18 de octubre de 2019

Sigue la revolución de las flores nativas.

Sigue la revolución de las flores nativas
Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 17 octubre 2019
Vinieron desde todos los puntos del país, cargadas con pequeñas mochilas y bolsos, donde guardaban poquitas cosas. Sabían que la movida no era fácil pero no pensaban que la espera en la ciudad de la furia fuera tan prolongada. Son las mujeres indígenas autoconvocadas, tan dignas como valientes a la hora de enfrentar a los poderosos y no ceder terreno cuando intentan minimizarlas o ningunearlas. Acostumbradas a las circunstancias extremas, durmieron todos estos días en un espacio muy pequeño del pasillo del Ministerio del Interior. Allí se instalaron y proclamaron la ocupación pacífica del mismo para visibilizar su protesta. En el exterior, abrazándolas, militantes, amigos, y varias e improvisadas carpas, donde se arman ollas populares para mitigar el hambre.

Enclavado en plena City, rodeado de bancos, empresas que cotizan en bolsa y solo a cien metros de la Casa Rosada, Interior es un ministerio de puertas de hierro antiguas que generalmente se cierran a cal y canto a las 16 horas, pero desde hace nueve días, por decisión de las hermanas. permanecieron abiertas día y noche para que los y las transeúntes pudieran chocar con una realidad que casi siempre sienten muy lejos, acercarse, charlar e informarse de las razones que las movía estar allí. Es cierto que no tuvieron al clima a su favor, ya que durante varias jornadas la lluvia se transformó en temporal y el frío calaba hasta los huesos, pero no se movieron de allí porque de paciencia y resistencia estas mujeres saben mucho. Claro que algunas veces se las vio nostálgicas por la familia que habían dejado atrás, a tantos kilómetros, para sumarse a esta “revolución de las flores nativas”, como nombraron a la gesta que están protagonizando. También se las pudo ver más que enojadas por la falta de respuestas concretos del ministro Rogelio Frigerio, que reveló los puntos que calza al no resolverles ninguno de los ítems de sus demandas y tratar de sacárselas de encima ofreciéndoles “conseguir” algún contacto con otros ministerios o los pasajes de regreso a sus territorios.

Fueron esos primeros días de la ocupación en que se pudo escuchar la voz potente de la weichafe Moira Millán, consignando que «la ocupación sigue” hasta que nos den las soluciones «que vinimos a buscar”, explicando razones con la lógica de quienes se saben seguras de que no exageran un ápice cuando hablan de situación “muy grave” en los territorios. O poner el oído a los testimonios que hicieron el resto de sus compañeras, contando experiencias sangrantes. Como el de la madre de Marcelino Olaire, desaparecido el 8 de noviembre de 2016 del hospital público de Formosa, y que la llevó a iniciar una búsqueda constante, sufriendo el mal trato de las instituciones. O el caso de Ismael Ramírez, de solo 13 años, fusilado por la policía del Chaco. O los relatos de niñas violadas por empresarios o terratenientes, que las arrancan de sus hogares ante la impotencia de sus padres, ya que saben que si denuncian el caso nadie los va a escuchar.

Autoconvocadas para hacer oír sus reclamos, estas mujeres se enfrentaron una vez más con un Estado que desborda racismo por todos los poros, que más allá de quien gobierne, generalmente se las margina como ciudadanas de una clase muy inferior al resto. Se les roban sus tierras, se impiden sus ceremonias ancestrales, se las expulsa con violencia de pequeñas parcelas donde mantienen cuatro gallinitas, un par de cabras o en el mejor de los casos algunas ovejas. Muchas de ellas cargan sobre sus espaldas las marcas del rigor con que las maltratan gobernadores esclavistas o empresarios trasnacionales que les imponen hidroeléctricas o deforestan a mansalva para que “se vayan de una vez esos indios molestos”.

Con razón, declaran a quien las quiera escuchar: “Acusamos de terricidio a los gobiernos, y a las empresas que están asesinando nuestros territorios». Y agregan; «Llamamos terricidio al asesinato no sólo de los ecosistemas tangibles y de los pueblos que lo habitan, sino también al asesinato de todas las fuerzas que regulan la vida en la tierra, a lo que llamamos ecosistema perceptible”.

