aglutinando a muchos trabajadores en un espacio único bajo la planificación, dirección y vigilancia de un patrón (u otros obreros destinados a tal fin). El salto en el desarrollo de las fuerzas productivas que este proceso generó fue el que posibilitó los avances tecnológicos que hoy crean la posibilidad de prescindir de uno de sus fundamentos, a saber, “los obreros concentrados en un mismo establecimiento”.
La unificación en un mismo lugar de trabajo generó a su vez que los trabajadores y trabajadoras pudiéramos visibilizarnos como iguales, y a partir de esa igualdad identificar un antagonista. Esto es, lentamente, construir una identidad obrera activa y organizada que a partir de su lucha consiguiera todos los derechos laborales de los cuales gozamos en la actualidad. La unión bajo un mismo techo fue la precondición para la construcción de esta identidad, la base de la organización se encuentra en el lugar de trabajo.
Es por ello, que tal vez uno de los mayores peligros que supone el teletrabajo es la pérdida de esa visualización colectiva, de ese conocimiento objetivo de la clase obrera de que todos somos parte del todo y que la producción se genera por nuestro trabajo colectivo, el mio, el de José y el de Ana.
¿En qué condiciones llevaremos adelante la organización colectiva? ¿Cómo saber quiénes y cuántos somos? ¿Qué problemas o dificultades para con el trabajo y el resto de la vida padecemos? ¿Cómo encontrarnos? ¿Cómo elaborar y construir la colectivización de los problemas que parecen individuales? ¿Cómo pensar y llevar adelante acciones de protesta? ¿Planes de lucha? ¿Medidas de fuerza? ¿Cómo elaborar un pliego de reivindicaciones participativo y democrático y negociar colectivamente representando a todos los trabajadores y trabajadoras que somos? La ley recientemente aprobada por el Congreso de la Nación deja todas estas preguntas abiertas, y no ofrece elementos concretos que posibiliten limitar los alcances de este aislamiento e invisibilización, más allá de la referencia genérica a que los trabajadores, como cualquier otro trabajador, gozarán de los derechos colectivos.
La posibilidad de contar con jornadas mixtas, donde el teletrabajo no abarque la totalidad de la jornada de trabajo y se pueda acceder a diferentes situaciones de presencialidad, debería ser entonces, una de las mayores reivindicaciones de las organizaciones obreras que previamente han decidido avanzar con la organización del trabajo vía trabajo remoto. En el sistema de la ley esta “parcialidad” está supeditada a la negociación colectiva, donde es muy posible que encuentre una oposición infranqueable por parte de los empleadores.
Pero además de invisibilizar el trabajo colectivo, y la múltiple interrelación de los trabajadores en su producción de riqueza, el teletrabajo dificulta la observación de situaciones de abuso laboral, sobrecarga de trabajo, hostigamiento y/o maltrato que pueden sufrir trabajadoras y trabajadores solos frente a una pantalla. Incluso desdibuja situaciones que compartiendo espacio laboral eran impensadas en la regulación local como el “sutil” cambio que se prevé para la cobertura de accidentes de trabajo, que pasan de “considerarse” laborales en el sistema de la ley de riesgos del trabajo a “presumirse” laborales para quienes desarrolen tareas por medio de teletrabajo. Sumado a ello, la introducción en el texto de la ley de la posibilidad de recurrir al trabajo por objetivos desnaturaliza cualquier límite que se intente imponer a esta forma de organizar el proceso de trabajo. Podrán estar en las normas aplicables, difícilmente se ejercerán en la práctica.

El teletrabajo como posibilidad de incrementar los costos laborales… Para los trabajadores

