La protesta se llevó a cabo frente al Congreso Nacional
Poca gente y consignas confusas en la movilización contra la reforma judicial
En el transcurso de la tarde hubo incidentes con manifestantes violentos que golpearon a un periodista. El episodio terminó con un detenido.
Imagen: Leandro Teysseire
Un puñado de personas con banderas de Argentina, cornetas y carteles contra el Gobierno se congregó frente al Congreso con el objetivo de hacer un acampe en contra de la reforma judicial que se tratará este jueves en la Cámara de Senadores. Sin embargo, no pudieron armar la carpa, sino un gazebo, porque el Gobierno de la Ciudad, que conduce Horacio Rodríguez Larreta, no concedió el permiso. En el transcurso de la tarde hubo incidentes con manifestantes violentos que golpearon a un periodista y el episodio terminó con un detenido que, al cierre de esta edición, aún se encontraba en la comisaría comunal 1.
Si bien la consigna principal apuntaba contra la reforma, la mayoría de los manifestantes no podía argumentar su postura y las principales críticas eran contra de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La titular del senado, antes de las 16 --hora de la convocatoria-- pidió a Diego Santilli, vicejefe de Gobierno porteño, que levante el vallado que el Gobierno de la Ciudad había colocado en el perímetro del Congreso, ya que, según indicaron fuentes oficiales, no quería protección para el Parlamento y quería que la gente pudiera manifestarse libremente.
“Estoy en contra de todo. En ocho meses destruyeron el país. La reforma judicial es en beneficio de ellos y tiene que ser por ley como corresponde, no se trata de poner y sacar como se les canta”, dijo gritando una señora mayor que se encontraba en la Plaza del Congreso. Otra mujer que no tenía barbijo indicó que “no uso tapabocas porque no lo necesito. El coronavirus se llevó en 160 días a siete mil personas, y eso no es nada porque en este país somos millones”. Cuando fue consultada acerca del proyecto de reforma judicial, afirmó que “estoy en contra porque la hacen para defenderse a ellos mismos, no es una reforma penal que es lo que necesitamos nosotros”. Con respecto al tapabocas, otra manifestante señaló que "no uso barbijo porque a mi nadie me obliga a taparme la boca".
Las marchas estaban convocadas en distintos sitios del país, pero en ninguno de ellos tuvo éxito, ni fue masiva. En Córdoba, por ejemplo, tan solo se reunieron unas cuatro o cinco personas con banderas de Argentina frente al shopping Patio Olmos. En las intersecciones de las avenidas Santa Fe y Callao, en el barrio porteño de Recoleta, hubo un grupo de personas cerca de las cuatro, pero cuando comenzó a llover se fueron y lo mismo sucedió en Cabildo y Juramento, aunque en ese lugar el grupo de personas fue más ruidoso. Allí había muchas mujeres con carteles, silbatos y hasta disfrazadas. Una de ellas, por ejemplo, se disfrazó de Temis, la diosa griega de la justicia, y en sus balancines tenía réplicas de dólares.
En el Congreso también había manifestantes disfrazadas. En ese caso, una mujer decidió vestirse con un "traje a rayas" simulando ser una presidiaria: “me movilizo porque es una vergüenza la reforma y porque nos robaron la movilidad jubilatoria. Queremos una república y no una dictadura de Cristina Fernández”, dijo enfurecida. Además exclamó: “Nos tuvieron encerrados y hacen lo que quieren. Nos quieren matar a los jubilados, basta de corrupción y que Cristina vaya presa”.
Cerca de las 18, según confirmaron fuentes oficiales del Gobierno de la Ciudad en diálogo con Página/12, algunos manifestantes agredieron al periodista Ezequiel Guazora y por eso la policía se llevó a un hombre detenido. El reportero indicó que "estábamos entrevistando a una persona cuando nos rodearon y nos pegaron a mi y a mi compañero. Me dieron una patada en el pecho y nos rompieron nuestros equipos".
Al igual que en la marcha del 17A, algunas personas llevaban puesto barbijos que decían “qué gobierno de mierda”, pero esta vez sumaron al atuendo remeras que proclaman “no a la reforma”. Entre los carteles se podía leer uno que indicaba “república vs impunidad”, otro “Alberto gobierna para la rika” y una pancarta que decía “Congreso no sean Komplices”. Una de las señoras que llevaba un cartel explicó: “estoy en contra de la reforma y de los corruptos que están en el gobierno. Vamos derecho al comunismo. Me molesta que se olviden que somos un pueblo republicano y libre”.
