12 de octubre de 2020
Los incendios siguen activos en 8 provincias y los vecinos se organizan para combatirlos
La lucha contra el fuego en primera persona
Hasta el sábado, el aeropuerto de Resistencia estaba literalmente rodeado por el fuego. “Toda la zona era una caldera abierta e irrespirable”, cuentan los vecinos chaqueños a Página/12. El foco es uno de los tantos donde hoy se da pelea contra el fuego, que sigue activo en 8 de las 12 provincias que sufrieron incendios, seguramente provocados por causas humanas, según sostienen los expertos. Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, en lo que va del año se incendiaron 769.732,632 hectáreas del país. La superficie equivale a 38 veces la ciudad de Buenos Aires.
Durante dos días “el cielo estuvo de color naranja” por el reflejo del fuego bajo la nube de cenizas, cuentan los pobladores de Punillas, una de las zonas más afectadas de Córdoba, donde ya se quemaron 191 mil hectáreas. Allí, cerca de la localidad de Valle Hermoso, se encuentra la Reserva Natural Vaquerías, de la Universidad Nacional de Córdoba. Joaquín Piedrabuena es uno de sus guardaparques y cuenta: “El fuego llegó cerca, pero pudimos frenarlo". No así en las reservas de Unquillo y Río Ceballos, donde el fuego avanzó más rápidamente porque están abandonadas. En otros lugares también se llevó vidas humanas, dos personas murieron en el combate contra el fuego.

La quema de bosques, montes y pastizales impacta en la biodiversidad. “El daño se verá a mediano plazo, porque sólo si se logran prevenir futuros incendios las zonas podrán recuperarse, pero si vuelven a incendiarse en forma recurrente, pierden su potencial”, señala a Página/12 la bióloga Cecilia Diminich, que vive en Valle Hermoso, y está preocupada porque “reaparecieron dos focos”. Y no duda en orientar la responsabilidad hacia los emprendimientos inmobiliarios, agropecuarios o mineros, que se verían favorecidos si en un futuro quisieran adquirir las tierras para "hacerlas productivas", cuando hoy, eso está prohibido por ley, por la biodiversidad que conservan.
“Era desesperante ver como caía la ceniza. Era el monte el que caía en forma de cenizas y yo pensaba: ¿vos antes eras una chañar o un molle?”, describe Diminich, quien decidió con su familia, colaborar en lo cotidiano, comprar "frutas y colirio para los bomberos, cremas para las quemaduras, también llevar remedios adonde están los animales que se rescatan del fuego, es tristísimo verlos”. Los vecinos también asistieron en la logística, atender el teléfono en la central de bomberos cuando todos se tenían que ir a apagar un foco nuevo.

“A Vaquerías el fuego no entró porque tenemos estructura”, detalla Piedrabuena. Se refiere a presupuesto, personal capacitado en prevención y en planes de manejo en incendios forestales. Lo diseñó la Universidad de Córdoba y los guardaparques le ponen el cuerpo. Ellos colaboraron en el combate contra el fuego en las reservas cercanas. Hubo noches en que Piedrabuena no volvió a su casa, en el intento por redireccionar las llamas. El lamenta que las otras reservas estén abandonadas: “Si hubieran tenido personal y equipamiento, se hubiera prevenido o controlado, pero el abandono repercute en el impacto”, señala. No habla solo de la flora y la fauna, también de las cuencas hídricas.
“En nuestras sierras se capta el agua que consumimos en las ciudades –explica–, porque donde hay incendios después no hay captación natural de agua, no hay vegetación ni suelos en condiciones que la retengan. Y la perdemos, tanto en la estación seca como en el aprovisionamiento para las ciudades”. Esto también provoca inundaciones, cuando el agua escurre y desborda las estructuras de contención, como ocurrió en años anteriores.
La responsabilidad está en la falta de un manejo responsable del fuego y en el nivel de saturación que tiene hoy el sistema, señalan. “Hay responsabilidad de los gobiernos, de jurisdicción nacional, provincial y municipal. Aunque en este caso la responsabilidad mayor es provincial”, sostiene Piedrabuena. Los pequeños productores y las viviendas serranas sufren los daños. “Muchos pobladores no tienen ayuda, combaten como pueden, y es peligroso”, explica el guardaparques. Pero frente a la ausencia del Estado “hacen lo que pueden”. Como Cristóbal Varela, que fue alcanzado por el fuego en el paraje San Esteban, en Punilla, o José Roble, cuya muerte fue indirecta, por asfixia, mientras colaboraba con los bomberos un poco más al sur, en Las Jarillas.