Además de generar un proceso de individualización creciente mediante el aislamiento en compartimentos estancos (hogares) de trabajadores y trabajadoras posibilitando nuevos y sofisticados mecanismos de disciplinamiento y aumento de la competencia, el teletrabajo puede incrementar los costos de los trabajadores.
El ahorro patronal tiene su contracara en un aumento de gastos que recae sobre el trabajador. Si bien hay un beneficio objetivo que puede observarse en transporte, comida y vestido, este ahorro potencial debería cuantificarse para no caer en el encanto de espejitos de colores. El gasto extra, por otro lado, podría estar asociado al espacio de trabajo, los insumos de trabajo, y las herramientas de trabajo.
No cualquier espacio es un espacio de trabajo y de esto hablan extensamente las normativas sobre salud laboral (privacidad, iluminación y temperatura adecuada, etc). Entonces, el teletrabajador va a necesitar contar con un espacio adecuado de trabajo y eso cuesta dinero (un cuarto extra en su hogar, una oficina de alquiler, un espacio de coworking) y ese costo extra está o debería estar justamente en disputa. Cualquier espacio de trabajo que no cumpla estas especificaciones va a redundar en un ahorro para la patronal y un gasto extra en desgaste y enfermedad en cada uno de los trabajadores.
Por insumos de trabajo entendemos a todos aquellos requeridos para realizar la tarea tales como electricidad, agua, gas, internet. El incremento de estos gastos, debido a la permanencia durante toda la jornada de trabajo en el hogar también implican un costo extra. Pero además y más importante es que la conectividad resulta central para la definición de la productividad, la eficiencia y muchas veces la extensión de la jornada de trabajo (¿abonarán horas extras los empleadores cuando ellas sean necesarias debido a problemas de conectividad?). La mejor o peor conectividad va a impactar directamente sobre las condiciones de trabajo del teletrabajador, que con tal de mejorar dicha condición, estará dispuesto a incrementar el pago de este insumo con tal de lograr una mejor calidad del mismo.
En el sistema de la ley aprobada por el Congreso todos estos gastos deben ser compensados por el empleador. Sin embargo, no se establece un piso para dicha compensación y todo se deriva a una negociación colectiva futura e incierta. Más aún, es perfectamente posible que dichos acuerdos colectivos no se celebren nunca y ello no impide que los empleadores recurran al teletrabajo y trasladen aquellos costos directos e indirectos sobre los bolsillos de los trabajadores.
Finalmente, y en relación a lo anterior, las herramientas de trabajo también impactan sobre los costos del teletrabajo. Toda normativa que no obligue a los empresarios a proveer este bien terminará generando la fragmentación de la fuerza de trabajo entre aquellos trabajadores que pudieron invertir en buenos equipos y aquellos que no, generando más individualismo y competencia entre empleados. Estamos hablando de un incremento en la productividad, y de la ganancia empresarial, a costa de una inversión de los trabajadores. Este riesgo aparece contemplado en la regulación de teletrabajo que habilita a que los trabajadores se hagan cargo de los equipos, delegando en la negociación colectiva el establecer mecanismos de compensación.

El teletrabajo y el aumento de la desigualdad de géneros

La conciliación entre la vida laboral y la vida familiar se presenta como una de las principales ventajas del teletrabajo y a su vez es una de las más combatidas por organizaciones sindicales y feministas. Efectivamente la conciliación consagra que hay un doble trabajo que recae sobre las mujeres (trabajo remunerado y trabajo no remunerado o tareas reproductivas) que es necesario conciliar.
Esta conciliación se realiza bajo la creencia de que es necesario ayudar a las familias (las mujeres) a realizar todo ese trabajo y para ello qué mejor idea que reunir todo en un mismo tiempo y espacio, donde la trabajadora en su soledad administra el tiempo escaso con múltiples tareas superpuestas. La sociedad, el Estado, no se hace cargo de este problema generando políticas públicas que permitan la socialización de espacios de cuidado por solo dar un ejemplo, o estableciendo salarios mínimos lo suficientemente altos como para permitir que un miembro de la familia se dedique a las tareas reproductivas únicamente. Se cristaliza la desigualdad y se la invisibiliza trasladándola a la esfera privada.
En el texto de la ley, el empleador aparece compasivo de esta sobrecarga y permite la interrupción de la jornada, que luego debe completarse durante el día por supuesto. No se especifican licencias específicas ni disminuciones de las horas de trabajo.

