11 de octubre de 2020

TROPEL 2 del 11.10.2020.

 


11 de octubre de 2020

Instruyó a sus ministros a trabajar sobre tres ejes: economía, vacuna contra el coronavirus y unidad

La trilogía de Alberto Fernández para ganar las elecciones 2021

El Presidente cree que el electorado plebiscita la gestión todos los días, pero ya puso un marcha un plan para lograr la victoria el año próximo. Los ejes de la estrategia. Qué piensa sobre el affaire Venezuela. La certeza de que los medios hegemónicos inventan una revalorización inexistente de Mauricio Macri y sus charlas con miembros de la Corte Suprema, institución que cree que atraviesa un momento "delirante".
Por Romina Calderaro

"La elección es todos los días, el pueblo evalúa la gestión a diario. Pero tenemos que trabajar para ganar el año que viene y la unidad y el diálogo son temas centrales", sostiene el Presidente. 
Imagen: Télam

--La elección es todos los días, el pueblo evalúa la gestión a diario. Pero tenemos que trabajar para ganar el año que viene y la unidad y el diálogo son temas centrales.

La frase pertenece al presidente Alberto Fernández. La pronunció hace unas semanas y  el destinatario fue Santiago Cafiero, su jefe de Gabinete. Desde esa charla, Cafiero se puso a trabajar en una trilogía para buscar el triunfo en la elección de medio término del año próximo: vacuna contra el coronavirus, unidad y economía. En el cierre de un encuentro por zoom del gabinete de cambio climático, Cafiero les trasmitió a 17 ministros que de octubre a octubre tienen que trabajar en clave política y salir a defender la gestión pensando en la elección, sin excusas y con los recursos que hay. 

Fue una especie de arenga al cierre del encuentro remoto, la semana en la que el Indec difundió datos malos sobre caída del PBI y el empleo. La instrucción fue salir a hablar en los medios de todo lo que hace el Gobierno a diario para luchar contra la famosa doble pandemia: el coronavirus y la herencia económica macrista. 

Cerca de Alberto Fernández cuentan que el Presidente cree que la elección se va a ganar porque el Gobierno está haciendo mucho aunque los medios hegemónicos prefieran "inventar" una revalorización de Mauricio Macri que no es tal e intenten trabajar sobre un escenario de catástrofe inminente. El Presidente suele poner como ejemplo una anécdota que por estos días le contó un intendente del conurbano: "En marzo nos hablaban de un estallido social y lo que pasó fue que los supermercados chinos tuvieron que ampliarse". Fernández lo explica por las diferentes políticas de asistencia social que encaró el Gobierno. Eso no implica que el Presidente no registre que casi todos los argentinos están peor económicamente que antes del inicio de la cuarentena ni que soslaye que hay un "humor social cambiante" por la pandemia. Lo preocupa un fenómeno que registran muchas encuestas: el 45 por ciento de los argentinos le perdió el miedo al virus y se cansó de las restricciones. Un porcentaje muy similar al que terminó reuniendo Juntos por el Cambio en el ballottage de 2019.

El Presidente cree que a pesar de la oposición de los medios hegemónicos y de las jugadas "delirantes" de la Corte Suprema, la recuperación económica va a ir surgiendo de a poco y que para cuando sean las elecciones, la vacuna contra el coronavirus ya va estar siendo aplicada, porque es una prioridad, al menos a los grupos de riesgo.

Por eso, lo que más le preocupa es la unidad en el espacio Frente de Todos. Le parece importantísimo mantenerlo unido y seguir con el leitmotiv de su gestión: el diálogo. Está convencido de que lo último que quiere el electorado en este momento son confrontaciones que alteren los ánimos más de lo que están. 

La unidad

Mantener la unidad en un frente diverso no es tarea sencilla. Verbigracia, la semana que termina estuvo signada por el enojo del kirchnerismo más duro por la votación argentina en la ONU que condenó la violación a los derechos humanos en Venezuela y la renuncia de Alicia Castro a su postulación como embajadora en Rusia. El sainete puso blanco sobre negro qué ocurre cuando el Presidente toma una medida que no conforma a todos. Fernández cree que ciertos debates deben darse primero puertas adentro, pero sigue convencido del voto que hizo la Argentina. Y en su entorno hay quienes creen que, más allá de su convicción al respecto, si se sale del microclima del espacio no es imposible pensar que la decisión lo haya hecho subir algunos puntos en las encuestas, aunque no lo haya hecho con ese fin: su postura sobre el Informe Bachellet estaba clara desde la campaña electoral.

En esa línea y previo al affaire Venezuela, el jefe de Gabinete les transmitió a los ministros que "las diferencias internas sobre alguna política pública específica no son para nosotros más importantes que nuestro valores compartidos como espacio político". Habrá que ver si se logra que con cada diferencia interna se doble y no se rompa: sólo el tiempo tiene la respuesta.

La vacuna

El Gobierno trazó una estrategia sanitaria basada en tres medidas macro: cuarentena estricta y reconstrucción del sistema de salud; medidas de cuidado y responsabilidad ciudadana, producción de la vacuna y acuerdos con laboratorios para vacunar lo antes posible a sectores vulnerables y esenciales. Otro de los pilares sobre los que van a trabajar para ganar en octubre de 2021 es garantizar que la vacuna se empiece a aplicar, apenas esté disponible, a los sectores de mayor riesgo. Eso ayudaría a su vez a que la economía, factor clave en cualquier elección, pueda seguir un curso de recuperación.

La economía

La convicción del Gobierno es que Argentina va a salir de la crisis sólo si se logra aumentar la producción, la exportación y el trabajo. Por eso, la idea es implementar un acuerdo social con los principales sectores de la economía para trazar los lineamientos de un nuevo modelo de producción, innovación y exportación que permita "dar un verdadero salto productivo y meternos en la carrera productiva del Siglo XXI".

Fernández está convencido de que a pesar de los números de desempleo y pobreza que difundió el Indec, hay sectores que ya se están reactivando y que hacia fin de año eso se va a ver más claramente. Cree también que la mayor parte de la población comprende la gravedad del momento que se está atravesando y entiende que el Gobierno está haciendo el máximo esfuerzo para cuidar la salud y mantener el empleo.

El Presidente miró con satisfacción una encuesta de Opina Argentina que publicó este diario, en la que se afirma que si las elecciones fueran este domingo, el Gobierno le volvería a ganar a Mauricio Macri y por una ventaja mayor a la de los comicios de 2019 a pesar del coronavirus y la crisis económica. Cerca del Presidente aclaran que quien hizo la encuesta, Facundo Nejamkis, no trabaja para el Gobierno: cuentan que se puso a medir y hacer su propio trabajo después de leer una encuesta que publicó el macrismo que le pareció una operación sin sustento en el abc de los procedimientos para hacer sondeos.

La Corte 

Alberto Fernández cree que en el máximo tribunal se está viviendo un escenario de mucho "delirio". Pero no considera que el problema lo tenga él, sino los supremos. Este diario averiguó que mantiene conversaciones con sus miembros en las que les plantea abiertamente el berenjenal en el que, cree, se han metido. "No entiendo lo que están haciendo. La Justicia tiene peor imagen que los sindicatos ¿y ésta es la manera de colaborar que tienen ustedes?", les plantea a algunos de sus miembros respecto de la decisión de haber aceptado el per saltum para definir si valida o no los ascensos a dedo de los magistrados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, realizados por el macrismo.

Fernández les dice claramente que si confirman esos traslados, él tranquilamente podría el día de mañana llenar el juzgado de Claudio Bonadio de jueces amigos. Los que lo conocen saben que no lo haría porque se impuso un límite al respecto, pero cree que el sólo hecho de habilitar una posibilidad de esa naturaleza sería un mamarracho jurídico peligroso para la República. El Presidente no sabe cómo piensan salir airosos del asunto, pero no lo considera su problema. 

Suficiente tiene para resolver a diario en un país sobre el que se puede decir cualquier cosa, menos que es aburrido.


El análisis de Paula Canelo, Julio Burdman, Ricardo Rouvier y Marcelo Leiras 

Qué debe hacer Alberto 

Fernández para ganar la 

próximas elecciones: la 

opinión de los expertos 

Los politólogos consultados por Página/12 plantean que el Gobierno debe sostener la unidad 
del peronismo, mejorar la coordinación de las medidas y lograr un crecimiento de la economía, 
para evitar el deterioro de los ingresos.
Por Romina Calderaro













Julio Burdman, Marcelo Leiras, Paula Canelo y Ricardo Rouvier. 

"Si mantiene unido al peronismo y logra cierta recuperación económica, gana. Porque el votante peronista te perdona cualquier cosa menos la pérdida de ingreso", opina Julio Burdman, doctor en Ciencia política. Paula Canelo manifiesta algunos reparos. "Si tuviera que recomendarle algo al Gobierno para el triunfo, sería recuperar un estilo un poco más confrontativo. El estilo deliberativo consensual sirvió para ganar la elección, pero ahora es necesario un cambio", opina la doctora en Ciencias Sociales y recomienda "una o dos señales políticas importantes de que se va a tocar a los más ricos".  Marcelo Leiras, politólogo y subsecretario de Relaciones Institucionales, cree que el FdT va a ganar en las urnas "garantizando la distribución de la vacuna contra el coronavirus entre los sectores más vulnerables y recuperando la actividad económica de las empresas". Y el sociólogo Ricardo Rouvier considera que "en la campaña se va a imponer la agenda económica: primero va a haber una recuperación leve que se va a ir acelerando".