“Los bomberos no dan abasto, al haber focos simultáneos tienen poca capacidad de acción, y eso desbordó el plan provincial de manejo”, apunta Piedrabuena. En muchos lugares hubo poco o ningún personal capacitado para controlarlo, cuentan. Los vecinos ayudan cuando el fuego ha pasado y quedan “zonas calientes”. Se hace “un enfriamiento” para evitar que resurja cuando las llamas se van, pero las brasas quedan. “Hacemos herramientas con lo que tenemos”, cuentan los brigadistas, civiles que participan del combate. Lo más común es un "chicote”, un palo al que se ata un manojo de telas. Con eso “le pegan a las llamas”, para que, sin oxígeno, el fuego se extinga. Muchos tienen mochilas de agua y las usan “para enfriar la zona”, tratando que no llegue a sus casas, en los campos, porque grandes áreas de producción también son devastadas y mueren los animales de producción agropecuaria.
El plan provincial de manejo “no parece estar en línea con el cuidado de la vida", sostiene Diminich. "Como bióloga, conozco lo que estamos perdiendo", dice y recuerda una tarde "cuando iba en camioneta a una zona alta y al llegar, veo la serranía, al otro lado y a solo 5 kilómetros, en llamas, unas llamas machazas... ¡y me pongo a llorar! Pienso qué pasa si llega a la ciudad, si se mete en mi casa, pero también pienso en el monte que perdemos, me duele”. Discute la decisión política detrás de la propagación del fuego. "El plan provincial de manejo deja quemar al monte; la flora, la fauna, los nidales se queman. Las aves vuelan, los mamíferos pequeños a veces pueden escapar, pero hay vida también bajo la tierra, donde no la vemos, y gran cantidad de especies como anfibios, reptiles o insectos, que no pueden escapar”, ilustra.
Los bomberos son los grandes héroes para los pobladores, pero no dan abasto. Y en algunos casos no están preparados para pelear contra los incendios forestales "que son distintos a lo urbano” sostiene Diminich. En Córdoba "se desmanteló la prevención y en muchos lugares no hay alertas tempranas", sostiene Piedrabuena. Los especialistas denuncian que el sistema provincial descuida la biodiversidad: “el monte, molesta”, señalan. Respetar las leyes “conseguidas con mucha movilización popular sería una solución y permitiría una convivencia armónica con la naturaleza”, concluye Piedrabuena.
Jorge "Gorgojo" Otamendi y Laura Dos Santos cuentan cómo enfrentan el fuego en las sierras
Incendios forestales: Relatos desde la primera línea de combate
“Es un bicho raro el fuego, se mueve constantemente para donde va el viento, que llegaba a 40 kilómetros por hora. Hubo mucha rotación y al no tener lluvias, todo es peor, es lo peor que he visto en 20 años de bombero”, explica Jorge Luis Otamendi, que reporta al cuartel de Alpa Corral, donde todos lo conocen como "Gorgojo”. Y mucho: además de ser bombero, Gorgojo fue intendente de Achiras --a 75 kilómetros de Río Cuarto--, y es el farmacéutico del pueblo.
“La cabeza del fuego puede tener 3 o 4 kilómetros, es la que avanza, y se trabaja en los flancos”, describe a Página/12, antes de salir al campo. Le han avisado que hay un nuevo foco. Cuando parecía que ya le habían ganado: “¡volvió el fuego!”, exclama. “Se trabaja sobre un flanco, no de frente, vas al lado, tirando agua, va el de la mochila, después el del chicote que lo mata directo, y atrás otro con rastrillo y saca todo lo combustible. Se trabaja con dotaciones de diez personas, pero lo peor es cuando cambia el viento, ahí el fuego se te viene en contra. Es lo más peligroso”, cuenta. Al igual que sus compañeros está cansado dice, pero dispuesto al combate, nuevamente.
“Desde que era pibe mi familia tenía campo y a los 14 años, decidí ser bombero, pero no había visto nada como esto, porque el clima, la seca y los vientos, lo alimentan, los pastizales son peligrosos, se hacen llamas de dos o tres metros”, describe. “Llegamos con las chatas, que son 4x4, pero se trabaja a pie, y los vehículos pueden quedar a diez kilómetros de donde empezamos, después tenés que caminar para volver, eso cansa también”.