El teletrabajo y lo que viene

El teletrabajo no es en sí mismo el problema, la forma en la que lo implementan los empleadores sí lo es. Si la generalización de esta forma de organizar los procesos de trabajo redunda en fortalecimiento de la individualización de los vínculos, en la ruptura de los lazos colectivos, en la desaparición de la idea de lugar de trabajo, y ello va acompañado de un ajuste de la dotación de fuerza de trabajo según las necesidades cotidianas de los empleadores, difícilmente pueda salir de este proceso algo bueno para los trabajadores y trabajadoras. La ley recientemente aprobada por el Congreso no parece establecer límites claros para que los empleadores avancen, sin mayores obstáculos, con una mayor utilización del teletrabajo. Más aún, su crítica generalizada parece estar centrada en la figura de la “reversibilidad” y no habría que descartar que se trate de una estrategia para incidir en una futura reglamentación del ejercicio de dicho derecho.
Para los trabajadores, trabajadoras y organizaciones sindicales, el principal desafío parece estar centrado en la construcción de instancias de organización y acción colectiva que incluyan a quienes desarrollan toda o parte de su tarea de manera remota. Así como ciento cincuenta años atrás los lugares de trabajo comenzaron a ser el centro de la construcción de una identidad de clase y de la creación de múltiples instancias de solidaridad colectiva, resulta más que necesario impulsar la defensa y reconfiguración de dichos espacios. Frente a los cantos de sirena que insisten en la idea de los emprendedores y el trabajo independiente como un futuro deseable, el debate acerca de las instancias colectivas de organización social, y por ende laboral, debe volver a estar en el centro de la escena.

Corrientes: unos 600 municipales temen perder su empleo y acusan al intendente de querer tomar militantes para las elecciones

