7 de febrero de 2014

ABUELAS DE PLAZA DE MAYO ANUNCIO LA RESTITUCION DE LA NIETA 110.

ABUELAS DE PLAZA DE MAYO ANUNCIO LA RESTITUCION DE LA NIETA 110
“Un triunfo sobre la mentira”
La nieta recuperada, cuyo nombre aún no se dio a conocer, es hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, ambos desaparecidos desde 1976. “Queremos conocerte, verte, abrazarte, contarte historias de tus padres”, dijo el tío de la joven.
El anuncio fue realizado por Estela de Carlotto, junto a Martín Fresneda y Baltasar Garzón, entre otros.Imagen: Rafael Yohai
A pocas horas de tener los resultados de los exámenes de ADN, la hija biológica de los desaparecidos Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña necesita tiempo para dar a conocer su nombre. “Pidió un tiempo mínimo, aunque hay en ella una enorme disposición por conocer a su familia”, contó Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. En el primer piso de la sede de Abuelas había una enorme alegría, que contrastaba con el escenario ofrecido a dos cuadras de ahí, donde se velaban los restos de los bomberos fallecidos en la tragedia de Barracas. Fueron dedicadas a ellos las primeras palabras de Carlotto: “El país está de duelo y las Abuelas somos parte de este país, así que rendimos nuestro homenaje y les decimos que la vida continúa; sus compañeros esconden un poco el dolor, que es lo que venimos haciendo las Abuelas desde hace 36 años, pero con la alegría de estar vivas y seguir luchando”.

Acompañada por el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda; el jurista español Baltasar Garzón; Rosa Roisinblit, vicepresidenta de Abuelas, y Rodolfo Gutiérrez, tío de la nieta recuperada, junto a otros nietos y familiares de detenidos desaparecidos durante la última dictadura, Carlotto hizo oficial ayer, a las 13, la restitución de la identidad de la nieta número 110. Ella se acercó voluntariamente a Abuelas el 31 de octubre de 2013 a manifestar las dudas sobre su origen. Allí fue recibida por el equipo de Presentación Espontánea, el cual la derivó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, para que se le hicieran los exámenes de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos, el 8 de noviembre pasado.

“Queremos agradecer a todo el pueblo argentino que nos ha acompañado y a la prensa por ayudarnos a difundir algo que todavía no está resuelto, que es la identidad de alrededor de 400 nietos”, remarcó la presidenta de Abuelas antes de leer el comunicado oficial. Allí se señala que los padres de la joven restituida, Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, militaban en Montoneros y fueron secuestrados el 26 de agosto de 1976, aproximadamente a las 6.30 de la mañana de su vivienda en San Justo. Liliana transitaba su quinto mes de embarazo cuando doce hombres de civil, portando armas largas y bajo amenazas de muerte, la metieron a ella y a su marido en un auto. En el mismo operativo fue secuestrada la hermana de Liliana, Elba Eva Acuña, y también su esposo, Hugo Alberto Sáez.

Oscar Gutiérrez había nacido en La Tablada el 17 de abril de 1951. Sociólogo e hincha de Independiente, se había anotado en Ciencias Económicas a la vez que trabajaba en una empresa metalúrgica. Liliana Acuña había nacido el 30 de mayo de 1952 en la ciudad de Buenos Aires y estudió Veterinaria por unos años para luego pasarse a Agronomía. Trabajaba dando clases particulares de matemática. Luego de ser secuestrados de su vivienda, fueron conducidos a la comisaría 4ª de San Isidro, conocida bajo el nombre de “Las Barrancas”. Cuando ingresaron, ya mostraban señales de haber sido torturados. Compartían con otras doce personas el sótano de la comisaría. Mientras estuvieron detenidos allí, sus familiares pudieron saber que se encontraban con vida, aunque en pésimas condiciones, y que el embarazo de Liliana seguía en curso. La información se las brindaba un agente, el mismo que les anunció que Liliana había dado a luz a una nena en San Martín, en diciembre del ’76 o enero del ’77. Cuando en la comisaría se enteraron del contacto de la familia con el agente, todos los detenidos fueron trasladados y ya no se volvieron a tener noticias de ellos.

Desde entonces permanecen desaparecidos.