Además de no argumentar sus posturas contrarias al proyecto de reforma judicial, algunos manifestantes lo confundían con una reforma constitucional. Fue el caso de Mirtha que dijo: “estoy en contra de la reforma de la Constitución, del traslado de los jueces, esto es un proyecto para desplazar el Poder Judicial”. Carlos, por su parte, agregó que “estoy acá por los corruptos y ratas. Esto no es un gobierno, es un aguantadero de chorros". Y ante la pregunta acerca de si no le daba miedo asistir a movilizaciones en pandemia pronunció: "no me voy a morir del virus, me voy a morir del disgusto". Otra de las confusiones fue creer que la reforma judicial “va a modificar la Cámara Electoral”: “el objetivo de esta reforma es eliminar los tres poderes del Estado. Quieren reubicar jueces, reformar la Cámara Electoral y convertirnos en Venezuela con elecciones fraudulentas”, sostuvo una mujer joven.
Entre los asistentes caminaba Juan Carlos Blumberg, el padre del joven asesinado Axel Blumberg. En diálogo con un canal de televisión subrayó que “estamos para defender la democracia y que no voten este disparate de querer modificar la Justicia para que quede impune la vicepresidenta. Esta reforma es una estupidez más grande que una casa".
Informe: Melisa Molina
27 de agosto de 2020
En la Facultad de Psicología de la UBA
Los estudiantes que reclaman dar examen para poder recibirse
Unos 250 alumnos piden que se habiliten instancias de evaluación no presencial para poder completar sus carreras de grado. Las autoridades académicas habilitaron la defensa de tesis virtual, pero advierten que es "muy complejo" autorizar los exámenes finales a distancia.
Por Constanza Bonsignore
Aunque algunas facultades de la UBA ya resolvieron implementar tomar exámenes finales a través de entornos virtuales y plataformas digitales, no es el caso de todas. Una de ellas es la Facultad de Psicología que hasta ahora no aprobó la modalidad a distancia para tomar evaluaciones finales. En ese marco, un grupo de más de 250 estudiantes que se recibían este año y que producto a la pandemia se encuentran trabados en el último tramo de la carrera, impulsaron un reclamo exigiéndoles a las autoridades académicas que habiliten los exámenes finales virtuales y otras instancias para presentar y defender la tesis de graduación. Consultado por este diario, el decano Jorge Biglieri señaló que resulta "muy complejo" el tema de la habilitación de exámenes finales no presenciales, aunque "se está trabajando en eso".
Bajo el nombre "Psico Sí se recibe", los estudiantes expandieron su reclamo a través de las redes sociales: "Necesitamos que las autoridades nos escuchen y permitan la presentación y defensa de tesis online, también necesitamos avanzar con los finales y definir qué hacer con el examen de salud", señalaron los estudiantes. "Vemos que hay muchas decisiones para facilitar el ingreso de los estudiantes a las carreras pero no hay ninguna para acelerar los egresos", señaló a PáginaI12 Natalia, una de las estudiantes que impulsa el reclamo.
Para el primer cuatrimestre, la Facultad de Psicología aprobó la Evaluación Virtual Integral (EVI) que es para aquellos estudiantes que hayan cursado asignaturas con régimen de promoción sin examen final y que hayan obtenido la condición de “aprobados” durante la cursada en el campus virtual. La modalidad de la EVI queda a criterio de cada cátedra: puede ser individual, grupal, oral o escrita. Sin embargo, aquellos estudiantes que cursaron asignaturas con final obligatorio no pudieron ser evaluados a distancia.
"Para muchos tener finalizada la carrera es importante porque tiene una importancia laboral. Para los que estamos desempleados aunque aún no tengamos el título, a la hora de buscar trabajo no es lo mismo que figure una carrera en curso que una carrera de grado finalizada", dijo Celeste, estudiante de Psicología. En el mismo sentido, se pronunció María, otra estudiante que forma parte del reclamo. "Yo entré a la carrera un año antes de que se implementara la tesis y estoy solo a un final de recibirme y no tengo posibilidad de darlo de forma virtual".