Conoce el tema y lo analiza, ubica la causa en el cambio climático, los desmontes y el sistema de producción actual. “Ya no hay chivos ni corderos que comían mucho pasto, y desde acá, al El Chacay, hay solo cinco dueños de campos, cuando antes eran cuarenta y cinco familias, y cada una tenía su majada”, describe la transformación. “Nosotros estamos preparados, pero el problema más grave para mí, es que desde 2010 los desmontes no han frenado. El tipo de cultivo, con soja y agroquímicos, hace que los campos tengan menos humedad. No hay árboles, no dan vuelta la tierra, y si no se sientan en una mesa todos los actores, cada vez se acorta más el tiempo entre los incendios grandes. Hay que empezar a ver a qué se quiere hacer, y reforestar, con los que saben de eso”, pide.
La guardia de las cenizas
Laura Dos Santos es guitarrista, pero hace años se dedica a la recolección de semillas nativas. Vive en San Esteban, en Punilla, y fue una brigadista activa en el combate contra el fuego, hasta la muerte de su vecino, el titiritero Cristóbal Varela. “Él salió para ayudar a otros vecinos a los que se les quemaba el campo, porque antes, le había pasado a él, y todos habíamos ayudado”, cuenta a Página/12. “Acá el fuego es recurrente, muchas veces salimos con palas y baldes, y telas para chicotes, para ayudar a otros vecinos. Pero desde que murió Cristóbal ya no fui, colaboro con insumos, comida para la gente, alimento para los animales, agua. Armamos una red para lo que llamamos la ‘guardia de cenizas’ que está activa por si rebrota el fuego. Es triste y desesperante, pasamos la noche en vela, pero hay que hacerlo, estamos en eso”, sostiene.
Cuando los bomberos apagan el fuego queda "la guardia de cenizas", en general formada por vecinos que son pequeños productores, si es que pasó el fuego por sus campos. “Si el alimento para los animales se quema, hay que conseguirlo, buscar veterinarios. Cosas que el Estado no provee y ahí está el brigadismo vecinal, gente que no va al fuego, pero consigue vehículos para moverse, llevar animales, evacuar gente. Muchas tienen capacitación y están certificadas por bomberos, pero son autoconvocadas”, cuenta.
“Cuando salía, llevaba ropa gruesa, borcegos, comida, telas gruesas para chicotes, pala y rastrillo, y el coche lleno de bidones de agua para las mochilas. Vivimos cantidad de situaciones, fuego grandes y chicos, con bomberos y sin bomberos. Es lo que están haciendo miles de personas en este momento, defender el territorio frente a la ineptitud y la falta de planificación. Y la preocupación es enorme, vivimos asediados. Anoche hubo un fuego a las 3 de la mañana, y eso lo vivimos hace muchos días. Hay agotamiento y tristeza. Ver todo quemado y saber que no estamos protegidos, que el gobierno no toma medidas y que no hay prevención ni hay elementos suficientes para combatirlo, es lo que más lamento”.
Para Laura, la necesidad de “un plan de manejo consciente” se complementa con un ordenamiento territorial para planificar la restauración. “No se trata de una emergencia agropecuaria, por eso tiene que estar involucrados todos los municipios y convocar a los expertos que saben planificar la recuperación. Es posible, solo hay que decidir hacerlo”, sentencia.
La corporación de los incendios
Quiénes buscan frenar la ley
de fuego
Juntos por el Cambio, la Sociedad Rural y los desarrolladores inmobiliarios parecen haber constituido una suerte de unión transitoria de intereses, algo similar a las uniones transitorias de empresas que se arman para avanzar en grandes construcciones vinculadas a la obra pública. Pero en este caso, con el fin de construir el andamiaje político necesario para defender negocios millonarios y frenar el avance de leyes que fomentan la protección del ambiente y el desarrollo sustentable. Bajo esa misma lógica el macrismo logró frenar en 2013 y en 2016 la sanción de una ley de humedales.
Con una mayoría a construir en el Cámara de Diputados, el oficialismo intentará avanzar con una modificación a la ley de fuego para detener el ecocidio que sufre la Argentina año tras año. Hace poco más de una semana, el titular del bloque del Frente de Todos en al Cámara baja, Máximo Kirchner, presentó un proyecto para modificar el articulo 22 de la norma y establecer una prohibición por 60 años para modificar el uso de las superficies afectadas por incendios en “bosques nativos, áreas naturales protegidas y humedales”. Un tiro de gracia para los desarrolladores inmobiliarios que utilizan los incendios como el primer eslabón de su negocio y para los productores agropecuarios que queman los campos para producir el rebrote de los pastos.
