Resumen Latinoamericano, 27 de junio de 2020.-
Este viernes 26 de junio, en el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de Torturas, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) lanza, junto a organizaciones de familiares y ex detenidos/as, este programa que busca fortalecer las capacidades de recepción de denuncias en el territorio y permitirá agilizar las presentaciones judiciales y otras intervenciones para dar respuesta a las demandas que estas organizaciones reciben por parte de víctimas de la violencia estatal o sus familiares.
Desde la CPM, en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, explican que la creación de este nuevo programa ocurre en un contexto muy particular marcado por la pandemia de coronavirus, que agravó aún más las condiciones de encierro y dejó en evidencia la profunda crisis sanitaria que padecen las personas privadas de libertad. La sobrepoblación y hacinamiento extremo que imposibilitan el aislamiento social, la falta de elementos de higiene, de limpieza o agua potable, que impiden el lavado frecuente de manos, y la falta de asistencia sanitaria que agrava hasta la muerte enfermedades curables, incrementaron las demandas y reclamos de las personas detenidas.
“Desde que comenzó la pandemia, las llamadas de los y las privadas de la libertad se triplicaron dejando en evidencia la crueldad cotidiana de las cárceles de la provincia de Buenos Aires y el abandono del poder judicial. Si antes era difícil estar frente a los jueces o conocer a un abogado defensor, en este contexto es imposible”, asegura Noemí Santana, referente de la cooperativa Esperanza, una de las organizaciones que integra “Punto Denuncia Tortura”.
En esta primera etapa del programa, se sumarán a este cooperativa otras siete organizaciones que trabajan en la provincia de Buenos Aires: Asociación de Familiares de Detenidos (ACIFAD), Familiares de detenidos y liberados (FADELI), Proyecto Mecha, Casa Joven Diana Sacayán, Red de Familiares Camino al Siglo XXII, Colectivo Dignidad y Asociación Pocho Lepratti.
“Como organizaciones tenemos que garantizar que se cumpla la Constitución Nacional y los pactos internacionales. Sobre esa base empezamos a trabajar con el familiar y con las personas detenidas en penales, comisarías y con causas armadas en la justicia. Las organizaciones visibilizamos la violencia institucional, eso que el Estado no quiere ver cuando mira para el costado”, expresó Gustavo Segovia de FADELI.
En el marco de este programa, la CPM brindará asesoramiento profesional permanente para mejorar y agilizar las respuestas de las organizaciones ante las denuncias que reciben de familiares, víctimas de violencia institucional o personas privadas de libertad. Una vez que esas demandas son registradas, la articulación con la CPM permitirá derivar y/o coordinar con mayor celeridad las presentaciones judiciales y otras estrategias de intervención.
“Desde que comenzó la pandemia nosotros logramos agilizar con la CPM los canales de comunicación con las personas privadas de la libertad. Hemos recibido unos 1200 habeas corpus que luego la CPM ha presentado, por lo tanto creemos que con el programa Punto Denuncia Torturas va a ser todo más fácil e institucionalización un trabajo de articulación que ya venimos realizando”, relató Andrea Casamento de ACIFAD.
“Desde hace casi 10 años venimos trabajando con el Comité contra la tortura de la CPM denunciando las violaciones a los derechos humanos en los lugares de encierro, pensando acciones conjuntas, contando las situaciones que atraviesan las personas privadas de la libertad y las familias”, agregó Casamento.
“Tortura también es no darte los elementos necesarios cuando estas cumpliendo una condena, que no te saquen para ir a la escuela, no tener un trabajo, no acceder a sanidad, a una buena alimentación, no tener visitas”, manifestó Segovia.
Fuente: RedEeco
Proyecto de Ley en búsqueda del reconocimiento del trabajo sociocomunitario
Resumen Latinoamericano, 27 de junio de 2020.-
Desde el comienzo del aislamiento social obligatorio, aunque debieron interrumpir sus actividades cotidianas, las organizaciones comunitarias tomaron diferentes iniciativas para paliar el impacto de la crisis alimentaria en los diferentes territorios. En entrevista con FM La Barriada, la abogada e integrante de la Fundación Pelota de Trapo Laura Taffetani habló sobre el Proyecto de Ley que busca el reconocimiento de trabajadoras y trabajadores sociocomunitarios que llevan adelante estas tareas.
