22 de diciembre de 2020

OPINION.


Opinion

Un cambio radical hacia la derecha

22/12/2020

 El voto de los legisladores nacionales del radicalismo sobre dos leyes que despertaron un fuerte debate nacional -la contribución a las grandes fortunas y la legalización del aborto- vino a ratificar el viraje hacia la derecha que dio el partido de Alem, Yrigoyen y Alfonsín en los últimos años.

La contribución extraordinaria -mal llamada impuesto- a los más ricos se constituyó en un parte-aguas que dividió al arco político y permitió identificar con claridad qué intereses representa o defiende cada sector. Tanto el diputado como el senador de la UCR pampeana acompañaron con su voto a quienes se opusieron a ese aporte que se aplicará a poco más de diez mil personas, es decir a una ultra minoría integrada por los argentinos que acumulan más de 200 millones de pesos de fortuna personal y en conjunto suman, apenas, el 0,02 por ciento de la población del país, en una emergencia sanitaria y económica sin precedentes producto de la pandemia de Covid-19.
Los legisladores nacionales pampeanos acompañaron a quienes sostienen que esa contribución, que se aplicará por única vez, afecta a la producción y que torna aún más asfixiante la presión tributaria en Argentina. Ambas afirmaciones son falaces. No se afectó el capital de las empresas sino el de las personas y, además, se demostró que buena parte de esa riqueza híper concentrada se encuentra depositada en el exterior.
En cuanto a la otra excusa -los altísimos impuestos que, según la derecha, afectan a nuestro país- un estudio publicado por estos días ilustra que Argentina figura en el puesto 40º en materia de presión tributaria, por debajo de todos los europeos y de varios americanos, incluso por debajo del promedio de la presión fiscal de los países miembros de la OCDE.
La otra iniciativa que puso a los legisladores radicales del lado conservador fue el proyecto de ley para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. El diputado ya votó en contra de la iniciativa mientras que el senador acaba de anunciar que seguirá el mismo camino. En este caso el corrimiento ideológico no deja de llamar la atención pues se trata de un partido político que hizo bandera del laicismo y de la separación de la Iglesia del Estado. La legalización del aborto busca defender los derechos de las mujeres humildes, las que no pueden afrontar el costo de una práctica que es corriente entre sus pares de las clases medias y altas. Es una realidad muy bien conocida, hay infinidad de estudios serios y estadísticas que muestran los estragos que provocan las prácticas clandestinas: muertes y secuelas físicas y psíquicas de por vida.
El proyecto apunta a alcanzar mayores niveles de equidad social; busca igualar los derechos de quienes ya acceden al aborto bajo condiciones de seguridad en razón de su solvencia económica con aquellos sectores que no pueden hacerlo porque no pueden evadir el poder punitivo del Estado. Cada año suman miles las mujeres que padecen el maltrato institucional en los hospitales públicos y los tribunales bajo un poder patriarcal que las sigue considerando meras reproductoras de la especie sin derecho a decidir sobre su propio cuerpo.
Fuente:LaArena

No hay comentarios: