Cuarto juicio contra Víctor Brusa por delitos de lesa humanidad
La fiscalía pidió otros diez años para el exjuez
También solicitó que se consulte a las víctimas a la hora de darle más beneficios. El exmagistrado federal de Santa Fe ya cumple una pena de 23 años, pero en su casa.
Desde Santa Fe
El fiscal general Martín Suárez Faisal y la auxiliar fiscal Jimena Caula le pidieron al Tribunal Oral de Santa Fe que condene a Víctor Brusa a 10 años de prisión por “apremios ilegales” durante la dictadura a tres militantes peronistas, Francisco Klaric, Luis Baffico y Carlos Chiarulli, y consulte a las víctimas antes de otorgarle al imputado más “beneficios” para cumplir la sentencia. Brusa ya cumple una condena unificada a 23 años de prisión por los mismos cargos: “apremios ilegales” a otros nueve militantes y “asociación ilícita”, pero en su casa, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación le anuló la “prisión domiciliaria” en octubre de 2021. La semana pasada, la abogada querellante Lucía Tejera había solicitado 15 años de cárcel efectiva para el ex juez por “tormentos agravados” a Klaric en “el contexto del genocidio”. Suárez Faisal dijo que Brusa “tenía el deber de velar por el estricto respeto de los derechos y garantías” constitucionales, pero “eligió estar por encima” de la ley: cometió “numerosas violaciones a los derechos humanos con absoluta impunidad” y se transformó “en una pieza importantísima del plan de destrucción física y psíquica de detenidos políticos”.
El alegato del Ministerio Público fue el segundo en el juicio que se sigue a Brusa y a dos ex policías: la excarcelera del Área 212 que funcionaba en la Guardia de Infantería Reforzada (GIR), María Eva Aebi, y el ex oficial Juan Eduardo González. Suárez Faisal les pidió 10 años de prisión a Brusa, 12 años a González y 9 a Aebi, en los últimos dos casos por “privación ilegal de la libertad” y “tormentos agravados” a otros cinco militantes.
El juicio -que es el cuarto a Brusa, el sexto a Aebi y el primero a González- seguirá el miércoles 30 con el alegato de la defensa. El jueves 7 de abril, los tres imputados podrán decir sus últimas palabras. Y el viernes 8 se conocerá el veredicto.
El debate volvió a destapar el rol de la justicia en el “entramado criminal” de la dictadura. La abogada querellante Lucía Tejera dijo que el Juzgado Federal de Santa Fe –donde operaba Brusa- “era parte integrante y fundamental” del terrorismo de estado porque “legitimaba los crímenes” y garantizaba la “impunidad” de sus ejecutores.

El Ministerio Público coincidió. “El terrorismo de estado contó en Santa Fe -igual que en otras provincias- con la complicidad de miembros de un Poder Judicial Federal que apañó el plan sistemático de represión y aniquilamiento de la denominada 'subversión' que imperó en Argentina por lo menos entre 1976 y 1983", dijo la fiscal Jimena Caula.
“El Juzgado Federal de Santa Fe no sólo evidenció una clara voluntad de no investigar las atrocidades que eran denunciadas por las víctimas, sino que también fue el cómplice perfecto de la dictadura para justificar judicialmente los secuestros y torturas cometidas por los llamados grupos de tareas o patotas”.
“Brusa fue uno de los principales protagonistas de estas acciones, y junto con otros funcionarios judiciales, como el secretario (Victor) Montti y el titular del Juzgado Federal de aquella época, Fernando Mántaras -quien fue tildado de “nazi” por su otro secretario (Rodolfo) De Aguirre en la causa Brusa-, conformaron la denominada ‘patota’ judicial”, como los llamó Klaric en esta sala de audiencias”, agregó Caula.
El método Brusa siempre fue el mismo. "Se arrogaba la representación de la justicia federal como secretario, en los interrogatorios en comisarías o en la cárcel de Coronda (como lo admitió en su indagatoria) para obligar a los detenidos a autoincriminarse", ratificar "declaraciones arrancadas bajo torturas en centros clandestinos de detención" y luego "condenarlos en causas armadas".
“Eso ocurrió con Baffico y Chiarulli. Cuando las víctimas les decían a Brusa que las declaraciones habían sido firmadas bajo torturas”, el interrogador les respondía. “No conozco las torturas y si las conociera las denunciaría”, como le dijo a Baffico. “No hay apremios ilegales en la Argentina y si querés saber qué son los apremios ilegales te llevo a la piecita de al lado”, le planteó a Chiarulli.