Todos los especialistas consultados por PáginaI12 opinaron sobre el plan de Alberto Fernández para ganar las elecciones 2020. Cualquier elección de medio término es un plebiscito del electorado respecto de su conformidad con los dos años de gestión del gobierno en curso y el resultado suele gravitar fuerte, aunque no necesariamente, en la posibilidad de que el Presidente sea reelecto si ésa es su intención. "Es un examen y un predictor. Los presidentes que ganan las elecciones intermedias suelen ser reelectos si se presentan para un segundo mandato. Pero hay excepciones en la historia reciente: Mauricio Macri ganó la elección de 2017 y perdió la general a manos de Alberto Fernández", señala Rouvier.

Julio Burdman, doctor en Ciencia Política, cree que "lo primero que tiene que hacer el Presidente, no sólo a nivel de la provincia de Buenos Aires, sino en el conjunto de los distritos es evitar provincializar la elección. Porque muchos gobernadores están enviando algún tipo de señal incipiente de reconcentrarse en sus propios distritos. Tiene que evitar la provincialización y evitar la disgregación del voto propio. Tiene que mantener unido al peronismo porque si mantiene unido al peronismo, gana, tal como demostró en las elecciones del año pasado", dice. Y agrega: "También tiene que disuadir cualquier tipo de de disidencia que se pueda producir a nivel electoral. Por ahora lo único que aparecen son fenómenos que no pesan. Pero tiene que estar atento a que nada crezca. Debe contar con buena información de parte de sus operadores políticos para lograr que el peronismo se mantenga unido. Lo otro que tiene que lograr es un buen candidato y en la provincia de Buenos Aires un candidato que haga campaña por él. No va a ser lo mismo si el electorado empieza a evaluar que el candidato que le lleva la victoria en la provincia de Buenos Aires lo hace en nombre de su propia carrera o de una estrategia a futuro que no lo tenga a él presente. Necesita  que quede claro que quien lidere esa campaña lo hace en nombre del Presidente. Tiene que quedar claro que la campaña es ganada en su nombre".

La otra clave para Burdman es unificar el peronismo en la provincia de Buenos Aires. "Hoy está en un problema. Tenés al kirchnerismo, tenés a los intendentes y tenés gente pidiendo pista (massimso randazzismo residuales) entre esos dos polos entre esos dos armados políticos. Inclusive lo tenés a Sergio Berni como un cuarto sector. Alguien va a tener que organizar todo esto y sería bueno que sea el mismo Presidente porque si lo hace Cristina por él, no va a ser tan propio el triunfo, pero sobre sobre todo no va a ser tan suya la unificación". Finalmente, Burdman opina que es central la recuperación económica. "El votante peronista te perdona cualquier cosa menos pérdida de ingreso y este año ya hay pérdida de ingreso importante. Por lo tanto, tiene que desplegar todas las estrategias como para que en la elección del año que viene haya crecimiento. Que el votante sienta que el Gobierno lo defiende."

Paula Canelo, doctora en Ciencias Sociales, sostiene que "si tuviera que recomendarle algo al Gobierno, diría que tienen que laburar en dos cuestiones: no sólo la unidad, sino también la coordinación de las medidas, especialmente en el plano económico. Hay una imagen de descoordinación general en todos los planos, en el de la vuelta a clases, en el sanitario, el económico. Creo que hay que hacer un esfuerzo fuerte en la idea de coordinación, que no es lo mismo que unidad".

Canelo también cree que "el estilo deliberativo de consenso y de diálogo con todos es algo buenísimo para ganar elecciones, pero que en un contexto como éste, de pandemia y de puja distributiva muy aguda, me parece que hay que recuperar un estilo un poco más confrontativo porque lo que se está instalando como estilo deliberativo lamentablemente supone someter al Gobierno a trabajar en un desfiladero cada vez más angosto porque han dedidido, o por lo menos eso es lo que parece, que hay una parte intocable de la sociedad que son los sectores de mayores recursos. Esa imagen habría que cambiarla con una o dos señales políticas importantes destinadas a tocar un poco los intereses de los que más tienen y con eso se ganaría mucho".

El sociólogo Ricardo Rouvier, por su parte, cree que "el tema de la economía se va a imponer y luego de atravesar una recesión muy fuerte, en unos meses más la Argentina va a ver más claramente una recuperación que primero va ser más leve y luego más acelerada". Para él, ése va a ser un tema clave en el que el Gobierno va a pueda presentar con optimismo un futuro posible. 

Marcelo Leiras, politólogo y subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio del Interior, afirma que "las elecciones del año próximo se ganan cumpliendo el compromiso de protección que el Frente de Todos asumió durante la campaña electoral. Y ese compromiso de protección en esa situación tan inusual en la que nos encontramos es desarrollar todos los esfuerzos públicos para favorecer la salud de los argentinos, que en este contexto implica colaborar con el desarrollo y la distribución de la vacuna y seguir protegiendo a las poblaciones más expuestas al virus, por un lado, y por otro concentrar los esfuerzos públicos para ayudar a que las empresas y los trabajadores argentinos recuperen los niveles de actividad previos con acuerdos que aseguren que el esfuerzo sea distribuido de un modo más equitativo y que la capacidad de producción que recuperen las empresas no sea a costa de las condiciones de vida de los trabajadores".


Los desafíos que enfrenta el Gobierno y las agendas en debate.

La comunicación de Alberto Fernández, la oposición 

intratable y los medios sin escrúpulos

Regreso a la escenografía del anuncio presidencial. Acuerdo con gobernadores. La 
comunicación oficial, las fallas y su pugna con la oposición. La prolongación de la pandemia, 
consecuencias políticas. Necesidades para el escenario inesperado. Medidas acertadas, que 
deben aggiornarse.
Por Mario Wainfeld












El presidente Alberto Fernández, junto a los gobernadores de Santa Fe, Jujuy y Neuquén. 
Imagen: Télam

El presidente Alberto Fernández innovó en la táctica sanitaria y retomó, en buena hora, el formato de anuncios anteriores. Resolvió restricciones intensas y transitorias en departamentos de 18 provincias, tras dialogar largas horas con los gobernadores. Lo escenificó acompañado por tres: el radical jujeño Gerardo Morales, el neuquino Omar Gutiérrez, el peronista santafesino Omar Perotti. Medió autocrítica, en acto, de la desangelada presentación de tres semanas atrás.

La abrumadora y abrumada mayoría de los mandatarios provinciales las pidió y avala. El reclamo de intensificar la prevención, restringiendo determinados derechos, tuvo base federal, pluralista. La habían anticipado ministros provinciales de Educación en un encuentro con su par nacional, Nicolás Trotta. De comarcas bien distintas. El cordobés Walter Grahovac y la santafesina Adriana Cantero descollaron fundando el rechazo a un prematuro regreso a las clases presenciales. La realidad de sus terruños los induce a la cautela, lejos de la sobreactuación peligrosa del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Ya que estamos: probando que el ala más transigente de Juntos por el Cambio tampoco representa (ni menos conduce) a autoridades de otros partidos, muy representativos fronteras adentro.

Las medidas, cuyo alcance geográfico y detallado se desconoce en detalle, son más acotadas y factibles que el “botón rojo”. Alberto Fernández adoptó un camino sofisticado y mutante, como el virus. Responsable, no se resignó a quedarse de brazos cruzados en el peor momento de contagios y muertes. Sensato, tampoco cedió a la tentación de repetir recetas que caducaron.

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La gente común: El ánimo colectivo desaconseja una vuelta atrás o, en una de esas, la torna imposible. Los académicos Pablo Semán y Ariel Wilkis formulan un excelente abordaje de la cuestión en El Dipló"¿Por qué no obedecemos?”, interrogan.

El uso de la primera persona del plural en el título precede a un análisis sereno y matizado, palabras que usamos como sinónimos. Parafraseamos algunos conceptos. La pandemia fue inesperada, tanto como su duración. La anuencia inicial al discurso presidencial, el saber de los epidemiólogos y la consigna “quedate en casa” fueron objeto de relecturas. Escriben Semán y Wilkis: "Las personas han incorporado activamente el conocimiento epidemiológico integrándolo a la vida cotidiana, lo que dio lugar a una epidemiología 'popular' o 'cotidiana' que es parte constitutiva del uso real de la norma”. Y rematan su intervención: “Las experiencias de la sociedad no pueden ser desconocidas, rechazadas ni negadas. Deben ser comprendidas (…) las expectativas políticas y sanitarias deben ajustarse a estos conocimientos, superando la inercia de las narrativas épicas, la metáfora de la guerra y la ilusión de que todo el mundo podría comportarse como un epidemiólogo todo el tiempo”.