La intención del oficialismo es convocar a reunión de la Comisión de Ambiente y emitir dictamen esta semana, probablemente este jueves, para dejar al texto en condiciones de ser tratado en el recinto en la próxima sesión.
El texto impulsado por Kirchner cosechó rápidamente adhesiones de distintas bancadas. La iniciativa, al momento de su presentación, contó con el apoyo de Eduardo Bucca (bloque Justicialista), Graciela Camaño (Consenso Federal) y José Luis Ramón (Unidad y Equidad Federal), entre otros.
Juntos por el Cambio no sólo decidió no acompañar el proyecto. En consonancia con la Sociedad Rural (el presidente de la entidad, Daniel Pelegrina, se manifestó "preocupado por el avance" de las leyes de Humedales y Bosques, lo que mereció el repudio de Greenpeace) y desarrolladores inmobiliarios planteó cuestionamientos basados en “la producción”. En esa línea, la senadora Laura Rodríguez Machado, una de las espadas más filosas del núcleo duro del macrismo, no dudó en minimizar los incendios. "Hay que dejar de lado toda esa historia que queman para urbanizar. En esos lugares no hay nada", sentenció.
Fue Alfredo de Angeli, el dirigente de Federación Agraria devenido en senador, el encargado de defender a los productores y señalar que ellos tampoco son responsables de los incendios. “Los productores agropecuarios no tienen responsabilidad alguna, por el contrario son los más perjudicados”, aseguró. De Angeli, junto al exministro del Interior, Rogelio Frigerio, son los dos hombres señalados por el Frente de Todos como los responsables de cajonear la ley de humedales en 2016. “Frigerio es un empresario inmobiliario del Delta del Paraná. Es socio por lo menos en dos empresas que se dedican a esos negocios y convirtió su campo en Villa Paranacito, que era una humedal, en una barrio privado”, denuncian desde el bloque de diputados del oficialismo.
"Juntos por el Cambio es el único bloque de Diputados que no apoya el proyecto para frenar el fuego y eso tiene una sola explicación, apoyan los negocios que prenden fuego nuestros bosques y nuestros humedales", acusa Leonardo Grosso, diputado del Frente de Todos y presidente de la Comisión de Ambiente. "Se muestran preocupados por el medioambiente, pero cuando hay que decidir entre proteger el ecosistema y los negocios, ellos siempre eligen los negocios", denuncia.
En línea con la idea de que Juntos por el Cambio funciona como la pata política de las corporaciones dentro del Congreso, se verifica que comienza a acomodar su discurso para dar el debate en contra de la modificación de la ley del fuego, como también de la ley de humedales. Fue Mario Negri, el titular del interbloque de Juntos por el Cambio, el que anticipó por las redes sociales que el debate "no será fácil". "Tenemos el país bajo las llamas y un Gobierno que subestima el problema. En las previsiones hechas en el Presupuesto 2021 para la lucha contra el fuego todos los gastos se reducen a la mitad", denunció en su cuenta de Twitter. "Negri sabe que ese dinero está en otro ítem, por eso en la comparación baja. Pero se dedica a chicanear, desviar el debate e inventar argumentos para votar en contra", denuncian desde el FdT.
Lo cierto es que, más allá de intereses sectoriales, la alianza opositora también actúa en defensa propia, como queda claro al repasar la cantidad de dirigentes y productores rurales que compitieron por las distintas boletas que presentó el macrismo desde 2009 en adelante. Y ahora, las investigaciones por los incendios intenciones los empiezan a tener en la mira. Es el caso de la familia Passaglia en San Nicolás. Ismael Passaglia es un dirigente histórico de la ciudad, su hijo Manuel es el actual intendente y, otro de sus hijos, Santiago, es diputado bonaerense. Ambos representan a Juntos por el Cambio. Una de las investigaciones por los incendios en el Delta del Paraná tiene en la mira al diputado provincial de Cambiemos, dueño de 877 hectáreas ubicadas en las Islas de Gualeguay, frente a las costas de San Nicolás, que fueron incendiadas.
Con el fuego azotando catorce provincias como escenario y con estos actores en el plano político, el oficialismo impulsará esta semana el debate para sancionar una modificación a la ley del fuego que permita, de cara al futuro, detener los negocios que crecen de las cenizas.