Ante el reclamo y pedido de los estudiantes, el decano de Psicología, Jorge Biglieri, explicó a este diario que "el consejo directivo de la Facultad ya aprobó un proyecto que contempla la defensa de la tesis de forma virtual que se va a poner en marcha en los próximos días". En el mismo sentido se expresó Fernando Nuñez D'Agostino, integrante del centro de estudiantes por EDI y consejero superior de la UBA: "Ya hay un proyecto presentado en relación a las tesis, ya se aprobó, así que la idea es que lo antes posible empiecen a realizarse las defensas".
En cuanto a los exámenes finales a distancia, el decano explicó "que es un tema más complejo" ya que para habilitarlos "deberíamos tener más aceitado el reconocimiento de la identidad de la persona, el tema de la conectividad y disponibilidad de los profesores". En ese sentido, Biglieri señaló que se está "trabajando para habilitar los exámenes finales presenciales para aquellos estudiantes que solamente tengan pendientes uno o dos finales de la carrera". "Junto con Secretaría Académica estamos evaluando la cantidad de los casos de estudiantes que estén en el último tramo y en función de eso vamos a discutir en el consejo directivo cómo establecer un criterio para la toma de finales presenciales de acuerdo a un protocolo de funcionamiento cuando las autoridades del Gobierno permitan la presencialidad".
El reclamo de los estudiantes también incluye el Examen Médico Preventivo de Salud, un requisito que se les exige a todos los alumnos de la UBA para obtener el título y que actualmente se tornó una traba para aquellos que están por recibirse ya que, en el marco de pandemia, no se está realizando. Biglieri señaló que "el rector sacó una resolución suspendiendo el requisito del examen de salud para todos. Así que al suspender ese requisito, los que antes no podían iniciar el tramite del título, ahora si ya lo pueden hacer".
27 de agosto de 2020
El 27 de agosto de 1920 los "locos de la azotea" hicieron la primera transmisión
La radio cumple 100 años y la celebración está en el aire
Héctor Larrea, Alejandro Dolina, María O'Donnell, Víctor Hugo Morales, Fernando Bravo, Matías Martin y Marcela Ojeda hablan del medio que les cambió sus vidas.
Por Emanuel Respighi
Bien podría decirse que la radio es un invento que nació de una locura. La que encabezaron Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, quienes en la noche del 27 de agosto de 1920 no sólo se enfrentaron al frío que se hacía sentir en la terraza de Marcelo T. De Alvear desde la que tiraron algunos cables conectados a un transmisor de 5 vatios, sino también a la indiferencia general. La primera transmisión radiofónica abierta al público y con propósito de continuidad no causó expectativa alguna. Sin embargo, con el tiempo, ese invento pasaría a formar parte de la vida cotidiana de todos los argentinos. Cien años después, pese a las transformaciones tecnológicas de todo tipo y el surgimiento de múltiples medios para informarse y entretenerse, la radio no para. Habla, canta, informa, imagina, emociona, conmueve. Y todavía le queda mucho para decir.
Con el solo fin de celebrarla, de intentar darle una visibilidad que no siempre se le reconoce, de buscarle razones a una vigencia que arrasa con pronósticos agoreros, competencia digital, malas administraciones y presupuestos derruidos, Página/12 convocó a un imaginario programa de celebración a algunas de las figuras que hacen de la radio un medio adictivo para algunos, habitual para muchos y al que todos siempre vuelven. ¡Viva la radio!
Primer bloque: amor a la radio
El cartel se ilumina. “Aire”.
“La radio es el invento más grande del siglo XX”, afirma Héctor Larrea, sin dudarlo pero tampoco sin querer imponerlo, con esa sonrisa al final que refuerza sus dichos. Todos lo escuchan, habla el maestro. “Es la única expresión artística que le permite a la gente ser coautor de lo que escucha. En la cabeza de cada uno, en la conciencia, se va formando en imagen y en aditamentos lo que la radio sugiere en sonidos. Es muy lindo. La radio es el medio más directo, el más inmediato, el más franco, el más sincero, el más humilde. Hay una serie de cualidades que enriquecen la vida humana y que quienes la inventaron las han puesto todas en la radio. La radio es todo lo que sea comprensión humana”, analiza el conductor de El carromato de la farsa en Radio Nacional (lunes a viernes, a las 14).