La mudanza de las conductas sociales no es consecuencia de la prédica del ala extrema de la oposición de derecha. Mejor dicho: no es exclusiva consecuencia ni ésta es su principal causa. Una de las fallas de la comunicación oficial es engolosinarse en enfrentar a ese adversario, magnificándolo. Atribuirle un consenso del que carece, lejos. Los reflejos colectivos, de personas de diversas edades, clases sociales, laburos o desempleos, territorios, no obedecen a las minorías excitadas que participan en los banderazos. La gente común existe, quizás distante de las polémicas favoritas de la subcultura política.

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Comunicación es política y viceversa: Cualquier comunicación oficial precisa una narrativa aunque (o porque) está condenada al cotejo con las realizaciones. “Decir” y “hacer” no son categorías sencillamente diferenciables, como en la consigna famosa. Siempre es un bajón comunicar en contextos adversos, transmitir malas noticias. No hay manera de transformarlas en mensajes gratificantes.

Este gobierno topó con una coyuntura atroz. En el inventario se agrega una oposición intratable y un sistema de medios hegemónico desprovisto de escrúpulos y de apego a la verdad. Trajina con la indignación, el simplismo. Apela una y otra vez a emociones primitivas (con el odio a la cabeza), a lecturas binarias, a presentar un cuadro de situación terminal con soluciones sencillas, exóticas a la praxis oficial. Responderle en tono y estridencia similar es, cuanto menos, un pelotazo en contra.

La agenda opositora viene siendo más eficaz que la oficial. Por astucias propias, por su poder y también por carencias del Gobierno. “No podemos mantener un anuncio auspicioso en agenda por un día”, autorretratan funcionarios de primer nivel. Agrava el cuadro la propensión a enzarzarse en polémicas ajenas al sentir y las necesidades acuciantes de los argentinos.

La agenda de las realizaciones sufrió los vaivenes de la peste y de su duración impensada. A partir de marzo, el Gobierno abandonó ciertas propuestas valiosas, como el Consejo Económico Social. Demoró demasiado en llevar al Congreso el “impuesto a las grandes fortunas”. Discontinuó las tratativas con Rodríguez Larreta sobre la coparticipación excedente que Macri regaló a la CABA. Tardó en reglamentar la “ley de Góndolas”. Son errores en opinión de este cronista.

Se pospuso un gran promesa de campaña, una bandera de mayorías sociales: la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Existen buenos motivos, desde la desmovilización callejera hasta las prioridades del sistema de Salud. La definición, el sacrificio, se explica como un reconocimiento a las limitaciones. Aplicando lógica similar, mirando en perspectiva, perdió sentido la Reforma Judicial. La cuestión es exótica cuando impera la covid-19. No impactará en el cotidiano de la gente de pie hasta dentro de un par de años, en el mejor de los supuestos. La movida era deseable, en diciembre o en marzo. Devino anacrónica o desconectada durante la anormalidad. En cuestiones así, tener razón no basta para convencer a la audiencia, ajena al tópico en cuestión. Ganar ese debate es una quimera. A esta altura, el oficialismo solo puede minimizar costos. Lo hace, de alguna manera, demorando el tratamiento en Diputados.

Podrá replicarse que estos comentarios se formulan con el diario del lunes. Desde ya. Así se escriben la historia, las crónicas y se piensa la política por venir.

La pobreza, el desempleo, el agravamiento de indicadores sociales, laborales y económicos fuerzan una lógica de “contradicción principal”. Cuestiones relevantes se tornaron adjetivas, un gobierno popular tiene que revisar su agenda, reparando en sus aciertos que los hay y pensando en cómo reforzarlos o recalcularlos.

De nuevo, solo como ejemplos. El Presupuesto 2021 correctamente mantiene las partidas para ayuda alimentaria, aunque se puede suponer que la demanda podrá atenuarse un poco. Pero no asigna recursos para sostener el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Hace cuatro o cinco meses varies funcionaries promovían un Ingreso Ciudadano, por esencia universal, complejo y costoso. Se desistió, por motivos pragmáticos, razonables. Desbaratar el IFE deja la sensación de ser excesivo, un avance de la lógica de los equilibrios fiscales sobre la política social del Frente de Todos (FdT).

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Confrontar, saber ganar: Los debates públicos presuponen jerarquías e implican antagonismos. Se discute para atraer voluntades tanto para mejorar la correlación de fuerzas. Robustecer el campo propio y debilitar o dividir al rival, objetivos perennes.

El oficialismo, cuando se enfrasca en temas poco atractivos, abroquela al adversario. Las internas del FdT son más resonantes que las de la oposición. Hay algunas propias de la división de roles como las que enfrentan al titular del Banco Central, Miguel Pesce, y al ministro de Economía, Martín Guzmán. La opo hinca el diente en ellas...  Eppur existen y se divulgan con fallas notorias.

La omnipresencia de Cristina, un caballito de batalla falaz de los contrincantes, a menudo es fomentada por dichos y querellas del equipo de gobierno.

La fruición por el tuit veloz es disfuncional para una comunicación armónica, sincronizada. La profesionalidad raya alto entre los deberes de los funcionarios. Ceder al impulso, una jactancia de los individualistas.

El mismo AF se apresuró a criticar al presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, cuando el tribunal analizaba el pedido de per saltum referido al relevo de los tres jueces federales. Rosenkrantz merece un container de reproches… sería astuto saber administrarlos. En esta ocasión, la crítica unificó (provisionalmente) a los cortesanos. El espíritu corporativo tira más que una yunta de bueyes. Los Supremos reaccionaron ante el embate de afuera con cohesión de la que carecen o que tienen pegada... con materia perecedera y poco agradable.

“¿Es más importante Bruglia que Guernica?”, interroga el periodista Martín Rodríguez en La Política Online. Una pregunta inteligente fomenta respuestas acordes. En la carencia, los mejores objetivos tienen que ser percibidos de volea por los ciudadanos. Cuando amaneció en la Casa Rosada el añorado presidente Néstor Kirchner sabía afirmar: “Todos los días tenemos que tomar una medida pro- gente”. La contingencia era menos grave que la actual, el apotegma sigue en pie.

Tomando la pregunta de Rodríguez uno piensa que mil nuevos puestos de trabajo (una cifra infinitesimal en la crudeza macro) valen más que diez Bruglias. Y la gente lo captaría bien, en especial los beneficiarios.

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El rumbo y las tácticas: El inminente aniversario de la partida de Néstor Kirchner aviva reinterpretaciones. Hombre de convicciones firmes, supo elegir cuándo y cómo confrontar. Se jugó a fondo contra la Corte Suprema, recién llegado y arriesgando. Pulseó firme con los bonistas privados, desoyendo el canto de sirena de los gurúes económicos. Hizo caso omiso a las amenazas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del que se desvinculó pagando la totalidad de la deuda. Privilegió la real politik cediendo ante Juan Carlos Blumberg porque leía que estaba en juego la gobernabilidad. Quien les habla disintió aquella vez, porque cada cual tiene su lugar y sus deberes.

Kirchner intentó la transversalidad, que no pudo concretar. Confrontó con el ex presidente Eduardo Duhalde mientras tejía alianzas con una dirigencia peronista que estaba bastante a su derecha. Armó la Concertación Plural.

La reseña incompleta recorre cambios en la hoja de ruta, en un contorno más propicio que el actual.

El mapa argentino y el mundial se convulsionaron demasiadas veces desde diciembre de 2019. Redibujar la hoja de ruta es necesidad y urgencia. Un elenco pensado para otro planeta tal vez debe ser remozado para afrontar la nueva anormalidad. La capacidad del Gabinete para comunicar y reforzar la palabra presidencial tiene que ser mejorada.

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Responsabilidad y convicciones: Días atrás el psiquiatra Santiago A. Levin escribió en Página/12: “El campo comunicacional queda librado al sector que medra con la confusión y con el caos, y la estrategia sanitaria fracasa (…)  La prioridad sanitaria en este momento es el diseño de una política de comunicación estatal que unifique, que conduzca y que informe. Que conciba a la responsabilidad sanitaria no solo como una libre decisión individual, sino principalmente como el resultado de una apelación a construir tejido social a partir de la consideración del otro, de la ternura hacia el otro, del amor por el bienestar de todos y de todas. Y ello se logra con palabras, con metáforas y con gestos dirigidos al conjunto. Esta operación se llama comunicación social, y es la pieza clave que nos está faltando”.

La columna citada versa sobre política sanitaria pero puede proyectarse de modo más general. Con un añadido sustancial: para comunicar mejor es necesario hacer pie en medidas de orientación progresista y popular. El “impuesto a las grandes fortunas”, por caso, podrá ser objetado o judicializado pero son nítidas su intención y los campos que delimita. Mucha gente lo comprende o comprenderá.

La disputa de fondos entre la Nación y la CABA dirime recursos escasos, con justicia distributiva.

Ese sentido debe orientar un mini plan de acción para los meses venideros en los que la gente común tiene en mira vacaciones, mejorar un poco en materia de ingresos, recuperar trabajo, ver si los pibes van a la escuela. Afanes comprensibles que se deben conjugar con las restricciones sanitarias… menudo problema.

Los intereses concentrados atacan siempre, gritan como el tero por “la Justicia” mientras empujan una devaluación catastrófica. El colega David Cufré pintó bien esa pugna, con final abierto y peligroso.

