Estimados Amigos lo que sigue debajo es un artículo de mi autoría aparecido en La Capital de hoy con motivo del Día Mundial del Agua que también se puede leer en el siguiente link
Un abrazo.-
Aníbal.-
La sustentabilidad del agua
Reflexiones, por Aníbal I. Faccendini / Director Cátedra del Agua (UNR)
Octavio Paz decía que a veces hay que quedarse quieto un instante para comprender el movimiento. Vamos entonces a quedarnos quietos, pero sin paralizarnos, para comprender la situación del agua en nuestra provincia. En el Día Mundial del Agua el concepto de sustentabilidad hídrica se encuentra muy desacreditada. Sustentabilidad significa, entre otras definiciones, que las tres facetas, ambiente, economía y sociedad, se encuentren en armonía y permitan el desarrollo de todas las especies vivas. Que el consumo actual no afecte a las generaciones futuras. La escasez social del agua potable, que es la que se produce por falta de inversiones públicas que la hagan accesible para los semejantes, genera que muchos ciudadanos no puedan acceder al bien vital. Con los cual se vulnera su vida y su desarrollo social. Por ende, el desarrollo sustentable hídrico evidentemente se encuentra afectado.
Santa Fe es una provincia con 3.200.736 habitantes y 362 localidades. En ella el sistema de provisión de aguas se encuentra distribuido entre los siguientes actores: 1) Assa (Aguas Santafesinas SA), entidad estatal que provee en 15 localidades de aproximadamente 2 millones de personas. 2) 128 cooperativas proveen agua a 660.000 personas. 3) 28 municipalidades proveen agua a 210.000 personas y 4) 204 comunas proveen agua a 110.000 personas. Dentro de estos sistemas 79 mil personas no tienen red, sólo acceden al agua con bidones o canillas comunitarias. Se estima que 50 localidades de nuestra provincia carecen de todo servicio.
El acceso al agua potable visibiliza una complejidad respecto a la realidad real de lo que sucede con esta problemática. ¿Se puede considerar que se cubre la necesidad hídrica humana cuando el agua que circula por la red no es totalmente consumible, como sucede en algunas localidades, aún dentro de la prestación de Asaa? ¿Se puede considerar cubierta la necesidad de agua cuando no llega al ciudadano por falta de presión, como sucede en varios barrios de Rosario en el sur, oeste y norte?
Hay conceptos que producen confusiones como la del agua en red, que se toma como sinónimo de agua potable. Hay zonas en la provincia que tienen agua en red pero no es totalmente sana, entre otras cosas por el arsénico. Otro ejemplo, la de creer que los camiones cisternas con agua potable a razón de menos de 50-100 litros por día por persona en villas de emergencia o pueblos, es darle una cobertura aceptable de agua, cuando un baño en la ducha consume aproximadamente 50 litros.
Tenemos escasez social del agua en las zonas de Assa, en las zonas de cooperativas y municipios y comunas. Sumado a los que no tienen absolutamente ninguna prestación ni de bidones, ni ósmosis inversa, ni aún de agua corriente, la cantidad de personas sin agua llega a miles.
Se avanzó con el acueducto centro oeste que presta el servicio a 12 localidades e indirectamente a otros pueblos. Pero no es suficiente. Es fuerte la morosidad en el abordaje en otras zonas. Ejemplo, Cañada de Gómez y Rufino, entre otras.
La Cátedra del Agua (UNR) ha planteado un paradigma óptimo para medir y comparar el derecho humano al agua; 100 litros de agua potable por día por persona en su casa. Pensemos que una mochila de baño gasta 30 litros en cada lanzamiento y una bañera llena demanda 200 litros por baño. Es más que razonable que a todo ser humano se le garantice 100 litros por día por persona. Que como podemos ver es muy insuficiente. Pero mayor que el que establece la OMS. Barrios de Rosario, en períodos estivales, no acceden al paradigma mencionado. Necesitamos que la provincia y Rosario se acerquen a un desarrollo sustentable que comprenda sus tres facetas: ambiental, económico, y social, porque ello redundará a favor de los que no tienen agua sana.
Se torna también preocupante en nuestra región la falta de una efectiva práctica de sustentabilidad hídrica. Así, la Cátedra del Agua acaba de realizar en Rosario, un relevamiento sobre sesenta y dos espacios públicos (parques, plazas y plazoletas) y más de un 90 por ciento, es decir casi todos, presentan una faltante de bebederos públicos. El hombre como ser viviente en el ambiente y conteste con el desarrollo sustentable pone al desnudo a un Rosario, que está lejos de cumplir con un proyecto de sustentabilidad hídrica.
Es importante que las autoridades cumplan con el pacto público del agua. Esto es un gran acuerdo entre los niveles de Estado nacional, subnacional, municipal y la ciudadanía para lograr que la agenda pública del agua pase a ser prioritaria en la agenda gubernamental.
Se puede observar también la carencia de sustentabilidad en la falta de un nuevo marco regulatorio del agua. Este nuevo marco tiene que tener en consideración, entre otras cuestiones el pacto público que nos plantea que: 1) El agua y el saneamiento son un derecho humano esencial. 2) No puede ser objeto de tarificación ni caritización. Pase directamente a presupuesto como es educación y salud pública. 4) Que siga existiendo el Enress como entidad autónoma y reguladora con presupuesto indepediente a fijar en el presupuesto provincial. Entidad que defienda a los ciudadanos usuarios frente a los diversos entes estatales y no estatales 5) Se debe establecer que el agua no se puede privatizar.
Habrá sustentabilidad hídrica cuando la concientización del agua se haga conciencia en los dirigentes del Estado, y así lograr que lo que reclama la gente desde hace muchos años no se postergue más. Entonces, lo que era una queja pasa a ser una iniciativa prioritaria del Estado.
El agua, por ende, deviene en sustentable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario