21 de marzo de 2021
Homenaje a trabajadores desaparecidos
Alberto Fernández en la exESMA: Un jacarandá y una pala para sembrar memoria
Luciana Bertoia
Con algunas bromas sobre "agarrar la pala", el Presidente se puso manos a la obra junto con Taty Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, que fue quien invitó a Fernández a participar de la actividad en la exESMA. Fue un mensaje de WhatsApp el que lo llevó al mandatario nuevamente al espacio de memoria, en el que había estado el pasado 10 de diciembre junto con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Taty Almeida y el Presidente ubicaron el jacarandá en el hueco y lo abonaron con tierra hasta que quedó firme frente a la casa de HIJOS. Allí estaban también, entre otros, Carlos Pisoni, referente de esa agrupación, y el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla.
El Presidente recordó que Néstor Kirchner lo envió en 2004 a la entonces Escuela de Mecánica de la Armada a recorrer el lugar para ver las posibilidad de sacar a los marinos de allí, como efectivamente sucedió el 24 de marzo de ese año. El recorrido lo hizo junto con el entonces jefe de la Armada, que lo llevó por último al casino de oficiales --donde estaban cautivos los detenidos-desaparecidos. "Es imposible que no hayan visto lo que pasaba ahí", contó Fernández que le dijo a Kirchner entonces. Después Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner recorrerían ese lugar con sobrevivientes.
"Cada vez que vengo a la ESMA tengo esa sensación", dijo sin encontrar la palabra que mejor describiera la conmoción que le genera al ingresar a un lugar donde se estima que estuvieron 5 mil personas en calidad de detenidas-desaparecidas. Y contó que, un rato antes, le había dicho a Julio Vitobello que había decidido venir manejando su auto. "En el fondo, lo que quiero es entrar a la ESMA como un ciudadano más", explicó Fernández.
Después de sembrar el jacarandá, el Presidente pidió sacarse una foto frente a la imagen que recupera otra escena memorable de ese 24 de marzo de 2004, cuando Kirchner ordenó bajar los cuadros de los dictadores en el Colegio Militar de la Nación, otro hito que tuvo lugar mientras el primer mandatario era jefe de Gabinete. Fernández habló de esa jornada en El Palomar y posó ante la imagen junto con Pietragalla y Taty Almeida, a metros de la entrada a la Secretaría de Derechos Humanos.
Fuente:Pagina12
20/03/2021 ACTO EN LA EXESMA
Fernández consideró que "el 24 Marzo empezó la mayor tragedia de la historia argentina"
El Presidente partició de un homenaje a trabajadores desaparecidos, a 45 años del golpe de Estado, que se llevó a cabo en el predio de la exEsma y fue organizado por Hijos Capital y la Intersindical de Derechos Humanos.
e Derechos Humanos.
El Presidente Alberto Fernández afirmó que “el pasado debe estar presente para que seamos mejores”, consideró que el 24 de marzo de 1976 empezó "la mayor tragedia argentina y llamó a “trabajar para construir una sociedad más igualitaria”, al participar de un homenaje a trabajadores desaparecidos, a 45 años del golpe de Estado, que se llevó a cabo en el predio de la exEsma y fue organizado por Hijos Capital y la Intersindical de Derechos Humanos.
“El pasado debe estar presente para que seamos mejores. Tenemos que trabajar para construir una sociedad más igualitaria. Es la mejor enseñanza que podemos tener en un 24 de Marzo, una fecha que no podemos olvidar porque ese día comenzó la peor tragedia argentina”, señaló Alberto Fernández al hablar en una acto organizado en la ExEsma que contó con la presencia de integrantes de los organismos de derechos humanos y dirigentes sindicales.

El jefe de Estado recordó que en esa dictadura "desapareció o envió al exilio a decenas de miles de trabajadores, se llevó la vida de estudiantes", y sentenció: "Nunca debemos dejar de repudiar".
En aquel momento "se perdió la democracia" y el pueblo quedó "sometidos a la voluntad de los dictadores y que se fuera la vida de hombre y mujeres", remarcó.