Contra viento y marea, debiendo asumir que las herramientas y las metas tienen que aggiornarse, Alberto Fernández conserva la posibilidad de hacer revisando aciertos y fallas de los meses recientes.

La iniciativa es patrimonio de los gobiernos, su mayor recurso para atender al mandato de las urnas. Que sigue siendo claro aunque la malaria haya reformulado las demandas.


El valor político de la inflación y el tipo de cambio.

El dólar en el campo de 

batalla

En el Ministerio de Economía y en el Banco Central aseguran que tienen reservas líquidas 
suficientes y, si fuera necesario, pueden sumar más en forma inmediata con el swap de 
China. Después de los recientes errores de comunicación y ejecución afirman que 
comenzaron una etapa de mayor coordinación. Señalan que la armonización de la tasa de 
interés de referencia es un paso clave.
Por Alfredo Zaiat

En la dinámica de la economía local de las últimas décadas existen dos variables clave que tienen mucha influencia en el humor social: inflación y tipo de cambio.

Con tantos años de tasas de inflación elevadas pero sin desbordes, con la excepción de las hiperinflaciones de Raúl Alfonsín y de Carlos Menem, las expectativas sociales pudieron manejarse mientras los ingresos de la población no quedaran muy atrasados.

Así fue durante el ciclo político del kirchnerismo; no así durante el período neoliberal de Mauricio Macri, que derrumbó el salario y las jubilaciones en términos reales con una persistencia y magnitud que sólo se encuentran en la última dictadura militar.

La inflación sigue siendo un componente importante para marcar la tendencia del clima social, aunque dejó de ser tan determinante de la base de legitimación política de los gobiernos.

Por caso, el kirchnerismo convivió con una tasa de inflación de dos dígitos en casi todos los años de sus tres mandatos y mantuvo firme su base electoral y fortaleza política. Tan es así que se constituyó en la principal fuerza política de la coalición que ganó las últimas elecciones presidenciales con todo el dispositivo del poder económico y mediático en contra.

Otros índices relevantes, como la tasa de desocupación o el nivel de pobreza e indigencia, generan estruendo inmediato cuando se difunden las cifras pero luego se diluyen en el debate político hasta naturalizar indicadores sociolaborales irritantes.

A diferencia de esas variables, existe una que es dominante en términos políticos, económicos y sociales: la cotización del dólar. En todo momento y en todo gobierno mantiene un potencial desestabilizador indudable que no debe desestimarse.

Coordinación

Luego de tantas crisis cambiarias a lo largo de los últimos 45 años y conociendo los impactos devastadores que provocan esos desbordes, no deben ahorrarse herramientas políticas, económicas y financieras para evitar el estallido.

Los traumas pasados dejaron una enseñanza implacable: la necesidad de desestimar  consejos de banqueros, empresarios y economistas del establishment. Ahora piden el desdoblamiento cambiario, que sería el primer paso para un ajuste cambiario violento.

El Banco Central y el Ministerio de Economía, con la conducción política del Presidente, tienen que dominar con consistencia técnica el mercado.

No se trata de una pelea callejera ni una disputa épica contra malos de la película, pues los actores económicos actúan según su conveniencia y lógica de negocios. Por eso, lo que se requiere es capacidad de control de la situación y dejar de correr detrás de los acontecimientos. Esto implica conducir el mercado cambiario sin que sus protagonistas definan la orientación.

Después de los errores de las dos últimas tandas de anuncios cambiarios, Economía y el Banco Central están ahora en línea con el objetivo de coordinar comunicación y ejecución.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, está adquiriendo la centralidad que el panorama exige, lo que implica que otros voceros oficiales deberían replegarse para, precisamente, unificar el mensaje a la sociedad y hacia los actores económicos.

La experiencia en los dos primeros años del segundo mandato de CFK, con cinco voceros del área económica, es una oportuna referencia para no repetir ese grosero error en la administración de la cuestión económica.

No se necesitan muchas voces oficiales para explicar el rumbo económico, sino una que sea didáctica y contundente en la exhibición de poder de decisión.

Cuadro de situación

El objetivo político y económico excluyente debe ser evitar la devaluación brusca, que es lo que están buscando algunos actores del complejo agroexportador y grupos industriales concentrados.

Es lo que pretenden por propio beneficio económico, además otros hombres de negocios sacarían provecho porque tienen gran parte de sus patrimonios dolarizados.

En algunos de ellos existe también el propósito de generar un escenario de desestabilización política, pero es un objetivo subyacente al principal económico-financiero.

Por eso la misión para evitar el ajuste cambiario turbulento no debe estar basada en la voluntad de no quererla, sino en la convicción de no quererla y transmitir ese mensaje político con firmeza a la sociedad.

Las actuales condiciones del escenario cambiario no entregan motivos para semejante inestabilidad:

* Con restricciones, regulaciones y caída de la economía, la plaza cambiaria que era pequeña lo es aún más en estos momentos.

* El sistema financiero está muy sólido. Gran parte de los dólares de los depósitos de los ahorristas están líquidos en las entidades, y el resto en créditos a empresas exportadoras que tienen los dólares para devolverlos.

* La deuda en dólares fue reestructurada con éxito, lo que despeja el horizonte financiero con una exigencia leve de divisas para hacer frente a esos compromisos en los próximos cuatro años.

* Se reconstruyó el mercado de deuda en pesos luego del desquicio dejado por Hernán Lacunza, el último ministro de Economía de Mauricio Macri.

* La economía sigue con un grado importante de desmonetización pese a la emisión de dinero de estos meses, luego del delirio de la "expansión cero de la base monetaria" instrumentada por Guido Sandleris, el último presidente del Banco Central de Macri.

* Existe un férreo control de capitales especulativos.

* El balance comercial es positivo.

* Se registra un saldo neutro o levemente superavitario de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

* Está encaminado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Cada uno de estos factores en sentido opuesto fueron disparadores de crisis cambiarias pasadas. Hoy no está presente ninguno de ellos. Es una crisis cambiaria entonces insólita.

Reservas

Como no aparecen esos elementos básicos para explicar la actual inestabilidad cambiaria, el poder devaluador resume las razones de los movimientos de las paridades del dólar Bolsa o del blue en la existencia de una "crisis de confianza".

Este es un concepto gaseoso que sólo apunta a debilitar la capacidad de intervención oficial. Para contrarrestarlo se requiere de una conducción económica unificada y coordinación en la instrumentación y comunicación de las medidas.

El equipo económico asegura que existen reservas líquidas suficientes para administrar el mercado y que, si fuera necesario, pueden incrementarlas en forma inmediata, por ejemplo con el swap de China. "Hoy eso no es necesario", coincidieron en Economía y en el Banco Central.

"Tenemos reservas", aseguran en ambos despachos. Ante la pregunta de por qué en el mercado dicen lo contrario, afirman que "aguantaremos hasta que se den cuenta de que las tenemos".

Una medida que consideran fundamental es la armonización de la tasa de interés de referencia monetaria (pases y Leliq) para evitar movimientos financieros de importadores, empresas endeudadas en el exterior y exportadoras, que impactaban en el nivel de las reservas.

Los dos primeros actores demandando dólares oficiales con pesos conseguidos con créditos a una tasa de interés por debajo del equilibrio, mientras que el tercero limitando las liquidaciones porque no tenían incentivos para la colocación de los pesos obtenidos de la venta de dólares.

Esta armonización de la tasa de interés, variable clave para ordenar la plaza monetaria y, en consecuencia, también la cambiaria, para alterar los incentivos financieros de esas empresas, ha sido una tarea conjunta de Economía y el Banco Central.

Todavía falta acomodar de 5 a 7 puntos la diferencia entre las tasas (pases y Leliq), tarea que comenzó hace dos jueves, para que haya una sola de referencia en el mercado monetario.

Brecha

Con un tipo de cambio comercial que no está atrasado en términos históricos y con condiciones generales del mercado cambiario favorables, la principal misión oficial es reducir y administrar la brecha cambiaria.

La diferencia del dólar oficial con el contado con liquidación (ccl) es la fuente de generación de inestabilidad por la expectativa de devaluación. El ccl como el blue no son mercados relevantes en volumen, aunque sus respectivas cotizaciones sí impactan en esas expectativas.

Una de las medidas que no ha colaborado en tranquilizar la brecha cambiaria es la medida de la AFIP de aplicar en la cotización del dólar oficial el 35 por ciento a cuenta del pago de impuestos a las Ganancias y Bienes Personales.

Esa iniciativa elevó innecesariamente el piso del tipo de cambio sin ningún beneficio; por el contrario, fue uno de los motores del alza de las cotizaciones de los dólares Bolsa y blue.

Con las fuertes restricciones para la compra de dólar ahorro, ese 35 por ciento más el 30 por ciento del Impuesto PAIS establece una brecha mínima del 65 por ciento. Y perdió además efectividad porque la recaudación potencial disminuirá sustancialmente porque muchas personas ahora no están habilitadas a comprar.

Pudo haber tenido las mejores intenciones para frenar "el rulo" (compra de dólares ahorro para luego venderlos en el blue), pero hoy ese 35 por ciento no tiene sentido y sólo alimenta las expectativas de devaluación. Ha sido un error no forzado. Cada ajuste del tipo de cambio oficial eleva aún más el denominado "dólar solidario", lo que sigue avivando la brecha y, por consiguiente, el fuego de las especulaciones devaluatorias.