La intendencia Moreno instala cooperativas agroecológicas en predios privados
sin uso
De tierras privadas ociosas
a quintas para la producción
de alimentos
Una de las propuestas de los movimientos populares que integran el Gobierno es la de una vuelta a lo rural: esto es, disponer de tierras ociosas para la creación de granjas o quintas. Eso permitiría generar trabajo ocupando con mano de obra intensiva y, al mismo tiempo, abastecer de alimentos a bajo precio a la ciudad. En Moreno, municipio gobernado por Mariel Fernández, referenta del Movimiento Evita, la oportunidad de dar un paso en esta dirección apareció por el camino menos esperado, al menos para los imaginarios instalados.
Moreno está en el segundo cordón del Conurbano, sobre uno de los territorios con más necesidades insatisfechas. En su interior coexisten áreas de densa pobreza urbana y bordes semirurales. La intendencia está relevando allí las tierras privadas ociosas, las que ve abandonadas. Notifica a sus dueños y una vez que los ubica, les plantea que las destinen a la producción de alimentos; finalmente lleva a productores de la agricultura familiar para que las siembren. Así, arma un consorcio para la producción, con mano de obra intensiva, del que el estado es garante.
-¿Por qué?
-Porque necesitamos que en las tierras se produzcan alimentos además de urbanizarlas. Desde el Estado tenemos que planificar el uso de la tierra pensando en el bien común, para que se produzcan alimentos, se genere trabajo y la comunidad pueda desarrollarse en el territorio que habita. Esta es una salida sobre la situación que estamos viviendo- responde la intendenta.
Alude, por supuesto, a las ocupaciones tierras. El Concejo Deliberante votó una ordenanza para darle un marco legal a esta política y dejó escrito en ella que en lo que va del año el municipio tuvo “más de cien intentos de toma de tierra en forma masiva y organizada”. Respaldó así que el estado planifique el uso de la tierra rural del distrito.
Consorcios de producción
El martes fue inaugurado el primer predio que será puesto en producción bajo esta modalidad de consorcio entre un privado, el municipio y productores de la agricultura familiar, bautizada con el nombre de Parques Agroecológicos. Fue instalado sobre un campo de 75 hectáreas ubicado en Cuartel V.
El dueño de las tierras se llama Jorge Vieytes y accedió a la propuesta luego de cuatro intentos tomas, de las que fue alertado por vecinos.
Vieytes acordó con el municipio destinarlas durante los próximos diez años a la producción agroecologica. La intendencia, a su vez, convocó a 15 familias de productores hortícolas de la cooperativa 15 de abril de La Plata, integrante del Frente Agrario Evita. Se sumarán luego otras organizadas en Asoma, la rama agraria de la Corriente Clasista y Combativa.Los productores pagarán un alquiler por las 75 hectáreas, aunque el modelo de consorcios también tiene previsto el permiso de uso de tierras en comodato o su compra.
Acuerdos
María Gimenez fue la espada de Mariel Fernández en este tema, la encargada de hablar con las partes y ponerlas de acuerdo. Es la responsable del Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL).
“Nosotros habíamos armado este proyecto cuando asumimos, en diciembre pasado, porque Mariel ya traía el proyecto de destinar las zonas rurales de Moreno a la producción agrícola, quería tener productores de alimentos de cercanía. Por eso mandamos el proyecto al Concejo Deliberante. Luego, mientras se discutía, el tema de las tomas de tierras explotó” contó a Página/12.
El debate avanzó a la vez que se daban las ocupaciones en todo el AMBA. El 10 de septiembre, la ordenanza fue aprobada por unanimidad, luego de que los concejales le agregaran algunos puntos, como destinar una parte de la producción a los comedores populares y emplear mano de obra local.
Los ediles calificaron las tomas como “delitos” en la ordenanza y aseguraron que Moreno es“un lugar con muchas tierras ociosas e improductivas que sin duda atrae a las organizaciones delictivas que se aprovechan de la necesidad de las personas más vulnerables”. El tono de la ordenanza simplifica el problema del acceso a la tierra y lo estigmatiza, pero refleja, por eso mismo, que su arco de apoyos políticos incluye sectores más amplio que el de los movimientos sociales.
