La educación y el agua de Mendoza no se negocia
Resumen Latinoamericano, 25 de septiembre de 2020.
Comunicado de Secretariado ejecutivo de SUTE:
Los/las integrantes de organizaciones sindicales, sociales, de género, ambientales, de derechos humanos, de equipos de cátedras, partidos políticos, corrientes políticas y pedagógicas nacionales e internacionales, entre otras, exigimos que en Mendoza no se trate ningún proyecto de Ley Provincial de Educación mientras dure la emergencia económica y sanitaria.
Exigimos que se abran paritarias salariales y no salariales, para discutir los problemas acuciantes y urgentes del sistema educativo mendocino ahora: sobrecarga de tareas, salario pulverizado con el que se paga la propia conectividad, exposición de compañeros/as en las escuelas, la obra social (OSEP) colapsada y una desigualdad educativa que crece día a día.
Asimismo, vemos con preocupación el intento de avance del gobierno dirigido por el Frente «Cambia Mendoza», con una Ley que no cuenta con un debate real en la comunidad educativa; avanza en la precarización de las condiciones laborales y de conocimiento; incluye mecanismos de control y disciplinamiento (ciberpatrullaje); atenta contra la libertad de expresión y carece de un enfoque integral de derechos.



✊🏼 #NoAEstaLeyDeEducación
✊🏼 #ParitariasYa
SECRETARIADO EJECUTIVO SUTE
Los incendios en islas volvieron a
cubrir de humo a Rosario y ya
arrasaron 15 veces su superficie
Resumen Latinoamericano, 25 de septiembre de 2020.
El reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) de las 10 de este martes cuantifica en 265.100 hectáreas la superficie arrasada por las llamas desde enero en el delta del Paraná. Contaron 31 mil focos en lo que va del año.
El humo como parte del pronóstico del tiempo y las alertas atmosféricas. Ya es una indeseable constante para Rosario que, desde la tarde de este lunes, se vio invadida, de norte a sur, por las partículas de vegetación quemada río mediante, en el humedal del delta. La vuelta de los incendios antecedió en algunos días el anuncio provincial de un nuevo centro operativo en Puerto Gaboto que “permitirá duplicar la cantidad de ataques a los focos ígneos que realizan los aviones y helicópteros hidrantes”. Y con declaraciones oficiales sobre la cantidad de brigadistas, alrededor de medio centenar, dedicados a contener el avance de las llamas en el humedal frente a las costas santafesinas. Desde enero, de acuerdo al parte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, se quemó en el delta del Paraná una superficie equivalente a la de 15 ciudades de Rosario. Y se desataron más de 31 mil focos, según el seguimiento del Museo Scasso de San Nicolás. “Desbordada, fuera de control”, calificaron la crisis ambiental desde el colectivo El Paraná no se Toca. Y pese a valorar el esfuerzo de los especialistas y los recursos aportados por Nación, insistieron en lo que está a la vista: “No alcanza”.
Los mapas satelitales del portal Firms de la Nasa y el relevamiento del Museo Scasso dan cuenta del retorno de los incendios tras un respiro dado por las lluvias en agosto.
El reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) de las 10 de este martes cuantifica en 265.100 hectáreas la superficie arrasada por las llamas desde enero en el delta del Paraná. Casi 15 veces la superficie de la ciudad de Rosario.
El informe agrega que operan en la región dos aviones hidrantes y uno observador del SNMF, dos helicópteros del Ejército. Agrega que trabajan brigadistas de Parques Nacionales, otros forestales de Policía Federal y pares del Ejército.
“Tenemos 25 brigadistas trabajando desde Alvear y otros 28 desde la nueva base operativa ubicada entre Puerto Gaboto y Oliveros”, coincidió este martes el director de Protección Civil, Roberto Rioja. El funcionario señaló que el nuevo centro de maniobras les permite acceder más rápido a las zonas afectadas en las que, admitió, hay “muchas viviendas que pueden correr riesgo”.
Jorge Bártoli, integrante de El Paraná no se Toca, precisó que, entre el primer y segundo día de la semana, los focos se concentraron a lo largo de la traza de la conexión Rosario-Victoria, “hasta el kilómetro 25”. La situación, estimó, está otra vez “desbordada, fuera de control”, pese a la presencia y trabajo de los brigadistas y los aportes de Nación para, junto a personal provincial de Santa Fe y Entre Ríos, contener las llamas reavivadas.
“Los incendios intencionales constituyen un importante agente de perturbación de los ecosistemas que afecta millones de hectáreas cada año”, comienza un informe publicado el viernes pasado por el Instituto Nacional de Limnología del CONICET y la Universidad Nacional del Litoral. “Esta práctica se realiza principalmente para promover el rebrote para la alimentación de bovinos, como una forma de controlar grandes incendios naturales al impedir que se acumule material vegetal seco o como un medio para regular el desarrollo de plagas que dañan las cosechas. Los problemas graves se generan cuando estos incendios, acentuados por intensas sequías, se vuelven ingobernables, como está ocurriendo actualmente en gran parte de nuestro país, afectando a los ambientes, su biota y la salud humana”, alerta el texto, que enumera los daños al ambiente y la salud humana de esas acciones irresponsables.
Después de los incendios, preparación de terrenos
Una foto tomada el martes de la semana pasada por habitantes de las islas Lechiguanas, de Entre Ríos, pero al sur de Rosario, frente las costas bonaerenses, muestran maquinaria pesada reacondicionando endicamientos en una zona de 4 mil hectáreas arrasada por el fuego la primera semana de agosto último. Se trata de una intervención que data de 2013, destinada a cercar terrenos mediante terraplenes para protegerlos de las crecientes y poder realizar en ellos agricultura o ganadería extensiva, propias de las zonas pampeanas, pero insustentables ambientalmente en los humedales. Emprendimientos similares a los realizados desde 2008 por la firma holandesa Bema Agri en la isla Irupé, sobre el arroyo Los Laureles, luego formalmente desmantelados. Y los denunciados el viernes pasada en un terreno que integra lo que se conoce como Legado Deliot, en jurisdicción de Victoria, una serie de parcelas que en total suman 2.204 hectáreas y pertenecen al municipio de Rosario por donación del acaudalado rosarino Carlos Deliot en 1948.
Este nuevo, o no tanto, capítulo de la saga es en la isla El Charigüe, hacia el este de la de El Espinillo. Son unas 600 hectáreas de esos terrenos del Legado ocupados por Enzo Mariani, dueño de una guardería náutica en barrio La Florida que figura en el listado de nombres que el fiscal Federal de Victoria, Carlos García Escalada, elevó el 27 de julio pasado para que el juez Federal Nº 1 de Paraná, Leandro Damián Ríos, “disponga la inmediata detención” para ser requerido para “declaración indagatoria” a fin de ser imputado junto a otros propietarios por los incendios en la zona de islas de Victoria.