Sin ese 35 por ciento y con una efectiva intervención oficial en la plaza del ccl se podría apostar a un escenario de un dólar Bolsa en el rango 120-125 pesos, como el que había antes de las medidas de principios del mes pasado.

Estímulos

La búsqueda de rentabilidad financiera para los ahorros no es de derecha o de izquierda; o sea, no es una cuestión ideológica preservar el capital financiero en las actuales reglas de juegos del sistema económico global.

El Gobierno tiene que ofrecer un amplio y diversificado menú de inversiones atractivas a quienes venden dólares o tienen pesos. No hacerlo es un daño autoinfligido que tira por la borda cualquier intento de ordenamiento de la plaza cambiaria. En un mercado tan regulado deben existir potentes estímulos para vender dólares o para no ir corriendo a comprar billetes verdes en el blue.

La oferta de opciones de inversión en pesos tiene que ser arrolladora. Para ello, ese menú debe garantizar una rentabilidad positiva respecto a la inflación esperada y a la devaluación del tipo de cambio oficial.

La campaña mediática y la acción psicológica en redes, pinza de intervención en el debate público, son fuentes diarias de rumores desestabilizadoresPara neutralizarlos no es suficiente con decir que son infundados, como el delirio de un nuevo corralito o que el Banco Central se quedará con los dólares de los depositantes, sino que resulta fundamental dominar la tendencia del mercado.

Se sabe que con los financistas no es una disputa de un día que termina con el anuncio de una serie de medidas que puede inicialmente alterarlos, sino que los rounds son diarios en el cuadrilátero cambiario.

Las pujas son permanentes porque la esencia en el mundo de las finanzas es buscar las fisuras de las regulaciones para hacer diferencias especulativas. La habilidad de la gestión económica es colocarse delante de esas movidas para tener dominio del mercado.


Cierre con Alberto Fernández y la marcha a todo volumen

Cómo será la movilización 

virtual por los 75 años del 

17 de octubre

Calculan que se conectarán más de un millón de personas para seguir el acto en la sede de 
la CGT que tendrá como orador al Presidente. Esperan por Cristina Kirchner.
Por Fernando Cibeira













El histórico salón Felipe Vallese de la CGT será la sede física del acto.  

La celebración del 75 aniversario del 17 de octubre cerrará a media tarde con la Marcha Peronista a todo volumen reproducida por más de un millón de personas que -esperan- se conectarán el próximo sábado al sitio 75octubres.ar para participar virtualmente del acto que tendrá su sede física en el salón Felipe Vallese del edificio de la CGT. Allí habrá 32 dirigentes representativos del Frente de Todos -es lo que permite el espacio- que se comunicarán en distintos puntos del país con trabajadores de sectores protagónicos de estos tiempos de pandemia -una enfermera, una maestra rural, un empresario pyme- que irán dando su testimonio sobre la actual situación y de su adhesión al peronismo. Está casi resuelto que el único orador sea el presidente Alberto Fernández. También podría hablar Cristina Kirchner si finalmente decide concurrir de manera presencial, aunque es una posibilidad que se comunique vía zoom.

Una celebración tan atípica mereció varias reuniones organizativas, a las que se fueron sumando representantes de los diferentes sectores del Frente de Todos. Por la CGT -que fue quien tuvo la iniciativa y terminó poniendo la sede- participaron Héctor Daer y Andrés Rodríguez, el Gobierno envió a Miguel Cuberos, estuvo el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, por el kirchnerismo fueron el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi y la titular de la Anses, Fernanda Raverta, y el massismo al diputado Raúl Pérez. Contaron que recibieron muchos pedidos de dirigentes y organizaciones que reclamaban que hubiera también una movilización presencial aunque fuera acotada, ansiosos como están por dar una respuesta en la calles a las marchas anticuarentena de la oposición, de escasa masividad pero gran cobertura mediática. Pero el Presidente insistió en que no se podía hacer lo mismo que criticaban, por lo que el acto será esencialmente virtual. Con todo, ya saben que en muchos lugares están preparando caravanas de autos o pequeñas marchas. "Es exclusiva responsabilidad de quien lo haga", respondía uno de los encargados de la organización.  

El acto se desarrollará entre las 15 y las 17 del sábado, pero la gente podrá empezar a ingresar al sitio a partir de las 13. No habrá que descargar ninguna aplicación sino simplemente entrar a 75octubres.ar a través de una computadora, tablet, teléfono o smartTV. Allí se le pedirán los datos básicos y se elegirá un nombre y un avatar que lo representará en la movilización virtual. Habrá tres o cuatro escenarios a elegir: Plaza de Mayo, avenida de Mayo y Obelisco, para hacer de cuenta que uno se ubica en el sitio que habitualmente ocupa en una movilización masiva. También habrá espacio para inscribir agrupaciones con sus identificaciones, aunque la idea que prevalecía era limitarlo a las más importantes para que no se armara una lista interminable. 

La organización del acto estará a cargo de Ignacio Saavedra, quien ya trabajó en la campaña del Frente de Todos. Justamente, el acto del 17 de octubre pasado, en La Pampa, fue una de sus piezas más recordadas por la original actualización de la iconografía peronista que puso en escena. El otro organizador es Javier Grosman, desarrollador de la plataforma Virtualmov, creada para manifestaciones virtuales, utilizada ya en abril para el Día de la Tierra, en Washington, y el julio para el Día del Orgullo, en Madrid. La actividad también se podrá seguir a través de las redes Instagram, Facebook y Youtube. 

A las 15, arrancará el acto que irá conectando con distintos puntos del país desde donde se contactarán representantes de sectores protagonistas en la actual situación como trabajadores de la salud, comedores barriales, pymes, maestros y demás. No esá resuelto si estarpan junto a ellos los gobernadores o intendentes del lugar. El formato recuerda un poco al utilizado durante la campaña de Cristina Kirchner en 2017, en la que se buscaba darle mayor protagonismo a los trabajadores perjudicados por el modelo macrista que a los candidatos en sí. Por otro lado, evaluaban la posibilidad de que la gente envíe videos de pocos segundos explicando su adhesión al peronismo para que sean transmitidos por las pantallas. También pedían que quienes poseyeran objetos icónicos del peronismo lo comentaran por mail para ver si se podía armar algo con eso. Mediante la geolocalización se sabrá en tiempo real cuánta gente estará conectada y desde dónde.

Entre los 32 asistentes en el salón Vallese habrá representaciones mínimas de los gobernadores, de los intendentes, del PJ, de la CGT, de la CTA, de organizaciones sociales, los ministros Santiago Cafiero y Eduardo de Pedro, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, los jefes de los bloques legislativos Máximo Kirchner y José Mayans. En principio, no se haría referencia al "clamor" surgido en la última reunión del PJ para que Fernández asuma la presidencia partidaria, pero el tema estará rondando. Los tres ejes del encuentro -resumía uno de los dirigentes- serán los 75 años del peronismo, la evocación de la figura de Néstor Kirchner -de quien se cumplirán diez años de su fallecimiendo diez días después- y el apoyo al gobierno nacional, en momentos que se busca asediarlo mediante múltiples presiones, incluyendo voces de tono destituyente. Luego del discurso del Presidente, sonará la marcha peronista a volumen fuerte para, ahí sí, quien esté siguiendo el acto pueda hacerla oír y, si quiere, cantar, para sumar voces desde el punto del país donde se encuentre. 


Un banco de Nueva York busca inversores. Glencore ya elige sus activos

Vicentin: Crónica de un 

desenlace anunciado

En las próximas semanas se apurará la definición sobre la cerealera. Quién se quedará 
con sus negocios. Cómo se redistribuye el poder el grupo. Quién responde por los acreedores.
Por Raúl Dellatorre













Imagen: AFP

Pese a la falta de transparencia en el concurso, denuncias acumuladas, irregularidades en el manejo de sus negocios y un balance que muestra un estado de colapso económico total pero sin explicar cómo se llegó a él, la situación de Vicentin parece encaminarse a una “salida” a conveniencia de sus propietarios, pero con un altísimo costo para sus acreedores. Hay un nombre que brilla cada vez más fuerte en el negocio cerealero argentino, gracias al uso y explotación de los mejores activos de Vicentin: Glencore. Hay otro nombre, el de un banco de inversión de Nueva York, que aparece como el probable “aportante” de la salida financiera que terminaría con la convocatoria de acreedores eludiendo la quiebra. Son las dos piernas sobre las que camina una “solución” que empezaría a tomar forma el próximo jueves 15, cuando la asamblea de accionistas apruebe un controvertido balance y nombre un “nuevo” Directorio. 

Banco de inversión

En forma paralela a haber recibido una denuncia penal contra sus directores de parte de los bancos acreedores internacionales, la firma Vicentin anunció la contratación de un banco de inversión de NUeva York, Maxim Group, para asistirlo en la búsqueda de aporte de capitales. La entidad se especializa en este tipo de operaciones "para empresas medianas, obteniendo inversiones del orden de los 100 a los 2000 millones de dólares", según lo presentan.