Corrientes: unos 600 municipales temen perder su empleo y acusan al intendente de querer tomar militantes para las elecciones
Se trata de inspectores de tránsito con entre 15 y 35 años de antigüedad. Los trabajadores agremiados en AOEM y ATE denuncian que les quieren cambiar la tarea para meter gente afín al actual ejecutivo municipal (JxC). Salarios por debajo de la canasta básica y pago de sumas ‘en negro’ que dejarían de percibir.
Unos 600 inspectores de tránsito de la ciudad de Corrientes ven amenazado su salario y su trabajo a raíz de una disposición del intendente cambiemista, Eduardo Tassano, en la que obligan a los trabajadores a someterse a una «comprobación de idoneidad». En caso de desaprobarla, entrarían en una búsqueda interna de la municipalidad, en la que cambiarían de tarea y perderían los «plus» que cobraban en forma irregular. 
El salario de un inspector de tránsito promedio está entre los $24.000 y los $28.000 (sin hijos) mientras que el dinero «extra» salario ronda los $6.000, perder esa suma significa un recorte brutal a sus ingresos. «El municipio paga en negro y tiene planes en negro también. Ya el sueldo es precario, no cubre ni la canasta básica, ahora van a precarizar más todavía», denunció un municipal en diálogo con InfoGremiales. 
Los trabajadores cuestionan la disposición ya que la mayoría tienen muchos años de antigüedad en su puesto, por lo que consideran que la idoneidad ya fue comprobada. Por otra parte, las pruebas incluyen exámenes físicos exhaustivos, control de denuncias, etc. El trabajador relató: «Acá la mayoría llevan 15, 20, en la actividad y tienen entre 40, 50 años, lógicamente algún achaque de salud tienen y en los requisitos hacen mucho énfasis en la condición física. Y también casi el 20% tienen denuncias por abuso de autoridad, es parte de la función también, siempre hay alguien que te denuncia.», explica.
«Nosotros consideramos que es inconstitucional porque la idoneidad nosotros ya la tenemos por resolución de gestiones anteriores. Lo que cambió en estos dos años, que no se hizo nunca, fueron capacitaciones.», asegura.
Las sospechas sobre la polémica disposición están relacionadas, no sólo a un recorte presupuestario sino a un fin electoral específico«El fin es pagarnos menos dinero y meter gente nueva. El año que viene hay elecciones en Corrientes, lo que quiere hacer el Ejecutivo es quitar a las personas que son personal viejo e ingresar gente nueva. Ya estuvieron haciendo entrevistas», resalta. 
La ciudad de Corrientes estuvo gobernada por el PJ durante 8 años entre el 2009 y el 2017, cuando la perdieron en manos de Encuentro por Corrientes, que desde 2015 forma parte de Juntos por el Cambio. 
Los trabajadores, agremiados en la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM) de Corrientes y en ATE Corrientes, aseguraron a Ctes Hoy que «si no cae la resolución no nos vamos a presentar e iniciaremos asambleas en los lugares de trabajo».
Furia de los médicos porque Morales les quiere hacer firmar una declaración jurada para abandonarlos en la pandemia
Furia de los médicos porque Morales les quiere hacer firmar una declaración jurada para abandonarlos en la pandemia
El sindicato de médicos cargó contra el gobierno de Jujuy tras tomar conocimiento de que morales le pide a los trabajadores de la salud la firma de una declaración jurada en la que asumen todo riesgo, «eximiendo al Estado Provincial de toda responsabilidad» de lo que les pudiera ocurrir.17/08/2020 00:01:00
El Sindicato Médico Argentino AMRA emitió un duro comunicado contra el gobierno de Jujuy por lo que calificó como una «Repudiable Declaración Jurada». En el escrito exponen que cuando parece que la situación sanitaria de la provincia se encuentra al borde del colapso, las autoridades no solo siguen haciendo oídos sordos, sino que además le piden a los trabajadores de la salud la firma de un papel con el cual buscan auto eximirse de cualquier responsabilidad de lo que les pudiera ocurrir.
Señalan que «en concreto, la deleznable y repudiable Declaración Jurada afirma: ‘declaro bajo juramento mi voluntad de continuar prestando servicios asumiendo todo riesgo y eximiendo al Estado Provincial de toda responsabilidad ?civil y/o penal- por los daños y perjuicios que la prestación de servicios efectivos pudiera generar en mi persona'».
«Sin dudas, el más claro ejemplo de abandono de persona por parte del estado provincial», expresa el Sindicato.
Asimismo repudiaron «enérgicamente este accionar ilegal e inmoral que obliga a los trabajadores médicos bajo su estado de necesidad laboral, a firmar declaraciones juradas por la que pretenden eximirse de responsabilidad civil y penal, y que carecen de toda validez legal, siendo nulas de nulidad absoluta en caso de producirse daños en la salud de los trabajadores médicos».
Aclararon que los derechos laborales son irrenunciables, y la protección ante las enfermedades profesionales forman parte de esta protección (Ley 24557 y correspondientes; y DNU 367/2020).
«Desde AMRA denunciaremos ante las autoridades provinciales y nacionales, este atropello tan grosero a los derechos laborales y de la salud», apuntaron.
A principio de agosto el Sindicato Médico Argentino ya había manifestado su malestar con el gobierno jujeño por el alto porcentaje de personal infectado con coronavirus. En aquella oportunidad indicaron que no se tomaron las medidas preventivas adecuadas y que no se garantizó la provisión de insumos.
La Justicia rechazó un amparo de los gastronómicos para abrir los hoteles en Córdoba
La Justicia rechazó un amparo de los gastronómicos para abrir los hoteles en Córdoba
El tribunal de la Cámara Contencioso Administrativa de Primera Nominación rechazó «in límine» un recurso de amparo presentado por el gremio de los gastronómicos para que se autorice en forma «urgente» la apertura de los hoteles en Córdoba, particularmente en la capital y enVilla Carlos Paz.
17/08/2020 
El recurso de amparo fue promovido por la delegación Córdoba de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) para que se habiliten los hoteles y otros comercios gastronómicos que aún permanecen cerrados en la provincia debido a las limitaciones por la emergencia sanitaria en el marco de la pandemia de coronavirus.
En la presentación, el gremio había considerado «arbitraria e ilegal» la decisión del Gobierno de Córdoba de habilitar algunos rubros comerciales, en el marco de las flexibilizaciones sanitarias por la pandemia del coronavirus, y excluir a otros, como los hoteles.
De acuerdo con la información suministrada desde el Poder Judicial, el fallo el tribunal sostiene que «no resulta evidente que el acto atacado revista esa ilegalidad o arbitrariedad palmaria que es necesaria para habilitar la vía del amparo».
En ese sentido añade que «no surgen prima facie, con la nitidez requerida, los requisitos antes señalados, dado que el proceder de la demandada (el Gobierno provincial), cuya cuestionamiento plantea la accionante, se vincula las medidas adoptadas tendientes a abordar la pandemia de la Covid-19 a nivel provincial».
En consecuencia, los jueces rechazaron «in límine» la acción de amparo y exhortaron a las partes al «diálogo y al establecimiento de mecanismos de concertación que permitan encauzar equilibradamente las distintas pretensiones formuladas y atendiendo especialmente a la situación epidemiológica».
La CTA Autónoma, junto a otras organizaciones, se manifestó por una Patria libre y soberana
Esta mañana, al cumplirse un nuevo aniversario de la muerte de José de San Martín, se realizó un acto en la plaza del barrio porteño de Retiro, que lleva su nombre, y se presentó un nuevo documento del Manifiesto Nacional por la Soberanía, el Trabajo y la Producción. Estuvieron presentes Ricardo Peidro, Hugo “Cachorro” Godoy, Oscar de Isasi, Pablo Spataro, Mercedes Cabezas, Eva Koutsovitis, entre otros dirigentes de la CTA Autónoma, así como dirigentes de la UTEP, La Cámpora, el Sindicato del Cuero y la Federación Gráfica Bonaerense (CGT) y el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas y el Consejo Productivo Nacional (Pymes).Compartir este articulo:

