Los límites soberanos de la observación
electoral extranjera
Resumen Latinoamericano, 19 de noviembre de 2021.
A medida que se acercan las megaelecciones previstas para este 21 de noviembre, comienzan los medios y operadores opositores en redes sociales apuntalando que el proceso no es confiable, o que son autoridades extranjeras las que podrán determinar quién ganó en Venezuela, y si los resultados son fiables o no.
En ese orden de ideas, es preciso tener claras algunas cosas sobre cómo se desenvuelven las elecciones en Venezuela y quién es el único sujeto capaz de determinar quién ejerce cualquier función en el país.
La democracia en Venezuela
La Constitución declara que Venezuela es un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político, como principios fundamentales y declara, al mismo tiempo que es un Estado Federal Descentralizado, y en cuanto tal, se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.
La democracia tiene en la Constitución bolivariana una personalidad propia basada en haber sido caracterizada como participativa y protagónica. De allí que la democracia en su forma nacional, la de participativa y protagónica, se construye al adicionar a los elementos de elecciones y representaciones la idea del pueblo vivo, pueblo participativo y con un reto para quienes ejercen el gobierno, en cualquiera de sus niveles; parafraseando al filósofo Enrique Dussel, se trata de la vinculación entre pueblo y gobierno, que al ser indisoluble ordena que se gobierne obedeciendo al pueblo, raíz única y permanente del proceso democrático.
La base fundamental de esta idea reposa en el artículo 5 de la Carta Magna, en tanto que en nuestro sistema «la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en la Constitución». De allí que la capacidad de incidir en el proceso político en nuestro caso no se agote en la posibilidad del sufragio universal, directo y secreto al que se convoca cada vez que se agota el tiempo fijado para un mandato, sino que durante toda su vigencia el pueblo (entendido como el plethos) podrá intervenir, controlar e inclusive revocarlos.
De igual forma, es necesario tener en cuenta que no existe sobre la soberanía popular poder alguno que pueda imponerse. Las autoridades derivan de su voluntad, la cual queda fijada a través de una instancia nacional, el Consejo Nacional Electoral (CNE), como único órgano constitucional con competencia para estas determinaciones y que sirve como instrumento para hacer los procesos técnicos que permiten medir cuál es el deseo del pueblo.
Poder electoral venezolano
Uno de los elementos en los que más evolucionó el derecho público venezolano con la Constitución de 1999 fue la creación de un poder cuya existencia es autónoma y cuya función está anclada en la garantía del proceso electoral. El artículo 292 de la Carta señala que
«(…) el Poder Electoral se ejerce por el Consejo Nacional Electoral como ente rector y, como organismos subordinados a éste, la Junta Electoral Nacional, la Comisión de Registro Civil y Electoral y la Comisión de Participación Política y Financiamiento, con la organización y el funcionamiento que establezca la ley orgánica respectiva».
Entonces, las elecciones venezolanas son regidas por un conjunto de normas que comenzaron a construirse en 1989 y se consolidaron con la Constitución de 1999, siendo un sistema relativamente estable y que no ha estado exento de debates. De hecho, en los últimos dos años, en el marco de los acuerdos que se han dado en las Mesas de Negociación, se han producido algunos ajustes que estarán presentes en los comicios de este 21 de noviembre.
Su conformación actual fue determinada, de conformidad con el artículo 296 de la Constitución, por una elección hecha por la Asamblea Nacional (AN) y resultado de un acuerdo político entre el gobierno y la oposición, representada en el Parlamento con otros que incluso no participan del Poder Legislativo.
Las auditorías electorales en Venezuela
La confiabilidad es uno de los principios rectores del sistema electoral venezolano. Está consagrado tanto en la Constitución de la República como en la Ley Orgánica de Procesos Electorales, y para garantizarlo es necesario que todos los procesos que se realizan antes, durante y después de los comicios sean seguros sin que existan posibilidades de alterar el procedimiento ni los resultados.
Para lograrlo, la autoridad electoral se ha dedicado a blindar el voto y a evitar los posibles fraudes. Una de las principales herramientas es la vigilancia compartida de cada una de las fases. En ella participan los electores y las electoras, los partidos políticos, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones.