“La virtud de las organizaciones es que en las etapas de crisis han puesto el cuerpo. En general, la mayoría nacieron en épocas de crisis, que en algunos casos fueron del país y en otros de una situación particular del barrio que generó la necesidad de su existencia”, señaló.
Taffetani explicó que este tipo de organizaciones surgieron fundamentalmente después de la dictadura militar para dar respuestas que no se encontraban en otras formas organizativas, requiriendo “una dedicación que no puede ser sólo una o dos veces por semana”, sino que implica “sostener un colectivo de educadores y educadoras como también de compañeros y compañeras que son asistidos en ese lugar”, para quienes su actividad en estos espacios “se convirtió en un eje de vida”.
“Lo más cruel es el no reconocimiento de esa situación en su calidad de trabajadores y trabajadoras. No estamos hablando del “asalariado”, sino de esa dimensión humana tan bella que es la del trabajo”, planteó.
“Tendrían que ser un orgullo para el país y ser homenajeados por su actividad pero, por el contrario, no han sido contemplados”, cuestionó.
Además, remarcó que las organizaciones “no pueden brindarles las condiciones de vida que les permitan sobrevivir”, por lo que “hacen sus tareas como pueden, a veces en condiciones de gran sacrificio porque realmente tienen mucha vocación”.
“La consecuencia más grave es que a veces un recurso humano que se formó durante años en nuestra organización lamentablemente debe dejarla porque tiene que sostener a su familia”, observó.
En este sentido, resaltó que a las organizaciones les resulta “imposible” tener ese trabajo registrado porque “no lo puede pagar”, lo que conlleva la falta de cobertura de salud y de aportes jubilatorios.
Al respecto, manifestó que el año pasado distintas redes de organizaciones comunitarias iniciaron un “proceso muy rico” de búsqueda de un “horizonte propio” que tuvo como resultado un proyecto de ley del Estatuto de Trabajadoras y Trabajadores Sociocomunitarios, presentado en el Ministerio de Desarrollo.
“Armamos un estatuto con la aspiración de que se resuelvan todos los problemas de salud, jubilación y sueldo digno, pero fundamentalmente para el reconocimiento de nuestro trabajo”, afirmó.
“El Estado debe aportar para que esos compañeros y compañeras que se encuentran desarrollando esas actividades tengan un salario digno, una jubilación como corresponde y el acceso a la salud que merecen”, refirió.
“La única salida que hay es colectiva y la única forma de que podamos construir otra sociedad es en comunidad. Las organizaciones son necesarias por su rol de proximidad y de lo colectivo, y también necesitamos un Estado que sea para todos y todas”, expresó.
Fuente: Agencia la Barriada
Comenzó a debatirse una ley de inclusión laboral travesti y trans
Resumen Latinoamericano, 27 de junio de 2020
La Comisión de Mujeres y Diversidad de la Cámara de Diputados de Argentina realizó el primer encuentro virtual para analizar distintos proyectos de ley de acceso y cupo laboral de las personas travestis y trans. Participaron referentes de organizaciones de la diversidad sexual.
Mónica Macha, presidenta de la comisión de Mujeres y Diversidad, es impulsora de la medida, que ahora mismo nuclea tres proyectos de ley.
En plena pandemia, las medidas para impedir la propagación del Covid-19 han dejado expuestas las enormes dificultades del colectivo travesti y trans para subsistir. Detrás de las innumerables urgencias y necesidades alimentarias, y de las dificultades para acceder al derecho a la salud, está un derecho básico, imprescindible para garantizar otros, y que ha sido negado de manera sistemática a este colectivo: el derecho al empleo.

El Cupo Laboral Travesti Trans tiene como antecedente la sanción en la Provincia de Buenos Aires de la ley impulsada por la defensora de Derechos Humanos y activista travesti Amancay Diana Sacayán, que determinó que el Sector Público provincial debe ocupar, en una proporción no inferior al uno por ciento (1%) de la totalidad de su personal, a personas travestis, transexuales y transgénero. El debate que se iniciará la semana que viene, es parte de su legado, el cual honraremos luchando para que la prostitución no sea el destino impuesto a todas las personas travestis y trans.
“Para nosotras la ley es una herramienta de reparación. Necesitamos ser ciudadanas de primera y dejar de ser las relegadas de la democracia”, dijo Maju Burgos, de Mujeres Trans Argentina.