El Presidente manifestó la importancia de "recordar hoy puntualmente a los trabajadores" que "buscaban mejores derechos y condiciones de vida".
"Pertenezco a un movimiento político que amplía derechos, sostuvo Fernández, y consideró que "cada vez que se ampliaron derechos" hubo una "mejor sociedad".
En ese sentido enumeró "la universidad gratuita, vacaciones, aguinaldo, derecho a la diversidad y derecho a la mujer".
En ese sentido, se permitió trazar un paralelismo con el presente, al afirmar que desde el Gobierno nacional se aspira a que "todos se vacunen" contra el coronavirus, mientras que desde otros sectores políticos "quieren que cada uno se arregle como pueda".
“El pasado debe estar presente para que seamos mejores. Tenemos que trabajar para construir una sociedad más igualitaria. Es la mejor enseñanza que podemos tener en un 24 de Marzo
ALBERTO FERNÁNDEZ
Fernández solicitó a los jóvenes que "hagan todo lo necesario para mantener viva la memoria" al sentenciar que "no fue una guerra, fue el terrorismo de estado" y aseguró que "el mayor logro fue la condena" de los represores.
El mandatario destacó también el hecho de que cinco integrantes de su gabinete (El ministro de Interior Eduardo "Wado" de Pedro, su par de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan Cabnadié, la titular del Inadi, Victoria Donda, la directora de la Anses, Fernanda Raverta, y Horacio Pietragalla Corti) sean hijos de detenidos desaparecidos.
"Eso quiere decir que la lucha de sus padres no fue en vano. Tenemos que tener en claro que los genocidas vinieron a terminar con la paz. Y entender que los negacionistas quieren sembrar odio. Nosotros, con memoria queremos sembrar amor", subrayó.

Por su parte, Estela de Carlotto reseñó a través de videoconferencia que son "45 años del golpe de estado, y 43 años de integrar una organización que nació del amor y de la pérdida de los hijos y los nietos, en el caso de Abuelas".
"No teníamos actividad política y la aprendimos por nuestros hijos y siento orgullo por ellos", expresó, y destacó que "es la primera vez que un Presidente viene a recordar a los trabajadores desaparecidos. Nunca nos vamos a arrodillar", remarcó la dirigente de Abuelas, y señalo que la lucha "es presente y tiene que ser a futuro, para que nunca más un ciudadano desaparezca por pensar".
"Vi esa bolsa negra", señaló Carlotto en relación a una manifestación por las personas vacunadas, y respondió que "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud".
También asistieron al acto el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Educación, Nicolás Trotta; y el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti.
El encuentro fue organizado por Hijos Capital y la agrupación Intersindical Derechos Humanos, que integran la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).
La jornada incluyó el panel denominado "La clase obrera y el proceso de Memoria, Verdad y Justicia en la Argentina", con la participación de Carmen Lorefice, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora; María Laura Torre, secretaria general adjunta del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires; Sergio Palazzo, secretario general de La Bancaria; y Víctor Santa María, titular del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (Suterh), con la moderación de Elena Ferreyra, de la Intersindical de Derechos Humanos.

En tanto que en el panel "Los desafíos del sindicalismo y los derechos humanos" participaron el propio Presidente; Carlotto; Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora; Daniel Catalano, de CTA; y Héctor Daer, cosecretario general de la CGT; con la moderación de Charly Pisoni, de Hijos Capital.
Daer destacó el acto como un hecho de "superación de las diferencias que hubo en otro momento", en relación a la integración intersindical y agradeció a Hijos Capital por la convocatoria.
El dirigente del gremio de la Sanidad expresó que el 24 de marzo de 1976 "fue algo planificado, con objetivos muy claros, que utilizaron el terrorismo de estado como instrumento para una transformación social que nunca más volvió atrás".
Y explicó que se dio "esa concepción de apertura de economía, un país que empezaba a perder paradigmas, como el pleno empleo", y subrayó que "los compañeros desaparecidos tenían ideales y la mayoría fueron militantes sindicales".
Catalano contó que la "intersindical nació para garantizar derechos" contra "los cuatro años de neoliberalismo del macrismo" y para "apoyar este proyecto nacional".
Y advirtió que "Argentina necesita la reforma judicial" y apuntó que "el movimiento obrero" la estará apoyando.