El secretario de Control Ambiental de la Nación, el biólogo y periodista ambiental Sergio Federovisky, fue en la misma línea de sospechas al señalar que los incendios en el delta del Paraná son producto, directo e indirecto, de un modelo productivo que expande la frontera agrícola en perjuicio de la ganadera impulsándola, a gran escala, a territorios que no la soportan. Como los humedales. O que buscan sumar tierras agrícolas allí mediante el desmonte por quema de la vegetación autóctona.
A la altura de la capital santafesina, también
La Multisectorial de Humedales denunció también este martes que, desde hace dos meses, “se registran todos los días” incendios en humedales cercanos a las localidades santafesinas de San José del Rincón y Arroyo Leyes, en el departamento La Capital, que “se acentúan en extensión y virulencia”.
La organización ambiental aseguró que los incendios “se dan entre las 16 y las 19” de cada jornada y detallaron que “hay nulo apoyo de autoridades”.
Tras indicar que ambas localidades “son dos ejemplos que se repiten a lo largo y ancho del Paraná”, precisaron que los vecinos “se han empezado a movilizar con medios propios hasta la zona de islas a apagar los incendios”
“Más allá de sofocar algunos de los incontables focos, los vecinos reportan superficies limpias, quemadas y desprovistas de toda vegetación, con fines que se desconocen”, subrayó.
La Multisectorial advirtió que todo configura “un ecocidio inminente” y que hay “daños a la salud que sufre la población” debido a los “altos niveles de contaminación del aire”.
Fuente: La Tinta
Trabajadores migrantes:
así nos ven
Por Rosario Hasperué, Resumen Latinoamericano, 25 de septiembre de 2020.
Entrevista a trabajadores migrantes, pertenecientes a una de las comunidades migrantes más relegadas en nuestro país. La pelea por un trabajo digno y los derechos laborales en un contexto de peligrosos discursos de estigmatización. “No nos gusta estar en la calle, no nos gusta la venta ambulante, yo prefiero tener un laburo en blanco y a la mañana salir a trabajar y a la tarde ir a descansar, y nadie le molesta, y nadie le dice nada, pero si uno no encuentra lo que quiere, tiene que hacer con lo que tiene”, expresa Cheikch Guye, referente de la comunidad senegalesa de La Plata.
Entrevista a trabajadores senegaleses, pertenecientes a una de las comunidades migrantes más relegadas en nuestro país, que comienza a afiliarse a la CTA-A La Plata Ensenada, con el acompañamiento del equipo de migraciones del Sindicato Joven. La pelea por un trabajo digno y los derechos laborales en un contexto de peligrosos discursos de estigmatización.
Llegamos a eso de las 16 a la esquina de 12 y 56, ubicada en el microcentro platense. El clima estaba húmedo y frío. Pero ni la lluvia inminente ni las restricciones por la pandemia desalentaron a los peatones que iban y venían por calle 12, comprando en negocios abiertos a plena luz del día, pero de forma clandestina, y ese movimiento era el necesario para que los senegaleses se mantuvieran firmes junto a sus mantas, echadas en la vereda, durante 12 horas en contínuo, en alerta ante los posibles controles policiales que caían de vez en cuando sorpresivos. Pero pese a todas las decomisaciones y advertencias, fracasaban una y otra vez en su intento por amedrentar a esa comunidad de personas que no le teme a nada, salvo al hambre.
Cheick: “No nos gusta la venta ambulante”
”Tengo 40 años, soy viejo”, dice el referente de la comunidad senegalesa en La Plata, Cheikch Guye. Hace 6 años que está en la Argentina, lo recuerda con exactitud desde el 2 de junio del 2014.
“Desde que estoy en Argentina siempre he vivido en La Plata”. Llegó porque acá estaba su tío. De Senegal hizo escala en Madrid, luego viajó hasta Ecuador, y de allí comenzó a bajar hacia la pampa húmeda, en una ruta que hacían todos sus compatriotas antes del cierre de fronteras por covid.
¿Por qué ese recorrido? “Porque no tenía el visado para entrar en la Argentina, el visado que tenía era para entrar en Ecuador”, explica.
Cheick antes de venir a este país estuvo 6 años en España. Así lo cuenta: “ahí tuve mucho problema y tenía que volver a Senegal, estuve en Senegal un año y medio, y tenía la necesidad de salir otra vez, y hablé con mi tío que estaba acá, donde algo se puede ganar para sobrevivir y ayudar a la familia, porque nosotros casi siempre la comunidad Senegalesa que emigran no emigran por cada uno, sino por una sociedad donde siempre el hijo mayor, o el que es más grande de la familia, si no tiene la oportunidad de conseguir trabajo en Senegal tiene que salir para buscar a otro lado y juntar dinero para que la gente pueda estar bien viviendo, porque toda la familia que tengo ahí, lo que comen, su gasto mensual, lo tengo que conseguir yo”.
Cheick se pone nervioso y aparece como un tic que le provoca que patine algunas letras de su español, que pronuncia con esfuerzo.
En su pueblo de origen quedaron su mamá, sus hermanos, su mujer y dos hijos: “Bastante familia, todos dependen de yo y mis hermanos que estamos afuera. Al final de mes juntamos lo que estamos afuera para que ellos puedan tener alimentos, lo que haga falta, la luz, el gas, para que estén bien por lo menos un mes, cada mes tenemos que conseguirlo, por eso estamos afuera, porque nos cuesta conseguir esto en Senegal”.
Su pueblo se llama Ben Farach, es de la región de Louga, al sur de ese país africano: “mi pueblo es chiquito, no hay nada, solamente hay agricultura, y solo son tres meses, de junio, julio, agosto y septiembre es el mes que termina y después los 9 meses que quedan no hacen nada, el que quiere trabajar tiene que salir a una ciudad, los más grandes se pueden ir a conseguir un laburo, pero ahí los laburos no son tan buenos para mantenerte vos y tu familia. Por ahí tenés que tener mucha suerte que te permite eso, pero casi no hay, por eso salimos a migrar, a buscarlo afuera”.
Ante la pregunta sobre si la venta ambulante es una elección, Cheick responde contundente: “no, uno viene a un país y no tiene documentos, te cuesta laburar, y también por ser extranjero te cuesta conseguir un laburo, pero no nos gusta estar en la calle, no nos gusta la venta ambulante, yo prefiero tener un laburo en blanco y a la mañana salir a trabajar y a la tarde ir a descansar, y nadie le molesta, y nadie le dice nada, pero si uno no encuentra lo que quiere, tiene que hacer con lo que tiene”.