“Como masculinidad trans, y siendo padre soltero, mi hijo tiene derecho a que pueda brindarle las necesidades básicas que necesita cualquier adolescente. Porque nos lo deben, porque se lo debemos a quienes ya no están, y porque no pueden seguir teniendo esta deuda con las nuevas generaciones travestis trans: Ley de cupo laboral travesti trans urgente”, dijo Matias Veneziani, Coordinador del grupo de adolescentes trans travesti y Secretario de la Asociación Civil Infancias Libres.
Según un informe de ATTTA y Fundación Huésped de 2014 (el último disponible), sólo el 18% de las personas travestis y trans han tenido acceso a trabajos formales. Sin opciones, excluidas tempranamente de la educación y muchas veces de sus familias, gran parte de ellas recurren para la subsistencia al trabajo sexual o están en situación de prostitución.
“La pandemia golpea a la sociedad en su conjunto, pero más a la población travesti-trans porque directamente impide el acceso a las necesidades básicas. Si una chica no sale a pararse en una esquina por la noche, al otro día no tiene forma de subsistencia, no tiene para comer ni para comprar un remedio. Y el único modo de subsistencia para nosotras sigue siendo la prostitución”, dijo Ivana Gutiérrez, militante y referenta travesti de Conurbanes por la Diversidad
“Con la sanción de este proyecto impulsamos una medida de acción afirmativa por parte del Estado argentino que corrija y repare la histórica discriminación hacia la comunidad travesti trans, entendiendo que esa exclusión y violencia tienen un carácter estructural que requiere de una fuerte intervención estatal para revertirla”, agregó Victoria Castro, Activista de la Red Nacional 100% Diversidad y Derechos.
De la reunión participaron referentes de las organizaciones Convocatoria Federal Trans y Travesti de Argentina; Asociación Civil 100% Diversidad y Derechos; Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA); Organización Ser Trans; El Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L) y; Frente por la Igualdad del Movimiento Evita y Fundación Travesti Trans de Chaco, entre otras.
Fuente: RedEco
En tiempo de pandemia las redes fueron el lugar de la «marcha» del Orgullo LGBTIQ+
Resumen Latinoamericano, 28 de junio de 2020
28 junio Día de la lucha contra los travesticidios y transfemicidios
Recuperamos el 28 de junio como un día de memoria, lucha y organización, salimos a decir basta de travesticidios por que nos robaron a Diana, por que a Lohana el dolor se la llevo y por que Mayte no está acá para prender fuego todo, ellas nos llamaron a salir y dejar los actos de homenaje por el 28, las calles son nuestras porque ahí nos expulsaron, ahí nos prohibieron y ahí nos mataron, entonces ahí marcharemos por la muertes de nuestras compañeras y compañerxs, y por el orgullo de nuestra historia, por eso Lohana presente!
Es tiempo de resistir, el tiempo de la revolución es ahora Nuestras existencias se afirman en un movimiento político de cambios y horizontes, no es un detalle de color sabemos que queremos y contra qué peleamos. luchamos porque ninguna trava vuelva a ser asesinada, o golpeada por aquellos machos y proxenetas que impunes andan por la vida luchamos por el derecho a besarnos, tocarnos y no ser nunca menos que los heteros! luchamos contra la yuta y la justicia patriarcal luchamos contra el racismo y la misoginia luchamos contra el odio a las migrantes luchamos contra el capitalismo y el patriarcado luchamos con el discurso biologicista luchamos contra la moral eclesiástica luchamos por un mundo mejor donde seamos realmente libres
Es por eso que seguiremos luchando por el acceso al trabajo, a la salud, a la educación, a la vivienda y a todos los derechos que nos siguen siendo negados por el simple hecho de SER. Estamos cansadas de tener un cementerio en la cabeza y el corazón, queremos acabar con el triste promedio de vida de 35 años de edad, exigimos al Estado la urgente implementación de la ley de cupo laboral Diana Sacayán, seguimos exigiendo la ley de reparación histórica a nuestras compañeras que fueron encarceladas por su identidad de género, exigimos la derogación de todo código contravencional que persigue y encarcela a nuestras compañeras en situación de prostitución.
Como dijo nuestra comandanta de la mariposas Lohana Berkins: El tiempo de la revolución es ahora! porque a la cárcel y al closet no volvemos nunca más!
Lohana Berkins presente!
Diana sacayán presente!
Maite Amaya presente!
Diana sacayán presente!
Maite Amaya presente!