Aun así, las abuelas de esa nena no cesaron en la búsqueda. Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, madre de Oscar, fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Sus compañeras la recuerdan como “muy lúcida y suspicaz, dicen que era difícil engañarla con datos o denuncias falsas”, afirmó Carlotto. Su marido, el médico boliviano Oscar Rómulo Gutiérrez, llegó incluso a entrevistarse con el dictador Jorge Rafael Videla en Bolivia. Rosa González, madre de Liliana, se unió a Vilma en la búsqueda de sus hijos y su nieta. Lamentablemente, ambas fallecieron antes de poder reencontrarse con ella.

La familia con la que se crió le contó a la nieta número 110 que ella había sido entregada por miembros de la Policía Federal, quienes aseguraban haberla encontrado abandonada en la Ruta 2, en Florencio Varela. “A pesar del tiempo transcurrido y las huellas que quisieron borrar, la verdad triunfa sobre la mentira”, dijo Carlotto.

Antes de cerrar la conferencia, la presidenta de Abuelas le pasó el micrófono a Fresneda. “Este compromiso que tiene el Estado argentino es el compromiso de la lucha de organismos de derechos humanos, que hoy se han cristalizado en un Estado presente y en un Estado absolutamente dispuesto a realizar las políticas necesarias para recuperar hasta el último de nuestros nietos”, dijo el secretario de Derechos Humanos. A su turno, Baltasar Garzón afirmó que la recuperación de la nieta 110 es “ver que el trabajo tiene su recompensa ante la irracionalidad de quienes todavía siguen impidiendo que esa identidad se recupere”. Denunció que en España “los pasos se están dando a la inversa”, y llamó la atención a que en su país “se ablanden las conciencias de quienes tienen la responsabilidad de dar justicia y reparación”.

Casi al final habló Rodolfo Gutiérrez, quien emocionado se dirigió a su sobrina: “Queremos conocerte, verte, abrazarte, contarte historias de tus padres. Es una lucha de casi 37 años, una lucha de mis padres, de tu abuela Vilma, de todas las Abuelas, a las que quiero agradecer, como también al Gobierno, que desde hace diez años se dedica a tener políticas públicas para que puedan ocurrir acontecimientos fabulosos como éste, que no es un hecho individual sino un hecho social, porque una sociedad mejora cuando empieza a conocerse la verdad”, dijo y destacó el gesto de su sobrina de acercarse por su propia voluntad a las Abuelas.

“Encontramos un papelito en el archivo de los primeros tiempos donde decía ‘la abuela tiene un lunar acá y la mamá también, entonces si era una nena ella lo debe tener’, claro, eso era cuando no teníamos el ADN”, se sonrió Estela de Carlotto. En la misma línea, Roisinblit agregó que “37 años atrás no sabíamos si nuestros nietos habían nacido, no sabíamos el sexo, nada, y no había ningún texto donde aprender todo eso”, remarcó con su nieto recuperado, Guillermo, parado detrás de ella.

Hacia el cierre, Carlotto invitó a todos los jóvenes que tengan dudas sobre su identidad a que “se animen a confrontarse con su historia: les ofrecemos certezas, respeto a sus necesidades, les repetimos que no están solos, que los espera la libertad”.
Informe: Cecilia Camarano.
Fuente:Pagina12



07.02.2014 
Es hija de una pareja de militantes de Montoneros que continúa desaparecida
La nieta 110 se acercó a las Abuelas en busca de su verdadera identidad
Estela de Carlotto relató la historia de la hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña. Su abuela fue una de las fundadoras del organismo. "Este es un caso donde la vida le ganó a la muerte", dijo el tío de la joven. 
Por: Franco Mizrahi
La sede de Abuelas de Plaza de Mayo, ubicada en Virrey Ceballos al 500, se transformó ayer al mediodía en un gran hogar familiar, ideal para refugiarse de la lluvia y el frío de verano con que despertó la ciudad. Nietos recuperados, abuelas, madres y familiares de desaparecidos se reunieron para comunicar el hallazgo de la nieta 110. "Queremos compartir con toda la sociedad el haber encontrado una nueva nieta", comunicó en rueda de prensa la presidenta de Abuelas, Estela Barnes de Carlotto. Se trata de la hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, ambos militantes montoneros desaparecidos por el terrorismo de estado, el 26 de agosto de 1976. El día del secuestro, Liliana transitaba los 24 años de edad y el quinto mes de embarazo. La abuela paterna de la nieta restituida, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, fue una de las 12 fundadoras de la emblemática asociación y no dejó de buscarla hasta sus últimos días.