La AFIP, como uno de los principales acreedores de la cerealera en el concurso preventivo, le solicitó esta semana al juez Fabian Lorenzini que le pida a la sindicatura de la convocatoria “que informe sobre la existencia de un contrato celebrado por Vicentin SAIC con Maxim Group LLC, a los efectos, presuntos, de que éste brinde asesoramiento financiero, formulación de planes de negocios y selección de potenciales inversores”.

“La contratación de Maxim Group debió haberse tramitado con autorización judicial previa, en audiencia del síndico, debiendo el juez ponderar la conveniencia de este contrato para el interés de los acreedores”, señala la AFIP ante el juez. El organismo oficial refiere, además, que dicha contratación y sus intenciones “modifica el escenario del concurso y afecta el interés de los acreedores”.

La AFIP reclamó que se exhibian las condiciones del contrato y, si no se cumplieron los requisitos de autorización previa, se lo declare “ineficaz” (nulo). Lorenzini, expeditivo, rechazó la presentación por “improcedente”, sin más explicaciones.

El balance

Una semana antes de anunciar la contratación del banco de inversión neoyorquino, Vicentin presentó ante el juez, en los últimos días de septiembre, el balance general del ejercicio cerrado el 31 de octubre de 2019. Si bien el retraso es notable, lo más alarmante es el contenido del balance. El resultado del ejercicio arroja una pérdida antes de impuestos de 71.512 millones de pesos, una cifra equivalente casi al 25% de sus ventas totales en el ejercicio (297.205 millones de pesos). Este tremendo quebranto se vio reflejado en el Patrimonio Neto de la firma, que quedó en una cifra negativa de 17.503 millones de pesos. 

Cómo pudo ser posible que la sexta exportadora de cereales de la Argentina, en un año de fuertes devaluaciones, presente esa situación de quebranto, es inexplicable para cualquier observador, incluso para el estudio contable que firmó el balance.

Cabe recordar que el estudio internacional que auditaba hasta el año anterior los balances de Vicentin, KPMG, renunció a hacerlo en 2019 sin hacer públicas sus razones. Esta negativa, está claro, fue una de las razones que demoró la presentación del balance. Finalmente se acordó con un estudio local de la ciudad de Reconquista la tarea, W.H. Correa y Asociados, pequeño perocon alto prestigio local. El estudio santafesino hizo su tarea pero se abstuvo de opinar sobre la veracidad de los datos entregados por la empresa. Al ser contratado tardíamente, el estudio no estuvo en condiciones de auditar las cantidades físicas de mercadería al 31 de octubre de 2019, ni sobre el efectivo a esa misma fecha.

”No estamos en condiciones de expresar una opinión de auditoría sobre los estados de resultados, de evolución del patrimonio neto y del flujo de efectivo de Vicentín SAIC, correspondientes al ejercicio económico terminado el 31 de octubre de 2019. En consecuencia, no expresamos una opinión sobre dichos estados contables”, señala el auditor externo, desmontándose la pesada mochila.

La familia accionista

El jueves 15 deberán reunirse los accionistas, poco más de un centenar de personas herederos directos o familiares políticos de algún Vicentin, para aprobar el balance y nombrar un nuevo directorio, ya que el actual presentó su renuncia como "gesto de renovación". La contratación de un banco inversor extranjero también es un gesto hacia el mercado. En realidad, entre tantos gestos al público, puertas adentro del clan familiar ya se están repartiendo los roles en la etapa que se avecina. 

Lo que se escucha por la ciudad de Avellaneda, sede de la empresa a orillas del Paraná, es que con la muerte de Sergio Nardelli desapareció la posibilidad de una conducción unificada, la posibilidad de contar con un "hombre fuerte" del grupo. Después del 15 habrá un nuevo esquema de conducción, con cuatro nombres que figuran como cabezas de la gestión: Daniel Buyatti, actual presidente de Directorio; Alberto Macua, actual vicepresidente, Máximo Padoan y Roberto Gazze, actualmente directores. Aunque podrían cambiar sus actuales sillas, conservarán el control del negocio.

Un negocio que ya cambió en el último año, con la presencia fuerte de la suiza Glencore, a través de su controlada Oleaginosa Moreno, en la gestión y explotación de las plantas y puertos de Renova, las instalaciones más modernas del grupo que fue cediendo en operacioones cuestionadas. Glencore ya ocupó el lugar que tenía Vicentin entre las exportadoras de granos y derivados, pero va por más. 

La captación de inversores externos a través de Maxim Group buscaría reactivar otras plantas, asociados a Vicentin o comprando esos activos. Así, el grupo se iría desmembrando, ante la mirada distraída del juez Lorenzini, que deberá además convalidar alguna propuesta de pago a acreedores con fuerte quita y a larguísimo plazo. 

Sería el final del grupo Vicentin, o reducido a su mínima expresión, y posiblemente manejado desde fuera del paúis. Su lugar en el negocio exportador quedaría ocupado por Glencore, una empresa extranjera. Otras plantas cerrarían, dejando un costo social pero también político. A cuenta de quién se cargarán, es un interrogante abierto.


La auditoría del Ministerio de Defensa detectó un perjuicio de 4000 millones de pesos

Los desmanejos de Aguad y 

sus funcionarios en la obra 

social de las Fuerzas Armadas

A través de la Oficina Anticorrupción se realizó una denuncia penal contra la conducción 
macrista de IOSFA que respondían al entonces ministro Oscar Aguad.
Por Felipe Yapur






Desmantelamiento de los controles internos, irregularidades en los pagos de gastos médicos, en la compra de insumos, en contrataciones, en el pago de reintegros; la existencia de remuneraciones duplicadas y alquileres de edificios a precios exorbitantes en diferentes ciudades del país. Todo esto es parte de lo detectado por la auditoría que ordenó realizar el ministro de Defensa, Agustín Rossi, en el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa). El desmanejo y las irregularidades cometidas por los funcionarios que respondían al entonces ministro macrista, Oscar Aguad, representaron para la institución un déficit financiero que supera los 4000 millones de pesos. El resultado de la auditoría se tradujo en una denuncia penal por entender que las irregulares detectadas podrían conformar "un acuerdo delictivo con el objeto de defraudar" al Iosfa y se los acusa de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con la función pública y administración infiel en perjuicio del patrimonio del Estado. La demanda solicita además que estas figuras penales alcancen al exministro Aguad.

En diciembre de 2015, el entonces ministro Rossi, le pasó a su sucesor macrista, Julio Martínez, todo lo concerniente al manejo del Ministerio que incluía el Iosfa que cuenta con 586.000 afiliados, algo más de 4000 empleados y que posee 30 delegaciones provinciales y 116 sedes en todo el país. En ese entonces, la obra social de los militares y personal de las fuerzas de seguridad nacional, mostraba un superávit cercano a los mil millones de pesos. Cuatro años después, cuando Rossi volvió a ocupar el cargo, se encontró con súper déficit que tiene a la obra social sumergida en una crisis que hace peligrar su sustentabilidad. 

Al asumir como ministro de Defensa, Rossi ordenó la auditoría interna y los datos que arrojó ese trabajo son alarmantes porque, como indica la conclusión del trabajo, el Iosfa fue objeto de un posible "plan destinado a perjudicar el patrimonio estatal y favorecer intereses particulares".

El trabajo realizado forma parte de la denuncia penal que presentó la Oficina Anticorrupción y que recayó en el juzgado de Daniel Rafecas y el fiscal Federico Delgado. Éstos deberán determinar si las irregularidades descriptas implican la violación de deberes de los funcionarios públicos, abuso de confianza, considerar si explican el déficit indicado y determinar si representan una defraudación a la administración pública. Estas figuras recaen, al menos por ahora, en el expresidente de la obra social, Pedro Ignacio barrios, el exgerente general Tomás Chavich, Marcelo Eduardo Jaluff (exgerente de Administración y Finanzas) y los exgerentes de Compras, Pablo López Bueno y Oscar Eduardo Fritz. El juzgado deberá determinar además la responsabilidad de Aguad porque todos las irregularidades detectadas se produjeron durante la gestión del cordobés, entre julio de 2017 y diciembre pasado.

Es más, el aumento desmesurado del déficit y el pasivo acumulado en los cuatro años del gobierno macrista dejó a la obra social en una situación de insustentabilidad preocupante. De acuerdo a los balances, el Iosfa pasó de tener un superávit de 940 millones de pesos en 2016 a un déficit de 4.038 millones de pesos.

Pero además, según muestra la auditoría, con la llegada de Aguad se produjo una concentración de funciones en áreas claves y, sobre todo, se concretó la eleminación de controles permitiendo la imputación de compras y contrataciones a los ítems "no programados", "compras extraordinarias" y de "urgencia y/o emergencia". Estas contaban con escaso control y que con el correr de la gestión Aguad-Barrios se volvieron la regla y no la excepción.

Las irregularidades

*Alquiler de inmuebles. No sólo se realizaron por precios exorbitantes sino que además se detectó falta de documentación respectiva. Entre todos ellos se destacan tres que se alquilan por 15, 11 y 10 millones de pesos. Uno de ellos, el de Córdoba, permaneció desocupado poco más de un año porque supuestamente había que refaccionarlo y fue motivo de una denuncia penal que hasta ahora no avanzó. El alquiler se realizó a pesar de que en el hospital militar de Córdoba había espacio suficiente para instalar, de manera gratuita, la sede provincial del Iosfa. 