En el acto se leyó el nuevo documento del espacio que ya integran más de 120 organizaciones gremiales, sociales y políticas, que nació el 1º de Mayo con un pliego de propuestas para salir de la crisis.

Documento Por una patria libre y soberana

“No en los hombres es donde debe esperarse el término de nuestros males: el mal está en las instituciones”, (General José de San Martín, el 8 de marzo de 1830).
Las organizaciones sociales, sindicales, políticas, las Pymes y demás fuerzas que conformamos el Manifiesto Nacional por la Soberanía, el Trabajo y la Producción, este 17 de agosto reivindicamos la gesta patriótica del General José de San Martín, luchando por la Independencia de nuestra patria y la soberanía de nuestra Nación. Sentimos hoy la voluntad del pueblo argentino y de sus dirigentes por unirse para abrir un tiempo de esperanza después de haber vencido en las urnas al neoliberalismo expresado en las perversas políticas que encabezó el –ahora fugado- ex presidente Mauricio Macri.
Asumimos el título que encabeza este comunicado porque estamos convencidos que hay que profundizar el camino para reafirmar aquellos valores de soberanía e independencia. Luego de haber enfrentado una primera etapa de discusión de la deuda externa fugada, ahora tenemos por delante una segunda etapa de negociación con el co-responsable de haber generado la deuda y el desastre económico que atraviesa nuestro país, el Fondo Monetario Internacional, que a consciencia sirvió fundamentalmente para facilitar y alentar la fuga de capitales.
Por lo tanto, es indispensable para nuestro Pueblo impedir cualquier tipo de condicionamiento o de imposición de ajustes fiscales -como es tradicional en ese organismo- que atenten contra la necesidad de fortalecer el rol del Estado en un desarrollo soberano de las actividades productivas, fiscales, monetarias y financieras, alimentarias, energéticas de nuestra Patria, tal como lo propusimos en la presentación del Manifiesto el pasado 1º de mayo.
Es necesario fortalecer este rumbo con un mayor nivel de participación de las organizaciones libres del pueblo en la definición de las políticas públicas y garantizar la construcción de un piso de vida digna, justicia para nuestro pueblo y de reparación por todas las pérdidas económicas y sociales que el neoliberalismo nos impuso. Esto solamente será posible con un Estado activo que cobre impuestos a las grandes fortunas y priorice los intereses de los más necesitados para encender el motor de la economía, del mercado interno para el desarrollo de la industria nacional y de la producción en el campo y en la ciudad.
En la búsqueda para alcanzar un mayor bienestar para nuestro pueblo, es necesario garantizar el trabajo con un piso de ingreso mínimo y con la participación coordinada de todas las organizaciones para concretar, junto con el Estado, el derecho al trabajo y el fortalecimiento de la producción nacional.