Antes de comenzar formalmente la conferencia, Estela dio su pesar por "la muerte injusta de los salvadores de la vida", en referencia a quienes perdieron su vida en el incendio de Barracas. Acto seguido, presentó a Rodolfo Gutiérrez, uno de los tíos de la nueva nieta, quien estuvo acompañado por su sobrino. Luego, la presidenta de Abuelas contó la historia que todos habían ido a a escuchar.

"El 31 de octubre de 2013, una joven se acercó a Abuelas con dudas sobre su identidad y fue recibida por el equipo de Presentación Espontánea de nuestra institución. Ante los fuertes indicios de que podría tratarse de una hija de desaparecidos, fue derivada inmediatamente a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) para que se ordenara la realización del examen de ADN", relató Estela. El caso se resolvió en tres meses: el 8 de noviembre pasado, el BNDG realizó el análisis, el 5 de febrero se conoció el resultado y ayer la noticia se hizo pública. En alrededor de 90 días, la vida de la joven Gutiérrez-Acuña –quien pidió unos días para conocer a su familia biológica– cambió drásticamente.

La nueva nieta restituida –cuyo antiguo nombre no trascendió– tendrá que asimilar su verdadera historia. Que su madre Liliana tenía raíces correntinas, había estudiado Veterinaria y Agronomía y era una ferviente militante política. Y que su padre Oscar, un año mayor que su compañera, era sociólogo, tenía el afán de estudiar Economía y trabajaba como empleado administrativo en una empresa metalúrgica.

"El 26 de agosto de 1976, aproximadamente a las 6:30 de la mañana, el matrimonio fue secuestrado en su domicilio de la localidad de San Justo, en el partido bonaerense de La Matanza. El operativo fue llevado a cabo por 12 hombres vestidos de civil que portaban armas largas e irrumpieron bajo amenazas de muerte en la vivienda. Ese mismo día, en ese operativo, también secuestraron a la hermana de Liliana, Elba Eva Acuña, y su esposo Hugo Alberto Saez", narró Estela. Todos permanecen desaparecidos.

Según se pudo reconstruir, Liliana y Oscar fueron  trasladados  a  la  Comisaría 4º del partido de San  Isidro, denominada Las Barrancas. Los familiares se enteraron de que Liliana había dado a luz en cautiverio entre diciembre del '76 y enero '77, a través de un agente de aquella comisaría. "Estamos en un caso donde la vida le ganó a la muerte, este es un embarazo de 37 años que vio la luz y sabemos la identidad", afirmó ante la prensa el tío de la nieta, Rodolfo. "La familia esta conmovida", contó.

En diálogo con este diario, el hermano de Oscar, indicó: "Hace un par de horas que nos enteramos. No vemos la hora de poder abrazarla y contarle muchas cosas de su historia, de la historia de su familia biológica." Rodolfo (49) junto a Juan (60) buscaron a la hija de su hermano mayor durante estas tres décadas.

"La felicidad nunca es completa. Hubiese sido completa si mis padres hubieran estado físicamente acá. Dejaron todo por encontrarla. Pero de alguna manera se que están", agregó uno de los hijos de Vilma Gutiérrez.

Por su parte, Estela destacó: "Una vez más, a pesar del tiempo transcurrido y las huellas que intentaron borrar, la verdad triunfa sobre la mentira. Sin embargo, no deja de dolernos que las Abuelas Vilma y Rosa –la abuela materna– no hayan podido conocer a su nieta. El tiempo corre, los familiares quisiéramos tener la posibilidad de abrazar a nuestros nietos y nietas que desde hace más de 36 años estamos buscando". Luego, añadió: "El país que queremos es sin deudas: hay 30 mil personas que no sabemos donde están y 400 nietos que tenemos que encontrar. Unamos las manos para la misma lucha”.

Durante el acto estuvieron presentes el ex juez español Baltazar Garzón y el secretario de Derechos Humanos de la Nación Martin Fresneda, entre otros.


"se desanda el camino de la impunidad"
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, fue la cara del Estado en la conferencia de prensa que ayer brindaron las Abuelas de Plaza de Mayo para comunicar el hallazgo de la nieta 110.