El otro es el caso de la delegación Rosario que alquiló y no utilizó un edificio provocando un perjuicio económico de algo más de 5 millones. No se usó durante un año porque también se estaba refaccionando. Para los auditores este procedimiento es comparable con la defraudación y una estafa.

*Pagos duplicados. Se detectaron facturas que se abonador dos veces e incluso pagadas a proveedores diferentes. El informe destaca que esta maniobra generó pagos por más de 5 millones de pesos pero advierten que la cifra no es superior por la ausencia de controles que vivió la Iosfa.

*Los reintegros. Se detectaron "reintegros que fueron devengados y pagados sin que constara la documentación respaldatoria adjunta en el sistema". Una maniobra que la auditoría se la adjudica al entonces gerente general Chavich, quien eliminó "la obligatoriedad de adjuntar la documentación de reintegros". A modo de ejemplo está el reintegro de una internación por obesidad por 418 mil pesos sin la documentación respaldatoria o, también, el pago un cardio desfribilador por 613 mil pesos.

*Legítimo abono. La conducción macrista de Iosfa utilizó un procedimiento llamado “legítimo abono” con el que pagaban a proveedores de bienes y servicios "por el solo hecho de prestar el servicio en forma continua" dejando de lado los procedimientos normativos. "Se recurrió a este artilugio para la contratación de los servicios de limpieza, provisión de fotocopiadoras e insumos, mantenimiento de los sistemas informáticos, así como en el servicio de traslado de emergencia en ambulancias para los afiliados del Instituto", dice la auditoría.

*La compra de insumos médicos. Muchos de los procesos de contratación se hicieron a través de la compulsa de precios. Sin embargo se detectó que este mecanismo podría haber sido "simulado" porque de las 30 empresas a las que se le efectuaron compras hay cuatro que concentraron el 75 por ciento de las operaciones. Además, los expedientes de compras no cumplen con todos los requisitos, falta documentación y se hallaron contrataciones ,sin la intervención de un funcionario competente por casi la friolera de 7000 millones de pesos.

En la denuncia constan además ejemplos como la compra de un sistema de placa cervical de la marca MB, tal como lo solicitó la subgerencia Compras y Contrataciones. El detalle es que la empresa que ganó la compulsa de precios no sólo se llama MB Connection sino que además de ser una empresa revendedora y desconocida en el mercado, "omitió indicar el origen de los productos y su material". La empresa cotizó 1,1 millón de pesos contra los 310 mil pesos que ofertó IP Magna, reconocida marca en el mercado. Esa no fue la única compulsa que ganó MB Connection. Hubo otras donde se impuso pero no encabeza el ranking de las más favorecidas pero se destaca por no ser una empresa reconocida en el rubro.

*Pagos a proveedores. Se detectó "ausencia de un criterio uniforme para la carga de la documentación respaldatoria en el sistema" con facturas "sin intervención de autoridad competente y casos en donde la única documentación de respaldo es la nota de elevación emitida por el Hospital Militar Central". Solo en 2019 este tipo de maniobras representaron un desembolso de casi 300 millones de pesos.


El presidente del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz, y su juego de influencias

Per saltum, coparticipación 

y lesa humanidad: una 

agenda crítica para una 

Corte dividida

En medio de las diferencias internas, expuestas durante la última semana, los jueces de la 
Corte Suprema deben resolver la situación de los tres jueces trasladados a dedo por Mauricio 
Macri, los fondos que le corresponden a CABA por la transferencia de la policía y las demoras 
en los juicios por violaciones a los derechos humanos.
Por Irina Hauser y Luciana Bertoia












Carlos Rosenkrantz preside la Corte desde septiembre de 2018, cuando logró desplazar a Ricardo Lorenzentti. 
Imagen: Bernardino Avila

Hace algunas semanas el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, deslizó ante colegas y colaboradores que él tenía un proyecto para el alto tribunal que no pudo concretar. Quería derramar culpas sobre el resto de sus pares, pero no precisó de qué hablaba. Como tampoco puntualizó ante la Comisión Interpoderes a la que convocó el jueves último, tras cuatro años de parálisis coincidentes con la era macrista, cuál era su propuesta para activar los juicios de lesa humanidad y las 65 causas sobre esos crímenes aberrantes que están paralizadas en algún rincón cortesano sin ninguna respuesta para los familiares y víctimas. Sólo atinó a decir: “Armemos grupos de trabajo”. Esa reunión, a la que convocó en plena tensión con el Gobierno y tras un pedido de juicio político, fue calificada de “oportunista” no sólo por el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Derechos Humanos sino por algunos de los propios supremos, quienes utilizaron en su último encuentro términos más diplomáticos que significan lo mismo. Rosenkrantz es un hombre solo en una Corte donde las alianzas son solo transitorias y rara vez lo incluyen. Los demás le hicieron el juego de abrir el per saltum a favor de los jueces atrincherados en cargos en Comodoro Py, pero ahora nadie le revela su postura sobre la cuestión de fondo que falta resolver. Parece, sí, que existiera un sector que lo empuja a exhibir resultados que desnudan el doble estándar del tribunal: así como se apura para atender preocupaciones de la familia judicial, tardó más de cinco años en decidir --al fin la semana pasada-- que Jorge González Nieva estaba preso por un crimen que no cometió, cuando ya llevaba catorce detenido.

El único proyecto concreto que se le conoció a Rosenkrantz cuando asumió la presidencia en septiembre de 2018, tras desplazar a Ricardo Lorenzentti en una jugada maestra que protagonizó junto con Horacio Rosatti y Elena Highton de Nolasco, fue el de montar en el Palacio de Justicia un comedor y un gimnasio. Pronto, una acordada le quitaría el poder de tomar decisiones por su cuenta: casi para todo necesita tres firmas. De ahí su sobreactuación al convocar al acuerdo extraordinario, haciendo uso de una de sus pocas facultades unipersonales, en el que puso como tema central obligado el per saltum de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli para permanecer en los cargos donde fueron nombrados por traslados del macrismo (revocados por el Senado y el Poder Ejecutivo). Hizo lo que esperaban la oposición política, la corporación judicial y los medios aliados, en especial el Grupo Clarín, que hicieron del tema una cruzada política. Otro acting, quizá fogoneado con discreción por algún otro supremo que lo subestima y juega a dejarlo expuesto, fue la convocatoria a la Interpoderes, que había sido impulsada en 2008 por su antecesor desbancado Lorenzetti cuando el avance de los juicios de lesa humanidad era considerado por la Corte una política de Estado.

La vara suprema

Para los organismos de derechos humanos y todos los actores vinculados al mundo de lucha por Memoria, Verdad y Justicia, es difícil creer que el hombre que pergeñó en 2017 el 2x1 a favor de los genocidas tenga alguna intención pujante de destrabar las causas de lesa humanidad que la propia Corte congeló en los años del gobierno de Cambiemos, incluso después de la condena social por aquella sentencia. Hay varios datos para leer el contexto de la convocatoria de Rosenkrantz, que se concretó el 1 de octubre: la tirantez con el Gobierno, que despotricó críticas ante la demostración del supremo de su intención de dar aval a los jueces BBC, el pedido de juicio político de la diputada Vanesa Siley precisamente por temas de lesa humanidad y las críticas a la Corte que ya habían planteado los organismos de derechos humanos al máximo tribunal cuando fueron invitados a una de las reuniones del consejo consultivo que trabaja en la reforma judicial, y que tiene en su temario el futuro de la Corte Suprema, asunto a lo que se dedicaría desde el sábado próximo, con invitación a los cortesanos. Cuando se conoció el pedido de remoción, Rosenkrantz difundió una nota donde se quejaba de que querían difamarlo con supuestas falsedades. Antes pidió apoyo al resto de los cortesanos, que se desentendieron. Alguno le dijo que ya cuando Lorenzetti sufrió embates de Elisa Carrió, el tribunal ni se metió. Es una verdad a medias, ya que en otro tiempo salieron en defensa del propio Lorenzetti y de Raúl Zaffaroni.

Ningún otro supremo estuvo tampoco con el presidente del tribunal el jueves último cuando se reunió parte de la Interpoderes. Incluso Highton, que había ofrecido su presencia, se bajó cuando leyó el panorama y comprendió que tampoco le convenía comprarse más frentes con el gobierno. No obstante, todos aceptaron firmar esta semana una sentencia relevante, con la que la Corte ofrece señales de que piensa en los derechos de la gente de a pie: por unanimidad absolvió a Jorge González Nieva, un taxista/remisero que había sido condenado a 25 años de cárcel por el asesinato de una mujer tras una salidera bancaria. No había ni un elemento que vinculara al taxista con el hecho, excepto una foto suya guardada en una comisaría tras un entredicho que había tenido tiempo antes con un funcionario judicial de Morón y que fue utilizada para incriminarlo sólo porque así lo quisieron un grupo policías y funcionarios judiciales con poder de presionar a un testigo. La Corte dijo que se habían desconocido las garantías del debido proceso, defensa en juicio y presunción de inocencia. Invalidó la foto como prueba, que no había tenido cotejo en una rueda presencial.