La búsqueda sobre el misterio de la radio, de lo que la blinda de cualquier fecha de vencimiento, sigue su curso en la mesa imaginaria organizada por Página/12. Toma la palabra en el aniversario centenario, casi pidiendo permiso, otro que la conoce de memoria, Fernando Bravo. “La radio tiene un lugar relevante en la sociedad argentina. Es considerado un medio muy noble y muy veraz. Obviamente, la radio es un medio de comunicación cada vez más fortalecido, con una magia muy particular y con un encanto en su ADN muy singular. Los oyentes heredan la costumbre radial que viene de herencia de familia. Cada uno de nosotros ha crecido desde la infancia escuchando radio y así será para las próximas generaciones”, reflexiona el locutor y conductor de Bravo.Continental (lunes a viernes a las 13 por Continental), con su calidez habitual.
Entre las penumbras del encuentro radiofónico, acercándose a ese micrófono que los atrae a todos, se aparece la figura de Alejandro Dolina, figura medular del éter. “La radio es el refugio de la palabra, es el lenguaje de la inteligencia”, dispara en modo reflexivo, antes de hacer una de sus tan expresivas pausas. “La radio construye una forma de comunicación más directa que la de la televisión. Con más directa quiero decir más sanguínea, más presente. En la televisión uno no está tan seguro de la presencia de quién lo interpela. En cambio, en la radio esa presencia se siente y la relación temporal se hace más potente, más fuerte”, analiza el conductor del clásico La venganza será terrible (lunes a viernes a la medianoche, por la AM750).
Sin dejar de observar a semejantes compañeros, analizando cada cosa dicha, Víctor Hugo Morales se incorpora en su asiento, se acerca al micrófono y sin titubear toma una clara posición: “La radio ha tenido la sabiduría -acaso inconsciente; no creo que haya respondido a un plan sino que la contingencia la fue llevando- de reconvertirse. El mundo del entretenimiento (desde los radioteatros, hasta los ciclos en vivo humorísticos como La revista dislocada, o el Glostora Tango Club) fue perdiendo lugar para que la radio pasara a ser severamente periodística en estos años. Cuando digo estos, no podría definir cuántos, podrían ser veinte. Desde que la TV tomó la batuta del espectáculo, la diversión y el entretenimiento, la radio fue progresivamente entrando a definirse como una comunicación periodística. No existe radio que no tenga un ciclo periodístico, sobre todo en la mañana. Uno no se imagina una emisora que no tenga al menos algo de información. Eso le permitió a la radio mantener una estabilidad muy importante de audiencia. Todavía, aunque parezca mentira, millones de personas escuchan la radio todos los días. La repercusión que aún hoy tiene la radio sigue siendo un motivo de asombro para mí. He percibido que, muchas veces, la radio tiene mayor incidencia que la propia televisión”.
Desde uno de los costados del estudio, María O'Donnell mata su ansiedad pensando a la radio en perspectiva sociocultural. “La radio es un elemento constitutivo de nuestra cultura”, subraya la periodista. “Despertarse o acostarse con la radio es algo muy nuestro. Yo viví unos años en Estados Unidos y la gente se despierta con la TV, no con la radio. Hay algo del hábito que perdura naturalmente. La radio es la mas vieja de todos los medios y la primera en verse amenazada por la llegada de otros medios. Sin embargo, con la portabilidad y la posibilidad de escucharse on demand, sorpresivamente fue uno de los medios que mejor se adaptó a estos nuevos tiempos. Se las ingenió mucho mejor que otros. Y su tipo de conexión que construye, que es en un tipo de conexión mas directa, también la ayudó, porque la cultura actual busca algo más personalizado e íntimo que la radio tiene de por sí”, puntualiza la conductora de De acá en más (lunes a viernes a las 6, por Radio Metro) y de Tarde para nada (sábados a las 10 por Radio con Vos).

En bermudas y remera, Matías Martin se acomoda en la silla, se coloca los auriculares dejando voluntariamente un oído al descubierto y todos entienden que ese gesto físico es la antesala del habla. “Lo maravilloso de la radio es que no solo es importante lo qué decís, sino el cómo: tus inflexiones, tus silencios, tu respiración... El que escucha habitualmente, al margen de si está manejando un flete, atendiendo un maxikiosko u operando a corazón abierto, todos esos casos que me escriben y me cuentan que lo hacen, sienten todo lo que pasa. Se siente cuando el conductor está de buen ánimo y cuándo no. Obviamente el oficio disimula mucho, pero hay algo del sentir que tiene la radio que la vuelve primera persona y eso la vuelve única”, afirma el animador de Basta de todo (lunes a viernes a las 13, por Radio Metro).