Senegal no tiene embajada en Argentina ni Argentina tiene embajada en Senegal: “no tenemos a donde recurrir, la única embajada que a veces nos representa es la embajada de Senegal que está en Brasil, y no nos representa en todo, en algunos casos. A través de una asociación que está en la ciudad de Buenos Aires”. No es lo mismo tener una embajada en un país en el que estás que no tenerla. La comunidad senegalesa no tiene a quien recurrir para mejorar sus condiciones de vida como población migrante.
Cheick consiguió su DNI como argentino. Pero ante la pregunta sobre si puede conseguir trabajo estando nacionalizado responde: “no, qué va, te buscas en casi todos lados y muchos no te quieren tomar, antes de tomarte van a tomar a un argentino o a alguien de piel blanca”.
Foto: Prensa CTA-A
En la ciudad de La Plata se encuentra una de las comunidades senegalesas más grandes del país: son alrededor de 220. Algunos empezaron a trabajar en blanco en la construcción, “gracias a ‘Pata’ Medina” (sindicalista de la UOCRA) dice Cheick, pero luego cuando lo detuvieron a Medina, “echaron a todos”.
¿Cómo se organizan para la venta ambulante? “No hay organización, sabemos que no es algo legal pero no es un delito, por eso lo hacemos porque tampoco somos tontos para ir haciendo delitos. Si lo hacemos es porque sabemos que lo único que podemos perder es la mercadería, pero no hay un delito que ponen ni nada por vender en la calle. Cada uno va por su cuenta, cuando llegué acá mi tío me dio mil pesos y con eso fui a Once a comprar mercadería y después me puse a vender, cada uno lo hace por su cuenta”.
Cheick vive con familiares: “ahora vivo con mi hermano y mi sobrino, pero no llega nadie más, porque la frontera de Ecuador está cerrada”, cuenta, y agrega: “a veces vas al departamento donde hay 4 o 5 a veces donde hay 7, se vive con los que se entienden mejor y los que son más familiares”.
¿Extrañan? “Sí, obvio que se extrañan, yo tengo dos hijos y mi mujer, mi mamá, mis hermanas y extraño mucho, si fuera por mí y tendría lo que estoy buscando acá que es dinero para que mi familia no le falte nada, el día de mañana me voy y no vuelvo más, no quiero estar acá, estoy acá porque no quiero que le falte algo a mi familia, no quiero estar al lado de mi familia y veo que necesitan algo que no puedo arreglar. No es que me gusta estar en Argentina o en Europa, me gusta más mi tierra. Si lo que consigo acá lo pudiera conseguir en Senegal no salgo más de Senegal, lo que es vivir al lado de mi familia, el objetivo es estar acá para juntar plata hasta lograr algo e intentar ir a Senegal para intentar hacer algo, un negocio, algo para poder quedarse al lado de su familia”.
Djiby: “el hambre es peor que el coronavirus”
“Soy senegales, tengo 25 años, estoy viviendo acá desde hace 5 años ya. Me gusta La Plata, por eso me quedé”. Djiby es inquieto, no deja de moverse mientras habla. Tiene un español impecable y una cabeza tan inquieta como sus manos cuando gesticula al hablar de sus penurias, sus derechos y sus deseos de estudiar filosofía. Ya se leyó varios clásicos, tiene en la mesa de luz “La duda como punto de partida de la reflexión” de Descartes, que ojea cuando puede.
Nació en un pueblo que está a una hora y media de Dakar, la capital de Senegal: “mi pueblo es chiquito, viven de la agricultura, de gente que les envían dinero, de ganadería”. Allí quedaron su papá, mamá, hermanos, sobrinos, primos, a quienes ayuda económicamente.
“Vine porque quise y porque quería ayudar. Yo antes estudiaba, y a los 19 decidí salir de mi país. Primero estuve en Brasil y después vine acá”. Se refiere a La Plata, en donde estaba su hermano mayor. Viajó en avión hasta Ecuador, de allí bajó hasta Brasil, donde se quedó un año, y después llegó a la ciudad de las diagonales. En Brasil estuvo trabajando en una empresa alimenticia, pero se lamenta de que acá no consigue trabajo registrado como allá: “acá se me complicó, primero con el documento, que no tengo, es como estar en la casa, pero no tener las llaves de la casa”.
En ese punto, Djiby comienza a enojarse, esa falta de documentación lo enceguece: “yo tengo la casa y no tengo la llave. Eso es lo que me falta, el documento, para poder hacer mi currículum, mandarlo a empresas, en donde puedan necesitarme, o para poder inscribirme en algo, nada puedo sin el documento, no puedo hacer cursos para poder salir a trabajar mejor”.
Foto: Prensa CTA-A
Cuando le pregunto si le gustaría estudiar algo se enoja más, como queriendo demostrar que es evidente que quisiera estudiar, que no tendría que ni preguntarlo: “estudiar sí, pero ya con mi edad, tengo 25 años”, dice como si la vida ya se le hubiera pasado, y agrega: “pero primero hay que tener algo bien puesto, tener fondo, porque si yo decido ir a estudiar a la Universidad duro dos horas, yo trabajo todo el día de las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, ahí no hay tiempo, tengo que hacer eso para que me alcance esa plata, ¿me explico? Entonces si no lo hago esa plata no me alcanza, entonces no tengo tiempo para decidirlo al estudio, pero si tuviera un trabajo que pudiera ir a estudiar yo iría a estudiar”.
A Djiby le gustaría ser profesor de educación física, y sino lo que más me gusta es la filosofía: “hay muchas opciones que me gustan, pero se complica con esta manera de estar trabajando todo el día para poder estar, que te alcance la plata”.
El sol se va poniendo y la temperatura comienza a bajar al tiempo que se siente una llovizna tenue. Djiby se apresura a proteger su mercadería que se encuentra en la vereda, a la intemperie y al peligro del clima que se pone bravo. Tira de una soga que levanta un movimiento las cuatro puntas de una manta, rápido se convierte en una especie de bolsa en donde se guardan los cargadores de celular, auriculares, linternas, gorros y medias que hasta hacía unos minutos se encontraban perfectamente acomodados en la vereda.
Como el agua al final no llegó, se relaja un poco y sigue con su relato: “está complicado, no es fácil, no es fácil ser un inmigrante, así cuando no tenés un apoyo, un apoyo para mí sería que el gobierno nos apoye, que nos dé el documento, pero a cinco años que estoy acá y no puedo tener un documento, es difícil, y no hiciste nada mal, no robaste, no mataste, no hiciste nada mal en un lugar y no te pueden dar la residencia. Es una cosa muy fea, si yo estuviera acá haciendo delitos ahí sí entiendo, pero yo llegué acá y lo primero que pensé es cómo puedo hacer para vivir, cómo puedo hacer para ayudar a mi familia. A esa persona hay que apoyarla y ponerla adelante, pero no hay que negarle un documento, que es un derecho, yo tengo mi derecho de refugiarme en cualquier lado del mundo”. Djiby se enfervoriza, conoce sus derechos, y la importancia de contar con un DNI: “sin eso no podemos entrar, como te dije, la llave, es la llave de acá, si no lo tenemos no podemos hacer nada, hasta para un chip de celular que compras en un kiosco te van a pedir un documento”.