En sus efectos prácticos, da respaldo al municipio para notificar a los dueños de las tierras improductivas y abrir una negociación. “En este momento nos pasa que hay dueños de tierras ociosas que podemos ubicar, pero hay otros que no: hay quienes pagan los impuestos pero no están presentes, no le dan ningún uso a la tierra y tampoco aparecen cuando los notificamos. Y nosotros, como estado municipal, nos encontramos con que estamos todo el tiempo impidiendo tomas”, detalló la titular del IMEL.
Giménez estimó que Moreno tiene más de mil hectáreas de tierras ociosas. “Algunas pagan impuestos, otras no, algunas están judicializadas, como las tierras de Stefani, una fábrica de ladrillos muy conocida. Hay situaciones diferentes que hacen que estén ociosas”.
En este momento está en conversaciones con otros propietarios. “Muy cerca del parque agroecológico que inauguramos tenemos otros dos predios sin uso, uno 43 hectáreas y otro de 34, ya vistas con un dueño específico. Tenemos que charlar con ellos y hacerles entender que si no las producen o no aceptan tener un parque agroecológico se les va a urbanizar y en forma desordenada. Y cuando eso pasa, después el Estado tiene que llegar con los servicios, lo que no es fácil cuando no se urbanizó de manera planificada. Quedan un montón de familias viviendo en forma precaria, sin escuela, sin centros de atención de la salud. Se empieza a complejizar el territorio”.
Producción de cercanía
Los productores de agricultura familiar cuentan que en los cinturones hortícolas que rodean al AMBA, el suelo viene siendo disputado para la instalación de clubes de campo y countries. Esto encareció el valor de la tierra. “El precio de alquiler de una hectárea está ahora entre los 6 y 10 mil pesos”, indica Hipólito Madariaga, integrante de la cooperativa que se mudó al predio de Moreno. Por eso se viene dando un proceso de expulsión, el corrimiento de los productores hortícolas a zonas cada vez más alejadas de la ciudad.
“El estado no protege a los cinturones hortícolas del AMBA. En realidad es algo que pasa en todo el país. Eso termina provocando que las ciudades no tengan productores de la agricultura familiar, y que los alimentos deban viajar miles de kilómetros para llegar a las ciudades. La verdura que se consume en Moreno tiene que ser llevada desde La Plata”.
Madariaga habla también de la generación de trabajo: “producir verduras genera un circuito económico interesante, porque mueve las madereras locales, las cooperativas que hacen los cajones para la verdura y también al transporte”.
En cuanto al tipo de producción, el municipio puso como requisito que la producción se realice sin agrotóxicos. Los quinteros ya estaban haciendo la transición hacia la agroecología, en La Plata, y como parte del nuevo consorcio se comprometieron a completar su proceso de cambio.
Con demoras
La Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación va a sumarse para apoyar el parque agroecologico. Su herramienta es el Programa de Trabajo, Arraigo y Abastecimiento Local (PROTAL), un programa que nació de una experiencia que realizó en Daireaux.
“Creemos que esto se puede replicar en otros municipios del conurbano, especialmente los del tercer cordón”, anticipó el secretario de Agricultura Familiar, Miguel Gómez, que señaló al modelo de Moreno como especialmente interesante porque acuerda con privados.
Como se sabe, está pendiente desde el estado nacional la implementación de políticas del acceso a tierras públicas ociosas. El consultado aseguró que el gobierno está trabajando en la reglamentación de la Ley Reparación Histórica de la Agricultura Familiar, que se aprobó en 2015. La ley crea un banco de tierras para poder armar comunidades agrarias, agroecológicas o en proceso de producción agroecológico. En este caso, en base a los predios que tiene a su cargo la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE,) para convocar después a las provincias y municipios a adherirse.
El ahora Presidente estaba en el llano
El almuerzo en el que
Alberto Fernández intentó convencer a Leopoldo
Bruglia de no aceptar un
ascenso "a dedo"
Alberto Fernández tenía 17 años y ya conocía a Leopoldo Bruglia porque estudiaba con su hermana. Mantuvieron una relación durante toda la vida y es por eso que cuando el hoy Presidente, por entonces sin cargo público, se enteró de la decisión del expresidente Mauricio Macri de trasladar a dedo al magistrado del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 de la Capital Federal a la Cámara Federal porteña lo invitó a almorzar al restaurante Novecento. La intención del ahora primer mandatario era disuadirlo de lo que creía era un paso en falso.