La tertulia se detiene. La mano del productor agitándose sobre la otra es inconfundible: tanda.
Segundo bloque: vidas de radio
El “Aire” se enciende y ellos se iluminan. El aniversario radiofónico no les es ajeno. Al fin y al cabo, ellos construyeron una relación diaria y permanente con ese medio del que viven pero que representa mucho más un trabajo.
“La radio tiene un significado muy especial”, abre el bloque Bravo. “Ha sidomi herramienta de profesión y de crecimiento personal de toda mi vida. Soy oyente de chiquito de radio; mucho más que televidente de TV. Crecí con la fantasía de ser locutor. Afortunadamente pude concretar mi sueño y acá estoy, después 53 años todavía trabajando y con muchas ganas”. Casi sin dejarlo terminar, Larrea se suma al confesionario. “Es inexplicable lo que significa la radio para mí. Cuando empecé a los 13 años con la propaladora del pueblo, no analizaba nada: solo disfrutaba hacerlo. Me cambió la vida para siempre. Lo único que había pedido en ese entonces, además de ser el locutor comercial, era que me dejaran armar la programación. Y por unos pesitos más me dejaron hacerlo. Y ya no hubo marcha atrás. Es lo mismo que hago ahora en los programas y haré siempre”, dice.
Para algunos, el descubrimiento de la radio no solo marcó un antes y un después en sus vidas, sino que también tuvo un efecto “salvador”. Impensado, claro. Dolina toma la palabra. “La radio tiene en mi vida un significado y una influencia que pocas cosas, incluso personas, poseen. La radio vino a componer las cosas. En mi juventud, yo era un estudiante fracasado de abogacía, alguien que tenía vocación por la narrativa, vocación por la música, que andaba ahí sin un destino claro, ya había abandonado los estudios, había sido un mal redactor publicitario... No tenía cómo encaminar lo que podríamos llamar mi vocación. Y la radio apareció y fue hospitalaria, con mi modestísimas destrezas, y me dejó que hiciera finalmente lo que me gustaba. La radio me abrió la puerta de la narrativa. Una narrativa oral, pero también de la música, un canturreo casual al principio pero más complejo después. Y me obligó a estudiar cada día para poder dar un mejor producto a los oyentes o a mí mismo, para amueblar algunos vacíos del programa y, por qué no, de mi propia existencia. Con el paso de los años, la radio me vino a convertir en un tipo mejor de lo que pude haber sido. O sea: calculen lo que hubiera podido haber sido... peor de lo que soy ahora (risas). La radio, además, me salvó la vida con mis horarios. No sabía qué hacer por las noches y la radio me dio la oportunidad de ponerme a trabajar, me solucionó el asunto”, admite Dolina, con una sonrisa cómplice.

En el estudio se respira un aire que combina el respeto mutuo y la tranquilidad que sólo ostentan quienes se reconocen en los otros. El estudio radiofónico es el ámbito en el que ellos ven las cosas desde otras dimensiones, el centro desde el que construyen imágenes que tienen mucho de realidad pero también de ficción. Es su lugar en el mundo.
“La radio es el medio que me permitió trabajar en primera persona”, asume Martin. “Siempre hice programas en primera persona. Basta de todo me retrata muchísimo. Acaso sea el programa que haya hecho que más se parezca a mí. Porque la radio es el único medio que paga para ser vos mismo. Armás un personaje, pero ese personaje tiene todas características tuyas: exacerbadas, aumentadas o corridas, pero todo surge de una primera persona real, que me parece que es el fuerte de la radio. La autenticidad, el vínculo directo, la estrechez en esa tan mentada compañía. La compañía de la radio no es sólo porque alguien te está hablando, sino porque vos sentís que lo conocés. En mi caso, la tele me hizo conocido y la radio permitió que la gente sepa quién soy. Yo era 'el rubio de la tele que...' (ponganle el prejuicio que quieran, negativo, positivo o rencoroso), y en la radio uno se expresa con sus gustos, con sus calentaras, con sus amores. En la radio te conocen”, diferencia.