Esa decisión hoy es vital para ese hombre al que le arruinaron buena parte de su vida después de haberlo paseado por 18 penales durante catorce años (un tercio de los cuales a la Corte le constan de manera directa), pero no remienda esa demora inexplicable que no aplica cuando son tres jueces que le caen bien al establishment y a la oposición política. El fallo de la Corte tiene una impronta similar al que absolvió en diciembre último a Cristina Vázquez (quien se suicidó en agosto pasado) y a Fernando Carrera en octubre de 2016. Todos casos que estuvieron añares sin sentencia firme, y en los que la Corte siguió esquivando definirse sobre el abuso de las prisiones preventivas y su prolongación en el tiempo.

Si de esquivar se trata, Rosenkrantz dio una clase magistral durante la reunión del jueves de la mermada Comisión Interpoderes. El presidente supremo -- cuya barba crecida y blanca despertó comentarios varios -- se vio obligado a responder a las críticas de Diego Morales, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que le reclamó por la desactivación de la Comisión Interpoderes durante cuatro años y sus dudas de que la convocatoria pudiera ser usada para intereses ajenos a los juicios de lesa.

“El trámite interno del pedido es un poco engorroso", se excusó el presidente supremo. Quería, a tono con el discurso de la semana, presentarse como una víctima. "Desde hace un par de años, todo trámite administrativo requiere la firma de todos los ministros”, dijo Rosenkrantz, buscando pasarle la pelota al resto de los supremos. En rigor de verdad, para convocar a la interpoderes no se emitió resolución alguna que hubiera requerido la firma de, al menos, otros dos ministros y tampoco la Corte se tomó su tiempo para relevar información sobre las causas de lesa que tiene amontonadas en el cuarto piso. Rosenkrantz terminó reconociendo que estaban desactualizados y habían tenido que recurrir a los datos de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad. Nada que lo ayudara a desterrar las acusaciones de oportunismo.

Jueces y coparticipación

Para los temas que se vienen en la Corte, no hay indicios de que vaya a cambiar la dinámica interna de las últimas semanas, marcada por la enemistad Rosenkrantz-Lorenzetti y los movimientos estratégicos del resto, que también contemplan que la presidencia suprema se renueva el año que viene. Lo que ocurrió con la apertura del per saltum fue una gran paradoja: volvió a funcionar el trío al que el macrismo bautizó “mayoría peronista” precisamente cuando firmaron la primera acordada (4/2018) que decía que el único mecanismo constitucional para nombrar jueces es que el Presidente de la Nación los designa en base a una terna del Consejo de la Magistratura con acuerdo del Senado en sesión pública. “Queda descartada la designación permanente de magistrados que ya ostentan tal calidad para ejercer en un tribunal con una competencia específica, en otro tribunal con otra competencia radicalmente distinta bajo la forma de una transformación o un traslado”, escribió el trío Lorenzetti-Maqueda-Rosatti cuando el macrismo quiso transformar tribunales ordinarios en federales para juzgar a Cristina Fernández de Kirchner. En 2018, Bruglia y Bertuzzi saltaron de un tribunal oral federal (que juzga casos y hechos) a una Cámara Federal que revisa lo que hacen los jueces/as de primera instancia. No parece lo mismo, pero para muchos es opinable. Castelli cambió de jurisdicción, de San Martín a Comodoro Py, algo que según otra acordada, la 7/2018, tampoco se podría hacer sin acuerdo del Senado.

Aunque la oposición política y un importante sector de la comunidad jurídica más corporativa insisten en leer esas acordadas a favor de los BBC y en decir que igual son decisiones administrativas, a los tres mosqueteros peronistas les será difícil apartarse de esa base, que en algún despacho (virtual) se repasa con preocupación con miras a una sentencia. Los casos en juego obligarían un poco más de precisiones. La acordada 4 tuvo la disidencia explícita de Rosenkrantz y Highton, flexibles a los nombramientos por traslado. El primero no parece querer cambiar de idea; de Highton no se sabe. El otro tema en juego es la ascendencia sobre la familia judicial y en particular sobre los jueces federales, con quienes Lorenzetti construyó una alianza duradera y a quienes Rosenkrantz parece interesado en hacerles algunos gestos explícitos.

Una clave de la futura sentencia que inquieta al oficialismo es si estará solo enfocada en estos casos o si tendrá una propuesta estructural más general, y que tal vez satisfaga a los distintos públicos. Es un misterio, como lo es cuándo saldrá el fallo, que no tiene por qué ser un día de acuerdo porque ahora los supremos se manejan mucho con la llamada “firma digital”. Hay quienes que para alimentar el enigma sugieren que entre este fallo y la medida cautelar pendiente del gobierno porteño por la coparticipación podría haber algún hilo conductor. Todo un verdadero acertijo. 



“El movimiento feminista no se detiene por una pandemia"

Primera jornada del 35º 

Encuentro Plurinacional 

de Mujeres, Lesbianas, 

Travestis, Trans y No 

Binaries



En el contexto de aislamiento social por la covid-19, ante la imposibilidad de realizar --de manera presencial-- el 35º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries, distintas organizaciones iniciaron este sábado una serie de actividades virtuales, que continuarán este domingo y en algunos casos, como en San Luis, seguirán el lunes. Entre otras juntadas virtuales, se hicieron charlas organizadas por la Campaña Somos Plurinacional, de la regional La Plata, Berisso y Ensenada, y de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), de la que participaron 120 trabajadoras de todo el país.

Este domingo se hará una jornada regional metropolitana de feminismos populares con paneles y talleres para debatir sobre las tareas del movimiento feminista y las problemáticas del país.

Esta actividad, que comenzará a las 15, es organizada por el Frente de Todxs y se titula “Feminismo es repartir la torta”. Las organizadoras plantean “la necesidad de discutir el aporte solidario extraordinario a las grandes fortunas”. Se realizarán ocho conversatorios en simultáneo, centrados en temáticas tales como “redistribución de la riqueza, violencias de género, aborto legal, transfeminismo, cuidados y medioambiente”.

Victoria Freire, de Mala Junta y del Frente Patria Grande, además de directora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas, aseguró que “el movimiento feminista no se detiene por una pandemia ni por la distancia social, porque pasamos muchas cosas y nunca bajamos los brazos”.

Agregó que lo que se busca es apoyar la agenda del gobierno “contra aquellos que priorizan el lucro por sobre la vida”, pero al mismo tiempo exigirán que “se trate el aborto legal, seguro y gratuito y continuamos peleando por el cupo laboral travesti trans que cada vez está más cerca”. La actividad será cerrada por Dora Barrancos, Mayra Mendoza, Estela Díaz, Ofelia Fernández y Natalia Zaracho, entre otras reconocidas referentes del movimiento feminista.

Zaracho, trabajadora de la economía popular, sostuvo por su parte que “las mujeres somos las que paramos la olla, nos hacemos cargo de los hogares y las tareas del cuidado, y somos las más afectadas por la crisis económica”. Resaltó la tarea del gobierno para paliar la crisis, pero señaló que “no es suficiente por la profunda desigualdad de la que venimos”. Recalcó que es necesario “que se discuta y se apruebe el impuesto solidario a las grandes fortunas”.

En San Luis, este sábado se realizó un festival artístico virtual “a pesar de que hubo un corte de luz por un incendio” , que interrumpió por un momento la actividad, le dijo a Página/12 Noelia Aguilar, de la FM La Bulla de esa provincia. Este domingo se realizará un pañuelazo, con concentraciones y movilizaciones en la ciudad de San Luis, en Villa Mercedes y en Merlo.

“Lo único que se suspendieron fueron los talleres, porque era imposible hacerlos de manera no presencial y también se realizaron charlas con feministas” del movimiento Abya Yala, que continuarán este domingo y el lunes.

Noelia explicó que se mantienen todas las actividades, a pesar de la frustración que significó la suspensión del encuentro presencial por la pandemia. “Seguimos trabajando porque el objetivo es continuar con las tareas de organización del encuentro 2020/2021, que se mantiene para el año que viene porque entendemos que no hay manera de decidir una nueva sede, porque eso se hace por el aplausómetro", una alternativa imposible de realizar en las actuales circunstancias.

Una de las charlas centrales realizadas en San Luis se denomina “El camino a la plurinacionalidad y las disidencias”, con integrantes de la comisión de Chaco, Trelew, La Plata, Feministas del Abya Yala y Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir.

Por su parte, con más de 120 participantes, se realizó la segunda asamblea nacional de trabajadoras de prensa convocada por la FATPREN, ARGRA y Ni Una Menos. Con la organización sindical como consigna, se debatió acerca de cómo hacerles frente a la precarización laboral, la desocupación y la inequidad de géneros en los medios. Participaron trabajadoras de medios de Córdoba, Caba, La Plata, Mar del Plata, Jujuy, Tucumán, La Pampa, Neuquén, Santa Fe, Rosario, Comodoro Rivadavia, Chaco, Salta, Bariloche y Entre Ríos. Estuvieron representados medios comerciales, hegemónicos, públicos, autogestivos, comunitarios, populares y trabajadoras freelance. El año pasado se había realizado la primera asamblea nacional de trabajadoras de prensa.  

Fuente:Pagina12                                          

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