Por su parte, Taty Almeida destacó el valor de la militancia de los jóvenes y consideró que a los 30 mil desaparecidos no se los llevaron por "error o porque eran perejiles", sino que eran políticos "como todos ustedes", señaló al dirigirse a la concurrencia.
"Alberto recibió una tierra arrasada por quienes siguen mostrando el odio. Como lo hicieron los jóvenes republicanos en Plaza de Mayo. Pero no vamos a permitir que caiga un gobierno popular", cerró Almeida.
Acto en la ex ESMA a 45 años de la última dictadura cívico militar
Alberto Fernández: “El 24 de marzo comenzó la mayor tragedia de la sociedad argentina"
“Los 30 mil son parte del movimiento obrero”, decía el cartel debajo del que se sentó Fernández en la casa de HIJOS, junto con dirigentes de la CTA y de la CGT que conforman la Intersindical de Derechos Humanos, un espacio que se puso en movimiento durante el gobierno de Mauricio Macri y que mostró la necesidad de construir la unidad. Fernández se llevó ayer de la ex ESMA el apoyo de los sindicatos y de organismos de derechos humanos, probablemente dos de los soportes de los que sabe que puede asirse. Son cinco los funcionarios, recordó Fernández, que conforman su Gabinete y que son hijos de desaparecidos: el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, la titular de ANSES, Fernanda Raverta, y la responsable del INADI, Victoria Donda. “La lucha de sus padres no fue en vano”, dijo ante la atenta mirada de Pietragalla, que minutos antes lo había acompañado a plantar un jacarandá.
Desde abajo del escenario, lo escuchaban hablar de la dictadura --a la que definió como la mayor tragedia de la sociedad argentina-- otros funcionarios de su equipo. Estaban el ministro de Educación, Nicolás Trotta, el secretario general de la presidencia, Julio Vitobello, y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que aplaudían cada vez que se renovaban los compromisos con la verdad y la justicia, como cuando el Presidente pidió que todos los culpables del terrorismo de Estado sean sentados en el banquillo, que condenen a los que deban condenar o absuelvan a los que deban absolver, pero que la Justicia actúe.
“Les pido que cada 24 de marzo recordemos el horror que vivimos. Si yo siento el amor y el respeto que siento por las Madres y las Abuelas, es porque las vi tener el coraje que la sociedad argentina no tuvo. Se pararon solas frente al poder a reclamar lo que veíamos que pasaba, y algunas dejaron su vida”, continuó. “Muchos quieren que el olvido nos gane, y que un día dejemos de recordar el pasado. Me parece imperioso que el pasado esté presente en nuestras vidas, no porque somos resentidos, no para vengarnos, sino porque queremos ser mejores”, agregó.
Durante su discurso, recordó su experiencia como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner antes de que el 24 de marzo de 2004 se decidiera sacar a los marinos del predio y sentar las bases para crear allí un espacio de memoria. Pero, sobre todo, recuperó el aniversario del golpe como un parteaguas en la historia y un mandato para reponer las banderas de quienes lucharon.
“Estamos recordando a los trabajadores que han dejado su vida en la lucha obrera. Se trataba de trabajadores y representantes gremiales que buscaban lo mismo que hoy buscan los que trabajan: mejores condiciones, mejores derechos, una sociedad más igualitaria, mejores condiciones de vida, mejor acceso a las necesidades básicas”, empezó el Presidente. “Nosotros nacimos en la vida política un día de octubre del 45 cuando fuimos a reclamar la libertad de un coronel que lo único que había hecho era darles derechos a los que trabajaban”, dijo Fernández. “Desde entonces para nosotros la política es nada más que mejorar las condiciones de vida del ser humano dándole más derechos”, completó.
“En Argentina persisten las dos Argentinas --añadió--. Los republicanos son ellos, pero a los que echan a patadas en los golpes es a nosotros y los que vienen detrás de los golpistas son los republicanos, es rarísimo. Pero no nos han vencido”.