Según pudo averiguar PáginaI12, el diálogo que mantuvieron dos conocidos de siempre, ambos hombres del derecho, fue el siguiente:
--Leo, no aceptes el traslado. Macri no te está ascendiendo para premiarte, sino para manejarte. No entiendo por qué siquiera lo estás considerando.
--Es que es muy importante para mi carrera, Alberto. Jubilarse como camarista no es lo mismo que jubilarse como juez.
A la luz de los hechos de público conocimiento, Bruglia no tomó la recomendación de Fernández y aceptó un traslado cuya sospechosa legalidad hoy tiene que definir la Corte Suprema de Justicia.
Más allá de lo viciado del procedimiento, lo que está en discusión también para muchos es la legitimidad de Bruglia para ocupar un cargo como camarista, habida cuenta de que nunca se presentó a un concurso para poner a prueba su capacidad para ocupar un puesto de tanta jerarquía y responsabilidad. Y ese nunca incluye su designación como juez.
Sucede que el nombramiento de Bruglia como magistrado de cámara de los tribunales orales en lo criminal federal de la entonces Capital Federal se dio el 6 de septiembre de 1993, en pleno meneminismo, por decreto del Poder Ejecutivo Nacional y gracias a la recomendación del entonces ministro de Salud del menemismo Eduardo Bauzá. Porque Bruglia tuvo un paso por la política: manejó la Dirección de Sumarios de esa cartera en la época de grandes escandaletes como la estafa de los guardapolvos. Cabe destacar que todavía no se había creado el Consejo de la Magistratura y las designaciones de magistrados eran discrecionales.
Pero ahora sí hay mecanismos claros para transparentar los nombramientos en la justicia e intentar que los cargos sean ocupados por los mejores hombres y mujeres, que además de estar preparados sean independientes de los otros poderes porque si acceden a sus puestos de un modo transparente y meritocrático no le deben favores a nadie y pueden actuar, aunque queda claro que no siempre lo hacen, cumpliendo la independencia interna y externa a la que están obligados por su función.
Por eso fueron tan escandalosos los traslados a dedo de Mauricio Macri. "Imaginate qué puede sentir un juez que llegó a su cargo por concurso, que se se quemó las pestañas estudiando, cuando ve que hay magistrados en el 2021 ascienden a dedo", comentan en Casa Rosada.
Quién es Leopoldo Bruglia
Militó en el radicalismo en los ochenta, pero cayó en el desencanto cuando el gobierno de Raúl Alfonsín promovió las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. En 1990, versátil, llegó al Ministerio de Salud y Acción Social bajo la conducción de Eduardo Bauzá. Allí manejó la Dirección de Sumarios.
Antes de su paso por la función pública, Bruglia transitó una carrera de casi quince años en el Poder Judicial, donde puso un pie por primera vez en 1975. Tuvo cargos desde meritorio hasta secretario de juzgado en el fuero criminal federal, de donde decidió irse para trabajar en una empresa privada. Le gusta jugar al fútbol con amigos y seguir a Ferro, el equipo del que es hincha.
Nació en Buenos Aires en junio de 1955 y cursó la secundaria en la Escuela Nacional de Comercio N° 3. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1984. Ingresó en la Justicia federal en febrero de 1975, con menos de 20 años de edad. Trabajó durante casi 10 años en el Juzgado Federal N° 2 porteño, en el tuvo como jefes a los jueces Ernesto Botto y Miguel del Castillo. Se fue de Tribunales en 1988 para trabajar en el sector privado: fue jefe del Departamento de Asuntos Legales de la empresa Crédito Dinámico SA durante un año y medio.
Como juez de tribunal oral tuvo a su cargo el juicio por el caso del avión de LAPA y la causa por sobreprecios en la Casa de la Moneda, en la que fue condenado el ex funcionario de Menem Armando Gostanián.
Hoy se aferra a un ascenso a dedo que promovió el expresidente Mauricio Macri y su destino está en manos de la Corte Suprema de Justicia, que más temprano que tarde deberá definir la cuestión de fondo sobre su traslado, el de Pablo Bertuzzi y el de Germán Castelli.
Cafiero y Todesca aseguraron que el tipo de cambio es competitivo
Descartan cambios en el
dólar oficial
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, negó este domingo que el gobierno este evaluando devaluar el tipo de cambio oficial. "Para nosotros es importante tener un tipo de cambio adecuado, hoy nada nos indica que el tipo de cambio oficial, que es donde se rige la economía, deba estar mucho más alto de lo que está", sostuvo en declaraciones radiales. Por su parte, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco, remarcó lo mismo al decir que la brecha con el dólar blue bajará “en la medida en que se avance en los objetivos de mediano plazo y no con un cambio brutal del Gobierno”.