¿Es difícil la venta ambulante con la policía hostigando? “Ahora es más difícil, estamos hace cuatro meses sin trabajar, volvimos a la calle como 2 o 3 horas y a las 4hs ya nos fuimos, a cada rato hay operativo, 3, 4 patrullas para un muchacho que ha estado buscando para sobrevivir. Y si nosotros tuviéramos una cosa mejor que esto. ¿A quién le gusta estar en la calle todo el día? ¿12 horas en pleno frío? ¿Invierno? ¿temblando? Así como estoy, a veces viene la lluvia. A nadie le gustaría. Pero ellos saben que a vos no te gusta eso, pero no te quieren brindar ayuda para salir adelante, te quieren humillar, eso no lo vamos a aceptar, yo prefiero dar mi vida que aceptar eso. Es lo que me pasa. Así es. Es lo que le pasa a todos los otros chicos, no tienen la cabeza vacía, los compañeros saben hacer edificios, saben hacer construcción, los chicos tienen algo en la cabeza, muchas cosas. La gente que está trabajando con ‘El Pata’ saben que trabajamos, que sabemos trabajar. Queremos la oportunidad de poder trabajar”.
¿Tenés miedo a contagiarte de coronavirus? “Nooooooooo”, dice efusivo, contundente, y agrega: “hay que tenerle primero miedo al hambre. Si tienes hambre estás muerto, menos que saludable, si no sabes lo que es el hambre es que nunca lo viviste. El hambre es peor que el coronavirus. Y fijate, ¿cuánta gente está muriendo de hambre ahora en el mundo? Pero no se dan cuenta de eso. Hablan de esto del coronavirus, para mí son boludeces, porque hay más gente que está muriendo de hambre que de coronavirus. Se tienen que fijar en eso, pero no del coronavirus. Yo siempre digo lo que pienso. Yo respeto las normas del país, pero no le tengo miedo, uso barbijo por respeto, pero no creo en eso”.
Estás enojado…. “Y, la verdad que sí, yo cuando entro en estos debates soy así porque la verdad que no tengo una manera de mostrar esta verdad a toda la gente, y siempre hablo con el corazón, así es. No somos todas las personas iguales. Eso lo sé perfecto, porque siempre que hay acá kilombo me doy cuenta, viene la gente a apoyar. No me voy a quejar, yo aprecio la gente de acá de Argentina, siempre digo que acá tienen la mejor gente en lo social porque acá viene la patrulla con los milicos para sacarte las cosas y ¿sabes cómo se para la gente para defenderte? A veces prefiero darles las cosas y que se las lleven antes que traer este kilombo entre hermanos, te juro, porque veo que la gente se para para defender, dicen ‘no se les lleven las cosas’, ‘por qué le están maltratando’, ‘está trabajando’, ‘no está robando’, son las palabras que escuchas de la gente en la calle cuando nos viene a buscar la policía, eso lo escucho y lo siento por dentro”.
En verdad, la comunidad senegalesa viene sufriendo hostigamiento policial y hechos de violencia institucional, se han convertido en una especie de “chivo expiatorio” para algunos políticos que parece buscan cargar sobre vendedores ambulantes la responsabilidad de la crisis económica.
Djiby quiere agregar que los escuchen, dice: “Nosotros no somos gente sin cabeza, yo no soy un boludo por estar así en la calle, es que estoy ganando algo para poder sobrevivir, eso es. Y segundo, que nos brinden oportunidades para poder trabajar. Tercero que dejen de hablar sin saber, que cualquier persona que quiere saber que venga a hablar con nosotros, que por qué estamos haciendo esto, cuánto estamos ganando, los motivos, que no nos tomen así como boludos en la calle, somos humanos, y tenemos derechos como todos, que nos brinden oportunidades para poder sobrevivir en esta tierra”.
Sergio: “Queremos que puedan vernos como trabajadores”
Sergio Silva tiene 26 años, es de Colombia. Lleva siete años trabajando en esta ciudad, y cuatro años como activista sindical afiliado al nuevo Sindicato Joven, que avanza en la organización de trabajadores del Comercio, Industria y Servicios – CIS. Estudia psicología y trabaja en comercio, es delegado del CIS de la CTA-A de La Plata.
Hace dos años que es delegado gremial y uno de los que comenzaron a llevar adelante un sector migrante dentro del sindicato. “Queremos que puedan vernos como trabajadores, que tenemos realidades totalmente diferentes a las que tiene un argentino o una argentina trabajando acá en la ciudad de La Plata”, dice Sergio y agrega: “nos exponemos a trabajar en empleos tercerizados, a trabajar en negro, a ser explotados, a que nos paguen muchas veces menos del salario que nos corresponde, porque simplemente no tenemos una representación gremial, y ahí es donde tenemos que buscar otras posibilidades, como la afiliación gremial y la afiliación directa a la CTA Autónoma es a lo que nos agarramos nosotros para tener una representación porque nos cobija más allá de que tengamos un trabajo formal o un trabajo en blanco, podemos ser monotributistas o trabajar en negro y a su vez nos representa”. Sergio es ante todo solidario. Se preocupa por otros trabajadores en la misma situación de cuando él mismo llegó a este país. Él conoce sobre los laberintos por los que tienen que transitar quienes migran por el derecho a una vida digna.
Foto: Prensa CTA-A
Sergio explica que llegó a La Plata para estudiar, aclara que en su país la educación está privatizada, así que migró con la ilusión de acceder a una educación universitaria, y para poder mantenerse se encontró “con toda la problemática que significa conseguir trabajo en blanco”.
Recuerda su pueblo, Cunday, en el departamento de Tolima, queda al centro de Colombia. “Somos del campo”, aclara, explicando que su familia “quedó allá”, y que vino solo con unos ahorros que le alcanzaron por cuatro meses. Luego dice que fueron dos años bastante complicados en la Argentina: “hasta que pude encontrar un trabajo, y creo que ese tipo de cosas lo marcan a uno, no solamente como trabajador sino en la historia de vida que uno tiene, porque siempre hay un punto de retorno cuando uno pasa alguna necesidad, de decir, esto ya lo viví acá , ya comí fideos con huevo dos años, la primera vez que comí una milanesa con papas fritas llevaba dos años y medio viviendo acá, y fue cuando me empezaron a pagar el sueldo en blanco, la primera vez que compré carne vacuna, fue cuando conseguí trabajo, hay un antes y un después.”
La entrevista termina. Sergio les alcanza una planilla a Cheick y a Djiby, que van completando, de afiliación a la CTAA. La charla redunda en la importancia de la organización para la conquista de derechos. “No hay fronteras para quienes tenemos conciencia de clase, y los trabajadores y trabajadoras tenemos que unirnos”, dicen.