Son sabias y peleonas estas mujeres y por eso van logrando poco a poco lo que se proponen. Lo hacen en sus comunidades, en peleas desiguales con gendarmes, policías brutales y jueces que las miran con desprecio. Muchas veces les va la vida en ello, pero no retroceden. También aquí ocurre lo mismo, ya que al ver que un ministro se borraba, levantaron la apuesta y dijeron: “reclamamos una mesa resolutiva interministerial”. Y así, ya pudieron contar sus reclamos en el ministerio de Justicia, donde surgieron algunos avances para investigar a fondo el caso de Marcelino Olaire e Ismael Ramírez. Sin embargo, la ocupación sigue, a la espera de poder hablar con otros ministerios y romper con la muralla de silencio que generalmente tiene el Estado cuando los pueblos originarios exigen soluciones.

Capítulo aparte de esta importante acción directa encarada por 23 mujeres que saben lo que quieren, es otro de los desprecios habituales, el de los medios hegemónicos de comunicación, que estos 9 días hicieron como si el problema no existiera. Ellos, que tan presurosamente van a sitios intrascendentes movidos no por la noticia, sino por el morbo, no se dignaron a aparecer por 25 de mayo 101, donde está instalado el “campamento de la dignidad y la lucha”. Como en muchas otras ocasiones, fueron los medios alternativos los que dieron visibilidad a lo que está ocurriendo hasta el momento en que se escribe esta nota. Cronistas sensibles que no van detrás de primicias sino de hacer fuerza, a su manera, para que la victoria alumbre a estas mujeres que no solo hablan por su gente, ya que también traen la voz de los valles, de los ríos y de las montañas.

Declaración desde varias latitudes del planeta Tierra en apoyo a la “Rebelión de las Flores Nativas” y exigencia de respuesta a sus demandas históricas y actuales.