El dólar blue subió la semana pasada 17 pesos y llegó al record de 167 pesos. A su vez, los dólares financieros también treparon fuerte dejando en evidencia una profunda desconfianza por parte de los inversores. Con respecto al dólar paralelo, Cafiero explicó que "la economía no se ajusta por el dólar blue y lo demostró en carne propia (el exministro de Economía Alfonso) Prat Gay porque lo que hizo fue devaluar y la economía se ajustó al dólar oficial, el que rige la importación y la exportación".
“La brecha no cederá en el corto plazo, porque los problemas del mercado de cambios reflejan problemas estructurales", remarcó Todesca al asegurar que la confianza se va a ganar "en la medida en que la política económica avance más en los objetivos que se plantearon en el mediano plazo”.
"Tenemos que generar políticas para que haya más oferta y son políticas públicas a largo plazo, no hay una mayor oferta con una sola medida, no existe eso", insistió Cafiero, dejando en claro que la devaluación del dólar oficial no es una opción. Al respecto, resaltó la importancia de incentivar las exportaciones y las consideró "una fuente genuina de ingreso de divisas".
Consultado sobre la evolución del precio de la divisa estadounidense, afirmó: "Tenemos una progresión, si uno lee el presupuesto, lo que ve es una proyección macroeconómica en donde uno ve equilibradas todas las cuentas". "Los que proponen soluciones instantáneas están pensando en la demanda de dólares y proponen devaluar como solución mágica, y piden liberalizar el tipo de cambio lo que no ocurre porque no hay oferta", explicó el funcionario al justificar medidas transitorias.
"Las medidas que se vienen tomando van a ir dando resultado, pero no serán esta semana o a principios de noviembre, tenemos la fuerza como para sostener el mercado porque las medidas las tomamos antes de quedarnos sin un dólar, tenemos reservas disponibles para la recuperación económica y la producción”, remarcó Todesca.
La funcionaria se refirió además al tipo de cambio oficial y afirmó que “de los datos de la economía nada sugiere que el tipo de cambio oficial tenga que ir a 145 pesos, el tipo de cambio no está retrasado, hay superávit comercial y de cuenta corriente”. “Nosotros no estamos de espectadores, tomamos medidas e identificamos motivos por los cuales esta brecha se disparó y sobre ello actuamos”, sostuvo.
Al respecto refirió que hay otros factores que presionan sobre la brecha en referencia a fondos especulativos que había entrado al país para ganar con el diferencial de tasa de interés y tipo de cambio, y que "presionan sobre el mercado de contado con liqui, además de que el blue contó siempre con la oferta del turismo y hoy no está”.
Por otra parte, señaló que se inyectó liquidez a través de programas como IFE, ATP y créditos a tasas y plazos distintos, lo que también impactó en la brecha. Sin embargo, descartó que pueda hablarse de inseguridad económica por la restricción a la compra de 200 dólares, y afirmó: “Inseguridad económica es perder el trabajo o una disparada en los precios”.
Todesca Bocco también habló de inflación y resaltó que “en Argentina no está determinada sólo por la cantidad de dinero, sino también por la puja distributiva, por lo que cuando la economía empiece a pegar la vuelta después de la pandemia, la puja se acentuará, y ahí tendremos que trabajar sobre el dólar, las tarifas, los salarios y los precios”.
Además, se refirió al acuerdo con el FMI y dijo que el Gobierno aspira “a un buen acuerdo más que a una fecha”, al considerar "importante para que se comprendan las particularidades del caso argentino, porque la caja de herramientas tradicional del FMI no va, lo que necesitamos es un acuerdo que nos dé tiempo para crecer e ir achicando el déficit fiscal”.
Respecto de las medidas adoptadas para paliar el impacto de la pandemia de coronavirus, también sostuvo Todesca que están discutiendo la continuidad del IFE4. "Tenemos un ojo puesto en la cuestión sanitaria, nos preocupa el Interior del país y ver si habrá suspensión de trabajadores allí por la pandemia, por lo que si las hay el IFE cobra sentido, pero si hay una recuperación en lo sanitario, sería mejor poner esa plata en inversión pública, y en el medio analizamos medidas para los más jóvenes”, expresó.
Fuente:Pagina12








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