Complementando esa idea, el que toma la posta es Víctor Hugo. “La radio es mi medio para expresarme -dice-. Al relato lo definía de la misma manera. La radio es mi manera de manifestarme artísticamente. Todos tenemos un artista por dentro en la actividad que amamos. La radio es como seguir pintando o seguir escribiendo música. El paso del tiempo, además, no cambió en nada mi entusiasmo de cuando empecé en mi Uruguay natal. Es más: diría que las mejores cuatro horas del día para mí son las que estoy al aire de la radio. En la radio la paso increíblemente bien. Me frustro a veces porque el discurso se me cae en una cierta modestia, uno no siempre está bien, depende de si uno durmió mejor o peor, si tenés un ataque al hígado o no, pero el día que estoy a pleno haciendo radio me siento maravillosamente alegre y satisfecho. Eso no me pasa con la tele. La televisión es un laburo. La radio, y más ahora en pandemia que trabajo desde casa, me da la posibilidad de no afeitarme, de hacer el programa en alpargatas, con cualquier vestimenta... En cambio, llega la hora de la televisión y me tengo que convertir en un señor vestido de traje. Ir a la televisión no es tan divertido como ir a la radio”.

El silencio se apodera del aire, y la radio se abre hacia el afuera. Desde algún lugar de la Argentina, Marcela Ojeda cuenta, relata, transmite, dice. “‘Los brazos extendidos y los ojos de la radio’, solía decir Juan Alberto Badía cuando presentaba a alguno de sus cronistas de exteriores y, hoy años después, debo reconocer que aquel prólogo me daba un tanto de pudor. '¡Pero qué exagerado!', pensaba. Ser cronista de calle y, de alguna forma, parte de este centenario de la radio es un privilegio y desafío diario: estamos realizando coberturas excepcionales en medio de una pandemia, redoblando cuidados propios y colectivos, aprendiendo, incluso, otras formas de comunicar. Badía tenía razón, ¡claro que sí!”, refuerza la cronista de exteriores de Continental y coconductora de Mujeres…de acá!, junto a Valeria Sampedro (domingos a las 10 por Radio Nacional).
De vuelta al estudio, O’Donnell suma una idea. “La radio es un lugar ideal para hacer periodismo, tenés menos intermediación y cada día es como editar tu propio diario al aire. Qué temas abordás, a quién llamás, cómo encarás cada nota. La gráfica, si tenés las condiciones para hacerla de calidad, te da la posibilidad de profundizar. En la tele es muy difícil, es otra cosa. La radio te permite, en tiempos de polarización, hacer periodismo por afuera del mundo polarizado. Mucho más en las FM que en las AM, está menos metida en la confrontación chillona”, señala. Martin completa el concepto: “Los otros medios son más fácilmente pervertibles. El commodity que tiene la tele es el miedo. Todo el tiempo te tiene atrapada con el urgente, no sabés lo que acaba de pasar, no te muevas de ahí que ya viene algo espectacular, ahora vas a ver imágenes impactantes... La radio te va a contar todo lo que pasa, así escuchés un programa de fútbol, folklore o musical. Si pasa algo de lo que vos tenés que enterar, la radio te lo va a contar, pero mientras tanto no te tiene atrapado, muerto de miedo. Los medios se van retroalimentando y todos tienen estos recursos de llamar la atención, que la radio no los tiene tan exacerbados”. El productor hace señas de que hay que ir redondeando. “A la radio -entiende Martin, asintiendo con la cabeza- tenés que elegirla, ir a buscarla. Internet, en cambio, es una máquina de estímulos, de tratar de venderte algo y contagiarte el algoritmo para que después que vos veas eso veas otra cosa... La radio no tiene eso. Y eso genera más fidelidad y más calma para relacionarte con un medio”.
Tercer bloque: el futuro del éter
En el último tramo del programa imaginario por el centenario no se habla del pasado sino del futuro. ¿Qué será de la radio entre tanta oferta tecnológica, en medio de una revolución digital que transforma el consumo audiovisual sin destino cierto? ¿Acaso el medio más arraigado que todos al hábito y a la costumbre pierda atractivo entre tanta parafernalia tecnológica que invade la vida cotidiana?
“La radio ha mostrado una capacidad de subsistencia notable, que me hace pensar que va a tener vigencia por muchos tiempo todavía. Enfrentó a la TV, a las redes sociales y a todas las posibilidades que permiten la tecnología, y la radio siempre es una compañía necesaria. Creo que, además, en lo periodístico la radio genera más credibilidades que otros medios. Cuando uno lee un diario, lo primero que aparece es el medio. En cambio, en la radio es el que está hablando el que le pone la firma a sus palabras. Por eso la radio tiene una mayor credibilidad”, argumenta Morales.