Habla una militante barrial: «Para nosotros el virus sigue siendo el hambre»
Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 28 junio 2020
Se llama Carina Peralta y desde hace tiempo milita junto a otras compañeras y compañeros en un barrio muy humilde del Gran Buenos Aires. Sabe mejor que muchos funcionarios cuanto cuesta sobrevivir a las dificultades y las carencias que existen en los territorios. Antes de la pandemia y los confinamientos y mucho más pronunciadas en la actualidad. Como militante de una organización social y política, en este caso la OLP-Resistir y Luchar, Cari lucha por una sociedad diferente donde los y las jóvenes, los y las niñas puedan aspirar a un futuro que los integre y no que los viva expulsando. Con ella hablamos a fondo y estas son sus reflexiones, críticas con el sistema y agudas en cuanto a denunciar un estado de cosas que suelen ocultarse.
- –Queremos desentrañar como se milita actualmente en los barrios y, sobre todo, en los más humildes, donde la gente está golpeada por la crisis, por la falta de trabajo, por el hambre. Contanos un poquito donde militas, en que barrio, y cómo está la cosa allí, cómo podemos transmitírle a los lectores y lectoras qué es ser una militante social barrial en este año 2020.
- -Estoy en Florencio Varela, que es el segundo distrito más pobre del Conurbano. Estamos en un barrio que queda al fondo de lo que es Varela, que se fundó hace 30 años, que está totalmente olvidado de las políticas públicas. En esta época de confinamiento obligatorio se nos está haciendo muy difícil, la crisis cada vez va más en aumento, la desocupación también. Nosotras el laburo que tenemos más intenso es referido a las infancias en ese barrio. Debido a que nuestro espacio tiene que estar ahora cerrado los pibes la están pasando muy mal en todo sentido, a nivel económico, educativo, social. Claramente, al tener los padres y las madres sin laburo se dificulta un montón seguir sobreviviendo. Nosotras mantenemos el espacio abierto para hacer ollas populares y la merienda de todos los días y poder sobrellevar esta situación, no es mucho el aporte que se puede hacer porque la crisis es muy profunda.
-A pesar de lo difícil de la coyuntura logran arma espacios de contención para los y las vecinas?
-Lamentablemente, en la actualidad tenemos que acomodarnos al contexto que se vive, si bien podemos mantener este trabajo, nos dificulta un montón poder seguir dándole contención a los pibes al no poder tener el espacio abierto y ellos mismos manifiestan de que no dan más, de que están super aburridos, nos insisten en que tenemos que abrir el merendero, el espacio, pero cómo le podes explicar que no se puede, que ese lugar que es tan importante para ellos tiene que estar cerrado debido a esta situación. No tienen ningún tipo de recreación, si se quiere decir de esa forma, nosotras, por lo menos en lo que va del tiempo que estamos militando allí, pudimos tomar una canchita a donde los pibes puedan ir a jugar, porque es un barrio que está totalmente olvidado, no hay cloacas, no hay iluminación, las condiciones de viviendas son totalmente precarias, son familias enteras que viven en una casilla, y el Estado está totalmente ausente. Lo único que recibimos son migajas, porque la mercadería que nos mandan ni siquiera sirve para poder ofrecerles una buena alimentación, es más, ni siquiera nos mandan yerba como para poder hacer un mate cocido, el tema de la leche lo mismo, a veces tenemos agua, a veces no.
Vamos piloteando la situación, entendemos muy bien de que la única salida que nos queda es organizarnos y seguir luchando, seguir exigiéndole al Estado y al gobierno de turno que de estas injusticias se hagan cargo porque las únicas que ponemos el cuerpo ahí somos nosotras, somos las doñas que, lamentablemente, hoy en día están cobrando un salario de 8.500 pesos, cuando para no ser pobre tenes que tener mínimo 60.000 pesos. Ni siquiera son pobres, son personas totalmente en la indigencia, si los vemos desde ese lado, y con esta etapa de cuarentena obligatoria no pueden laburar porque son todos trabajos de subsistencia, el salir a cortar el pasto, limpiar casas, armar las ferias en los barrios para poder vender ropa. Toda esa actividad está totalmente suspendida y, la verdad, que cada vez se nos dificulta mucho poder llevar a cabo nuestra tarea militante, estamos haciendo una tarea social porque es necesaria, pero, la verdad, que está muy difícil la situación y a eso le tenemos que sumar un montón de problemáticas que ya nombré.