"Quiero expresar en nombre del Estado y de la presidenta Cristina Fernández de Krichner la conmoción que nos causa la recuperación de la identidad de cada uno de nuestros hermanos o nietos apropiados por la dictadura genocida cívico-militar", sostuvo Fresneda. "Cada vez que recuperamos a cada uno de ellos recuperamos un trocito de nuestra identidad como argentinos", consideró el funcionario.

En diálogo con Tiempo Argentino, el secretario añadió: "Comprenderá esta nieta que la Argentina que viene es distinta porque ella va a ser distinta. A nosotros nos alegra muchos que recupere su identidad." En ese sentido, Fresneda señaló que si bien "no están los padres (de la joven Gutiérrez Acuña), ambos desparecidos, ni los abuelos porque lamentablemente ha sido tarde", de todos modos "el camino de impunidad se desanda con Memoria, Verdad y Justicia".
Fuente:TiempoArgentino



06.02.2014
Es hija de los montoneros Oscar Gutiérrez y Liliana Acuña, ambos desaparecidos
Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la restitución de la nieta Nro. 110

Las Abuelas y un rito que felizmente se repite: la recuperación de un nieto apropiado por la dictadura 
Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron hoy la restitución de la identidad de una nueva nieta recuperada, hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y de Liliana IsabelAcuña, de 24 años y embarazada de cinco meses. Ambos eran militantes de Montoneros, fueron secuestrados en San Justo, cabecera del partido de La Matanza, el 26 de agosto de 1976 y desde entonces permanecen desaparecidos. El anuncio fue realizado esta tarde en la sede de Abuelas de Plaza Mayo por su presidenta, Estela de Carlotto, el tío de la nieta restituída. Ricardo Gutiérrez, y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda.

La joven se presentó el 31 de octubre del año pasado en Abuelas y manifestó que quien figura como su madre en su partida de nacimiento le admitió que el 31 de diciembre de 1976 le fue entregada por personal de la Policí­a Bonaerense a su marido ­ que en ese documento apócrifo figuraba como su padre­ también miembro de esa fuerza.

El Equipo de Presentación Espontánea de Abuelas la acompañó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) donde le realizaron una extracción de sangre.

El análisis efectuado por el Banco Nacional de Datos Genéticos reveló que se trata de la hija de Liliana y Oscar, dijo Carlotto que le habían informado en la víspera.

Ricardo Gutiérrez, tío de la nieta restituída, manifestó sus ganas de conocer a su sobrina y afirmó que el descubrimiento de Abuelas de Plaza de Mayo "no es un hecho individual; es un hecho social, porque nos hace mejorar como sociedad".

Gutiérrez realizó un "reconocimiento especial" para su sobrina, que se "animó a acercarse para buscar la verdad".

"Esto fue un embarazo de 37 años que hoy dio a luz", sentenció.

"Este hecho se da en el contexto de un gobierno que lleva adelante políticas públicas para que esto se produzca", siguió diciendo Gutiérrez y dirigiéndose a su sobrina, que no participó del acto: "queremos conocerte, hablarte y contarte que siempre te estuvimos buscando".

Fresneda expresó por su parte que "como secretario de Derechos Humanos de la Nación, en nombre del Estado argentino quiero resaltar la conmoción de recuperar un trozo de identidad, de democracia" y agregó "ésta es una lucha que hoy se cristaliza en un Estado presente".

Rodeada de nietos recuperados como el diputado Horacio Pietragalla y Victoria Montenegro; integrantes de H.I.J.O.S; el diputado Remo Carlotto; la legisladora porteña Gabriela Alegre; y el ex juezespañol Baltasar Garzón, la titular de Abuelas le habló a los nietos que aún no recuperaron su identidad: "acá encontrarán vida", y aseguró que "seguiremos luchando por el país que queremos ytambién por los nietos que faltan".

Garzón destacó que "es una emoción muy grande cada vez que se producen estos actos de justicia", y Fresneda envió "un abrazo fraterno a la nieta que hoy recuperó su identidad. Quiero que sepa que el pueblo argentino festeja este hecho en el marco de estos 30 años de democracia".

Julio Morresi, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Polí­ticas dijo, muy emocionado: "Cada nieto recuperado es para mi como encontrar un desaparecido, recuperar un hijo".

Por su parte el diputado nacional Eduardo 'Wado' de Pedro afirmó que "el ejemplo de las Abuelas nos demuestra que vale la pena organizarse, que la perseverancia en la búsquedade la verdad no conoce el paso del tiempo. Ya hay 110 razones que dan cuenta de ello".