La coincidencia en este punto es unánime. La radio tiene mucho para dar aún. La defensa no obedece (solo) a una cuestión afectiva, sino a argumentos que todos se apresuran a brindar. El micrófono, expectante, parece brillar más que nunca. “La radio -señala O’Donnell- tiene esa cosa del vivo que es irreemplazable. Los programas periodísticos te muestran la costura del oficio, ver qué está pasando, cómo se hace el periodismo, lo impredecible de la nota, esa intimidad y tensión del vivo es difícil de remplazar. En España, por ejemplo, se impone el formato más de tertulia, en muchos países hay muchos informes grabados, acá hay algo cultural del vivo que perdura. El valor de la palabra y del ahora la vuelven única”.
El móvil llama de nuevo. “Muchas veces con algunos compañeros ‘de cordón y vereda’ nos preguntamos '¿los movileros de radio sobreviviremos a este cambio de paradigma en las formas de comunicar(nos)?'-plantea Ojeda-. Tengo respuestas más pesimistas, reconozco, pero ¿el periodismo ciudadano y vecinal puede suplirnos? ¿Alguna foto que frenéticamente llega a las redacciones es toda la historia qué van contar? ¿O necesitan de nosotros para acercarnos lo más posible a la película completa? No sé. Se sabe que lo rápido, urgente, barato o gratis nos deja en desventaja pero estamos resistiendo que, hoy, no es poco”.
Son los últimos minutos del ciclo homenaje y todos quieren dar su parecer. ¿Será muy diferente la radio de acá a treinta, cuarenta o cincuenta años? “Con toda la revolución tecnológica que hubo, ¿es muy distinta la radio actual a la que hacíamos veinte años atrás?”, se pregunta Martin, mirando a los ojos a todos. No es una mirada cualquiera, sino de esas que buscan la aprobación de sus pares. “La veo muy parecida a sí misma. Van a variar, cambiar y multiplicarse las formas de escucharla, pero la esencia de la radio me parece que no se va a modificar: una persona hablando y una persona escuchando. El espíritu de servicio por naturaleza que tiene la radio va a estar siempre”.
Sin pronosticar, pero seguro de su vigencia, Dolina levanta el dedo y analiza el mañana buscando las palabras justas. “No sé cómo será la radio del futuro. De todas maneras, no importa de qué manera los contenidos radiales sobrevivan. No importa si tenemos un aparato a válvulas o la escuchamos por el celular: lo que vamos a escuchar es el mensaje de siempre con otros profesionales y recursos. En la medida en que no muera esa interacción entre el comunicador y el público, que haya contenidos en el aire, la radio seguirá vigente. Ahora, si vamos a seguir escuchando la radio en una frecuencia, o si la vamos a escuchar en una licuadora, bueno... eso es otro cantar”, admite.
El tiempo “vuela” y el programa está a punto de culminar. El cierre, tan natural como merecido, recae en Larrea. Su voz no solo enamora sino también tranquiliza. “La base fundamental de la radio es eterna. Cambiará el soporte pero no la radio, que es un medio noble, sencillo, humilde y democrático”, enumera, relojeando a los participantes entre los fierros de un micrófono que también parece escucharlo atentamente. “No hay ninguna posibilidad de que desaparezca la radio. Ojo: podemos desaparecer todos con una pandemia como esta. Pero aún si así fuera, estoy seguro de que en ese mundo una radio le va a preguntar a otra: 'Che, ¿tenés un humano para mí?'”, bromea "Hetitor". O no. Todos ríen.
El cartel de “Aire” se apaga, pero la radio sigue transmitiendo. Como lo hace desde hace 100 años. No es un final. Apenas es el comienzo de otro siglo. Hay muchos más “locos” que antes para seguir dándole vida a tan hermosa aventura.
27 de agosto de 2020
Préstamos a tasa subsidiada y estímulos para la generación de empleo
Cómo será el ATP 5, la asistencia para los salarios de agosto
Por quinto mes consecutivo, las empresas restringidas en sus operaciones recibirán ayuda oficial para pagar salarios. Se agregan otros estímulos para quienes conserven o amplíen sus planteles. Para sectores en situación crítica, se mantendrá hasta fin de año.