Foto: Prensa CTA-A
Así nos ven
Unas 720 mil personas de otros países se radicaron en la Argentina en los últimos tres años y medio. Entre esta población, la senegalesa está conformada por más 3 mil personas, ubicadas en diferentes barrios de la Ciudad de Buenos Aires, los distritos Morón, Varela, Avellaneda, Lomas de Zamora, La Plata, Bahía Blanca, entre otros.
“Así nos ven” es una miniserie que se emite por Neflix que cuenta la historia de 5 jóvenes del Harlem en Nueva York acusados de un crimen que no cometieron en el Central Park. El caso expone el racismo del sistema judicial estadounidense, pero esa indignación ante la brutalidad de la injusticia podría aplicarse en nuestras latitudes a tantos hechos que atraviesan la vida de los 3 mil o 4 mil senegaleses que hoy en nombre de su protección son perseguidos y estigmatizados.
En La Plata, se encuentra una de las comunidades de senegaleses más numerosas. Son unos 220, en su mayoría varones.
Desde algunos sectores denuncian que son parte de una red mafiosa de trata y tráfico de personas. Según esas investigaciones, el circuito implica la movilización de personas con fines de explotación desde Senegal a otros países para que se dediquen a la venta ambulante. Hablan de una red transnacional, en la Argentina incluso hay procesados con prisión preventiva.
Según estas denuncias, quienes los traen ejercen una figura de “señorío” sobre las personas traficadas. La superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal lleva adelante una investigación sobre las maniobras de una organización implicada y en las escuchas detectaron que hablaban de unos 6 mil dólares que las personas pagaban para llegar al país. Señalan que esa es una deuda que llevan consigo hasta que puedan pagarla en condiciones de trabajo esclavo. “Lo que están haciendo es reclutarlos para explotación laboral, ya que la “explotación de manteros” en la argentina es una contravención», dicen a través de la prensa.
Sin embargo, los integrantes de la comunidad senegalesa- que es heterogénea y está organizada por distintas religiones y nucleamientos- lo niegan y dan su propia versión. En la página de Facebook de la comunidad asentada en la ciudad de La Plata, denuncian una estrategia de los medios de comunicación alineados con el gobierno local para la construcción de “una mirada criminalizante y xenófoba mostrando nuestros cuerpos una y otra vez, repitiendo hasta el hartazgo sus mentiras”.
En estas semanas, y en pleno ASPO ante el COVID19, la municipalidad de La Plata presentó una demanda por “trata y tráfico de personas” contra integrantes de la comunidad senegalesa y también del colectivo de abogados La Ciega que colabora voluntariamente con ellos. A las redes de solidaridad de una cultura que no comprenden, las autoridades locales la llaman “trata”. Sin suficientes pruebas, pero amparados en una estrategia mediática, tal vez busquen como en la serie estadounidense y como en tantos otros hechos de la historia local, mostrar a las víctimas como victimarios.
La venta ambulante se inscribe en el marco de una necesidad primordial que es el trabajo, sería deber del Estado regular este trabajo, colaborando en las poblaciones para mejorar sus condiciones y logar un trato igualitario entre todos los comerciantes. La persecución y la estigmatización no solo no representa una solución, sino que es una estrategia peligrosa que está al borde de alentar violencias más difíciles luego de ordenar que un simple corredor comercial y garantizar a 220 personas su DNI.
No se trata tampoco de negar la comisión de posibles delitos que deben ser investigados y condenados, sino de advertir la construcción en el imaginario social de un escenario racista con foco en una determinada población. Hay intereses económicos, políticos, pero además hay diferencias culturales que el argentino aún no comprende de la comunidad senegalesa. ¿Qué sabe el argentino del Grand Magal, que se rige por el calendario lunar, máxima celebración que se festeja a lo grande con la contribución financiera de todos los integrantes de la comunidad?
Así nos ven, depende de quienes ven a quién, también se trata de relaciones de poder. No olvidemos que los “5 del Central Park” fueron condenados sin suficientes pruebas en el marco de un clima racial. Aún estamos lejos del racismo que se expone en esa serie, sin embargo, la construcción de un discurso estigmatizante sobre una población es siempre peligrosa. Considerar al migrante como un trabajador con derechos, es ciertamente diferente a tratarlo como integrante de una organización criminal.
Migrar y trabajar no solo no son delitos, sino que, sobre todo, son derechos humanos. Como dice Djiby, con los ojos enceguecidos, los puños cerrados de impotencia, y con el impulso del aire que se cuela entre los dientes apretados y la pasión que le viene desde adentro: “todos somos humanos, y tenemos derechos”.
Fuente: AnRed – Rosario Hasperué (secretaria de Comunicación y Difusión de la CTA-A de la provincia de Buenos Aires).
Un neonazi confeso en la policía
bonaerense
Por CORREPI. Resumen Latinoamericano, 25 de septiembre de 2020.
A pocos días de hacer público el vínculo de Virginia Luján Sosa, la ex policía y vocera de la asonada policial en Mar del Plata, con Carlos Pampillón y su grupo de choque neonazi, hoy debemos confirmar que un confeso miembro de esa agrupación, Marcos Daniel Caputo, está en actividad como oficial de la policía bonaerense.
En mayo de 2018, el Tribunal Federal n° 1 de Mar del Plata dictó un fallo histórico en el juicio contra siete integrantes del grupo de Pampillón, por propagandizar la ideología nazi y cometer ataques contra colectivos vulnerables, en particular mujeres trans, basados en ideas de odio, discriminación y supremacía racial. Caputo fue beneficiado con una pena leve, sin prisión efectiva, ya que era menor a la fecha de los hechos, mientras que sus seis camaradas de causa recibieron condenas de cuatro a nueve años y medio de prisión.
Uno de los ataques más recordados de los “pampillones” en tiempos recientes fue el dirigido contra mujeres y disidencias en el 30° ENM, en octubre de 2015. Un entonces casi adolescente Caputo fue filmado esa noche, junto a otros, mientras recibían órdenes del jefe del Servicio de Calle de la policía marplatense, Ezequiel Laz, “El Pescado”, conocido por el reiterado hostigamiento y persecución a familiares de víctimas de gatillo fácil y militantes en la ciudad.
La condena a Caputo estableció dos años de “tratamiento tutelar”, que incluía la asistencia a cursos de DDHH, por el lapso de dos años. Sin embargo, el 7 de junio de 2019, a un año y un mes de dictada la sentencia, fue publicada en el Boletín Oficial de la provincia su incorporación como oficial de la policía bonaerense, tras su graduación en la Escuela Vucetich subsede de La Costa, y en febrero de 2020 otra resolución similar anunció su ingreso como oficial subayudante al Curso de Ingreso al Subescalafón Comando.