Caula recordó que en la indagatoria le preguntó a Brusa “qué pasaba si algún detenido le decía que esas declaraciones habían sido tomadas bajo torturas”. “Me contestó que dejaba constancia y actuaba en consecuencia”, pero “no recordó ningún caso en particular, porque no era así”, lo desmintió la fiscal.
Chiarulli dijo que cuando le denunció a Brusa que había sido torturado, éste le respondió con “burlas y amenazas de más apremios ilegales. La respuesta fue un apriete”. “La misma situación sufrió Klaric cuando Brusa lo indagó en la cárcel de Coronda, donde estaba detenido", recordó Caula. "Brusa quería que Klaric le dijera" que el secretario general de UPCN, Alberto Maguid, “era montonero para poder apretarlo”. Klaric estaba esposado y atado a una silla y Brusa le caminaba alrededor mientras se golpeaba una de sus manos con un cinto.
Klaric dijo que “Brusa era un patotero, amo y señor de su situación” cuando fue a “apretarlo” al penal de Coronda y como él se negó a involucrar a Maguid, lo amenazó: “¡Con vos lo vamos a arreglar de otra manera!”. Y eso ocurrió, porque después Klaric fue sacado “en varias oportunidades de la cárcel de Coronda para ser interrogado bajo torturas en otros centros clandestinos de detención”, agregó Caula.
Los dos fiscales, primero Caula y después Suárez Faisal, citaron un informe de inteligencia que definió a Brusa como “un colaborador de confianza del Ejército en la lucha contra la delincuencia subversiva”. El informe de la SIDE fue aportado por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia en el primer a juicio a Brusa en 2009 y “está mencionado en la sentencia del tribunal”, que ya es cosa juzgada.
Suárez Faisal coincidió que la obligación de Brusa era “velar por el estricto respeto a los derechos y garantías” constitucionales, pero él “eligió estar por encima” de la ley. “Violó los derechos humanos con absoluta impunidad. Y se convirtió en una pieza importantísima, como dice el informe de la SIDE, del plan de destrucción física y psíquica de los detenidos políticos”.
Veterano
Doctorado Honoris Causa para María de los Ángeles Chiqui González
Una trayectoria que hace huella
En un emotivo acto en la calle, la UNR le otorgó el título a la ex ministra de Cultura, quien pidió "no repetir lo que ya se hizo".
En un concurrido acto, la ex secretaria de Cultura de Rosario y ex ministra de Innovación y Cultura provincial, María de los Ángeles Chiqui González, fue reconocida por la Universidad Nacional de Rosario con el Doctorado Honoris Causa. La ceremonia se dio en el marco de las celebraciones por los 75 años de la Facultad de Humanidades y Artes y contó con la presencia de autoridades de la casa de estudio, funcionarios, artistas y del intendente Pablo Javkin, quien hizo entrega del diploma y la medalla honoríficas. "Dedico este reconocimiento a los equipos y trabajadores de la cultura porque la nuestra fue, es y será una tarea colectiva", dijo la docente y gestora cultural.
El cálido y emotivo acto tuvo lugar en la tarde noche del sábado en la puerta de calle Entre Ríos de la Facultad de Humanidades y Artes. Comenzó con la palabra de su decano, Alejandro Vila, quien consideró que “este título es un acto de justicia por su hacer como docente, artista, gestora y funcionaria, ciudadana y militante de la cultura, del arte y de la política". Por su parte, el rector Franco Bartolacci destacó que "en 'Chiqui hay una manera de hacer, sentir y pensar el mundo que a la comunidad de la UNR conmueve, interpela y moviliza”, y agregó: “Venimos hoy en nombre de la UNR a decir gracias por ese legado de esas mujeres tan potentes y luminosas que dejan una marca. Gracias por recordarnos que el camino de salida es la cultura y la educación, por la obstinada convicción de pensar en infancias y gracias por tu testimonio de vida que es un canto de esperanza”.