Nosotras todos los sábados,domingos y feriados tenemos un patrullero en la esquina vigilándonos, y esa es la realidad de la mayoría de los barrios, la militarización de los territorios, que nos están hostigando, vigilando constantemente. Vemos el caso de Facundo Escalzo en el Bajo Flores y esa es una realidad que se ve cotidianamente en las barriadas, esa es la respuesta que recibimos por parte del Estado que es más represión, el vigilarnos, el controlarnos. Pero, referido a poder recibir algún tipo de asistencia, esa tarea la seguimos haciendo las mujeres de los barrios.
Vamos piloteando la situación, entendemos muy bien de que la única salida que nos queda es organizarnos y seguir luchando, seguir exigiéndole al Estado y al gobierno de turno que de estas injusticias se hagan cargo porque las únicas que ponemos el cuerpo ahí somos nosotras, somos las doñas que, lamentablemente, hoy en día están cobrando un salario de 8.500 pesos, cuando para no ser pobre tenes que tener mínimo 60.000 pesos. Ni siquiera son pobres, son personas totalmente en la indigencia, si los vemos desde ese lado, y con esta etapa de cuarentena obligatoria no pueden laburar porque son todos trabajos de subsistencia, el salir a cortar el pasto, limpiar casas, armar las ferias en los barrios para poder vender ropa. Toda esa actividad está totalmente suspendida y, la verdad, que cada vez se nos dificulta mucho poder llevar a cabo nuestra tarea militante, estamos haciendo una tarea social porque es necesaria, pero, la verdad, que está muy difícil la situación y a eso le tenemos que sumar un montón de problemáticas que ya nombré.
Nosotras todos los sábados,domingos y feriados tenemos un patrullero en la esquina vigilándonos, y esa es la realidad de la mayoría de los barrios, la militarización de los territorios, que nos están hostigando, vigilando constantemente. Vemos el caso de Facundo Escalzo en el Bajo Flores y esa es una realidad que se ve cotidianamente en las barriadas, esa es la respuesta que recibimos por parte del Estado que es más represión, el vigilarnos, el controlarnos. Pero, referido a poder recibir algún tipo de asistencia, esa tarea la seguimos haciendo las mujeres de los barrios.

-Estás hablando de las doñas, de las mujeres, de las compañeras, que, además, supongo y ya hay datos muy certeros, están sufriendo también la llamada violencia doméstica, que en realidad es el patriarcado aplicado en una situación de confinamiento, creando un ambiente muy insostenible para quien está encerrado, o encerrada en este caso, a veces con el agresor.
Sí, esa es una realidad cotidiana de la mayoría de las mujeres que sufren violencia de género, fue en aumento, lo vemos en época de cuarentena que mataron a cientos de mujeres. Por parte del Estado no hay ningún tipo de emergencia, que lo venimos exigiendo la mayoría de las organizaciones sociales, las compañeras tienen que vivir con el maltratador. Muchas veces nos planteamos también esto de los refugios, de por qué ellas tienen que abandonar su hogar y, no solamente del sistema patriarcal, sino del sistema capitalista, de que no puedan tener una independencia económica, que no puedan tener vivienda digna para ellas y sus hijos. Nosotras tratamos de tender redes de contención, de asesoramiento legal, que es algo que no solamente reciben la violencia de quien las golpea, sino la violencia del sistema en general, la violencia económica, la institucional, cuando muchas veces van a denunciar y terminan siendo violentadas por las instituciones que, en realidad, tendrían que darles algún tipo de respuesta.
Vemos que las políticas referidas a la violencia de género son totalmente insuficientes, no sirve de nada el botón antipánico porque han matado mujeres que lo tenían, no sirve de nada tener una perimetral porque a los femicidas no les importa nada y las terminan matando igual. La verdad es que venimos exigiéndole, ya que hay un Ministerio de la Mujer y la Diversidad que no está dando ningún tipo de respuesta concreta en el territorio referido a las víctimas de violencia de género, y no solamente nos tenemos que encargar de las tareas de cuidado, de las tareas solidarias, de poder contener todo el mal que está pasando en la sociedad, sino también nos tenemos que hacer cargo como organizaciones sociales de esta problemática que vemos que va totalmente en aumento. Día a día vemos que se profundiza la crisis y eso trae la profundización de todas las violencias hacia las compañeras, todas las violencias de este sistema patriarcal, colonial y capitalista.