El artículo 156 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales define la auditoría como «la verificación de todos aquellos recursos materiales, tecnológicos y datos utilizados en la ejecución de las distintas etapas del proceso electoral para que estos garanticen la transparencia y confiabilidad en el proceso». Por ello, cada una es una revisión técnica y pública de las herramientas utilizadas en la organización y ejecución de los comicios.
Observación internacional
Sobre este tema, el proceso electoral previsto para el 21N ha llamado la atención por la aceptación de la Unión Europea (UE) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de enviar misiones para observarlo. Ahora, es importante considerar algunas cosas.
Una observación no es un acto ilimitado, por el contrario, es una actividad que se presenta en los límites de la colaboración internacional. Por ende, no puede en ningún caso sustituir la voluntad de un pueblo.
Según la Cancillería española, la tarea de estas misiones es «realizar un análisis en profundidad del proceso electoral mediante una metodología estandarizada. Lo hace con el fin de proporcionar una evaluación profesional, independiente e imparcial de la calidad del proceso electoral observado, atendiendo a los instrumentos del Derecho Internacional, las buenas prácticas y la legislación nacional en lo que se refiere al desarrollo de elecciones democráticas».
De allí que tomar determinaciones políticas, favorecer a alguna de las partes o pretenderse capaz de determinar quién gana un proceso electoral no forman parte de las normas que le rigen, aunque sea un tema del que se habla con frecuencia, en virtud de los antecedentes y del destino de estas instituciones a países periféricos cuando no son aplicadas en otros Estados.
Por ello suele señalarse que la observación electoral internacional iniciada a partir de los años 1960 está asociada a los procesos de descolonización: nace con una visión Norte-Sur, eurocéntrica, etnocéntrica.
Pese a ello, la presencia en este momento en Venezuela de misiones de esta naturaleza nace de un acuerdo soberano, suscrito por el CNE, el 28 de septiembre de 2021, en el que reposan las bases de cómo ha de desarrollarse este mecanismo.
En general, de una lectura en conjunto de este documento con la «Declaración de principios para la observación internacional de elecciones«, así como los antecedentes nacionales podemos señalar que:
- En Venezuela, no es primera vez que las elecciones cuentan con organismos y organizaciones que acompañan el proceso. Por el contrario, todas han contado con la presencia de acompañantes. Sin embargo, en los últimos años, en el marco del asedio a la República Bolivariana, la UE y la ONU se habían abstenido de venir incluso si habían sido invitadas.
- Las tareas de la observación internacional se encuentran enmarcadas en normas. En especial, en la «Declaración de principios para la observación internacional de elecciones de las Naciones Unidas» que les obliga a respetar la legislación nacional y a actuar por el bienestar del pueblo del país que visitan.
- Deben contar con metodologías creíbles y con la cooperación de las autoridades nacionales, los contendientes políticos nacionales (los partidos políticos, los candidatos y los partidarios de las distintas posiciones en los referendos), las organizaciones nacionales de supervisión de las elecciones y otras organizaciones internacionales creíbles de observación de las elecciones, entre otras.
Foto: Zuma Press
Fuente: Misión Verdad
Consiguió que el mundo entienda el
“crimen” de EEUU
Resumen Latinoamericano, 19 de noviembre de 2021.
Venezuela celebra el llamado de la ONU al FMI a no negar a Caracas el acceso a fondos especiales, tal como había impuesto EE.UU. al ente financiero global.
“La Asamblea ONU le dice al FMI y a EE.UU. que no pueden negar acceso a los DEG [Derechos Especiales de Giro] en medio de una pandemia. EE.UU. usa al FMI y a su esclavo [opositor Juan] Guaidó como arma para sacrificar la vida de miles de venezolanos. Hoy logramos que el mundo entendiera el crimen contra Venezuela”, ha celebrado este viernes el embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, a través de su cuenta de Twitter.
El Gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado en reiteradas ocasiones que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se niega a otorgar los 5000 millones de dólares en los DEG que le correponden para enfrentar la pandemia de coronavirus, causante de la COVID-19.
“Venezuela tiene derecho a 5000 millones de dólares de su propiedad en DEG del FMI. Son fondos soberanos de Venezuela, sin condiciones, el FMI nos niega el acceso por la presión criminal de EE.UU. que usa a Guaidó afirmando que ‘no hay claridad sobre cuál es el gobierno legítimo’”, indicó el diplomático venezolano.