Queda claro que pertenecer públicamente a una organización neonazi de permanente intervención violenta, constatado ello hasta en una sentencia judicial, no es un inconveniente para convertirse en policía. En todo caso, parece haber sido un antecedente auspicioso, porque ya venía “educado” en el odio contra los colectivos más estigmatizados por el aparato represivo estatal.
Es que, como lo informa la agencia Presentes en su sitio web (agenciaspresentes.org), el 13% de los delitos de odio hacia las mujeres trans es perpetrado por personal de las fuerzas de seguridad en ejercicio de su función estatal. Por su parte, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT destaca en sus informes que las fuerzas de seguridad argentinas y los servicios penitenciarios manifiestan particular saña y odio contra las personas LGBT y las mujeres, que se manifiestan en las mil formas cotidianas que permanentemente denunciamos.
Entre los casos más recientes que ejemplifican esa política persecutoria sistemática recordamos a Jorge Astorga, joven gay de 27 años que fue apaleado por el cuerpo de infantería y policías de la comisaría 6ª de Río Gallegos el 1º de mayo pasado, o el más reciente transfemicidio de Melody Barreras, mujer trans del departamento mendocino de Guaymallén, que el 26 de agosto recibió seis disparos del arma reglamentaria del policía Darío Jesús Chávez Rubio.
El ingreso de Marcos Caputo a la policía y su avance en el escalafón no es resultado de que se les escapara algún control o no conocieran sus antecedentes. Es la ratificación de que no hay manera de democratizar la fuerza, incorporarle perspectiva de género y de respeto a los derechos de todxs, porque no hay reforma que pueda cambiar su naturaleza y función represiva.
Fuente: Correpi
A 73 años de la Ley Evita y la
promulgación de los derechos
políticos de las mujeres
Resumen Latinoamericano, 25 de septiembre de 2020.
Foto: Carlos Pérez
Se cumple un nuevo aniversario del hito histórico, el legado de la jefa espiritual de la Nación, Eva Perón. El homenaje de las organizaciones sociales y políticas a la fecha emblemática.
En el marco de un nuevo aniversario de la promulgación de la Ley de los derechos políticos de las mujeres, ocurrida el 23 de septiembre de 1947, bajo el liderazgo de la jefa espiritual de la Nación Eva Perón, desde Conadu salieron al cruce por la omisión de la figura de la jefa espiritual de la Nación, Eva Perón, en un posteo realizado por la administración de las redes sociales de la Universidad de Buenos Aires. De esta manera, señalaron: «Desde CONADU (Federación Nacional de Docentes Universitarios) repudiamos la decisión deliberada de la UBA de omitir la figura de Evita en el aniversario del voto femenino. Eva Perón fue la gran protagonista que hizo efectivo este derecho histórico que permitió la participación política de la mujer”.
En este mismo sentido, enfatizaron: “Omitir la figura de Evita es promover el olvido de las conquistas históricas del peronismo y desmerecer los avances en los derechos del pueblo argentino. Desde CONADU, reivindicamos la memoria, la verdad y la justicia, siempre”.
Por su parte, desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación homenajearon también a la fecha histórica y subrayaron: “Esta conquista marcó la vida de las mujeres y guía nuestro camino de construcción colectiva para que todos, todas y todes podamos ejercer nuestro derecho a participar en igualdad». También desde las redes sociales del Frente de Todos hicieron hincapié en la importancia de la fecha en la ampliación de derechos y recordaron una cita de Eva Perón: «Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas”.
“La historia del voto femenino está enlazada a la primera etapa del peronismo. El 23 de septiembre de 1947 Eva Perón anuncia la ley 13.010 que habilitó una conquista histórica de las mujeres”, sintetizaron desde el espacio de Géneros de ATE Capital. También, la agrupación Bloque Peronista Foetra Buenos Aires ofreció su homenaje a la promulgación del voto femenino y sus derechos políticos y recordó las palabras de Eva Perón: «Algunos dirán para qué queremos votar las mujeres. Yo sé que hay quienes formulan esta pregunta. Invitémosles a recorrer las páginas de nuestra historia. Que recuerden a las Patricias Mendocinas preocupadas por la suerte del Ejército de los Andes. Que recuerden a Manuela Azurduy de Padilla luchando por la independencia de América. Que recuerden a todas las heroínas cuyo nombre recogió o dejó de recoger la historia, pero que supieron servir a la Patria, no solamente sintiendo o padeciendo, sino también actuando y luchando hasta la muerte, cuando fue menester»
Vídeo: Sanción de la ley del voto femenino (1947)
Fuente: https://www.agenciapacourondo.com.ar/generos/73-anos-de-la-ley-evita-y-la-promulgacion-de-los-derechos-politicos-de-las-mujeres, Rebelión.
Margarita Meira: «El delito de la
Trata es de lesa humanidad
porque el Estado es responsable»
Por María Torrellas, Resumen Latinoamericano 25 de setiembre de 2020
En esta semana donde se lucha contra la Trata, porque el 23 de septiembre es el día contra la Trata con fines de explotación sexual de mujeres, niñas y trans, conversamos con Margarita Meira ella es la fundadora de la Organización Madres Víctimas de la Trata. En 1991 comienza la búsqueda de su hija que estuvo desaparecida en la red de Trata, Susana Becket, y luego encontrada asesinada. Ha luchado todos estos años desde la organización por encontrar justicia para su hija y para todas las desaparecidas, asesinadas. En su Organización encuentran amparo las mujeres que sufrieron explotación sexual y sus familiares. Está en esta lucha incansable como las Madres de Plaza de Mayo. De hecho, también dan vueltas a la Plaza de Mayo, hasta la pandemia.
-En esta semana donde se visibiliza el flagelo que supone la Trata de mujeres, niñas, trans para la explotación sexual, donde son desaparecidas, secuestradas para ser prostituidas, ¿qué está pasando en medio de la pandemia?
-Latinoamérica es la que más sufre la Trata de personas con fines de explotación sexual. Es una alegría que se pueda hablar porque los medios derechistas no me dan micrófono. No importa, seguimos de pie. Esta semana empezamos la semana de No más Trata, porque ese es el Día internacional y nosotras hacemos una semana de movidas, porque el día 30 nosotras pusimos el nombre Madres Victima de Trata.
En el 88 puse el Comedor comunitario con Susy, mi hija, ella desaparece en el 91 y en el 92 la encontré muerta. Yo estaba embarazada de mi último hijo. Fue una lucha dura. No pasé hambre porque tenía el comedor.Trabajaba para sostener el alquiler y muy sola en esos años, donde de la Trata no se hablaba, solo la historia de Raquel Liberman en el año 29. Luego quedó todo muy tapado. Mi marido me acompañaba, si bien no era papá de Susy.