Posteriormente fue el turno de escuchar a la propia Chiqui González, quien comenzó con una serie de agradecimientos que incluyeron a los presentes: “Ante todo agradezco la presencia de tanta gente amada, compañeros, artistas, productores, gestores, autoridades, esto para mí es maravilloso porque he visto en 2 minutos mi vida entera”, destacó emocionada. Luego, reconoció a la Universidad Nacional de Rosario “por su ingreso irrestricto, su gratuidad y su entrañable presencia en mi vida” y le dedicó unas sentidas palabras a los artistas y a lo que aprendió de ellos en tantos años: “Me enseñaron el valor de estar presente y la otra escena de la vida cuando yo tenía mucho miedo y era muy joven; me enseñaron que todo era cuestión de tiempo y de espacio; me enseñaron la acción dramática, a poner el cuerpo en medio de la rueda social y una manera distinta de abordar al otro, porque el arte necesita al otro para construirse, por lo tanto integra y discrimina mucho menos. Me enseñaron a crear acontecimientos que honran la condición humana y desnudan el poder”, enumeró la ex funcionaria y cerró este tramo diciendo: “Al arte de Rosario y de Argentina todo mi amor”.
Al mismo tiempo agradeció a la política “y su poética por enseñarme el valor de vivir con los otros, por revelarme la exclusión y la desigualdad, por llevarme a los bordes, a los desequilibrios, por hacerme transitar y abrazar lo público para siempre, por honrar la lucha y la experiencia de los pueblos y la interculturalidad, por hacerme amar lo diferente denunciando la postura colonial y tener fe que la transformación social es posible”. En este tramo, aprovechó para recordar y agradecer al ex gobernador Binner: “A Hermes, para siempre”. Finalmente, dedicó el reconocimiento a los equipos, grupos y trabajadores de la cultura: “En especial se lo dedicó a quienes estuvieron 20 años a mi lado poniendo la luz donde yo no veía, coraje donde yo estaba débil y me acercaron su tiempo y su talento a mi disposición para construir juntos un proyecto cultural. Por eso, brindo y entrego este premio a las huellas de ese proyecto”.
Chiqui dijo que no cree en el “acceso” a la cultura porque “en cualquier condición humana y social, de pobreza o de carencia, la cultura está allí porque están las palabras, está el nombre, porque está el otro, porque está el afecto”. Como contraposición, aclaró: “Pero sí creo en el acceso a los bienes culturales porque muchos sectores de la población no acceden al libro, a las películas, a las nuevas tecnologías como se demostró en la pandemia”.
La ex ministra de Innovación y Cultura de Santa Fe también dejó un mensaje para los actuales funcionarios del área de Cultura: “Cuando propongan cuestiones culturales, no repitan lo que ya se hizo. No tolero la imitación de las anteriores gestiones porque la situación social es muy distinta y se impone pensar en un nuevo modelo cultural para los públicos. Creo que se debe construir en el marco del Estado con la participación de grupos, instituciones y comunidades en territorio un nuevo proyecto cultural para el espacio público. Inventemos otro programa cultural con nuevas metas y con nuevos sentidos”.
Pedido de informe de la diputada Lionella Cattalini (PS)
Críticas por el estado de las escuelas
La diputada socialista Lionella Cattalini presentó un pedido de informe al Poder Ejecutivo sobre el estado de situación de los establecimientos escolares del Departamento Rosario que, según un informe de Amsafé, "sobre un total de 223 escuelas relevadas, hay 137 sin gas, 80 presentan problemas de provisión de agua y 94 en las instalaciones eléctricas, siendo 13 las que directamente no tienen luz”. Para la diputada, "a pocos días de iniciadas las clases, vemos con muchísima preocupación las demoras del Ministerio de Educación para responder a demandas concretas de las escuelas, tan esenciales como el suministro de gas, luz y agua, servicios indispensables para funcionar".
Cattalini reprochó esas necesidades conviven con la subejecución de presupuestos. “Vemos con mucho asombro y según datos aportados por el propio gobierno provincial en su página web, una marcada subejecución del presupuesto destinado a Cultura y Educación. En números concretos, en los dos primeros ejercicios de la actual gestión de gobierno, se invirtieron apenas un 36% de los fondos presupuestados para Educación y Cultura. De los $ 11.688 millones que se asignaron en las leyes anuales de presupuesto con esta finalidad, apenas se utilizaron $ 4.245 millones. Es inadmisible que no se utilicen los recursos, fundamentales para el correcto estado de los edificios escolares y con ambientes acordes para el proceso de enseñanza-aprendizaje”, manifestó.







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