Sin embargo, Moncada ha celebrado que la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) aprobó una resolución sobre el “acceso equitativo, oportuno y universal a vacunas COVID-19”, la cual rechaza las medidas del FMI de no liberar los fondos a países como Venezuela.
Según el representante venezolano, en esta resolución de la ONU hay un párrafo que “rechaza las medidas criminales de EE.UU. para negar el derecho a la salud” del pueblo venezolano.
Moncada ha detallado que la resolución fue aprobada por 171 naciones, sin votos en contra, pero con siete abstenciones, entre las que se encuentran EE.UU., el Reino Unido, el régimen de Israel, Australia, Japón, Corea del Sur y Armenia, por lo que consideró a Washington una amenaza para el mundo.
El FMI no ha entregado a Venezuela estos activos, que la mayoría de las naciones han recibido, debido a que EE.UU. y sus aliados no reconocen al Gobierno de Maduro y consideran al líder opositor Juan Guaidó, como presidente interino de la nación, después de las elecciones presidenciales de 2018.
Esta medida del FMI se produce mientras los Estados de la Asamblea General de la ONU y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) reconocen a Maduro como presidente constitucional y legítimo de Venezuela.
Fuente: HispanTV
¿Cómo fue el proceso para llegar a
las elecciones del 21N?
Resumen Latinoamericano, 18 de noviembre de 2021.
El presidente del CNE informó que serán habilitados 14.262 centros de votación para recibir a los más de 21.159.800 de personas convocadas a esta jornada.
El próximo 21 de noviembre más 21 millones de venezolanos están convocados a participar en las elecciones regionales y municipales en el país suramericano.
La ruta para la celebración de estos comicios se forjó desde principios de este año con una serie de acercamientos y negociaciones que permitirán la participación de 70.244 candidatos, de los cuales 3.082 pertenecen a las fuerzas progresistas y el resto de las distintas facciones opositoras.
Los aspirantes se distribuyen en 329 para las gobernaciones; 4.462 para las alcaldías; y 65.000 para las diputaciones regionales y locales.
Diálogos en México
Con la mediación de Noruega, en agosto se inició una ronda de diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana en la capital mexicana.
Tras la primera y segunda de conversaciones entre la representación venezolana y la oposición, ambas partes suscribieron un memorando firmado el pasado 13 de agosto, tras discutir temas relacionados a derechos, garantías y un cronograma para elecciones observables.
La firma del documento surgido de los diálogos permitió avanzar en la realización de los próximos comicios en Venezuela que contará con la participación de la oposición.
Designación CNE
La Asamblea Nacional de Venezuela designó el pasado 4 de mayo a las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Los nuevos rectores del CNE fueron juramentados, tras ser aprobada su postulación por mayoría calificada de la AN, según anunció el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Repiten en el cargo como rectora del CNE Tania D’Amelio y se incorporan cuatro nuevos nombres: Pedro Calzadilla, Alexis Corredor, Enrique Márquez y Roberto Picón.
Estos ciudadanos fueron seleccionados entre 103 aspirantes que fueron presentados por el comité de postulaciones electorales del parlamento en una sesión cuyo punto único fue la designación de estos nuevos rectores.
Participación de todos los partidos políticos
La presencia de los partidos de oposición en los venideros comicios regionales y municipales se da en parte al respeto de lo acordado en los diálogos entre el Gobierno y oposición en la capital mexicana.
La última vez que la oposición participó en elecciones fue en 2018. Desde entonces, se han saltado tres procesos electorales por considerar que no existían las condiciones necesarias para desarrollar unas elecciones justas, libres y transparentes.
Para estas elecciones, los partidos de oposición, reunidos bajo la llamada Plataforma Unitaria, anunciaron el 31 de agosto que habían inscrito candidatos a 23 gobernaciones y 335 alcaldías.
Primarias PSUV
El Partido Socialista Unido de Venezuela seleccionó a sus candidatos para los próximos comicios a través de un proceso de primarias celebrado el pasado 8 de agosto.
Según datos ofrecidos por la comisión electoral del PSUV, más de cien mil precandidatos fueron postulados por las bases y organizaciones del partido socialista.