Caminaba y caminaba, él tenía secundaria entonces entendía más, pero yo solo apenas la primaria hecha en la selva de Misiones. Me costó mucho entender en qué país vivíamos. Pensé que la justicia estaba para el pueblo y no. La justicia está en contra del pueblo y eso lo fui descubriendo, y me dolió mucho. He caminado sin poder encontrar justicia para Susy. Eso si, está preso Raúl Martin, ex jefe de la SIDE, por suerte se logró meterlo preso, fue socio de Macri, de Menem, de Duhalde y de Aldo Rico.
Con la lucha y el caminar fui descubriendo quiénes son los responsables de la Trata en Argentina. Son esta gente que te nombré. Mi hija estuvo secuestrada en Shampoo, que para mi era un boliche bailable, no sabía qué eran los prostíbulos, entendía muy poco. La asesora tutelar Virginia Lourenco, me decía que la iban a cuidar, pero yo pedía que me la encuentren, no quería que la cuiden. Un amigo me dijo que vaya a la SIDE, no sabía que era. Ahí estaba Stiuso, Raúl Martin y el Lauchón, ellos me prometieron que iban a encontrar a Susy y resulta que ellos la tenían en su prostíbulo. Eso me lo enteré con los años de lucha, por Lorena Martin, la hija de Raúl Martin. Ella me contó del dinero que le llevaba a Macri de parte del padre. Ahí entendí que la Trata es un negocio millonario.
Estos días caminando con una víctima de Trata, ella saluda a uno en una cueva de droga, está denunciado y todo, pero la policía y los jueces no entienden. Ella saluda a los narcos, yo le digo que para mí «son no gratos, por qué los saludas», me dice que ella venía «a punta de pistola a comprar un kilo de cocaína acá».

-Vos contás que también descubriste cómo fiscales, la policía, los comisarios están todos implicados.
-Todos, Carlos Stornelli, está procesado y sigue de fiscal. A él le pedí por mi hija. No quedó un juez, el juez de menores, la asesora tutelar Virginia Lourenco, a ella la nombraron de secretaria de un juzgado después de lo que no hizo por mi hija.
Encontré a mi hija de milagro porque un taxista me dijo que llevaba de pasajero al asesino y cómplice y escuchó que Susy estaba muerta y ellos estaban preocupados. Y así me enteré y así pude retirar el cuerpo. Estaba embarazada, quemada, golpeada. Le alquilaron un departamento y mientras dormía le abrieron el gas, le obstruyeron la ventana con cinta y también la salida de calefón. Está probado el homicidio. El juez Rawson Paz y Muratore no sé si viven y dónde están, pero seguro cobren sus sueldos. No sabían leer, porque los informes de los tres forenses el juez no lo entendió que fue homicidio. A mí me parece que tenemos que aprovechar que se quiere reformar la justicia. Hay que tirar estos jueces por la ventana.
-¿Estos días habeis rescatado chicas?
-Tenemos un caso de ahora, hace 15 días rescaté a una chica que hacía dos años se escapó del prostíbulo, y ¿qué hizo la oficina de rescate del 145? la dejó tirada y estos proxenetas la trajeron nuevamente. Fui y la rescaté, la llevé de vuelta a su Señoría porque no hicieron nada. No allanaron, no llevaron presos y siguen los prostíbulos.
–Eso se tiene que conocer, que, en medio de la pandemia, que nos obligan a la cuarentena, la prostitución sigue y la Trata también. Qué datos tenés de esta situación. Telám sacó una nota de que rescataron 446 personas, incluye Trata laboral y la sexual.
-Claro ellos meten a todos en la misma bolsa. Pero la Trata laboral podés pedir auxilio, podés gritar, un vecino tal vez hace algo. Una piba en un prostíbulo no puede gritar porque la golpean. No puede pedir auxilio. Cuando entran los violadores, le pegan, la maltratan y no te digo cuando entra un policía a violarlas, la violan con las armas. Esto es la policía que tenemos. Los políticos saben, porque ellos recaudan de la Trata para sus campañas políticas y sino pregúntenle a Ritondo, Miguel Ángel Toma o a Duhalde. Toda esa gentuza son violadores, proxenetas y asesinos.

Cómo se realiza la ley de Trata
Mi marido en el año 1999 me dice que va a estudiar abogado porque acá no se puede hacer nada. Estudió y se recibió. No te imaginas lo que fuimos descubriendo a medida que estudiaba. Cuando en el 2006 rescatamos a una chica, nuestros diputados dijeron: Ah, no hay ley de Trata, vamos a votar una ley de Trata. Estuvieron de 2006 al 2008 trabajando la ley de Trata. ¿Para qué? Para votar en contra de las chicas. Porque ahí estaban todas las proxenetas de AMMAR y Soros poniendo plata a los diputados, para mi, ellas pusieron plata, porque sino, no se explica cómo votaron en contra de tratados internacionales. Mi marido me dice que ya hay que declararla inconstitucional esa ley y denunciar en los organismos internacionales que acá votaron una ley asquerosa. Así fuimos a luchar. No pudimos entrar en Diputados en ese momento. Me fui con Sole una chica que rescatamos y Sole les dijo de todo, como que no tendríamos que tener prostíbulos, si con 20 personas alcanza para cerrar un prostíbulo. Claudia Rucci y compañía, después de eso no nos dejaron entrar más. Entró Gustavo Vera, La casa del Encuentro, Fabiana Tuñez, Susana Trimarco y nosotras afuera.
Bueno así se votó esa ley que después se corrigió, aunque no sirve para nada porque se formó un Consejo Federal Contra la Trata que no funciona desde 2012. Estamos pidiendo que el Consejo Federal Contra la Trata funcione al igual que el 145 para que saquen a la proxeneta de Saida Gatti que entrega nuevamente a las pibas a los prostíbulos. Rescatamos dos pibas y las volvió a entregar y volvimos a rescatarlas nuevamente. Ellas siguen en sus cargos.
«También pedimos que se vote que el delito por Trata sea de lesa humanidad, pero no se reglamentó. Pedimos banco de huellas dactilares de NN porque justo levantamos el cuerpo de Natalí Castro enterrada como NN en democracia. 5 años la buscamos y la fiscal la enterró como NN sin cotejar las huellas en el registro civil y avisarle a la mamá y a su papá, que se murió de tristeza. Maira nunca se mudó, ese fiscal tenía dos minutos para encontrar a la familia y avisarles, pero no, la enterraron como NN. Lo mismo Mariela Tasat, 15 años buscándola y estaba enterrada como NN en democracia».

Como dice Nora Cortiñas, ella dice que es más duro lo nuestro, porque estamos luchando en democracia. Es lamentable el país en el que vivimos.
Estamos pidiendo que en todas las oficinas de Trata trabaje una mamá o una víctima, porque de Trata no se aprende en ninguna facultad y mi marido dice que no se ve Trata y en psicología tampoco se ve Trata. Entonces así no van a funcionar los organismos, si no hay personas idóneas.