Vemos que las políticas referidas a la violencia de género son totalmente insuficientes, no sirve de nada el botón antipánico porque han matado mujeres que lo tenían, no sirve de nada tener una perimetral porque a los femicidas no les importa nada y las terminan matando igual. La verdad es que venimos exigiéndole, ya que hay un Ministerio de la Mujer y la Diversidad que no está dando ningún tipo de respuesta concreta en el territorio referido a las víctimas de violencia de género, y no solamente nos tenemos que encargar de las tareas de cuidado, de las tareas solidarias, de poder contener todo el mal que está pasando en la sociedad, sino también nos tenemos que hacer cargo como organizaciones sociales de esta problemática que vemos que va totalmente en aumento. Día a día vemos que se profundiza la crisis y eso trae la profundización de todas las violencias hacia las compañeras, todas las violencias de este sistema patriarcal, colonial y capitalista.

-Decís que el Estado está ausente en estos barrios ¿cómo le reclaman al Estado? ¿cuál es el recurso que tienen para decir a ese Estado ausente que se comprometa, que les ayuden a paliar el hambre, que es una obligación del Estado, no es que están pidiendo caridad, sino que, realmente, es su obligación? ¿Cuál es la dinámica que siguen en estos casos?
-Nosotras y nosotros a pesar del confinamiento obligatorio nunca abandonamos la calle. Exponemos nuestro cuerpo no solamente en los haceres cotidianos, sino también exponemos nuestra vida y parece algo que al Estado no le importa, salimos varias veces a la calle porque entendemos que es el único método que encontramos para que, por lo menos, nos vean. De ahí a que nos escuchen, la verdad, que siguen haciendo oídos sordos, se llenan la boca hablando de las mujeres, de nuestros hijos. Antes de que asumiera Alberto teníamos el 60% de nuestras infancias pobres y ahora no quiero ni imaginarme, porque estamos peor que antes.
Nuestro método sigue siendo el mismo, lo que nombrabas de los compañeros Darío y Maxi, es seguir en las calles, seguir en la lucha. Para nosotros el virus sigue siendo el hambre, eso no nos hace avanzar tampoco, porque tenemos que estar viendo como encaramos la situación actual y no podemos ni siquiera poder planificar a futuro de lo que tiene que ser nuestra militancia, nos tenemos que estar preocupando por algo tan básico como es la comida. Lamentablemente, es muy triste, da mucha rabia, esta situación, pero entendemos que lo único que nos queda es salir a la calle y seguir poniendo el cuerpo, seguir reclamando y exigiéndoles hasta que nos den respuestas que puedan servir a nuestro pueblo.
Nuestro método sigue siendo el mismo, lo que nombrabas de los compañeros Darío y Maxi, es seguir en las calles, seguir en la lucha. Para nosotros el virus sigue siendo el hambre, eso no nos hace avanzar tampoco, porque tenemos que estar viendo como encaramos la situación actual y no podemos ni siquiera poder planificar a futuro de lo que tiene que ser nuestra militancia, nos tenemos que estar preocupando por algo tan básico como es la comida. Lamentablemente, es muy triste, da mucha rabia, esta situación, pero entendemos que lo único que nos queda es salir a la calle y seguir poniendo el cuerpo, seguir reclamando y exigiéndoles hasta que nos den respuestas que puedan servir a nuestro pueblo.
-Si te preguntara qué tipo de sociedad querés para vos, para tus hijos y nietos, ¿en qué sociedad estarías pensando?
-Pienso en una sociedad en donde todos nuestros pibes puedan comer, se puedan educar, puedan ser ciudadanos libres de verdad, que puedan pensar, criticar, que puedan salir de este individualismo en donde nos sumerge, que puedan salir de la distracción banal, que puedan ser ciudadanos dignos. Tenemos una Constitución donde dice que todos tenemos derecho a…, bueno, que nuestros pibes sean ejecutores de esos derechos y si no se los dan, porque no sirve de nada que solamente haya leyes escritas y que no se lleven a cabo, que puedan ser seres críticos para que se los arranquen a quienes se los tengan que arrancar.
-Gracias y ánimo para esta lucha que hay que seguir.
-Seguiremos, seguiremos en nombre de los compañeros que dieron la vida para tener una sociedad más justa y un mundo mejor.
Envio:RL





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