Manifiesto Nacional por la Soberanía, el Trabajo y la Producción

CTA Autónoma – UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular) – Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero y Afines y Federación Gráfica Bonaerense (CGT) – MNER (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) – Consejo Productivo Nacional (Pymes) – FEMPINRA (Federación Marítima Portuaria y de La Industria Naval de La República Argentina) – Federación de Inquilinos Nacional – Vía Campesina, La Cámpora, Movimiento Evita, Unidad Popular, Movimiento Octubres, Somos Barrios de Pie, Grupo Bolívar, Peronismo Militante – CTEP, CCC, Barrios de Pie, Frente Patria Grande, MTE, Frente Popular Darío Santillán, La Dignidad, CN Martín Fierro, OLP, Barrios de Pie-Libres del Sur, Kolina, CEEN Central de Entidades Empresarias Nacionales, ENAC Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, APYME, Sindicato de Canillitas Reg. Oeste, ATILRA, CGT Regional del Oeste (Merlo, Moreno, Marcos Paz), UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra), Mesa de Unidad PyME ATE, AAPM, CONADU-H, FENAT (Federación Nacional territorial), MAR (Movimiento Argentina Rebelde), MAP (Movimiento de Acción Popular), CTD Aníbal Verón, FUBADEYO, CHE PIBE, Asociación Amas de Casa del País, Foro por la Niñez, Mesa Federal Peronismo 26 De Julio, Frente Social 17 de Octubre, SECEIC, AECPRA, CISPREN, SITRAIC, UCRA, SOEIL Ing. Ledesma, STA- Ing. El Tabacal, SOEASI- Ing. San Isidro, APJBO, SITEBA, NOS (Gastronómicos), UETTEL, Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria (CNTI-CTAA), SIPREBA, Asociación del Personal Superior de Energía (APSEE), Federación de Cooperativas de Trabajo Evita, Barrios Peronistas, Seamos Libres, FEDUN, Fed. SITECH, Docentes Chaco, UTEM Docentes Misiones, ADUCA Docentes Catamarca, SITEMCO Municipales Corrientes, UTEM Municipales V. María, Sin. Pe.Se. Do. Río Negro y Neuquén, SINDECAF San Juan, SINDECAF San Nicolás, APECAF Río IV, FAG Federación de Guardavidas, ABP Buzos Profesionales, GOA Odontológicos, PIPPSIR Psicólogos, SEI Inmobiliarios, ATSN Seguridad Neuquén, SUTRA Seguridad misiones, SIVISA Seguridad Salta, SATIVA (Vidrio), SUCEV (Costureros), SOMPTNTA, NUSISA (Salud Privada), FETRAES Federación de Trabajadores de la Economía Social, UTRACOS (Comercio), ANTA (Trabajadores Autogestionados), Organización 22 de Agosto, Frente Pueblo en Lucha, Frente Social Nueva Independencia, MTL, Frente Desocupado Eva Perón, Movimiento Villero, Peronismo 26 de Julio, Encuentro Peronista, Palermo K, Coordinadora 25 de Mayo, Avanza, Venceremos, Frente de Organizaciones Populares (FOP), Federación de Organizaciones de Base (FOB), Frente Social 17 de Octubre, Pueblo Unido, FACTA (Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados), FEDECABA (Federación de Cooperativas Autogestionadas de Buenos Aires), Federación Sindicatos de Trabajadores Municipales de Santa Fe (FESTRAM), Corriente Nacional del Pensamiento Político, Usina del Pensamiento Nacional, Movimiento Misioneros de Francisco, Centro Nueva Tierra, Organización Social y Política Los Pibes, SUMRA (Sindicato Único Cadete y Mensajeros República Argentina), Barrios Fuertes, Movimiento Lucha y Rebelión, Movimiento Nacional Compromiso Social, Liberación Popular, Frente Social Peronista, Barrios Unidos, konfluencia Popular, La Barriada, APSEE Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía, AFoPe (Agrupación Forestal Peronista), Pariendo Una Nueva Sociedad, Federación Trabajadores Agrarios de la Actividad Primaria (FETAAP), Corriente Peronista 13 de Abril, NOSTAR (Remiseros), LLANKAJ MAKI (Originarios de Jujuy), Movimiento Territorial Liberación- Partido Comunista – Federación Juvenil Comunista, Centro de Ex Combatientes de Malvinas La Plata – CECIM La Plata.

Fotos: Lucho Dico
Envio:RL

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