Para las Elecciones Primarias Abiertas (EPA) del PSUV, el CNE dispusó 5.108 centros de votación en toda Venezuela, con el objetivo de que los simpatizantes del partido socialista puedan participar en el proceso electoral.
Al ofrecer el balance y resultados de la jornada electoral del domingo 8 de agosto, la dirigencia del PSUV, estimó que más de 3.5 millones de personas participaron en el proceso de primarias.
Tras el anuncio de los resultados, el PSUV llamó a la unión de todos los candidatos para participar en la campaña para las elecciones del 21 de noviembre.
El presidente del CNE , Pedro Calzadilla, informó el miércoles que serán habilitados 14.262 centros de votación, con 30.106 mesas electorales para recibir a los más de 21.159.800 ciudadanos y ciudadanas convocadas a esta jornada, para renovar 3.082 cargos públicos: 23 gobernadores ,335 alcaldes, 253 legisladores regionales y 2.471 concejales.
Fuente: TeleSUR
¿Quiénes son los delegados de la
Misión Electoral del Centro Carter?
Resumen Latinoamericano, 18 de noviembre de 2021.
En octubre pasado el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela y el Centro Carter suscribieron un memorando de entendimiento para garantizar la imparcialidad y objetividad de la misión de observadores que este organismo desplegará en el proceso electoral el 21 de noviembre.
La máxima autoridad comicial en Venezuela se comprometió a garantizar a la misión de observación la libertad de acceso a sus instalaciones, a los organismos electorales subalternos y a todas las informaciones sobre el proceso electoral. Tras los comicios, la misión del Centro Carter dará un informe al CNE.
En este sentido, es oportuno difundir parte de los perfiles de estos representantes, quizás los más importantes en suelo venezolano, pues podrían ser claves para analizar el rol que podría tener el Centro Carter al llegar a término las elecciones regionales y municipales.
Salvador Romero Ballivián
De nacionalidad boliviana, figura como integrante en la categoría de «consultor» de la misión electoral del Centro Carter presente en Venezuela.
Con perfil de sociólogo político y escritor, Romero tiene una amplia y controvertida trayectoria en materia electoral en Bolivia.
En 1998 Romero fue coordinador nacional en Bolivia de Fundemos, fundación que funcionó con financiamiento del gobierno de Alemania.
En 2004, el gobierno de Carlos Mesa lo nombró Vocal de la CNE de Bolivia (antigua instancia electoral) por el Poder Ejecutivo. Ahí desempeñó la vicepresidencia y la presidencia ejerciendo un mandato desde 2004 hasta 2008, presenciando desde su cargo la transición política que dio paso a Evo Morales.
Sin embargo, desde sus responsabilidades en la instancia comicial de Bolivia y luego de cumplir labores en esta, Romero fue un informante del gobierno estadounidense. De acuerdo a cables filtrados por WikiLeaks, Romero daba partes informativos al embajador estadounidense en el país andino Philip S. Goldberg y a su sucesor el embajador Michael Hammer, hallándose reportes de su colaboración con los estadounidenses en los años 2007, 2008 y 2009, según WikiLeaks.
De acuerdo al cable diplomático filtrado por WikiLeaks de 2007, Romero acudió a la embajada estadounidense para denunciar las supuestas intenciones de Evo Morales de «cooptar la instancia electoral independiente». Romero manifestó al embajador Goldberg preocupaciones por el referéndum que daría cuerpo a la nueva Constitución del Estado Plurinacional ese año y afirmó que se aferraría a su cargo hasta 2008.
En otro orden de ideas, Romero ha sido señalado de favorecer el flujo de recursos de la Fundación Nacional para la Democracia (conocida como NED, por sus siglas en inglés), un brazo del gobierno estadounidense, concretamente en Honduras, luego del derrocamiento de Mel Zelaya. Romero ha sido un factor activo, desde Bolivia, en operaciones de poder blando en la nación centroamericana y tal ha sido su activismo en dicho país, que ha sido cuestionado en Bolivia por hacerlo al ocupar cargos en el país andino.
En noviembre de 2019 fue designado Vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) por la mandataria de facto Jeanine Añez. Mediante un ente electoral impuesto en el gobierno golpista, Romero fue electo Presidente del TSE.

Romero fue cuestionado por los actores políticos en Bolivia por haber propiciado dilaciones de las elecciones presidenciales del año 2020 en sucesivas oportunidades, en actuaciones y decretos considerados «al margen de la ley» por los dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales y Luis Arce.