Resumen Latinoamericano, 17 octubre 2019
Las y los abajo firmantes trabajadoras(es) de las ciencias sociales, las humanidades, las artes y la comunicación desde diferentes latitudes del planeta Tierra acompañamos y apoyamos a las mujeres autoconvocadas de diversas naciones indígenas de Argentina provenientes de territorios en conflicto, en su ocupación realizada desde el 9 de octubre, de manera pacífica, del ministerio del interior en Buenos Aires. Exigimos al Estado argentino, al gobierno y a sus funcionarios que se abran todas los vías necesarias y exigidas por ellas para que de manera expedita y urgente se den respuestas a sus demandas históricas y actuales porque como ellas afirman en su pronunciamiento intitulado “La Rebelión de las Flores Nativas”:
El actual “sistema capitalista, racista y patriarcal […] está poniendo en riesgo la vida del planeta” […] “Los gobiernos y las empresas están llevando a cabo un terricidio” […] “Están asesinando nuestros territorios” […] destruyen pueblos enteros que son los guardianes de un modo de entender el arte de habitar, que es necesario para poder emplazar una nueva matriz civilizatoria”. Destruyen -agregan- a “todas las fuerzas  que regulan  la vida en la tierra”.
Con base en la encuesta realizada por el 2do Parlamento de Mujeres Indígenas afirman: “ocho de cada diez mujeres indígenas sufren violaciones, abusos y violencia  física. Siete de cada diez lo sufren por parte de policías y fuerzas de seguridad del Estado. De cada ocho mujeres, siete no pueden acceder a la justicia. Cinco de cada ocho mujeres violadas y asesinadas son ancianas, en la mayoría de los casos autoridades espirituales”. Concluyen: “Nosotras  las mujeres indígenas somos los cuerpos que mas padecemos estas atrocidades” [ya que] “nos toca a nosotras históricamente sostener y guardar la vida y la de nuestras familias”.
Al tiempo denuncian la militarización en sus territorios: “cotidianamente [sufrimos] detenciones y allanamientos arbitrarios; desapariciones y torturas; desalojos a nuestras comunidades que son una violación a nuestros derechos y leyes vigentes que nos resguardan”. Una evidencia más de lo que llaman “la imposición de un sistema de muerte, que ha desnaturalizado a la humanidad”.
Las mujeres indígenas autoconvocadas parten de la denuncia del terricidio, del feminicidio y del terrorismo de Estado para exigir el reconocimiento de un Estado plurinacional y el “buen vivir” como derecho, al tiempo que afirman tener propuestas para contribuir a la lucha contra el cambio climático, para recuperar las prácticas de sociedades recíprocas con la naturaleza que sostienen la vida como principal valor y así restablecer la equidad y reciprocidad entre los pueblos y con las mujeres.
En estos tiempos de muerte, horror y guerras, demandas, análisis y propuestas como éstas tienen que ser escuchadas por el Estado/gobierno argentino y por la sociedad civil nacional e internacional. Son voces rebeldes y disidentes que nos llegan desde el confín del mundo para todo el planeta Tierra.
Firmas de personas
-Xochitl Leyva Solano (CIESAS y GT CUTER CLACSO, Chiapas, México).
-Rita Laura Segato (Universidad Nacional de San Martín, Argentina y Universidade de Brasilia, Brasil).
-Gustavo Esteva (Universidad de la Tierra Oaxaca, México).
-Vilma Rocío Almendra Quiguanás (Comunicadora Nasa-Misak, Cauca y Pueblos en Camino, Colombia).
-Jorge Alonso (CIESAS Occidente, Jalisco, México).
-Betty Ruth Lozano (Feminista negra afrocolombiana).
-Arturo Escobar (Profesor Emérito, UNC-Chapel Hill, EU y Campaña Hacia Otro Pazífico Posible, Colombia)
-Claudia Briones (IIDyPCa-Universidad Nacional de Río Negro-Conicet, Argentina).
-Ana Esther Ceceña (Coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica-UNAM, México/ Presidenta de la Agencia Latinoamericana de Información-ALAI).
-Maristella Svampa (Conicet-UNLP, Buenos Aires, Argentina).
-Gisselle Vila Benites (Universidad de Melbourne, Australia).
-Raquel Gutiérrez Aguilar (Posgrado en Sociología, ICSYH-BUAP, México).
-Mabel Grimberg (Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, UBA-CONICET, Argentina).
-Alain Basail Rodríguez (Cesmeca-Unicach, México).
-Iván Sanjines (Centro de Formación y Realización Cinematográfica-CEFREC, Bolivia).
-Marta Rodríguez (Fundación Cine Documental, Colombia)
-Camila Rodríguez (Convergencia de Saberes y Acción Territorial, Colombia)
-Irene León (Socióloga, Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Ecuador).
-Manuel Rozental (Pueblos en Camino, Colombia).
-Guillermo Monteforte (Oaxaca, México).
-Rossana Reguillo (ITESO, Guadalajara, Jalisco).
-Emma Chirix (Maya kaqchikel de Guatemala).
-Catalina Toro Pérez (GT Ecología Política Latinoamericana CLACSO y Universidad Nacional de Colombia).
-Gloria Alicia Caudillo Félix (Universidad de Guadalajara, Jalisco, México).
-Patricia Viera Bravo (Universidad Nacional Autónoma de México).
-Miriam Lang (Universidad Andina Simón Bolivar, Quito).
-Emiliano Terán Mantovani (Cendes Universidad Central de Venezuela y Observatorio de Ecología Política de Venezuela).
-Patricia Botero (Centro de Estudios Independientes, Color Tierra-Colombia y GT Pensamiento Crítico Prácticas Emancipatoria).
-Sebastián Henao (Doutorando em Relações Internacionais, IRI/PUC-Rio, Brasil).
-Lola Cubells (Facultad de Derecho, Universitat Jaume I, Castellón, Valencia).
-Manuel May Castillo (Maya y Universidad de Bonn, Alemania).