La conferencia de prensa fue realizada en una sala de la sede de Abuelas, en el barrio de Balvanera, y durante la misma estuvieron las fotos de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, padres de la joven.

También estuvo la foto de su abuela paterna, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, una de las fundadoras de Abuelas, fallecida hace dos años y recordada por sus compañeras, y por su hijo y tío de la joven, que al nombrarla provocó uno de los mayores aplausos de la jornada.

Ricardo Gutiérrez dijo que su cuñada, Liliana Isabel Acuña, estudió la carrera de Veterinaria y luego pasó a Agronomía, y que su hermano Oscar era sociólogo y trabajaba como empleado administrativo de una empresa metalúrgica.

La pareja fue llevada al sótano de la Comisaría 4° de San Isidro, centro clandestino de detención que dependía directamente del Área 420 del Ejército, cuyos jefes tenían como sede la Escuela deComunicaciones de Campo de Mayo.

A través de un agente de esa comisaría, los familiares de Liliana y Oscar pudieron saber que los jóvenes estaban con vida y que el embarazo seguía adelante, informaron hoy las Abuelas en una gacetilla de prensa.

Fue ese mismo agente el que tiempo después le contó a los familiares que Liliana había dado a luz a una nena en San Martín, en diciembre de 1976 o enero de 1977.

Una vez que en la comisaría supieron que los familiares de Liliana y Oscar sabían su paredero y situación, los jóvenes fueron trasladados a un lugar desconocido.

El caso de Oscar y Liliana permitió que el general de división Santiago Omar Riveros, a la sazón comandante de Institutos Militares y por ende jefe de la guarnición de Campo de Mayo, fuera condenado en 2013, destacó la gacetilla.
Fuente:Telam



6-2-2014
Nietos
La mujer de 37 años se acercó a Abuelas incentivada por su entorno
La nieta de una de las fundadoras de Abuelas recuperó su identidad

La nieta 110 es hija de dos militantes desaparecidos: Liliana Isabel Acuña y Oscar Gutiérrez. Su madre estaba embarazada de cinco meses cuando fue secuestrada. Su abuela, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, la buscó siempre. Falleció hace dos años.
Por: Lucía Cámpora
Grazón, Fresneda y Carlotto hoy en el anuncio, en la sede de Abuelas.Foto:Mariano Armagno
La sede de la Casa de Abuelas de Plaza de Mayo estaba repleta este mediodía de gente por el anuncio de la restitución de otra hija de desaparecidos. Abuelas, nietos, periodistas, militantes y funcionarios se abarrotaban hasta la escalera para escuchar la conferencia de prensa. Minutos después de las 13, Estela de Carlotto dio a conocer la historia de la nieta número 110, que por el momento no quiere que se sepa su nombre. “Hay en ella una enorme disposición, quiere conocer a su familia, pero pidió el tiempo mínimo para poner en su lugar esta nueva situación”, contó Estela. Los nietos recuperados que acompañaron la conferencia la invitaron a comer un asado y Horacio Pietragalla -nieto restituido y legislador porteño- ya se ofreció de parrillero.

Carlotto se mostró sonriente. A su lado estaban sentados el tío de la nieta recuperada; la vicepresidenta de Abuelas, Rosa Roisinblit; el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda; y el ex juez español Baltasar Garzón. En la mesa, las fotos de los familiares de la joven que ayer recuperó su identidad: sus padres Liliana Isabel Acuña y Oscar Gutiérrez, detenidos desaparecidos; y su abuela ya fallecida, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, una de las fundadoras de la Asociación.

Los flashes de las cámaras rebotaban sobre las bolas de navidad que todavía adornan la casa. “Qué buena manera de empezar el año”, dijo Roisinblit. A 37 años del último golpe cívico militar, las Abuelas de Plaza de Mayo continúan restituyendo identidades. Hace sólo seis meses, anunciaron la recuperación de Pablo Germán Athanasiu Laschan, el nieto número 109.

“Soy el tío de la nieta recuperada”, dijo un hombre de chomba blanca. “La familia está muy conmovida”, contó, y agradeció por la ayuda que recibieron en la lucha por la memoria, la verdad y la Justicia. “Muchas gracias a todos. Soy  un convencido de que la vida siempre la vida le gana a la muerte, y esta es la muestra. Fue un embarazo de 37 años”, expresó.