Romero deja el cargo en el TSE en abril de 2021, pero en junio de este año el expresidente derrocado del país andino, Evo Morales, declaró que Romero debía ser investigado al revelarse indicios sólidos de una conspiración fraguada por vía de fraude a la elección de 2020 y vía de golpe clásico, para que Luis Arce no asumiera su mandato.
Jennie Lincoln
De acuerdo al perfil publicado en el sitio del Centro Carter, Jennie Lincoln es asesora principal sobre iniciativas de paz en América Latina y el Caribe. También es profesora en la Escuela de Asuntos Internacionales Sam Nunn en el Instituto de Tecnología de Georgia, donde enseña política latinoamericana y relaciones entre Estados Unidos y América Latina.
Pese a su perfil meramente académico, Lincoln se ha involucrado como pieza pensante de la política extensiva de la «seguridad» estadounidense en el continente, pues ha sido asesora de políticas para el Comando Sur de los Estados Unidos, el brazo militar prolongado de ese país a escala interterritorial, y que vale agregar, ha sido un factor de amenaza militar abierta contra Venezuela.
Adicionalmente, Lincoln ejerce como profesora adjunta del Instituto de Administración de Asistencia de Seguridad del Departamento de Defensa de Estados Unidos en la Base de la Fuerza Aérea Wright Patterson.
La observadora se refirió anticipadamente a las elecciones en Nicaragua, concretamente el mes de junio de este año, de manera clara a destiempo al desarrollo de esta elección, declarándolas de antemano fraudulentas. Lincoln comparó las acciones del gobierno nicaragüense con prácticas de la «Gestapo» nazi, aduciendo que el encarcelamiento de opositores extremistas violentos en la nación centroamericana distaban mucho de los «estándares internacionales».
En sus declaraciones sobre Nicaragua en el mes de junio, Lincoln desestimó el ciclo prolongado de violencia política perpetrado por los dirigentes opositores a Daniel Ortega que fueron sometidos a la justicia.
Luego de las recientes elecciones en Nicaragua, Lincoln nuevamente se pronunció en una conferencia sobre este país, vaticinando una «reacción internacional» por las elecciones, por no ser, según sus palabras, «creíbles ni inclusivas», sustentando el discurso que ha cimentado la vía programática de medidas coercitivas y unilaterales, de factura reciente contra Nicaragua y sus funcionarios de gobierno.
En 2020, Lincoln, junto a David Carroll, el director del programa para la democracia del Centro Carter, se comunicaron en respuesta al partido opositor venezolano Prociudadanos, de Leocenis García, donde respondieron de manera negativa a una invitación de esa organización política para que hicieran gestiones para observar las elecciones parlamentarias del año pasado.
«Creemos que actualmente no se dan las condiciones necesarias para un proceso electoral transparente, inclusivo, libre y justo que permita el despliegue de una Misión Internacional de Observación Electoral», respondieron sobre las elecciones de 2020.
En efecto, el Centro Carter no envió una misión electoral a Venezuela en las pasadas elecciones parlamentarias.

Andrea Nelli Feroci
Es director asociado del programa Democracia del Centro Carter. Su procedencia es de las ONG. Ha trabajado para organizaciones internacionales y multilaterales, incluidos el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y la Unión Europea (UE), así como para las ONG internacionales Oxfam International, Christian Aid y Agenfor International, tal como refiere su perfil en el sitio del Centro Carter.
Nelli Feroci participó en las gestiones del Centro Carter y cumplió labores de observación de las cuestionadas elecciones en Honduras en 2017, sin que dicha organización efectuara públicamente comentarios adversos a la elección.
Asimismo gestionó iniciativas centradas en políticas en América Latina para el Centro Carter, donde también dirigió una iniciativa de investigación para analizar las implicaciones de la creciente presencia de China en América Latina y el Caribe y su impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la región.
Anteriormente, coordinó la investigación y la política de Oxfam en América Latina y el Caribe y apoyó las iniciativas de investigación del programa especial de Oxfam para apoyar las redes de la «sociedad civil» en los países BRICSAMIT (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, México, Indonesia y Turquía).
Fuente: Misión Verdad
Envio:RL
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