Por Florencia Barragan
Imagen: NA
El Gobierno definió las modificaciones que tendrá el programa de asistencia al trabajo y la producción (ATP 5), mediante el cual el Estado asistirá a las empresas por quinto mes consecutivo. La novedad es que las pymes que accedan a un crédito para el pago de los salarios de agosto podrán recibir rebajas en las cuotas a pagar si mantienen o incorporar trabajadores. Según explicaron fuentes oficiales, se trata de un “subsidio indirecto” que tiene como finalidad “estimular la generación de empleo”.
La medida fue definida este miércoles en la reunión de gabinete económico que se realiza semanalmente en Casa Rosada. Si bien la continuidad del ATP se va "calibrando" cada mes según las variables económicas y los números de las pymes, el gabinete definió que habrá ATP hasta fin de año para el transporte de larga distancia, el transporte escolar, la gastronomía y los jardines maternales por tratarse de sectores en estado crítico.
Créditos
El ATP 5 mantendrá la misma modalidad que los anteriores. Las pymes se anotarán en la página web de AFIP. Según pudo saber este diario, la inscripción abriría este viernes. Si se registra una caída interanual nominal de la facturación, el Estado pagará la mitad del salario de los trabajadores, con un tope de dos salarios mínimos (33.750 pesos), a través de una transferencia a las cuentas bancarias.
En cambio, si la facturación interanual nominal registra una variación positiva de hasta 30 por ciento, las pymes podrán acceder a un préstamo. Las que hubieran facturado entre 0 y 10 por ciento más que en julio del año pasado, la tasa será del 0 por ciento; si la facturación se incrementó entre 11 y 20 por ciento, la tasa será del 7,5 por ciento; si aumentó entre 21 y 30 por ciento, la tasa será del 15 por ciento.
Esta modalidad de créditos a tasas blandas se incorporó el mes pasado, en el ATP 4. La diferencia es que ahora la devolución del préstamo podrá variar de acuerdo al empleo. Si la pyme incorpora o mantiene la plantilla de trabajadores en la comparación interanual con 2019, tendrá una reducción en las cuotas a la hora de devolver el crédito. Todavía queda por definir la letra chica, es decir, a qué variación le corresponde determinada rebaja, buscando que las mejoras sean mayores para aquellas que incorporan empleados que las que mantengan. El detalle fino se publicaría el viernes en el Boletín Oficial.
La vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco, aseguró que de esta manera el préstamo tiene un “estímulo adicional” para la contratación de trabajadores. Sobre cómo se implementará, puntualizó: “La idea es otorgar los préstamos a las empresas que están empezando a recuperar su facturación y luego, cuando tenga que pagar las cuotas, podamos analizar la trayectoria que la empresa tuvo en materia de empleo: si lo sostuvo o lo incrementó, una parte del préstamo se transforma en subsidio o, dicho de otro modo, se reduce la cuota”.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, afirmó que hay mucha “heterogeneidad” entre lo que está pasando con el empleo en los distintos sectores y regiones. “En las zonas del país donde se fueron permitiendo distintas actividades han vuelto a aparecer las contrataciones de empleo. Se trata de una señal auspiciosa”, anticipó.
Sectores críticos
El mes pasado, el Gobierno definió que habrá ATP para sectores críticos hasta fin de año, lo que significa que el Estado se hace cargo de parte de los salarios y se reducen las contribuciones patronales. La novedad es que se suman nuevos sectores relacionados al transporte y la educación. Se suman así al listado de turismo, entretenimiento, cultura, salud y deportes. Todesca Bocco explicó que la medida fue tomada para los rubros que siguen afectados por las medidas de aislamiento y distanciamiento. “Permite enviar una señal clara del acompañamiento por parte del Estado”, aseguró.
Desde que se lanzó el programa ATP, fueron asistidas 328 mil empresas en al menos una de las rondas del programa. Estas empresas representan cerca de 3,07 millones de trabajadores y el 60 por ciento del total de las firmas empleadoras del país. Hasta el momento tuvo un costo fiscal de 121 mil millones de pesos.
Del encuentro formaron parte los titulares del ministerio de Trabajo, Claudio Moroni; de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; el presidente del Banco Central, Miguel Pesce; la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; el secretario de Política Económica del Ministerio de Economía, Haroldo Montagú; y el asesor del ministerio de Desarrollo Productivo, Daniel Schteingart.
Fuente:Pagina12




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