-Lotte Crone Roulund (Aalborg University, Dinamarca).
-Lorena Rodríguez (UBA-CONICET, Buenos Aires, Argentina).
-Laura Sofía Salas (Bloque Latinoamericano Berlín y VOCES de Guatemala en Berlín, Alemania).
-Claudia Pinzón (Universidad Libre de Berlín, Alemania).
-Carlos Alberto Velásquez Solís (CIESAS, Chiapas, México).
-Andrea Ruiz López (Universidad Técnica de Berlín, Alemania).
-Carolina Moulin (Universidade Federal de Minas Gerais, Brasil).
-María Ximena de la Paz Caballero Legal (Artesana, Luque, Paraguay).
-Sergio Elías Uribe Sierra (Colaborador del Observatorio de Conflictos Mineros de Zacatecas, México).
-Francisco Morfín Otero (Instituto Superior Intercultural Ayuuk, Oaxaca, México). 
-Alexander Panez (Colectivo LEMTO, Niteroi, Brasil).
-David Velasco Yáñez, sj (ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, México).
-Axel Köhler (PVIFS y Cesmeca-Unicach, Chiapas, México).
-Benno Glauser (Espacio Otros Horizontes Paraguay, Asunción, Paraguay).
-Minerva Figueroa Nieto (Red de Iniciativas Comunitarias-RICO, Kiel, Alemania).
-Pablo Uc (Odemca-Cesmeca, Chiapas, México).
-Rosalba Icaza (Institute of Social Studies, Erasmus University Rotterdam, Países Bajos).
-Manuel Antonio Ruiz (Preparatoria Comunitaria Jose Martí, Ixhuatán, Oaxaca, México).
-Juan Wahren (Sociólogo, Universidad de Buenos Aires-CONICET, Argentina).
-Ana Victoria Portocarrero (International Institute of Social Studies, Países Bajos).
-Morita Carrasco (Universidad de Buenos Aires, Argentina).
-Lylia Palacios Hernández (Universidad Autónoma de Nuevo León, México).
-Alejandro Goldberg (CONICET-ICA,UBA, Buenos Aires, Argentina).
-Juan Carlos Radovich (Antropólogo Social, Universidad de Buenos Aires-CONICET, Argentina).
-Alejandro Balazote (UBA-UNLU, Buenos Aires, Argentina).
-Marielle Alves Salles (Estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de Goiás, Brasil).
-María Patricia Pérez Moreno (Tseltal de México).
-Sebastián Eduardo (Universidad de Lüneburg, Peace Brigades International, VOCES de Guatemala en Berlín, Alemania).
-María de Jesús Caballero (Asunción, Paraguay).
-Susana Larios Murillo (Doctorado en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara, Jalisco, México).
-Alejandro Bonada Chavarría (Profesor, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, México).
-María Guadalupe Ramos Ponce (CLADEM Jalisco, México)
-Sonia Landeros Gaytán (Semillero de Mujeres Nosotras las otras)
-Guadalupe Ortega Rodríguez (Activista feminista).
-Inés Durán (México).
-Lis García (Base-IS, Asunción, Paraguay).
-Gerardo González Figueroa (El Colegio de la Frontera Sur, Chiapas, México).
-María Botero Mesa (Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila, Medellín, Colombia).
-Eréndira Juanita Cano Contreras (Chiapas, México).
-Slavador Aquino Centeno (CIESAS Pacífico Sur, México).
Firmas de colectivas, organizaciones y espacios universitarios y académicos
-Grupo de Trabajo “Cuerpos, Territorios, Resistencias” (GT CUTER) de CLACSO
-Indignación AC, Yucatán, México
-Red Transnacional Otros Saberes-RETOS.
-Equipo Galfisa, Cuba.
-Colectivo Académicxs de Monterrey 43, México.
-Proyecto Videoastas Indígenas de la Frontera Sur-PVIFS, Chiapas, México.
-Red Feminista #YoVoy8deMarzo
-Cuerpos Parlantes, Jalisco, México.  
-Las Insolentes, Círculo Feminista, México.
-Equipo Niñez Plural-UBA, Argentina.
-Ixhuateca Radio 92.1 FM, Oaxaca, México
-Red de Iniciativas Comunitarias-RICO, Alemania.
-Preparatoria Comunitaria Jose Martí, Ixhuatán, Oaxaca, México.
-Instituto Comunitaria de San Francisco del Mar Pueblo Viejo, Istmo, Oaxaca, México.
-Carlos Aznárez, director de Resumen Latinoamericano, Argentina
-Norman Briski, actor y dramaturgo, Argentina
-María Torrellas, documentalista, Euskal Herria (País Vasco)
-Jorge Falcone, documentalista, Argentina
-Roberto Perdía, abogado, dirigente social, Argentina
-Carlos Martínez, Asociación de Visitadores Médicos, Argentina
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Nota: Ver Comunicado publicado el 9 de octubre de 2019 en línea: https://www.pressenza.com/wp-content/uploads/2019/10/LA-REBELION-DE-LAS-FLORES-NATIVAS.pdf  Y el FB Movimiento de Mujeres Indigenas por el buen vivir.
Ya van 9 días de la ocupación pacífica del ministerio del Interior por parte de mujeres indígenas que luchan por el territorio y la vida /Convocan concentración y acto solidario este sábado a las 13 horas
Por Guillermina R. Iturralde, Resumen Latinoamericano, 17 octubre 2019
Otro nuevo día, el noveno, en que las mujeres indígenas autoconvocadas que ocupan pacíficamente el Ministerio del Interior, desarrollaron una intensa agenda de contactos para intentar destrabar la falta de atención permanente que un Estado racista como el argentino, viene generando desde hace siglos.
Cada hora que pasa, la ocupación es más visibilizada, más allá del sabotaje explícito de los medios hegemónicos que siguen mirando hacia otro lado. Sin embargo, otras mujeres como ellas, se acercaron en la mañana de este jueves, bajo una intensa lluvia, a darles un caluroso abrazo. Integrantes de la agrupación clasista Lucha y Trabajo, de diferentes barrios del sudoeste de la Capital, dialogaron con las hermanas indígenas y compartieron problemas comunes en la que la ausencia del Estado hace todo más difícil.
Otro militante que se acercó al lugar es Eduardo «Vasco» Murúa, referente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas.