Otro caso demorado y desidia del Estado
Hace unos días, encontramos tiradas gracias a la gente a una chica en un rincón del Hospital Evita por Catan. Tirada desde un auto, sucia, en condiciones lamentables, fuimos con un abogado a verla y una mamá María López. Dijo que esa era Ailen López. Cuando la vió dijo: es mi Ailén. Le tomaron las huellas sin lavarle las manaos, y estaban tan sucias que no se veían. Esto fue lo primeros días de marzo, antes de la pandemia. Todavía estamos esperando el ADN. María está casi al borde de la locura esperando a si es Ailen u otra de las chicas que estamos buscando como la de San Miguel del Monte, Camila. Aun el estado no le hace ADN. Cuando al chico que lo mata la policía en el sur le hacen el ADN en dos días. ¿Por qué a esta chica que no habla, que está mal mal, no le pueden hacer el ADN. Estamos pidiendo y el estado ausente. Que locura pensar que puede ser tu hija y encima no la entregan ni la dejan ver más. No sabemos dónde está esa chica. El juez tiene que saber, pero está ausente parece que no tiene tiempo. Esta son cosas que pasan a diario.
-Qué papel están jugando las nuevas oficinas de Género, que dependen del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.
-Estos días llamaron de la oficina de Trata de la Plata a Silvia Gonzáles que tiene dos hijas víctimas de Trata internadas en psiquiátricos la llaman para ver cómo la pueden ayudar. Silvia se puso contenta, porque al fin aparece el Estado. Pero ella le dice que el problema es Trata y una chica de apellido Gómez, le dice: «Ah no entonces no, la Trata no es violencia, es un negocio». Esa es la respuesta de la oficina de Género de La Plata que el presidente puso como ministerio. Silvia me llamó descompuesta. Me dijo llamá vos porque yo no la aguanto. La llamo a esta chica, le digo que cómo le pudo haber dicho eso a una mamá, que sí es un negocio, pero para los proxenetas, para AMMAR, para los prostíbulos, pero no lo es para las pibas secuestradas y asesinadas. Esta es la oficina de género. Estamos pidiendo que cambien a esa gente.
La ministra no nos recibe, sí se reunió con AMMAR, con las proxenetas. También pedimos a la ONU que nos diga por qué no colabora con la lucha contra la Trata en Argentina. Por qué no colabora con este delito tan grave. La ONU está para los delitos graves, no para llevar un colchón al comedor. Está para catástrofes, como la Trata, pero acá no está. Se lo pedimos a Victoria Tolosa Paz, estos días, que por favor pida esa explicación a la ONU, ella es la representante. No podemos seguir así. No podemos hacer de Estado. Rescatamos pibas porque el Estado está ausente. Las rescatamos nosotros nuevamente, es gravísimo.
«Lo tenemos que decir a largo y ancho del país. Me duele mucho cuando se le da micrófono a los de afuera. No, demos el micrófono a la gente de acá, de Argentina. Para que oigan sus verdades, para que griten sus necesidades. Hay muchas víctimas que quieren hablar».

-Es bueno que las y los lectores sepan que la cifra que hay es de 27 mil desparecidas en democracia por la Trata para la explotación sexual. Es una cifra que no se puede creer.
-Estamos llegando a las 30 mil desaparecidas de la dictadura, pero estamos en democracia.
-Te quería hacer una pregunta personal ¿cómo se hace para superar todo este dolor que has pasado con tu compañero, esta lucha de años, cómo se hace para convertir el dolor en lucha?
-Cuando te matan a una hija buscas justicia, buscando justicia te encontrás con esto que te cuento, no lo saco de un diario, lo saco de lo que vivo con las chicas. No me pensé jamás encontrarme con este desastre que es la Trata de personas y que el Estado es proxeneta, el Estado es cómplice. No hay otro nombre, cuando el dije a mi marido que el delito de Trata tendría que ser de lesa humanidad, él me decía que teníamos que probar que el presidente sea dueño de prostíbulos y lo probamos. Lo hable con el juez Rozanski, sí es de lesa humanidad me dijo. Tiene que ser de lesa humanidad porque el Estado mantiene los prostíbulos abiertos y eso está prohibido entonces es responsable.
Pero eso nos costó años de lucha. Te lo resumo en estas palabras, pero son 28 años de lucha. Un juez me dijo usted está loca y que tenía que ir al siquiatra. El servicio de inteligencia te dice que la está buscando y son ellos los que la están explotando en su prostíbulo. Hoy Shanpoo está cerrado, porque el dueño está en Cancún, México. Pero la jueza Servini de Cubría los encubría. A Raúl Martin lo había dejado ir a Cancún, pero hace un año que bajó la orden desde la Corte Suprema que lo tenían que detener y Servini lo tuvo que detener en México, estamos esperando que lo traigan, lo tiene que traer, aca tiene que estar preso. Lorena Martín dice que a su papá no lo van a traer, porque si viene lo van a matar. Tiene muchos cómplices y esos no quieren ir presos con él y por eso lo van a matar. Eso dice la propia hija que denunció al padre. La lucha te da un poco de alegría, porque ver a estos presos como a Ismael García, jefe de campaña del PRO está preso por Trata. También metimos a una de AMMAR en Mar del Plata junto con dos más. Es algo. Es poco, nos falta visibilización.
-En Italia te dieron el premio a “La Donna dell’Anno” (la Mujer del Año) como reconocimiento por tu lucha.
- Si, en Italia, también en Alemania, Suiza y Francia, pero quiero que pase en mi país, en Argentina. Quiero que se sepa lo que es la Trata. La Trata son los prostíbulos donde a nuestras hijas las violan más de 40 tipos por día y hasta 60, dijo Elena Moncada. Las queman, las drogan, las alcoholizan y si su cuerpo no resiste la matan. Eso es la Trata. No tiene otro nombre. El prostíbulo deja 2 millones de pesos por día porque venden 1 kilo de cocaína y hay días que vendía 1 kilo y medio más alcohol y pases de las pibas. Esto es gravísimo. A mí me fortifica cada lucha. No me debilita, pero hay mamás que se deprimen mucho y con el tiempo las ponemos de pie para que sigan luchando con nosotras.
Cuando nos llaman para rescatar a las chicas, no tenemos nada, hay que hacerlo. Ojalá que la gente nos acompañe, somos como las nuevas Madres de Plaza de Mayo, damos vuelta a la pirámide el 3er viernes de cada mes.
Hace años estuve sola pero ahora somos una banda. Es un orgullo que se visibilice la Trata, ojalá llegue el día en que no haya un prostíbulo más abierto. Esa es nuestro deseo y que vayan presos todos los proxenetas. En eso estamos. - Trascripción: Julia Mottura






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