La unidad
La Intersindical de Derechos Humanos tuvo su primer encuentro federal en 2019, en pleno macrismo, también en la casa de HIJOS en la exESMA. Como relató Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital y secretario general adjunto de la CTA, esa confluencia de la CTA y de la CGT se forjó para resistir al neoliberalismo y hoy se mantiene para defender al gobierno popular.
El encuentro de ayer contó con importantes presencias del movimiento sindical. Estuvo Héctor Daer, secretario general de la CGT, que se conmovió al recordar cuando en 1977 secuestraron a su hermano. El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios (SUTERH), Víctor Santa María, participó junto con el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo, la secretaria general del Suteba- Ctera María, Laura Torre, y Elena Ferreyra, de la Intersindical de Derechos Humanos. Hugo Yasky, secretario general de la CTA y presidente de la comisión de Derechos Humanos de Diputados, no pudo ser de la partida por estar aislado al igual que la diputada Vanesa Siley, referente de FE-Sitraju.
Daer celebró que fue un acto de superación de las diferencias que existieron en otro momento. “El 24 de marzo fue algo planificado, con objetivos muy claros que utilizaron al terrorismo de Estado para imponer una transformación social que nunca más volvió atrás”, afirmó.
“Me gusta cuando podemos participar en esta unidad”, celebró Santa María. “Me siento orgulloso de formar parte de una central sindical como la CGT que reivindica los derechos humanos”, dijo. En la otra punta de la mesa, estaba sentada María Laura Torre con su guardapolvos blanco. “Un guardapolvos de las luchas colectivas”, dijo.
La Memoria
Carmen Loréfice, de Madres de Plaza de Mayo LF, fue una de las primeras en llegar al panel. Con su pañuelo blanco y su barbijo, esperó que uno a uno se fueran sentando junto a ella. “Yo soy muy viejita”, advirtió. “Pero voy a seguir luchando. No voy a bajar los brazos”.
Desde La Plata, la escuchaba Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, que contó que estaba muy emocionada por el homenaje a los trabajadores desaparecidos. “El trabajador puso el cuerpo, salió, desafió y dijo basta”, dijo. “Hoy estamos acá porque justamente la muerte de estos 30.000 compañeros no ha sido en vano”, concluyó.
“Somos muchos quienes nuestra historia está signada por ese ataque virulento al movimiento obrero”, aportó Carlos Pisoni, de HIJOS, al recordar que su mamá había sido militante gremial bancaria. “El 70 por ciento de los desaparecidos eran trabajadores y trabajadoras”, remarcó. “La dictadura apuntó contra los trabajadores. Hace cuatro años vivimos algo muy similar en la Argentina”.
Giselle Tepper, también de HIJOS, contó que Taty Almeida extrañaba las plazas en las que el cántico de “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza” daba la bienvenida cada 24 de marzo. Pero Taty desbordaba felicidad ayer cuando subió al escenario junto con el Presidente, a quien le había mandado un WhatsApp para invitarlo a participar.
-- ¿Cuánto tardé en responderte? ¿Cuatro segundos ? --le preguntó el Presidente, mientras Taty sonreía.
“No bajen los brazos”, respondió ella. “Se lo decimos nosotras, las locas, que, a pesar de los bastones y de las sillas de ruedas, seguimos de pie y vamos a seguir estando.”
Fuente:Pagina12



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