También fue un día de despedidas, ya que la familia de Marcelio Olaire, desaparecido hace varios años, debió retornar a su comunidad en Formosa. El caso de Marcelino fue planteado en una reunión con el Ministerio de Justicia, cuyos funcionarios se comprometieron a investigar la extraña desaparición de Olaire.
Por la tarde, una delegación encabezada por Moira Millán se dirigió hasta el Instituto Nacional de la Mujer (INAM), donde mantuvieron una reunión con la secretaria de la institución




Finalmente, a la noche se realizó en el pasillo del ministerio que ahora les sirve de improvisado habitat, una charla sobre el feminicidio.
El viernes seguirán los encuentros y planteos de solución a otras demandas, y para ello habrán de reunirse con funcionarios de distintos ministerio.
Por último, se anunció que el sábado a las 13 horas se realizará en la puerta del ministerio (25 de Mayo 101) una concentración y acto solidario, con la intervención de músicos y artistas.
Como se ve, la Revolución de las flores nativas y rebeldes sigue dando pasos en aras de conseguir respuestas concretas para sus demandas y reclamos.

Parte de Prensa
Noveno día de la #OcupaciónPacifica en el #MinisterioDelInterior llevada adelante por el Comité de Mujeres Indígenas de territorios en conflicto autoconvocadas.
Queremos comunicarles que esta lucha es por el territorio y por la vida. Llevamos nueve días soteniendo esta lucha por la visibilizacion.
Hoy hemos tenido una reunión con la secretaria del Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), Silvia Lommi. Fue una reunion muy positiva. Queremos reiterar que estamos acá de manera autoconvocada, cada una de nosotras decidió salir de los territorios a luchar y ser la cara visible, ser la voz se esos ríos, de esos cerros, de esas montañas que estan siendo fuertemente amenazados por empresas extractivistas.
Queremos agradecerles a cada uno de ustedes por su apoyo. Nos sentimos acompañadas.



La secretaria Lommi nos recibió muy amablemente, escuchó las verdades que han sido omitidas hace muchísimo tiempo, verdades de hermanas indígenas que han sido asesinadas por feminicidio indígena en nuestros territorios. No solamente escuchó nuestras historias de dolor sino también nuestras propuestas para poder trabajar en nuestras comunidades, para ser nosotras las operadoras o defensoras de la vida, como preferimos llamarnos. Trabajaremos para relevar todo lo que tenga que ver con violencia hacia las mujeres indígenas y feminicidios, tanto en la periferia como en la urbanización, para poder poner en claro a este gobierno y a los que vienen que hay muerte hacia nuestras mujeres.



Exigimos justicia. También expusimos que no todas somos iguales, no todas somos mujeres, dentro de las naciones indígenas también hay disidencias.
Vamos avanzando de a poco, esperamos que desde los otros ministerios nos reciban y se sensibilicen con las demandas que traemos. Nos falta la presencia del secretario de salud y del ministro de medio ambiente que parece nos va a recibir mañama a las 13hs ya que realmente los casos que traemos son urgentes. Para nosotras no solamente es el cuidado de la naturaleza sino conservarla. Así que esperamos tener novedades en el día de mañana. Queremos expresar la solidaridad con compañeres que han estado aquí apoyandonos desde el primer día y que están siendo hostigades por la policía. Repudiamos la persecución que intenta criminalizar la solidaridad, que intenta desarticular los lazos que hay entre los pueblos y queremos pedirles que no duden en hablar con nosotras porque nos importa mucho la seguridad de todes ustedes.



Esto da cuenta del peligro en el que se siente el sistema cada vez que los pueblos de manera unida y amorosa entendemos la magnitud de la lucha que tiene que ver con el resguardo de la vida. Aca venimos a denunciar a las grandes empresas extractivistas transnacionales que están destruyendo todo. Venimos a declararnos en contra del terricidio y eso les está preocupando. Asi que compañeres no se dejen intimidar y aquí estamos para ponerle el cuerpo ante la necesidad de garantizar la seguridad de ustedes. También queremos agradecer a les trabajadores del Ministerio del Interior que se han comportado amablemente en general, fueron pocos los casos de trabajadores racistas que se molestaron ante esta medida, en general hemos tenido expresiones de apoyo y respero. Continuamos esta ocupación pacífica. Esto es memorable, pasaran los años y se recordará que alguna vez vinieron un puñado de mujeres indigenas rebeldes a decir que había que hacer algo contra el terricidio que hay que preservar la vida de los territorios y los pueblos. Esperamos que esto sea una semillita que germine en una gran rebelión que haga nacer una nueva sociedad. Exigimos a la Secretaría de Salud que nos reciba también el día de mañana.






Envio:RL

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