La mujer de 37 años se acercó a Abuelas incentivada por sus amigas y su entorno. "La recibió nuestro equipo y todo coincidió por lo que fue enviado el caso a la CONADI (comisión Nacional por la Identidad), donde se pudo hacer un examen rápido. Y ayer el Banco Nacional de Datos Genéticos informó la identidad real de esta joven, que ahora está procesando esta información”, contó Carlotto.

La abuela que se fue sin conocer a su nieta
Los padres de la joven eran militantes de Montoneros. Liliana, la mamá, era maestra particular y estudiante de Agronomía. Su padre, Oscar, trabajaba en un estudio contable y como docente en la UBA: había estudiado en la Facultad de Filosofía y Letras y en la de Sociología. Según consta en el Informe Maternidades Clandestinas -publicado por Abuelas- el 26 de agosto de 1976 agentes de las fuerzas de seguridad secuestraron a Liliana y a Oscar en San Justo.

Liliana estaba embarazada de cinco meses. La pareja fue vista en la Comisaría 4ta de San Justo y después en el Pozo de Bánfield. Se sabe de su paso por ese centro clandestino de detención a través de los testimonios de personas que compartieron su cautiverio y fueron liberadas.

La hermana de Liliana y su marido también fueron secuestrados y desaparecidos. La madre de Oscar y abuela de la nieta recuperada es Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, una de las doce fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Apenas supo de la desaparición de su hijo y su nuera, Vilma empezó -como casi todas al principio- a peregrinar sola tratando de saber algún dato de la pareja y se unió a Abuelas en sus inicios. Vilma falleció hace dos años, sin poder abrazar a su nieta.

“Recuperamos un poquito de esa Argentina devastada, de aquellos años del horror, de la oscuridad, de la muerte y la desaparición”, expresó Fresneda, y agregó: “Al recuperar a esta nieta 110 también estamos recuperando un trozo de la identidad del pueblo argentino”. El funcionario dijo también: “Desde la CONADI venimos trabajando mucho para que el Estado dé respuesta a la altura del trabajo y en las condiciones en que viene desarrollando la tarea Abuelas de plaza de mayo. Esta nueva nieta tiene una Argentina distinta, porque conoce la historia de sus padres”.

“Para mí es una emoción muy  grande”, dijo el ex juez Garzón. “Pasaron ya muchos años desde que en el ’96 empezamos a participar de esta búsqueda de Justicia. Estar hoy aquí en la recuperación de la nieta 110 es como ver que este trabajo de tanta gente, tiene su recompensa, ante la irracionalidad de quienes todavía siguen impidiendo que esa identidad se recupere”, expresó,  y lamentó que en su país se estén dando “los pasos a la inversa”. Celebró que sea “posible” que “la Justicia realmente cumpla la obligación que tiene de defender los derechos”.

“Me enteré ayer en el despacho. Estaba trabajando y me llaman de Abuelas para decirme que habían encontrado una neta más. Vine volando”, contó Pietragalla a Infojus Noticias. “Uno viene y está presente, y pregunta si aparece alguno, si no aparece”, contó el diputado. “Que todavía no podamos encontrar a todos los hermanos duele, pero cada encuentro es una alegría que nos invade y nos llena de esperanza”, señaló, y agregó que “todavía se animan a venir y eso es lo más importante”.

En la sede de Abuelas, también estaban familiares de desaparecidos, como los nietos Victoria Montenegro y Pietragalla, integrantes de H.I.J.O.S; el diputado Remo Carlotto y la legisladora porteña Gabriela Alegre.

Entre ellos, de pie detrás de Estela, una señora sostenía un papel amarillento y corroído por el tiempo.

“¿Esto? Esto es la lista original de las fundadoras de Abuelas”, dijo a Infojus Noticias Delia Giovanola. “Éramos doce, acá hay trece porque la hicimos en 1978”, dijo.

Mientas releía los nombres, otra abuela recordaba anécdotas a su lado. En el documento figuraban los datos de Vilma, la abuela de la nieta recuperada. “Cuyo nacimiento debió producirse en parto normal la segunda quincena de diciembre de 1976”. Eso había escrito Vilma sobre su nieta, a quien ya buscaba en 1978.

Entonces, Vilma había calculado que su nieta tendría un año y seis meses aproximadamente. Hoy tiene 37.
Fuente:Infojus

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